La comprensión de los egresos y la estructura de costos en hogares de ancianos es fundamental, tanto para propietarios y gestores de residencias como para familias que buscan opciones de cuidado. La pregunta sobre qué proporción de los ingresos de una residencia debería destinarse a cubrir conceptos como los gastos de personal, el alquiler del inmueble y los suministros, resalta la complejidad inherente a la gestión y financiación de estos servicios.

La Realidad Financiera del Adulto Mayor
Para muchas personas mayores, la idea de dejar su hogar para mudarse a una residencia puede ser desalentadora, y la situación económica es un factor clave en esta decisión. Comprender los gastos habituales y las fuentes de ingresos de los adultos mayores es crucial para contextualizar los egresos asociados a su cuidado.
Gastos Comunes en la Vejez
Hace tres años, Ana María se jubiló por retiro programado y actualmente recibe una pensión de $450 mil mensual. A sus 64 años, es dueña de una propiedad en Ñuñoa, por lo que no paga arriendo, aunque sí contribuciones en cuatro cuotas de cerca de $100 mil. Como muchos chilenos de su edad, tiene hipertensión, por lo tanto, debe cuidar su alimentación e invertir cada mes en controles médicos y, por supuesto, en los medicamentos prescritos. Si Ana María tuviera algún imprevisto, sería parte del tercio de los seniors a los que sus ingresos no les alcanzan para cubrir sus necesidades básicas mes a mes.
De acuerdo con datos de la última encuesta Casen (2017) en Chile, los seniors indican que, en promedio, su gasto mensual alcanza los $289 mil, y el 50% de los adultos mayores presenta un desembolso máximo mensual de $200 mil. Al mismo tiempo, se observan diferencias significativas según género.
Los resultados muestran que para el 46,5% de la población mayor, los ingresos superan a sus gastos, y un 10,3% se encuentra en la situación opuesta. El 43,2% de los adultos mayores señala que sus gastos e ingresos son similares. En este sentido, uno de cada cinco hogares con seniors manifiesta una preocupación permanente por no tener suficientes alimentos dada la falta de recursos. Frente a un gasto inesperado, el 59% de estos hogares declara que reduciría sus pagos o trataría de aumentar sus ingresos, esto es 20 puntos porcentuales menos que lo indicado por los hogares sin adultos mayores. En el caso de los seniors, un 37% preferiría acceder a un préstamo informal y un 20% a un crédito en el mercado formal.
Estructura de Gastos Detallada
La estructura de gastos de los adultos mayores varía drásticamente con el pasar de los años. De acuerdo con el análisis del Cipem sobre la última década de la Encuesta de Presupuestos Familiares del INE, los adultos mayores tienen un mayor gasto en los ítems de alimentación, alojamiento y servicios básicos de la vivienda, los que representan el 20,4% y 17,3%, respectivamente, del total. En cambio, ese gasto en hogares conformados por personas jóvenes es cerca del 18,7% en alimentación y del 14,3% en alojamiento y servicios básicos. En cuanto a la educación, dicho presupuesto representa la menor proporción del gasto total de los hogares de personas mayores (0,4%), en tanto que este en los hogares sin estos adultos representa un 7%.
Específicamente en salud, un hogar con personas de la tercera edad destina el doble de recursos en relación con el resto de la población, es decir, unos $95 mil. De forma complementaria, los datos de la Encuesta de Calidad de Vida en la Vejez que realiza la UC revelan que cerca del 77% de los adultos mayores consume un medicamento a diario, con una mayor incidencia en las mujeres.
Patrimonio, Ahorro e Ingresos Estatales
El informe también entrega información sobre el estado actual de la población mayor en términos de patrimonio. Aquí se observa que el 90% de los hogares con adultos de la tercera edad tiene algún activo financiero o real, mientras que en el caso de los hogares con personas menores de 60 años, la relación es del 88%. La vivienda propia sigue siendo el activo real más común en todos los grupos etarios, alcanzando el 74% en los hogares compuestos solo por mayores.
