La familia del expresidente Sebastián Piñera ha estado en el centro de la atención pública debido a las diversas inversiones y sociedades en las que sus hijos, especialmente Sebastián y Cristóbal Piñera Morel, han participado. Estas operaciones no solo abarcan el ámbito empresarial tradicional, sino que también han generado controversia por su interacción con fondos estatales y el sistema de pensiones chileno.
Hopin Chile SpA: De Red Social a Contratista Estatal
Hopin, una empresa con inicios en el rubro tecnológico, ha mostrado una notable evolución en su trayectoria financiera y operativa. Inicialmente concebida como una red social, ha pasado a ser un importante contratista de servicios para el Estado chileno.
Orígenes y Estructura Internacional
Hopin fue incorporada en septiembre de 2011 como empresa en el estado de Delaware, Estados Unidos, un lugar conocido por ser un paraíso fiscal. Posteriormente, registró su domicilio en California en febrero de 2012. En la escritura de esa empresa figuran como miembros Andrés Godoy como director ejecutivo, Cristóbal Piñera Morel como secretario de la compañía, y José Tomás Daire como director de finanzas.
El 22 de marzo de 2012, la matriz de Hopin en Estados Unidos dio un paso fundamental para abrir su operación en Chile. Este texto fue protocolizado el 2 de mayo del mismo año en la notaría Musalem de Santiago. El documento fue solicitado por Juan Turner, actual socio del estudio Grasty Quintana Majlis & Compañía y abogado y socio de Cristóbal Piñera Morel en Kauai Labs. Básicamente, establece que la sociedad “confiere poder especial, pero tan amplio como sea necesario en derecho, a los señores Andrés Godoy y José T. Daire”. La matriz constituyó Hopin Chile SpA, haciéndose con el total de su propiedad.
En ese acto, quedó establecido el objeto de la sociedad, relacionado con la robótica, al igual que Kauai Labs SpA, y además, se estipuló que los apoderados de la nueva compañía que operaría en Chile serían José Tomás Daire y Cristóbal Piñera Morel.
Del Emprendimiento Tecnológico a la Contratación Pública
Tras constituir esa empresa, varios artículos de prensa de la época destacaron esta iniciativa de emprendedores chilenos. “Hop.in: la ‘red social’ chilena para compartir contenidos que se lanzará desde San Francisco”, tituló el diario La Segunda en marzo de 2012. Unos meses después, El Mercurio publicaba un artículo bajo el título de “Emprendimiento chileno Hop.in lanza proyecto central: una aplicación para iPad”.
Si bien la idea de la red social no prosperó, Hopin Chile goza de excelente salud financiera en la actualidad. Desde que Sebastián Piñera retornó al poder en marzo de 2018, los contratos de esta empresa con servicios del Estado se han multiplicado. Solo entre marzo del año pasado y abril de 2019, Hopin obtuvo órdenes de compra en torno a $250 millones de pesos.
La primera orden de compra llegó el 5 de abril de 2018, y la última un año después, el 4 de abril de 2019. Solo en el primer año del segundo gobierno de Piñera -entre el 11 de marzo y el 31 de diciembre de 2018-, Hopin Chile SpA recibió órdenes de compra por cerca de $200 millones de pesos. En lo que va de 2019, ya han obtenido contratos por $45 millones.

A partir de 2015, en pleno gobierno de Michelle Bachelet, Hopin Chile SpA comenzó a prestar servicios a distintas instituciones públicas, incluyendo municipios. Destacó la comuna de Lo Barnechea, dirigida desde 2008 por el alcalde Felipe Guevara, militante de Renovación Nacional, donde totalizó órdenes por $79 millones entre 2015 y 2017 por el “arriendo de una aplicación para equipos móviles”, “una plataforma de administración” y “la mantención de sistemas virtuales”.
