La hipertensión arterial (HTA) constituye un problema de salud pública de gran envergadura, especialmente en la población adulta mayor. Es el primer factor de riesgo cardiovascular en pacientes geriátricos y una causa principal de morbilidad y mortalidad, contribuyendo a enfermedades cardiovasculares, ictus, enfermedad renal y deterioro cognitivo.
Países como Colombia experimentan un cambio significativo en su pirámide poblacional, con un aumento en la expectativa de vida y, por ende, un incremento en el envejecimiento de la población. Esto se traduce en una alta prevalencia de enfermedades crónicas, con la hipertensión arterial destacándose como la más prevalente a nivel nacional [1]. La hipertensión afecta al 80% de los adultos de 80 años o más. A nivel mundial, en 2019, la hipertensión fue el factor de riesgo más fuerte para la mortalidad atribuible, representando 10,8 millones de muertes (19,2% de todas las muertes), con un impacto sustancialmente mayor en edades avanzadas.

La Adherencia Terapéutica como Obstáculo y Oportunidad Educativa
A pesar de la importancia del control de la HTA, la adherencia terapéutica sigue siendo un obstáculo significativo que impide mejorar la salud y calidad de vida de las personas. Se entiende por adherencia terapéutica la medida en que el paciente asume las normas o consejos dados por el profesional de salud, tanto desde el punto de vista de hábitos o estilo de vida, como del propio tratamiento farmacológico prescrito.
Los problemas de adherencia están siempre presentes, independientemente de la enfermedad, el tipo de paciente, el grupo demográfico y el nivel socioeconómico [4]. En el caso de la hipertensión arterial, el 7,1% de los pacientes abandonan los medicamentos indicados por el médico de familia y el 22,4% en el caso de especialistas. Llama la atención que la adherencia a una dieta saludable es menor con respecto a la medicación, siendo del 59% y 79,4% respectivamente [4]. Existe una relación directa entre la adherencia y una evolución favorable de la enfermedad o un menor deterioro [5]. Estos datos son congruentes con la necesidad de implementar estrategias dirigidas a mejorar la adherencia, especialmente en aspectos relacionados con los hábitos de vida (alimentación y actividad física), que son más difíciles de modificar mediante estrategias educativas que los cambios más simples.
Intervenciones Educativas: Evidencia de Eficacia
Una revisión sistemática reciente tuvo como objetivo sistematizar los hallazgos disponibles sobre la intervención educativa para el control de la hipertensión arterial en personas adultas mayores. Esta revisión analizó un total de diez artículos científicos seleccionados de bases de datos como Pubmed, Google Scholar y Scielo.
Los resultados de esta revisión son contundentes: el 100% de los artículos revisados eran de diseño experimental y demostraron la efectividad de la intervención educativa para el control de la hipertensión arterial en adultos mayores. En conclusión, el 100% (n=10/10) de los estudios analizados muestran que las intervenciones educativas para el control de la presión arterial en adultos mayores hipertensos son eficaces.
#CápsulaInformativa | ¿Qué es la hipertensión?
Principios de un Enfoque Holístico en la Educación Geriátrica
Es pertinente el abordaje de la hipertensión arterial desde un enfoque holístico, analizando al paciente como una persona activa de una sociedad y de una comunidad, donde se demarcan sus tradiciones y comportamientos en diferentes aspectos, incluyendo el cuidado de la salud [7]. La investigación-acción participativa permite realizar este enfoque, a través del intercambio de saberes entre el investigador y una población específica. Mediante el trabajo colectivo se logra caracterizar a la comunidad y establecer aquellas situaciones que requieren un proceso de transformación.
Uno de los motivos para una baja adherencia a los hábitos saludables es la ausencia de programas educativos que integren el contexto cultural, las tradiciones y las motivaciones específicas de cada comunidad. De acuerdo con lo anterior, una intervención educacional debe permitir la participación activa de los pacientes, aumentando el conocimiento, monitoreo y control de la enfermedad. En el caso específico del adulto mayor, el programa de intervención debe apoyarse en estrategias que han sido un diferenciador en la promoción de la salud.
Para el caso de Colombia, los “centros día” son un ejemplo de instituciones destinadas al cuidado, bienestar integral y asistencia social de los adultos mayores que prestan sus servicios en horas diurnas, siendo una estrategia social impulsada por el plan de gobierno nacional [12]. Además, articular a las diferentes personas que están al cuidado del adulto mayor mejora el resultado de este tipo de intervenciones [13].
Estudio de Intervención Educativa en Sopó, Colombia
En el municipio de Sopó-Cundinamarca (Colombia), se realizó un estudio cualitativo tipo investigación-acción participativa durante el segundo semestre de 2015. El objetivo fue comprender el contexto cultural e identificar los recursos del municipio como oportunidades para fortalecer el desarrollo de una estrategia educativa.
Metodología y Participantes
- El grupo de trabajo incluyó a 121 adultos mayores entre 60 y 90 años que asistían al centro día “Memorias que construyen” y formaban parte del grupo “Canitas de Sabiduría”.
