El síndrome de Down es una alteración genética que se produce por la presencia de una copia extra del cromosoma 21 o de una parte del mismo, condición conocida como trisomía 21. Esta carga genética adicional altera el desarrollo físico y cerebral, lo que conlleva desafíos intelectuales y físicos que varían significativamente de una persona a otra.
Origen y tipos de trisomía 21
Aunque comúnmente se cree que existen "grados" de síndrome de Down, los especialistas señalan que es una condición que se tiene o no se tiene. Lo que varían son los rasgos fenotípicos. Existen tres formas principales de esta alteración:
- Trisomía libre o simple: Representa el 95% de los casos; existen tres copias completas del cromosoma 21 en todas las células.
- Translocación: Ocurre en el 3,5% de los casos, cuando la copia extra del cromosoma 21 se une a otro cromosoma.
- Mosaicismo: La forma menos frecuente (1,5%), donde solo algunas células presentan la trisomía.

Discapacidad intelectual y retraso en el desarrollo
La discapacidad cognitiva de leve a moderada es una de las manifestaciones más frecuentes. Esto impacta en áreas como la memoria, el aprendizaje, la concentración y la toma de decisiones. Es común observar retrasos en hitos del desarrollo como sentarse, caminar o hablar. La atención temprana, que incluye terapias del habla, ocupacionales y físicas, resulta esencial durante los primeros seis años de vida para potenciar al máximo las capacidades del niño gracias a la plasticidad cerebral.
Complicaciones de salud frecuentes
Debido a la naturaleza multisistémica de esta condición, las personas con síndrome de Down pueden presentar diversas patologías asociadas:
Defectos cardíacos
Casi la mitad de los bebés con síndrome de Down nace con cardiopatías congénitas (CHD). Estas pueden derivar en hipertensión pulmonar o dificultad para bombear sangre. Se recomienda un ecocardiograma temprano realizado por un cardiólogo pediátrico.
Problemas sensoriales y dentales
- Visión: Más del 60% presenta problemas como miopía, ojos desviados o cataratas.
- Audición: Entre el 70% y 75% sufre pérdida auditiva, a menudo agravada por infecciones de oído recurrentes.
- Salud oral: Los dientes pueden tardar en salir, desarrollarse en desorden o presentar enfermedades periodontales por una higiene deficiente.
Trastornos endocrinos y metabólicos
El hipotiroidismo es prevalente, afectando la regulación de la energía y temperatura corporal; su detección mediante pruebas de rutina permite un tratamiento efectivo con hormona tiroidea de por vida. Asimismo, existe una mayor propensión a la obesidad y a la enfermedad celíaca.
Condiciones neurológicas y motoras
La hipotonía (bajo tono muscular) contribuye a la debilidad física y dificultades en la alimentación temprana. En la edad adulta, existe un riesgo incrementado de padecer la enfermedad de Alzheimer y demencia a edades más tempranas. También puede presentarse epilepsia, con una mayor incidencia en los primeros años de vida o después de los 30 años.

Consideraciones sobre la salud mental y ósea
Los niños con síndrome de Down pueden experimentar ansiedad, depresión o TDAH. Adicionalmente, se debe prestar atención a la inestabilidad atlantoaxial (deformidad en las vértebras cervicales superiores), que requiere evaluación antes de realizar cirugías o actividades físicas intensas para evitar lesiones medulares.