En materia de ahorro, los resultados del estudio indican que el 29% de los seniors ha ahorrado en los últimos 12 meses, cifra que en los otros grupos etarios alcanza un 41%. Un punto a destacar tiene que ver con el origen del ingreso en la tercera edad. Al analizar la participación del ingreso autónomo sobre el ingreso total en los hogares de seniors, se aprecia que el primero es significativamente menor comparado con el resto de las clasificaciones de hogares. Por ejemplo, en aquellos donde no hay personas mayores, el ingreso autónomo representa el 77% del total del hogar. Además, las transferencias del Estado representan un 22,4% del total de los ingresos monetarios percibidos por adultos mayores, mientras que en los jóvenes estos representan el 4,3%. En promedio, los seniors perciben ingresos mensuales de $53 mil por transferencias estatales, muy superior a los percibidos por un hogar sin adultos mayores ($17 mil).
En cuanto a las regiones, Antofagasta, Tarapacá y Valparaíso registran los menores niveles de subsidios monetarios, con un promedio bajo $42 mil. Desagregados por zona urbana-rural, se aprecia que los aportes monetarios son más altos en zonas de residencia rurales, independientemente de la clasificación del hogar.
Panorama Global y Desafíos de los Sistemas de Salud
Los resultados en materia de salud durante las últimas cinco décadas han mejorado considerablemente a nivel mundial. Sin embargo, el creciente número de adultos mayores ejerce una gran presión en los sistemas de salud a nivel global y genera altísimos costos, ya sea en cirugías, tratamientos complejos, uso de medicamentos e investigaciones costosas. En las economías avanzadas, el gasto público aumentó alrededor del 7% del Producto Interno Bruto (PIB); en las de mercados emergentes, se incrementó en un 3% del PIB, al igual que en las economías en desarrollo. Aunque un mayor gasto público en salud genera inmensos beneficios, esos aumentos plantean dificultades fiscales para el presupuesto estatal.
En las últimas décadas se han producido cambios importantes en la epidemiología del envejecimiento, caracterizados principalmente por una fuerte reducción de la fecundidad y por una disminución de la mortalidad, y por ende, un aumento de la esperanza de vida al nacer, lo que provoca el envejecimiento de la población, un fenómeno mundial sin precedentes. Ello ha contribuido a que los ancianos constituyan una parte considerable de la población total. La repercusión del envejecimiento y las enfermedades que se le asocian sobre los sistemas de salud son evidentes.
ENVEJECIMIENTO POBLACIONAL Y SISTEMA DE SALUD ADAPTADOS AL ADULTO MAYOR - I
Análisis de Costos en Hogares de Ancianos: Estudio de Caso en Cuba
El incremento de las personas de 60 años y más en Cuba es rápido e intenso. En 2018 se observaron diferencias entre provincias: Villa Clara (22,8%), La Habana (20,8%) y Sancti Spíritus (20,6%) presentaron las cifras más altas, en tanto que Guantánamo (16,7%) fue la menos envejecida. En la actualidad, Cuba cuenta con 375 casas de abuelos con 13.375 capacidades, y los Hogares de Ancianos suman 156 instituciones, con un total de 11.947 camas, que incluyen 17 hogares de órdenes religiosos y fraternales. No obstante, la calidad, resolutividad y satisfacción de las necesidades de salud son prioridades para afrontar apropiadamente el panorama demográfico cubano actual y futuro.
Si bien existen algunos estudios económicos relacionados con el envejecimiento demográfico en Cuba, se carece de información disponible sobre el costo de las personas mayores institucionalizadas según su dependencia en hogares de ancianos, lo que hace que su abordaje sea de gran relevancia.
Metodología del Estudio
Una investigación de desarrollo tecnológico ofreció el procedimiento para estimar los costos institucionales según el grado de dependencia de los adultos mayores institucionalizados en el hogar de ancianos de Cumanayagua, durante el período comprendido entre enero y diciembre de 2018. Las variables estudiadas incluyeron: edad, sexo, ingreso a la institución, años de institucionalizado, grado de dependencia física, comorbilidad, enfermedades más frecuentes, presencia de tratamiento farmacológico requerido y forma de pago para el financiamiento de la estadía. Se recolectó la información necesaria de la “Historia Clínica Individual” para obtener datos como edad, sexo, estado civil y uso de medicamentos, entre otros. Posteriormente, se realizó una caracterización de los pacientes en 2018 y se clasificó según el índice o escala de Barthel (IB), un instrumento utilizado para la valoración funcional del anciano.
