La Importancia de la Técnica Inhalatoria Correcta en Bebés y Niños: Guía para Cuidadores

El uso correcto de los inhaladores en la infancia es fundamental para garantizar la eficacia del tratamiento de enfermedades respiratorias como el asma. Lamentablemente, esta herramienta para administrar medicamentos, muy utilizada en presencia de problemas respiratorios, no suele ser usada correctamente, provocando que pierda eficacia. Una administración efectiva de medicamentos inhalados no solo mejora el control de los síntomas respiratorios, sino que también reduce el riesgo de crisis y hospitalizaciones.

Ilustración de diferentes tipos de inhaladores (dosis medida, polvo seco, nebulizador) y cámaras espaciadoras con mascarilla

Tipos de Inhaladores y Dispositivos de Administración

Existen distintos tipos de inhaladores, entre ellos los inhaladores de dosis medida (IDM), los dispositivos de polvo seco y los nebulizadores. Cada uno presenta características específicas y requiere una técnica particular. En los niños pequeños, suele recomendarse el uso de inhaladores de dosis medida acompañados de una cámara espaciadora. En bebés y niños en edad preescolar, puede ser necesario añadir una mascarilla a la cámara espaciadora para asegurar un sellado adecuado y evitar fugas del medicamento.

Los broncodilatadores son una gran ayuda cuando los niños presentan problemas respiratorios, ya que dilatan los bronquios del pulmón y permiten un mayor paso del aire.

Importancia de la Técnica Correcta

La técnica de inhalación es un aspecto clave. Para que el medicamento llegue eficazmente a las vías respiratorias inferiores, es importante que la inhalación sea lenta y profunda. Si el niño respira demasiado rápido o no mantiene el aire unos segundos tras inhalar, parte del fármaco puede quedarse en la boca o en la garganta, reduciendo su efecto terapéutico.

La calidad con que se realiza la técnica inhalatoria (TI) es un factor condicionante de su éxito terapéutico. Internacionalmente se ha comunicado una alta frecuencia de errores en la realización de la técnica de inhaloterapia por parte de pacientes y cuidadores.

Guía Paso a Paso para la Administración del Inhalador de Dosis Medida (IDM) con Aerocámara

Asegúrate de seguir estos pasos para que el inhalador de dosis medida (el llamado “puff”) cumpla su objetivo de manera eficaz. Ten en cuenta que estas instrucciones son aptas para inhaladores de dosis medidas.

  1. Verifica el inhalador: En forma previa, asegúrate de que el inhalador a utilizar sea el adecuado. Para esto, siempre consulta con tu pediatra.
  2. Agitar: Agita vigorosamente el inhalador en forma vertical durante 5 a 10 segundos antes de cada uso.
  3. Preparar el dispositivo: Retira la tapa del inhalador e inserta el inhalador en la goma posterior de la aerocámara bidireccional.
  4. Posicionar al niño: Acomoda al niño sobre tus piernas o de pie, y siempre dándote la espalda. Se recomienda que el niño esté sentado y en una posición cómoda. Asegúrate de que mantenga el mentón arriba para alinear la vía aérea. Recuerda que nunca se debe utilizar el inhalador cuando el niño está acostado o dormido.
  5. Colocar la mascarilla: Pon la máscara en la cara del niño, cubriendo su boca y nariz. Fija la mascarilla de la aerocámara sobre la cara, asegurándote de que quede cubierta la nariz y la boca. Usa una aerocámara bidireccional o bivalvulada universal. Algunos dispositivos tienen sus propias aerocámaras.
  6. Administrar el “puff”: Aprieta el inhalador 1 sola vez (realiza solo un disparo por vez para una correcta administración).
  7. Esperar: Una vez que realices el “puff”, espera a que el niño realice 5-8 respiraciones tranquilas o cuenta hasta 10 segundos si no puedes enumerarlas, luego retira la aerocámara. Entre cada “puff” de la dosis recomendada por el médico, espera 15 segundos.
  8. Repetir: Espera de 1 a 3 minutos, y repite en caso de ser necesario. Si se requiere un segundo puff, repite los pasos del 2 al 6.
  9. Higiene posterior (si aplica): Si el medicamento contiene corticoides, cepilla los dientes, lava la boca y la zona de la cara del niño en contacto con la aerocámara (asegurándote de que no se trague el agua).

Cómo usar el inhalador en niños

Consideraciones Clave para el Uso y Mantenimiento del Dispositivo

  • Dispositivo adecuado: Asegúrate de que la mascarilla cubra completamente la nariz y la boca del niño. Debes verificar el estado de la inhalocámara, la presencia de válvula funcionante, y, en menores de 5 años, la característica de la máscara facial que debe adaptarse adecuadamente, abarcando nariz y boca. En niños mayores de 5 años, en quienes es posible la coordinación de la maniobra inspiratoria y la administración del puf, la GINA recomienda el uso de boquilla.
  • Uso individual: No compartas la aerocámara con otros niños.
  • Estado del dispositivo: Verifica que la aerocámara esté en buen estado y sin roturas. Comprueba que la válvula esté funcionando correctamente.
  • Limpieza de la aerocámara: La aerocámara o el espaciador deben ser limpiados con agua jabonosa al menos una vez por semana (o cada 15 días). Debes limpiar la aerocámara desmontando las piezas según las instrucciones del fabricante. Es muy importante no enjuagar con agua, de manera que quede una película de jabón por dentro de la aerocámara, lo que evitará la estática y que el medicamento quede adherido a las paredes, mejorando así la llegada del medicamento a los bronquios. Limpia libremente sin frotar. No utilices alcohol o limpiapipas.