El Parque Metropolitano de Santiago fue el segundo mayor comprador de servicios para Hopin Chile SpA durante el segundo mandato de Bachelet, sumando $61 millones mediante cinco órdenes de compra por servicios de “georreferenciación para plataformas digitales”, “inteligencia comunicacional”, “localización” y “mejoramiento de aplicación”. La Municipalidad de Puente Alto también realizó contratos con la empresa de Cristóbal Piñera Morel, por más de $11 millones cada una en 2016 y 2017, por la instalación de un “asistente virtual inteligente” y una “plataforma de inteligencia comunicacional”.
Dentro del segundo gobierno de Bachelet, el 2016 resultó ser el año más provechoso para Hopin Chile SpA, con 135 millones de pesos recibidos en órdenes de compra, cifra que fue impulsada por la cantidad de proyectos encargados por municipios con gobiernos de Chile Vamos. Sin embargo, la cantidad de contratos aumentó significativamente con la vuelta de su padre a La Moneda. Solo desde el 11 de marzo hasta el 31 de diciembre de 2018, Hopin Chile SpA recibió órdenes de compra por una cantidad nunca antes vista en su historia de comercio con instituciones públicas, en torno a los $250 millones.
Vínculo con el Instituto de Previsión Social
Es relevante destacar que dos de estas órdenes han sido por trato directo con el Instituto de Previsión Social (IPS), el organismo encargado de administrar el sistema de pensiones solidarias que entrega el Estado. Además, vía convenio marco la empresa ha recibido órdenes de compra desde la Dirección del Trabajo, el Servel, el Sernac, el Servicio de Impuestos Internos y el Parque Metropolitano de Santiago, además de las municipalidades de Vitacura y Puente Alto.
Hasta la actualidad, Cristóbal Piñera Morel figura como miembro constituyente de esta sociedad en Estados Unidos, a pesar de que una escritura de la filial en Chile registra que el hijo de Piñera se retiró como ‘administrador’ de la sociedad a inicios de 2016. Sin embargo, el último documento público de la sociedad, donde se revoca la calidad de administrador del hijo del Presidente -fechado el 27 de enero de 2016-, reitera que el poder de representación de la filial chilena está exclusivamente radicada en el papel suscrito en Estados Unidos y luego protocolizado en Chile en 2012, y en este sigue figurando hasta hoy Cristóbal Piñera Morel.
La Trama Societaria Familiar de los Piñera Morel
La estructura de inversiones de la familia Piñera Morel es compleja y ha sido objeto de análisis debido a la participación de los hijos del expresidente en diversas sociedades, muchas de ellas con un trasfondo de planificación tributaria internacional.
Origen del Patrimonio y Participación de los Hijos
Es difícil separar el patrimonio de los distintos integrantes del clan Piñera, ya que todas estas sociedades forman parte del llamado Grupo Bancard, que administra los negocios familiares. Al menos dos de sus hijos todavía eran menores de edad cuando Piñera los incorporó como socios de sus empresas. Esto demuestra que ellos no generaron el dinero que hoy está a su nombre y que su patrimonio está completamente fundido con el de su padre.
En 1997, Cristóbal Piñera Morel tenía apenas 13 años y su hermano Sebastián, 15. De enero de ese año data la primera publicación en el Diario Oficial que los sitúa como accionistas de Inversiones Bancard Limitada, junto a sus hermanas Cecilia y Magdalena. De acuerdo a un documento oficial de esa jurisdicción, la empresa tiene un capital autorizado de casi US$103 millones. Las escrituras revisadas dan cuenta de que Inversiones Bancard actuaba como director de Bancard International Investment y le entregaba un poder a Sebastián Piñera Echenique para operar en su nombre.
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El expresidente fue también director de esta sociedad en las Islas Vírgenes al menos hasta enero de 2009, fecha en que firmó una escritura para sumar como apoderado a su hijo Sebastián. Una cosa que resulta curiosa es el acceso que tenían los hijos de Piñera a la fortuna de la que en teoría ya eran dueños.