Esta escala mide la capacidad de una persona para realizar 10 actividades de la vida diaria consideradas básicas, obteniendo una estimación cuantitativa de su grado de dependencia. El rango de posibles valores va de 0 a 100, con intervalos de 5 puntos para la versión original:
- 0-20: dependencia total.
- 21-60: dependencia grave.
- 61-90: dependencia moderada.
- 91-99: dependencia leve.
Para calcular los costos, se siguieron los pasos recomendados en la Guía Metodológica para evaluaciones parciales según la Evaluación Económica en Salud en Cuba. Los costos fueron construidos según lo propuesto en el método de Camarós y otros, estimándose en pesos cubanos equivalentes a pesos cubanos convertibles (1 CUP = 1 CUC).
- Costos indirectos: Son los que se ejecutan con la finalidad de apoyar las actividades que realiza la institución. Se obtuvo información sobre estos gastos en los departamentos de recursos humanos y contabilidad, y su distribución se determinó según el nivel de actividad de la institución con 60 pacientes que residen de forma permanente.
- Costos totales: Sumatoria de todos los costos directos e indirectos.
- Costos unitarios: Costo total dividido por el número de pacientes según su dependencia.
Resultados y Caracterización de Residentes
Durante el período estudiado, residieron en la institución un total de 60 adultos mayores. La mayor cantidad se concentró entre 70 y 79 años (46%), y el menor peso estuvo en los de 90 años y más. La edad mínima de los internados fue de 62 años y la máxima de 95, con una media de 77 años. Según su estado civil, el 54% eran viudos(as). Los que se declararon solteros fueron un 7%. Un 70% ingresó de manera voluntaria al hogar y un 30% lo hizo por decisión de los familiares. Según el tiempo de institucionalización, el período de tiempo que más prevaleció fue el de 1 a 3 años (38%), seguido por los que aún no llevaban un año en la institución (27%); solo 3 ancianos conviven más de 15 años en el hogar.
Se encontró que un 72% tuvo dependencia para las actividades cotidianas de la vida y el 28% fueron independientes. La condición de dependencia aumentó fuertemente con la edad para todas las actividades básicas, particularmente después de los 80 años, lo que resultó lógico y se correspondió con la teoría de que a mayor edad aumenta la dependencia.
Los ancianos con dependencia total fueron los que más incidieron en el costo de la institución. Fue notable el gasto en la partida de salarios, pues al ser ancianos totalmente dependientes, el personal que labora en la institución tuvo que dedicar más tiempo en su atención y cuidado. De igual manera, ocurrió con los medicamentos, provocado por las múltiples enfermedades que padecían.
El costo que representaron los ancianos con dependencia total casi duplicó el de los independientes, originado por llevar una vida normal y no necesitar del asistente para realizar actividades diarias como comer, desplazarse dentro de la institución y alimentarse. En cuanto a los pacientes con dependencia leve, el costo disminuyó con relación a los dependientes moderados en 104,47.
Conclusiones del Estudio Cubano
Las autoras concuerdan en que el costo institucional de la atención a los ancianos residentes en hogares de ancianos está estrechamente ligado a los niveles de dependencia, ya que más de la mitad del gasto de la institución (60%) se utiliza en las personas con algún tipo de dependencia. Se investigó el comportamiento de los costos de la atención al adulto mayor en otros países para comparar con los obtenidos en este estudio, y se constató que los costos totales y unitarios por grupo de ancianos disminuyen a medida que desciende el grado de dependencia, aunque hay que considerar que las monedas utilizadas son diferentes, así como los sistemas de atención, lo que imprime sesgo a la comparación, pero permite tener una idea sobre el tema. En Cuba, los costos de la atención geriátrica han ido en ascenso con el transcurso de los años. Por otra parte, se considera que las cifras estimadas para este hogar permiten tener una idea de los grandes esfuerzos que se hacen para poder brindar una atención y un servicio de salud adecuado a estas personas mayores y de todo lo que el Sistema Nacional de Salud (SNS) realiza, a pesar de las serias dificultades económicas por las que atraviesa el país.
