Discapacidad Psíquica e Intelectual: Definición, Tipos, Causas y Tratamiento

La discapacidad es una situación en la que un sujeto ve limitada su participación en algún tipo de ámbito o acción, debido a la existencia de algún tipo de deficiencia en algún órgano o capacidad intelectual. Es importante destacar que el término "discapacidad" no es sinónimo de enfermedad, aunque en la práctica ambos conceptos suelen solaparse en muchos casos.

La discapacidad psíquica es una condición que se caracteriza por alteraciones en el desarrollo intelectual o enfermedades mentales, y puede suponer un desafío en la vida de quienes la experimentan. Este tipo de discapacidad tiene un impacto importante tanto en la persona como en su familia y su entorno cercano. La discapacidad psicosocial, a menudo malinterpretada o desconocida, es una condición que afecta a millones de personas en todo el mundo. Se relaciona con trastornos de salud mental que impactan la vida diaria, la autonomía y la participación en la sociedad. No es una enfermedad en sí misma, sino una consecuencia de condiciones de salud mental que limitan la participación plena en la vida social y laboral.

Discapacidad Psíquica e Intelectual: Definición y Distinciones

El término discapacidad psíquica es amplio y hace referencia a una serie de condiciones que afectan al funcionamiento cognitivo de una persona, tanto por alteraciones en el desarrollo intelectual como por enfermedades mentales.

La discapacidad intelectual (DI), anteriormente conocida como "retraso mental", es una afección diagnosticada antes de los 18 años de edad que incluye un funcionamiento intelectual general por debajo del promedio y una carencia de las destrezas necesarias para la vida diaria. Se caracteriza por problemas concurrentes de:

  • El funcionamiento intelectual o la inteligencia, lo que incluye la habilidad para aprender, razonar, resolver problemas y otras habilidades.
  • El comportamiento adaptativo, que incluye las habilidades sociales y de la vida cotidiana.

La discapacidad intelectual es un trastorno del neurodesarrollo. Las personas afectadas tienen un funcionamiento intelectual significativamente bajo, lo suficientemente grave para limitar su capacidad para afrontar una o más actividades de la vida diaria (habilidades adaptativas) de tal manera que requieren ayuda permanente. Las habilidades adaptativas se pueden clasificar en varias áreas:

  • Área conceptual: competencia en la memoria, la lectura, la escritura y las matemáticas.
  • Área social: habilidades interpersonales, comunicación funcional, juicio social y conciencia de los pensamientos y sentimientos de los demás.
  • Área práctica: cuidado personal, organización de tareas (para el trabajo o la escuela), administración del dinero, y salud y seguridad.

Por otro lado, la discapacidad psicosocial o mental, incluye los trastornos mentales y del neurodesarrollo que pueden limitar la autonomía y la participación social. Puede derivarse de trastornos como la depresión, la esquizofrenia o el trastorno bipolar, entre otros. La CIF de la OMS no los recoge como una categoría independiente, pero sí evalúa cómo estos diagnósticos afectan al funcionamiento diario, a la actividad y a la participación en la vida social. Un diagnóstico clínico por sí solo no implica automáticamente discapacidad: lo que la determina es el impacto real en la vida de la persona.

Tipos de Discapacidad

Existen diferentes clasificaciones de discapacidad en función del tipo de problema en que se presenten dificultades. Aunque esta artículo se centra en la discapacidad psíquica e intelectual, es útil conocer la diversidad de tipos:

  • Discapacidad física: afecta al movimiento, a la fuerza o a la postura. Puede ser motriz (lesiones medulares, amputaciones), orgánica (EPOC, insuficiencia cardíaca) o musculoesquelética (artritis reumatoide).
  • Discapacidad sensorial: se refiere a las limitaciones que afectan uno o varios de los sentidos humanos, principalmente la discapacidad visual y auditiva.
  • Discapacidad intelectual: se caracteriza por limitaciones en el desarrollo intelectual y adaptativo, con un CI inferior a 70.
  • Discapacidad cognitiva: afecta a los procesos que usamos para pensar y recordar, como la atención, memoria, razonamiento o resolución de problemas. Puede aparecer por lesiones cerebrales, demencias, ictus o factores ambientales.
  • Discapacidad psicosocial o mental: incluye los trastornos mentales y del neurodesarrollo que pueden limitar la autonomía y la participación social, como la esquizofrenia, el trastorno bipolar, la depresión mayor o los trastornos de ansiedad.
  • Discapacidad múltiple y pluridiscapacidad: se utilizan para hablar de personas que presentan más de una limitación, aunque no son exactamente lo mismo.

Grados de Discapacidad Intelectual

Se distinguen diferentes grados de discapacidad psíquica intelectual, determinados según la gravedad de las limitaciones intelectuales y la necesidad de apoyo:

  • Discapacidad psíquica leve: Personas con un CI entre 50 y 70. Pueden tener dificultades para leer, escribir o en materias como las matemáticas, pero pueden aprender habilidades básicas y ser independientes en el día a día con el apoyo necesario.
  • Discapacidad psíquica moderada: Su CI se encuentra entre 35 y 49. Necesitan del apoyo de otras personas para la comunicación, el autocuidado y la toma de decisiones. Con orientación y supervisión, pueden ser capaces de desarrollar tareas simples y aprender habilidades básicas.
  • Discapacidad psíquica grave: El CI de estas personas suele encontrarse entre 20 y 34. Pueden tener habilidades comunicativas limitadas y necesitar el apoyo constante para realizar las actividades cotidianas y tomar decisiones.
  • Discapacidad psíquica profunda: El CI está por debajo de 20. Generalmente necesitan cuidados especializados y presentan dificultades graves de comunicación y autocuidado.