Odisea, La Ilíada y Eneida: Vehículos de Inversión y Estrategias Fiscales
Las inversiones de la familia Piñera Morel se han canalizado a través de diversas sociedades, con nombres inspirados en la literatura griega: Odisea, La Ilíada y Eneida.
Odisea
La primera en emerger fue Odisea. Su antecedente en la estructura societaria data de 2004, cuando Sebastián Piñera Echenique, junto a sus cuatro hijos, constituyó Piñera Asociados como sociedad colectiva civil, una figura legal que no requiere publicación en el Diario Oficial ni inscripción en el Registro de Comercio, lo que la hace particularmente reservada para operar. En su constitución, la sociedad se caracterizó por el bajo aporte del padre -sólo $18 millones- mientras que cada uno de sus hijos figuraba invirtiendo $4.495 millones. A esa fecha, Cristóbal, el menor de los Piñera Morel, tenía 20 años y era estudiante de Sicología.
La participación de Sebastián Piñera Echenique representaba el 0,05% de Odisea cuando la vendió a sus hijos el 10 de marzo de 2010, un día antes de asumir la Presidencia de la República. Pero esa misma jornada, justo antes de desvincularse, Piñera ejerció un derecho sobredimensionado para su porcentaje de participación: podía elegir por sí solo a un miembro del directorio y dejó amarrado a su amigo y socio José Cox.
Con Piñera formalmente fuera de Odisea, el nombre de ésta no hizo mayor ruido. Sin embargo, movía grandes volúmenes de dinero. Odisea se hizo conocida cuando se supo de la compra de las acciones de Exalmar por parte de Mediterráneo Fondo de Inversión Privado. En este fondo, Odisea tiene el 99,99999%.
Luego de que Piñera dejó La Moneda, Odisea sufrió dos cambios relevantes. En julio de 2014, los Piñera Morel, dueños cada uno de un 25%, volvieron a transformarla en una sociedad colectiva civil. Y en septiembre de ese año ingresó un nuevo socio mayoritario: Inversiones La Ilíada.
La Ilíada
Durante la investigación por la compra de acciones en Exalmar, el Ministerio Público pidió documentos de varias de las empresas ligadas a la familia Piñera. El abogado se negó a entregar aquellos relacionados con La Ilíada, por haber sido creada fuera del “periodo relevante” (el periodo presidencial de Piñera, que terminó en marzo de 2014). Como también es una sociedad colectiva civil, no hay publicaciones que contengan la información. Sin embargo, se encontró en el Archivo Judicial su escritura de constitución, fechada el 30 de julio de 2014.
La Ilíada nació con un capital de sólo $1 millón, de los cuales Sebastián y Cristóbal Piñera Morel pusieron $250 mil cada uno. Los cuatro hijos de Magdalena Piñera y Pablo Rossel colocaron, en conjunto, otros $250 mil. En solo dos meses, la modesta sociedad que originalmente tenía un capital de $1 millón fue capaz de invertir más de US$500 millones en Inversiones Odisea. El origen de este dinero no fue detallado.
Inversiones Eneida S.a.r.l, S.P.F.
Con ese capital, Odisea inscribió en Luxemburgo a Inversiones Eneida S.a.r.l, S.P.F. el 17 de diciembre de 2014. Luxemburgo, aunque miembro de la Unión Europea y fuera de las listas negras de paraísos fiscales, es una jurisdicción con bajas tasas impositivas y regulaciones favorables a las transacciones financieras. Inversiones Eneida nació con un capital de 12,5 millones de euros, el que aumentó a 18 millones de euros apenas unos días después, el 31 de diciembre de 2014. Un año más tarde, en noviembre de 2015, la cifra aumentó a 30 millones de euros (unos US$ 32 millones).