Los ancianos institucionalizados se caracterizaron por ser mayoritariamente del sexo masculino, con edades comprendidas entre 70 y 79 años, predomina la viudez como estado civil, y en su mayoría decidieron institucionalizarse, residiendo en el hogar un promedio de 2 a 3 años.

Costos de Residencias para Adultos Mayores en Chile
En Chile, los costos de una residencia para adultos mayores varían considerablemente. Según CNN Chile (a partir de un sondeo sobre ELEAM) en 2025, un 33,1% reportó un costo promedio mensual entre $650.001 y $850.000, un 22,5% entre $850.001 y $1.000.000, y un 22,6% indicó costos que superan $1.000.000. Según 24 Horas, estos rangos también aparecen como referencia de mantención mensual en ELEAM. Esta diferencia se explica porque la residencia suele integrar gastos de hotelería (habitación, alimentación, aseo, lavandería y operación permanente), mientras que el cuidado a domicilio concentra el gasto en turnos y apoyos definidos, lo que permite ajustar el plan según necesidades reales.
Definición de ELEAM
Según Ley Chile (Decreto Supremo N.° 20 del Ministerio de Salud), un Establecimiento de Larga Estadía para Personas Mayores (ELEAM) es aquel donde residen personas de 60 años o más que, por distintos motivos, desean vivir en un medio protegido o requieren apoyo o cuidados diferenciados. En otras palabras, cuando se cotiza una residencia, el precio no solo refleja cuidado directo, también incorpora la estructura, el funcionamiento continuo y las condiciones de operación del establecimiento.
Además, si se está mirando la alternativa pública, según ChileAtiende, el acceso a ELEAM considera requisitos como: pertenecer hasta el 60% del Registro Social de Hogares, contar con informe social sobre redes de apoyo no efectivas, y antecedentes como documentación de identidad y pensión, entre otros.
Comparativa: Residencia Tradicional vs. Cuidado a Domicilio
Para comparar los costos de las residencias para adultos mayores con el cuidado a domicilio, conviene separar dos lógicas de gasto diferentes. En una residencia, una parte relevante del total corresponde a hotelería y operación continua. En el cuidado a domicilio, el total suele depender de las horas/turnos y de los apoyos que se suman según la necesidad.
Elementos Clave en la Comparación
Mientras que una residencia incluye generalmente la hotelería (habitación, comida, aseo, lavandería, mantención) dentro de su arancel (costo fijo), en el cuidado a domicilio estos gastos se mantienen dentro del hogar y no se pagan como un paquete residencial. La hotelería suele ser un factor que incrementa el costo total en las residencias. En cuanto a la cobertura, las residencias ofrecen una operación permanente del establecimiento, mientras que el cuidado a domicilio se ajusta a turnos según necesidad (diurno/nocturno/24 h), lo que significa que a mayor cobertura horaria, mayor costo. Existen lineamientos y estándares para ELEAM, y según SENAMA, se trabajan estándares de calidad para estos establecimientos. En domicilio, el estándar depende del plan, la coordinación y la supervisión del cuidado, lo que también impacta en los costos. Finalmente, el contexto de costos laborales (por ejemplo, el ingreso mínimo mensual que sube a $539.000 desde el 1 de enero de 2026 en Chile) incide tanto en la dotación y turnos de un establecimiento como en el plan contratado para el cuidado en casa.
Desglose de Costos en Cuidado a Domicilio
Para una comparación equitativa, es útil listar los ítems que explican la variación del costo total en el cuidado a domicilio:
- Horas de cuidado (diurno, nocturno o 24/7): el costo sube o baja según la cobertura y la complejidad del apoyo requerido.
- Coordinación y supervisión: planificación de turnos, continuidad del plan y seguimiento de cambios en el estado de la persona mayor.
