La Escuela Especial Kona Varua de La Compañía Alta, ubicada en la Región de Coquimbo, ha sido un centro neurálgico para iniciativas de empoderamiento y apoyo a personas con discapacidad. En estrecha colaboración con el Servicio Nacional de la Discapacidad (SENADIS) y otras organizaciones, esta institución ha impulsado proyectos clave que buscan mejorar la calidad de vida y la autonomía de sus estudiantes, especialmente mujeres con discapacidad intelectual.

La "Escuela de Empoderamiento": Un Camino Hacia la Autonomía y el Autocuidado
Desde marzo de 2019, el colegio Kona Varua ha sido sede de la "Escuela de Empoderamiento, autocuidado y autoestima con enfoque de género para mujeres con discapacidad". Este proyecto, una propuesta que se viene desarrollando en la institución, se concentró en beneficiarias de la escuela especial Kona Varua de Las Compañías, en La Serena, prolongándose los talleres hasta agosto de ese mismo año. Las beneficiarias son adolescentes y mujeres entre 14 y 26 años con discapacidad intelectual leve a moderada.
Metodología y Objetivos del Proyecto
La iniciativa se articula bajo la metodología de la ONG Mongen Kusa Vida Buena Vida, una organización que promueve el desarrollo y la calidad de vida, especialmente de las personas, familias y grupos más vulnerables. Para Mongen Kusa, las personas con discapacidad viven en una situación de vulnerabilidad importante y, especialmente, las mujeres con discapacidad son víctimas de la doble discriminación, por ser mujer y persona con discapacidad. Asimismo, las niñas, adolescentes y mujeres con discapacidad intelectual tienen poca participación en la sociedad, debiendo afrontar mayores desigualdades.
Los diez talleres ofrecidos se caracterizan por ser un método muy práctico y vivencial. La metodología propuesta es activa, práctica y participativa, tomando en cuenta todas las temáticas que las mismas beneficiarias expusieron durante las dinámicas grupales iniciales. El rol de las monitoras es clave, ya que su trabajo de vinculación y la generación de espacios seguros y acogedores son auspiciosos para que las participantes se sientan cómodas, seguras y confiadas. Durante las jornadas, las beneficiarias comparten vivencias sobre temas como emprendimiento, Derechos Humanos (DDHH), relaciones afectivas, derechos sexuales y reproductivos. Se abordan también desafíos como la falta de redes de apoyo, la necesidad de lograr una vida libre de violencias, y cómo evitar sufrir dependencia económica y emocional, malos tratos o abandono. El objetivo es la identificación de un proyecto de vida que les brinde bienestar y felicidad.
Impacto y Testimonios
Los resultados de estos talleres han sido sumamente positivos. Las chicas lograron comprender temáticas como la autoestima y la importancia de conocer su propio cuerpo. Francia, una alumna elegida como mediadora en una actividad del 6 de agosto de 2019, compartió un discurso conmovedor, admitiendo que no fue fácil pararse frente al público. “Siempre estuve encapsulada, pero ahora me expandí y me solté. Con este taller florecí mucho más y ahora estoy aprendiendo más cosas. Me atreví a desarrollarme más y ya no tengo miedo a hablar”, confesó, evidenciando el avance del proyecto.
La directora del establecimiento, Paola Páez, destacó la importancia de este proyecto, resaltando que las alumnas se han empoderado de su propia vida. “Han adoptado decisiones y han aprendido a decir no cuando no quieren hacer algo. Su autoestima se ha visto mejorada y sobre todo los valores como el respeto por sí misma y por los demás”, afirmó. La profesional admitió que antes de esta iniciativa, las alumnas se sentían discriminadas y marginadas. Explicó que "al tener discapacidad no entienden por qué su cuerpo va creciendo y se van desarrollando, pero siguen teniendo conductas infantiles. Quieren hacer lo que realizan sus demás compañeras, sobre todo las que tienen sobre 21 años. Ellas desean casarse y salir a fiestas y hacer muchas cosas que las familias no las dejan por el mismo miedo". Asimismo, señaló que a las estudiantes les cuesta sobrellevar la etapa del pololeo, "pero, algunas lo hacen con chicos del mismo colegio o de otras escuelas especiales o población, pero quienes poseen síndrome de down las reprimen un poco con el tema del pololeo o que lleven una vida normal".
En el marco de estas actividades, durante el mes de octubre se efectuará el Conversatorio #MásDerechosParaTodas, con el fin de socializar las experiencias y promover la reflexión crítica sobre la importancia del empoderamiento personal para todas las niñas, adolescentes y mujeres, independiente de su condición física, sensorial e intelectual.
El Rol de SENADIS y Otras Entidades en el Apoyo a la Discapacidad
La labor de la Escuela Kona Varua se ve fortalecida por el respaldo de instituciones públicas como SENADIS, que considera clave este tipo de iniciativas para la inclusión.
Visión Estratégica de SENADIS
Jorge Juárez, director regional de SENADIS en la Región de Coquimbo, subrayó la relevancia de estas actividades, destacando que "sabemos el desafío que en la región representa para las mujeres con discapacidad en los distintos entornos. Por lo que tener un proyecto como este es disminuir las brechas". Insistió en la necesidad de seguir realizando este tipo de propuestas con enfoque de género. Carmen Eskuche, encargada regional de Prevención de Violencia contra la Mujer, valoró el sentido de la actividad, especialmente porque fortalece el empoderamiento: "Hemos tenido una cultura machista que afortunadamente ha ido cambiando, pero lo observado en este colegio es fantástico, porque las mujeres con discapacidad son más vulnerables aún".
Estas iniciativas se enmarcan en la ley 20.422, promulgada en 2010, que busca establecer normas sobre igualdad de oportunidades e inclusión social de personas con discapacidad. Como manifestó la Seremi de Desarrollo Social, Soraya Said Teuber, "estas iniciativas nos permiten avanzar hacia un Chile más inclusivo, en igualdad de condiciones". Subrayó la importancia de recordar que "ellos son personas con discapacidad, no son discapacitados", promoviendo un cambio cultural esencial para la inclusión.