La Educación de Cuidadores y Profesionales de la Salud: Un Desafío y una Necesidad

La educación de padres y cuidadores resulta esencial. Es importante que reciban instrucciones claras sobre cómo preparar el dispositivo, cómo administrarlo y cómo limpiarlo correctamente. El tratamiento integral de las enfermedades incluye la educación. Asimismo, parte del equipo de salud no es capaz de informar y entrenar correctamente en el uso de la terapia inhalatoria que prescribe.

Para el entrenamiento de la técnica de inhaloterapia de forma efectiva, el consenso de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica recomienda que el educador explique el procedimiento y realice una demostración práctica. El paciente o cuidador responsable de la administración debe repetir verbalmente los pasos del procedimiento. La técnica debe ser evaluada en controles sucesivos, corrigiendo posibles errores.

Hallazgos de Estudios sobre la Técnica Inhalatoria

Un estudio realizado en lactantes hospitalizados por infecciones respiratorias agudas evaluó la calidad de la técnica inhalatoria realizada por las madres. Utilizando una escala de 10 pasos para una TI óptima, se encontró que el rango de calificaciones de las madres fue de 4 a 10 puntos, obteniendo solo el 12,5% el puntaje máximo.

Otro estudio prospectivo y descriptivo, realizado entre junio y agosto de 2019, evaluó la técnica inhalatoria de cuidadores y profesionales de la salud. De un total de 80 cuidadores participantes, solo tres realizaban el procedimiento de forma adecuada antes de una intervención educativa. Después de la intervención, 27 lograron una técnica correcta. En cuanto a la higiene del dispositivo, tres participantes lo realizaban correctamente previo a la intervención, y posteriormente, 44 lo hicieron adecuadamente. Este estudio incluyó a 25 profesionales de la salud, de los cuales 15 describieron correctamente el procedimiento en menores de 5 años y siete en niños mayores después de un taller informativo.

Estos resultados reflejan que aún existen debilidades en el conocimiento de la adecuada técnica inhalatoria tanto en los profesionales de la salud como en los cuidadores. La mayoría de los cuidadores de niños y adolescentes desconocían la correcta técnica de la terapia inhalatoria que realizaban como parte del tratamiento instaurado, siendo esta cifra mayor respecto a reportes internacionales, donde se notifica que entre el 28% y el 68% de los pacientes no utilizan los fármacos inhalatorios de forma adecuada.

Errores Frecuentes y su Impacto

Los errores más frecuentes descritos en el uso de inhaladores de dosis medida con boquilla son la incoordinación entre disparo e inhalación, la apnea posterior demasiado breve, un flujo inspiratorio demasiado rápido, no agitar el inhalador previo a su uso, realizar varios puff en una misma respiración y detener bruscamente la inhalación.

El estudio de 2019 identificó errores específicos previos a la intervención, como: la ausencia de higiene bucal posterior a la utilización del fármaco (n=77), no retirar la inhalocámara y esperar tres a cuatro respiraciones previo a la administración del siguiente puff (n=55), y no volver a agitar el inhalador entre los puff (n=27). Luego de la intervención, los errores más frecuentes persistían siendo la ausencia de higiene bucal (n=43) y la falta de espera de tres a cuatro respiraciones previo a la administración del siguiente puff (n=18).

En cuanto a la higiene del dispositivo, los errores más frecuentes encontrados fueron: la frecuencia de lavado (n=68) y desconocer el uso de jabón y reposo en agua jabonosa del dispositivo (n=67). El error más frecuente identificado es la ausencia de higiene bucal luego de la administración de fármacos por vía inhalatoria, un problema que no siempre se reporta en la bibliografía. Los corticoides inhalados y β2 adrenérgicos reducen el flujo salival, disminuyen el pH salival (alterando su efecto tampón) e incrementan la placa microbiana de superficies linguales. Las alteraciones a nivel de la cavidad bucal relacionadas con esta vía de administración son la erosión dental, caries dental, gingivitis y la candidiasis.

Infografía sobre la importancia de la higiene bucal después del uso de corticoides inhalados

Recomendaciones para una Formación Efectiva

Se debería implementar en el primer nivel de atención, servicios de emergencia y salas de internación, intervenciones destinadas a evaluar y educar a los pacientes y sus tutores de forma regular, a fin de garantizar la eficacia del tratamiento. La identificación de los errores cometidos con mayor frecuencia podría permitir centrar las directrices del entrenamiento para conseguir mayor efectividad. Se recomienda reevaluar de forma periódica y realizar nuevas intervenciones para minimizar dichos errores.

Considerando que el asma es la enfermedad crónica más frecuente en pediatría, siendo una causa frecuente de ingreso hospitalario y que su evolución depende del correcto manejo del tratamiento, es fundamental la capacitación de los profesionales de la salud en la adecuada técnica para pacientes, incluyendo aquellos mayores de 5 años que son asistidos en el primer nivel de atención, servicio de emergencia y sectores de internación.

Esta información es meramente informativa y no sustituye la opinión de un profesional de salud. Ante cualquier síntoma o molestia, te recomendamos consultar con tu médico.

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