- También participaron cinco profesionales que trabajaban con ellos: una gerontóloga, un licenciado en educación física, una psicóloga, una nutricionista y una profesora de manualidades.
- La selección de la población se hizo por conveniencia, escogiendo el grupo de adultos mayores más activo y dispuesto a participar. Los participantes cumplieron los criterios de inclusión de ser adultos mayores en el rango de 60 a 90 años, miembros y partícipes de las actividades del centro día.
- La investigación se desarrolló mediante tres etapas:
- Etapa 1: Diagnóstico Comunitario. Se estableció contacto con el centro día para generar un acercamiento y conocimiento de la comunidad, realizando un diagnóstico comunitario de la población de adultos mayores. La información se consolidó, identificando problemas de salud y priorizándolos mediante el método de Hanlon [15].
- Etapa 2: Plan de Trabajo. Se planteó una propuesta de mejoramiento basada en la revisión de la literatura y los objetivos del trabajo, estableciendo logros y actividades concretas. La exploración del conocimiento sobre hipertensión arterial se realizó mediante una entrevista semiestructurada sobre factores de riesgo, manifestaciones clínicas, complicaciones y manejo. Se indagaron estrategias de interés de la comunidad para fomentar hábitos saludables, desarrollando actividades a partir de juegos tradicionales, proyectando videos de su autoría sobre HTA y creando espacios para que la comunidad elaborara su propio material didáctico. Se asignaron tareas a los adultos mayores para difundir el conocimiento en sus hogares.
- Etapa 3: Codificación de la Información. La información de cada actividad se recopiló manualmente, se transcribió en un diario de campo digital y se sistematizó y analizó usando matrices de categorías y subcategorías. El proceso de codificación se desarrolló en dos fases: identificación de códigos de trabajo y categorías emergentes, y verificación por parte de la comunidad, quienes validaron los datos obtenidos.
Caracterización de la Comunidad y Conocimiento sobre Hipertensión
- De los 121 adultos mayores, el 64% eran mujeres y el 36% hombres. El 65% no eran nativos de Sopó, sino de municipios aledaños, habiendo vivido allí los últimos 20 años de su vida.
- Alrededor del 50% asistía al centro día desde hacía aproximadamente 10 años, dos días a la semana. Allí, se ofrecían talleres de crecimiento personal, relaciones sociales, salidas pedagógicas, encuentros culturales (danza, teatro, música) y actividades físicas.
- Los adultos mayores interactuaban con cinco facilitadores, quienes fomentaban la promoción de la salud, la prevención de enfermedades y el cuidado del proceso de envejecimiento.
- La HTA era una de las enfermedades más prevalentes, diagnosticada en la mayoría desde hace más de 10 años. Sabían que era crónica y que comprometía órganos como ojos, cerebro, corazón y riñón, aunque desconocían los valores exactos.
- Reconocían la importancia de una dieta saludable (abundante en verduras y frutas, pobre en grasas, restrictiva en sal), pero desconocían el impacto del sodio y los alimentos donde se encontraba.
- Identificaban la actividad física continua como un componente clave del manejo integral y sabían que la reducción de peso mejoraba el control de la HTA. Relacionaban la enfermedad con malos hábitos como dietas ricas en carbohidratos, grasas y sal, alto consumo de alcohol y tabaco, y niveles elevados de colesterol sérico.
- También conocían las complicaciones de la enfermedad y las consideraban desenlaces fatales por el compromiso de la funcionalidad.
Estrategias Desarrolladas y Motivación
- Apropiación de recursos locales: Muchos adultos mayores desconocían los alimentos cultivados en Sopó. Mediante una visita a los cultivos, identificaron alimentos locales como guatila, breva y acelga, destacando sus propiedades y beneficios en el control de la tensión arterial. Este conocimiento incentivó a sus familiares a consumirlos con mayor frecuencia, valorando el fácil acceso y bajo costo.
- Refuerzo de actividad física: Se reforzó la importancia de la actividad física, reconociendo ejercicios adecuados según su condición física (aeróbicos, caminar, estiramiento, equilibrio). La experiencia mostró cómo la actividad física mejoró la movilidad de algunos participantes.
- Videos de concientización: Adultos mayores y facilitadores crearon videos sobre las complicaciones de la HTA para invitar a la comunidad a adoptar hábitos saludables y a los jóvenes a cuidarse desde temprana edad. Estos videos sirvieron como herramienta potente de motivación y prevención.

Intervención Educativa en Pacientes Geriátricos en Cuba
Otro estudio de intervención educativa con diseño cuantitativo se realizó en el Policlínico Joaquín de Agüero y Agüero, Camagüey, Cuba, entre noviembre de 2005 y mayo de 2007.
Objetivo y Metodología
- El objetivo fue elevar el nivel de conocimientos sobre hipertensión arterial en un grupo de pacientes geriátricos.
- El universo de trabajo fue de 70 adultos mayores dispensarizados, y la muestra quedó conformada por 55 de ellos, seleccionados por ser hipertensos y por su disposición a participar.
- Se aplicó una encuesta inicial para identificar las necesidades de aprendizaje sobre HTA.
- La intervención constó de tres etapas: diagnóstica, de intervención y de evaluación.
