Pocas veces las personas se preguntan qué harán o dónde vivirán al llegar a una edad avanzada. Sin embargo, muchos huyen de estar en un hogar geriátrico o vivir con sus hijos. Para fortuna de algunos, una nueva tendencia está creciendo en Colombia: se trata de edificios residenciales para adultos mayores que ofrecen los servicios de un club. Este modelo responde a un cambio estructural en la demanda, ya que Colombia está envejeciendo a un ritmo que comienza a transformar sectores económicos completos, incluido el mercado de vivienda.

El Auge de la Vivienda Senior Especializada en Colombia
En Colombia viven alrededor de 8’197.745 mayores de 55 años, lo que representa el 16.51% de la población, según cifras del DANE. El país registra menos nacimientos que en décadas anteriores, lo que subraya la importancia de adaptar el mercado de vivienda a las necesidades de esta creciente población. Eduardo Espinosa, de la inmobiliaria Inversiones Empricol, trajo este concepto desde Florida hace cuatro años, y desde entonces se ha expandido a varios lugares del país.
Bernardo Asuaje, CEO de Casa Nua y pionero en la adopción de estándares internacionales para vivienda senior en Colombia, explica que este modelo responde a una necesidad creciente en ciudades como Bogotá, donde el envejecimiento poblacional avanza con rapidez. Además de la capital, estas residencias se han expandido, ubicándose en municipios de gran proyección como Envigado en el valle de Aburrá, en el exclusivo barrio El Poblado en Medellín y en la zona de Ciudad Jardín en Cali, destacadas por su exclusividad y cercanía a servicios esenciales.
Edificio Platino: Lujo y Bienestar en Bogotá
Un referente de esta tendencia en la capital del país es el Edificio Platino, el único conjunto residencial de este tipo ubicado en Bogotá, específicamente en el exclusivo barrio Chicó. Este lugar está diseñado para personas mayores de 50 años, activas e independientes, que buscan bienestar, tranquilidad y vida en comunidad.

Una Vida Independiente y Plena
Un anciano agraciado de 88 años, exdirectivo del Banco de la República, se fue a vivir con su esposa al Edificio Platino. Él cuenta: “Quedando solo los dos encontramos esto y nos pareció muy agradable vivir aquí en un pequeño apartamento. Esto nos ha hecho una vida muy buena porque no tenemos que pensar en estar haciendo reparaciones y nos permite, ya a nuestra edad, estar descansando y ser muy independientes de la familia”.
Como la mayoría de personas que viven allí, este señor tiene una vida muy tranquila. Su día se resume en escuchar noticias, pedir el desayuno a la cama, ir al gimnasio, caminar, almorzar, tomarse un par de güisquis y dormir. Sus cinco hijos, decenas de nietos y su bisnieto, van a visitarlo algunos fines de semana. Es muy importante para los residentes que su familia esté pendiente de sus necesidades, así estén a kilómetros de distancia.
Luis Alberto Duarte, el administrador, comenta: “La idea de este edificio es que los abuelos tengan calidad de vida, se integren, hagan amigos y tengan unos servicios que no los hagan salir tanto al exterior”. Para la mayoría de residentes, vivir allí ha sido una experiencia muy linda por la compañía y los servicios que ofrecen, y porque solo permiten residentes mayores a 55 años.
Servicios y Amenidades Exclusivas del Edificio Platino
Los residentes disfrutan de exclusivos espacios y actividades que les permiten hacer el mejor uso de su tiempo. La oferta de servicios del Edificio Platino es vasta e integral, diseñada para una experiencia de vida de alta calidad, a menudo descrita como un hotel cinco estrellas.
- Espacios recreativos y de bienestar: piscina, cine, salón de belleza, gimnasio asistido, sauna, biblioteca, salón de meditación, BBQ, ‘green’ de golf.
- Gastronomía y vida social: restaurante, piano-bar (con música en vivo los viernes en la noche).
- Desarrollo personal y ocio: salón de pintura y taller de memoria.
Además, según informa el administrador, se ofrece servicio de enfermería 24 horas, conciertos, un plan de actividades semanales y salidas exteriores a lugares como centros comerciales o teatros, con transporte asumido por la administración. La socialización es una parte fundamental de la vida en Platino, donde los residentes pueden relacionarse, compartir, reír y crear lazos emocionales.
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Experiencia de Vida y Atención Personalizada
La experiencia en este tipo de residencias de lujo se centra en la atención y el cuidado de los residentes. El personal es súper amable y diligente, mostrando un crecimiento y evolución constante en su talento. La comida es muy saludable y todo el mundo está pendiente de uno. Actividades como los ejercicios y las clases de musicoterapia emocionan mucho a los residentes. Todo lo que se hace es maravilloso y contribuye a una sensación de seguridad y acompañamiento constante.
Aspectos Financieros y Ocupación
Vivir en este tipo de "paraíso" tiene un costo. Algunos residentes fueron directores de grandes compañías, empresarios o políticos. Actualmente, pagan una administración que oscila entre un millón de pesos para los apartamentos más pequeños (72 m²) y $2’200.000 para los más grandes (140 m²). Con este precio, los residentes acceden a la mayoría de los servicios mencionados.
El restaurante se paga por separado. El plan mínimo incluye 30 desayunos y 15 almuerzos mensuales, con un costo de $560.000, aclara Duarte. El precio del metro cuadrado de los apartamentos oscila entre los 7 y 8 millones de pesos. En la actualidad, de los 82 apartamentos del edificio, hay uno que no se ha vendido y tres deshabitados. Sin embargo, Duarte dice que permanentemente están ocupados entre 72 y 73 apartamentos, en los que viven alrededor de 110 personas. El 85% de los residentes son mujeres y el resto son hombres, con edades que oscilan entre los 55 y 105 años.
Los residentes tienen la libertad de recibir visitas. Pueden llevar a las personas que quieran por el tiempo que deseen a su apartamento. “Por ejemplo, si los nietos quieren pasar las vacaciones lo pueden hacer”, dice Duarte. Aunque los niños tienen un salón de juegos, los residentes pocas veces dejan que sus nietos estén en su casa más de un fin de semana.