- Apoyos clínicos puntuales (si aplica): visitas de enfermería, kinesiología u otros profesionales, según indicación.
- Insumos y artículos de cuidado (si aplica): apósitos, pañales, cremas barrera, guantes, etc., según necesidad.
- Adecuaciones del hogar (si aplica): barras de apoyo, luces, antideslizantes, silla de ducha, entre otros, según evaluación.
Si el cuidado se contrata por horas, una forma rápida de estimar el total es: valor por hora × horas por día × días del mes. Por ejemplo, si un servicio de cuidado se contrata por turnos, y uno de los formatos más comunes es el turno de 8 horas con un valor de $40.000, el total mensual para un turno diario de 8 horas durante 30 días se calcula así: $40.000 × 30 = $1.200.000. Si se incluyen apoyos clínicos o coordinación, estos se suman como ítems separados para una comparación clara con una residencia para adulto mayor (por ejemplo, una visita de enfermería semanal y un costo mensual de coordinación/seguimiento, si el plan lo contempla). Además, en la mayoría de las residencias, cuando la persona tiene un nivel de dependencia alto, suelen exigir la contratación de una cuidadora exclusiva, lo que se suma al total mensual.

Modelos Innovadores de Cuidado: La "Residencia en Casa"
Para muchas personas mayores, la idea de dejar su hogar para mudarse a una residencia puede ser desalentadora. Sin embargo, existen opciones innovadoras que combinan la atención profesional con la comodidad del hogar. El envejecimiento es una etapa de la vida que merece ser vivida con confort, alegría y cuidado de calidad. Modelos como la "residencia en casa" buscan redefinir la experiencia de envejecer al permitir que las personas mayores disfruten de su hogar mientras reciben atención personalizada y profesional.
Beneficios de este Modelo
Este tipo de servicio valora y respeta la independencia de cada individuo, permitiendo que las personas mayores se mantengan en su hogar, rodeadas de recuerdos y comodidades familiares. El equipo de profesionales de la salud, altamente calificado, ofrece atención personalizada a medida, desde el cuidado de la salud hasta asistencia con las actividades diarias, adaptándose a las necesidades específicas de cada persona y familia. A través de plataformas en línea, estos servicios pueden conectar a las familias con el equipo de profesionales y cuidadores a domicilio, permitiendo tener información constante sobre su ser querido.
La tecnología innovadora utilizada garantiza la seguridad y la comodidad de los usuarios. Desde sistemas de monitoreo hasta comunicación en línea con el equipo de atención, se mantiene a los residentes conectados y seguros. Además, no solo se brinda apoyo a las personas mayores, sino que también se fortalece el apoyo familiar, trabajando en colaboración con las familias para crear un entorno en el que todos se sientan respaldados.
Ventajas de Elegir esta Alternativa
Esta experiencia es la respuesta para aquellos que desean la tranquilidad y el cuidado de una residencia de adultos mayores, pero sin renunciar a la comodidad y la familiaridad de su propio hogar. La misión es permitir que las personas mayores vivan una vida plena y feliz en el lugar que más aman: su casa. Al elegir este tipo de modelo, se opta por:
- Comodidad sin compromiso: No es necesario renunciar a la comodidad y la familiaridad del hogar. Cada día es una continuación de la vida en el entorno familiar.
- Atención profesional y cálida: Un equipo de cuidadores y profesionales de la salud (médicos geriatras, enfermeras, kinesiólogos a domicilio, entre otros) comprometido en brindar atención de alta calidad con un toque humano.
- Innovación y tecnología: Aprovechamiento de la tecnología para brindar soluciones innovadoras que mejoran la seguridad y la calidad de vida, desde la telemedicina hasta la comunicación en línea para recibir consejos de cuidado.
- Apoyo familiar integral: Se cuida a la persona mayor y se trabaja en estrecha colaboración con su familia para asegurar que todos estén informados y respaldados.
Cuando se trata de tomar decisiones sobre el envejecimiento, elegir una "residencia en casa" es una opción innovadora que permite envejecer con dignidad, comodidad y apoyo integral. Se cree que cada persona mayor merece la mejor calidad de vida posible en su propio hogar.