- Etapa diagnóstica: Se aplicó una encuesta inicial de ocho preguntas sobre conocimientos de HTA (antecedentes familiares, dieta, actividad física, peso, alcohol, tabaco, estrés, tratamiento no farmacológico).
- Etapa de intervención: La muestra se dividió en cuatro subgrupos para mayor efectividad. Se realizaron cuatro discusiones grupales para profundizar temas y familiarizarse con el lenguaje. Luego, se implementó un programa educativo de cuatro encuentros semanales (2 horas cada uno) por un periodo de cuatro semanas. El programa abordó generalidades de la HTA, epidemiología, factores de riesgo y medidas de prevención, utilizando técnicas como "El retrato", "Lluvia de ideas", "Juego de barajas", "Calificando mi comportamiento" e "Hilos de colores".
- Etapa de evaluación: Al concluir el programa, se aplicó nuevamente la encuesta para determinar los conocimientos adquiridos y comparar con los resultados iniciales, evaluando la efectividad de las técnicas.
Resultados de la Intervención Cubana
- Antes de la intervención, el nivel de conocimientos era regular en el 49,1% de los pacientes y malo en el 43,3%.
- Después de la intervención, estos resultados se revirtieron significativamente, logrando que el 89,1% alcanzara la calificación de "bien" en la evaluación cualitativa.
- Inicialmente, se identificaron errores conceptuales y desconocimiento en varios aspectos, especialmente en relación con la disminución del peso, el incremento de la actividad física y las situaciones de gran tensión.
- Tras el programa educativo, se logró un aumento significativo del nivel de conocimientos, alcanzando un 96,3%, 92,7% y 96,3% de respuestas correctas en los incisos relacionados con la disminución del peso, la actividad física y el estrés, respectivamente.
- El conocimiento sobre el tratamiento no farmacológico, que era bajo (40%) antes de la intervención, se modificó de forma significativa, logrando que el 96,3% de los participantes conociera el tema.
Consideraciones Específicas para el Manejo de la Hipertensión en Adultos Mayores
El envejecimiento se asocia con rigidez progresiva de las arterias grandes debido al aumento del depósito de colágeno y entrecruzamiento en las paredes arteriales, junto con la degeneración de las fibras de elastina. Esto conduce a un aumento gradual de la presión arterial sistólica con la edad, una meseta concomitante y descenso de la presión arterial diastólica, y ampliación de la presión del pulso.
Varios cambios fisiopatológicos relacionados con el envejecimiento, incluyendo una mayor rigidez del sistema arterial central y una sensibilidad barorreceptora reducida, conspiran para producir una variabilidad de presión arterial mucho mayor en los más ancianos. Como resultado, se requieren más mediciones para determinar con precisión la presión arterial de un individuo.
La población de más ancianos con hipertensión se caracteriza inherentemente por su multicomplejidad y un alto grado de heterogeneidad con respecto al estado funcional y cognitivo. Por ello, no es apropiado o necesario aplicar un umbral único para servir como el nivel "óptimo" de control de presión arterial.
El Modelo de las 4 M para Cuidado Centrado en el Paciente
El modelo de las 4 M (por sus siglas en inglés: What Matters, Medication, Mentation, Mobility) proporciona un marco para ofrecer cuidado centrado en el paciente a adultos mayores con condiciones médicas agudas y crónicas, incluyendo la hipertensión. Este enfoque permite personalizar el tratamiento según las características individuales del paciente, considerando no solo la edad cronológica sino también el estado funcional, cognitivo y las preferencias personales.
- What Matters (Lo que más importa): Equilibrar la ecuación general riesgo-beneficio para el manejo de la hipertensión de manera centrada en el paciente, alineándose con sus valores y objetivos.
- Medication (Medicamentos): Enfocarse en las medicaciones correctas para apoyar lo que importa al paciente sin interferir con los objetivos de mentalidad o movilidad, evitando la polifarmacia innecesaria.
- Mentation (Mentalidad): Considerar el estado cognitivo del paciente. Para personas que viven con demencia, el manejo de condiciones crónicas confiere complejidad añadida, requiriendo un cuidadoso equilibrio entre riesgos y beneficios de presiones arteriales más bajas.
- Mobility (Movilidad): Preservar la función física y la movilidad del paciente, ya que la actividad física es un componente crucial en el manejo de la HTA.
Los clínicos deben usar un enfoque centrado en el paciente que considere estos cuatro dominios al manejar la hipertensión en pacientes de 80 años o más. Esto respalda un enfoque más matizado del manejo de la hipertensión en los más ancianos, alejándose de objetivos únicos hacia un cuidado personalizado.
Desafíos en Residentes de Cuidado a Largo Plazo
Para residentes de cuidado a largo plazo, esta población se caracteriza por una alta prevalencia de fragilidad, multimorbilidad, deterioro cognitivo, demencia y discapacidad. Han sido ampliamente excluidos de ensayos clínicos aleatorizados hasta la reciente publicación de estudios como el ensayo RETREAT-FRAIL. Esta revisión proporciona orientación práctica para el manejo de la hipertensión en esta población, la de más rápido crecimiento.