La dirección en Luxemburgo de Eneida es la de Amicorp Group, empresa en que también trabajaban quienes fueron designados como sus gerentes: Fabio Mastrosimone y Marco Lagona, ambos domiciliados en Italia.
El Rol Protagónico de los Hijos en la Administración Familiar
A un año del fallecimiento del expresidente Sebastián Piñera, sus cuatro hijos han adoptado un rol más protagónico en los vehículos de inversión y fundaciones ligadas a la familia. Es que los Piñera Morel cuentan con distintas sociedades para la administración del patrimonio: Inversiones Bancorp, Inversiones Santa Cecilia, Inversiones Odisea y Bancard Inversiones. Odisea sería el vehículo principal. Se trata del family office de los Piñera, que utilizan para invertir tanto en Chile como en el extranjero.
Entre esas inversiones figura la pesquera peruana Exalmar, donde posee un 9,19% de la propiedad, según la última memoria anual de la firma. En todas las sociedades destaca la presencia de Juan Sebastián Piñera Morel (el tercero de los cuatro hermanos) como el principal heredero de la administración de los negocios familiares. Además de contar con un asiento en el directorio, Sebastián Piñera Morel es el CEO de Odisea. El tercero de los hijos del exmandatario se incorporó a mediados de 2022 como director de Odisea. Y asumió la gerencia de la firma en septiembre de 2023, meses antes del fallecimiento del exmandatario.
El año pasado Piñera destacó en un seminario organizado por Picton que en su rol de CEO de Odisea apuntan a ser proactivos para buscar oportunidades de inversión. Piñera Morel fue ratificado en su cargo como gerente general en diciembre del año pasado, tras una reunión de directorio.
Los Otros Hermanos y sus Roles
En la misma sesión se estipuló que Cristóbal, el menor de los Piñera Morel, sea apoderado Clase A. Solo Sebastián -entre sus hermanos- contaba con ese poder, que establecen que se pueden constituir fianzas, avales y garantías en favor o en contra de la sociedad, entre otras facultades. Cristóbal también se ha dedicado a los negocios. Mediante su firma de capital de riesgo Tantauco Ventures, fundada junto a Juan Turner, invierten en casi 20 Startups. Cristóbal no posee labores ejecutivas en el family Office.
Magdalena, en tanto, se ha enfocado más en las fundaciones y en materia de preservación ambiental. Fue elegida para continuar con la conservación y compromiso con la naturaleza a largo plazo que mantenía el expresidente. En ese sentido, la mayor de las hermanas quedó a cargo de la preservación del Parque Tantauco.
Cecilia Piñera Morel se enfoca en su carrera de médico, dar clases en la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile y en la presidencia del Comité Nacional de VIH Pediátrico. Pero también tiene un rol activo en las fundaciones.
Deudas de LATAM y su Impacto en los Fondos de Pensiones
La relación entre las grandes empresas y el sistema de pensiones chileno ha sido un punto de constante debate, evidenciado por casos como la deuda de LATAM y su impacto en los ahorros de los trabajadores.

La empresa LAN se fusionó en 2012 con la empresa brasileña TAM, que tenía millonarias deudas anteriores. A esta fecha Piñera se había desligado de la empresa dejándola en manos de sus amigos, los Cueto. Con toda esta reformulación los directivos plantearon a los acreedores que la proyección de esta fusión sería favorable y por ende se necesitaban más inversiones, pero no fue así.
Los Cueto-Piñera han estado involucrados en distintos escándalos financieros a nivel internacional, de corrupción y colusión, y en consecuencia, millonarias multas, lo que fue un precedente para el posterior desplome de acciones en un 80%, además de nuevos casos de coimas y sobornos. Sin embargo, las Administradoras de Pensiones (AFP) y de Fondos de Cesantía (AFC), que entran al negocio con los ahorros de miles de trabajadores, corrieron a comprar acciones a LATAM.