Tecnología Asistiva: El Caso de Lifeware en la Inclusión Educativa
SENADIS también ha jugado un papel fundamental en la entrega de tecnología asistiva, facilitando el acceso a herramientas que promueven la autonomía. Un ejemplo destacado es la tecnología Lifeware, desarrollada por estudiantes de la Universidad Federico Santa María, la cual permite utilizar el computador sin necesidad de operar el teclado. A través de leves movimientos de la cabeza y expresiones faciales, como un parpadeo, el usuario puede controlar el computador, moviendo el cursor e interactuando con el sistema mediante un dispositivo externo denominado EPOC, que lee las interacciones del usuario a través de electrodos y giroscopios. Este software, además, permite el control del entorno.
En La Serena, el lunes 28 de marzo, se llevó a cabo una entrega de esta tecnología que benefició a estudiantes, incluyendo a Diego Cortés, un alumno de 12 años de la Escuela Especial Kona Varua de Las Compañías. Diego, quien nació con mielomeningocele y se traslada en silla de ruedas, recibió con emoción esta herramienta. Su madre, María Ester Gamboa, expresó su felicidad: “Estoy feliz porque es un sueño que mi hijo tenía, ya que nosotros somos de escasos recursos”.

Alex Cid, Ejecutivo Comercial de LIFEWARE, presentó esta tecnología a los beneficiarios y sus familias. Luis Leiva, padre de Maximiliano, otro beneficiario, detalló su satisfacción: “Estoy contento porque esto le va a servir mucho para mejorar su calidad de vida y proyectarse hacia el futuro”. El Seremi de Desarrollo Social, Herman Osses, destacó la importancia de esta entrega, afirmando que "es un gran logro de nuestro ministerio lograr este acuerdo y haber introducido este sistema en la región. Es muy importante para las personas que acceden a esta tecnología, quienes pueden navegar y realizar funciones de forma autónoma e independiente, sin ser asistidas". Asimismo, el Seremi de Gobierno, Bernardo Salinas, resaltó que “esta iniciativa nos va a permitir poder incorporar a alumnos en situación de discapacidad y romper con la imposibilidad de acceder a las tecnologías de las comunicaciones”.