En ese marco, Inversiones Odisea (propiedad de los hijos e hijas de Piñera) le prestó 43 millones de dólares a Costa Verde Aeronáutica S.A. en mayo de 2016 (propiedad de los Cueto), deuda que debía ser pagada hasta mayo de 2021. Durante el año 2020, a razón de la pandemia, la empresa LATAM a cargo también de los Cueto se acogió al capítulo 11 de la ley de quiebras de EEUU que les permite un tiempo para pagar sus deudas.
Semanas antes de acogerse a esta ley, la prioridad de los Cueto fue el pago del millonario préstamo de los Piñera Morel, pero se mantuvieron las deudas con Banco Estado por más de 500 millones de dólares. El capítulo 11 de la ley de quiebras es una medida precursora, es decir, que quienes se acogen a esta ley no necesariamente están en quiebra, aún así permite que las grandes empresas puedan seguir operando pausando su deuda y el pago de acreedores. Al término del proceso, los acreedores serán pagados según los acuerdos pausados.
La situación actual es que a inicios del 2021 LATAM presentó una propuesta ante el tribunal de quiebras, en la que no se garantizan a los acreedores minoritarios y tampoco a los bonistas, en donde entran las AFP, AFC y Bancos, cuya recuperación alcanzaría tan solo el 19%. Si bien la Superintendencia de Pensiones sentenció en una de sus declaraciones que "harían todo para asegurar los fondos de las y los afiliados", la historia demuestra que mientras sean empresarios quienes administren nuestras pensiones, nunca estarán del todo garantizadas.
El Sistema de Pensiones Chileno y los Grupos Económicos
El sistema de pensiones chileno, basado en la capitalización individual, ha sido criticado por su rol en la acumulación de capital por parte de grandes grupos económicos, invirtiendo los fondos de los trabajadores en acciones y bonos para su propio crecimiento.
Las cotizaciones de los trabajadores capitalizan a los grupos económicos, invirtiendo en acciones y bonos para que éstos puedan crecer y reproducirse. "2.2230.464.190.000 desde los fondos de pensiones". Esto se da por la simbiosis entre el comportamiento empresarial y el del consumidor. Esto no implica ni valor agregado a los productos y, por ende, mucho menos desarrollo industrial.
Muchos defensores del sistema previsional chileno se vanaglorian con que el formato ha sido replicado en diversos países del mundo. Sin embargo, omiten que los países que lo han incorporado lo han hecho por la misma razón que lo hizo Chile a principios de la década de 1980, esto es, que el dinero aportado por los trabajadores sirve para el aumento de capital de las grandes empresas, quienes, a su vez, con ese dinero en su poder pueden desarrollar nuevos proyectos que, en definitiva, contribuyen al crecimiento económico de un país.
Ergo, Sebastián Piñera, consciente del escaso crecimiento económico de Chile y de que su administración no ha sido tan halagüeña como se esperaba en aquella materia, amén de las proyecciones del FMI, deseaba implementar una reforma previsional en la que los empleadores, de su cargo, aportarían un 4% adicional al 10% de cotización previsional que efectúan los trabajadores.
Este tipo de situaciones ha llevado a la pérdida de fondos en años anteriores y es parte del despojo Estatal a la vida de jubilados y cesantes. En este sentido, las familias empresariales siempre buscarán la forma de mantener o aumentar su ya enorme patrimonio por sobre la vida de quienes hacen posible sus enormes ganancias, las y los trabajadores.
En una oportunidad, la entidad informó que “se determinó que las inversiones de AFP Habitat S.A. "Esto es como si yo como AFP voy y a través de un segundo, vuelvo a invertir en mi misma AFP, eso es lo que está cuestionándose. La ley es muy sutil y el mismo Congreso o la Superintendencia tendrán que zanjar cuál es la intención de la ley, porque hay un espíritu de la ley, y ese espíritu tienen que cruzarlo con el comportamiento del mercado”, explicó. “Si esa situación ha sido regulada, ahí se puede fiscalizar.