Las personas con discapacidad intelectual presentan diferentes grados de deterioro que pueden ir desde leves a profundos. El impacto sobre la vida de la persona depende más de la cantidad de apoyo que la persona requiere, clasificándose este apoyo como:

  • Intermitente: se necesita apoyo ocasional.
  • Limitado: apoyo como, por ejemplo, un programa diario en un taller supervisado.
  • Importante: apoyo continuo diario.
  • Profundo: un alto nivel de apoyo para todas las actividades diarias, lo cual incluye la posibilidad de cuidados especializados exhaustivos.

Causas de la Discapacidad Psíquica e Intelectual

La discapacidad intelectual puede tener su origen en una amplia variedad de circunstancias médicas y ambientales. El factor común es que algo afecta el crecimiento y el desarrollo del cerebro. Incluso con los avances en genética, a menudo no se puede identificar una causa específica.

Esquema de las causas de la discapacidad intelectual clasificadas por momento de aparición: antes de la concepción, durante el embarazo, durante el parto y después del nacimiento.

Causas según el momento de aparición:

  • Antes o durante la concepción:
    • Trastornos hereditarios: como la fenilcetonuria (PKU), enfermedad de Tay-Sachs, neurofibromatosis, hipotiroidismo, o el síndrome del cromosoma X frágil.
    • Anomalías cromosómicas: suceden durante el proceso de disposición de los cromosomas, como el síndrome de Down o el síndrome de Lesch-Nyhan.
  • Durante el embarazo (causas prenatales):
    • Déficit grave en la nutrición materna o desnutrición.
    • Infecciones por virus (VIH, citomegalovirus, herpes simple, toxoplasmosis, rubéola, virus Zika, sarampión).
    • Exposición a sustancias tóxicas (plomo, metilmercurio, alcohol, drogas como cocaína o anfetaminas).
    • Fármacos (fenitoína, valproato, isotretinoína, antineoplásicos).
    • Desarrollo anómalo del cerebro (quiste porencefálico, heterotopia de la sustancia gris, encefalocele).
    • Preeclampsia y nacimientos múltiples.
  • Durante el parto (causas perinatales):
    • Falta de oxígeno (hipoxia) o asfixia.
    • Prematuridad extrema.
    • Exposición a toxinas o infecciones (herpes genital).
    • Presión excesiva en la cabeza.
  • Después del nacimiento (causas postnatales):
    • Infecciones del encéfalo (meningitis, encefalitis, tosferina, sarampión).
    • Traumatismo craneal grave.
    • Desnutrición extrema del niño.
    • Abandono emocional grave o maltrato psicológico verbal o físico.
    • Exposición a venenos (plomo, mercurio).
    • Tumores cerebrales y sus tratamientos.
  • Causas desconocidas: A menudo, no se puede identificar una causa específica de la discapacidad intelectual, incluso cuando se han realizado pruebas avanzadas.

Causas por sistemas del cuerpo afectados (en IDD):

Puede ser útil pensar en las Discapacidades Intelectuales y del Desarrollo (IDD) en términos de cuáles son las partes o sistemas del cuerpo afectados y cómo se presentan:

  • Sistema nervioso: Estos trastornos afectan el funcionamiento del cerebro, la médula espinal y el sistema nervioso, lo que puede afectar la inteligencia y el aprendizaje. También pueden causar trastornos del comportamiento, dificultades del habla o el lenguaje, convulsiones y problemas con el movimiento. Ejemplos incluyen parálisis cerebral, síndrome de Down, síndrome del X frágil y trastornos del espectro del autismo (TEA).
  • Sistema sensorial: Afectan los sentidos (vista, audición, tacto, gusto y olfato) o cómo el cerebro procesa o interpreta la información. Los bebés prematuros y niños expuestos a infecciones pueden tener problemas de visión y/o audición.
  • Metabolismo: Afectan cómo el cuerpo utiliza los alimentos y otros materiales para obtener energía y crecer. Los problemas metabólicos pueden perturbar el equilibrio de materiales, causando problemas en el funcionamiento del cuerpo y el cerebro. La fenilcetonuria (PKU) y el hipotiroidismo congénito son ejemplos.
  • Degenerativos: Las personas con trastornos degenerativos pueden parecer normales al nacer y desarrollarse por un tiempo, pero luego comienzan a perder destrezas, habilidades y funciones debido a la enfermedad. El problema puede no ser detectado hasta la adolescencia o adultez.

Síntomas y Manifestaciones de la Discapacidad Psíquica e Intelectual

Algunos niños con discapacidad intelectual pueden presentar anomalías evidentes al nacer o poco después, como características faciales inusuales, tamaño de la cabeza muy grande o muy pequeño, o malformaciones en las manos o los pies. A veces, tienen un aspecto normal pero presentan otros signos de enfermedad grave, como convulsiones, letargo, vómitos, olor anómalo de la orina y trastornos en la alimentación y en el crecimiento normal.

Durante su primer año de vida, muchos niños con discapacidad intelectual más grave tienen un desarrollo motor tardío y son lentos para rodar sobre sí mismos, sentarse y levantarse. Sin embargo, la mayoría de los niños con discapacidad intelectual no presentan síntomas perceptibles hasta el periodo preescolar.

Síntomas comunes incluyen:

  • Retraso en el desarrollo del lenguaje (lentitud para usar palabras, unir palabras y hablar con frases completas).
  • Falta o retraso del desarrollo de habilidades motoras, destrezas del lenguaje y habilidades de autoayuda, especialmente en comparación con sus pares.
  • Insuficiencia para crecer intelectualmente o comportamiento infantil continuado.
  • Falta de curiosidad.
  • Problemas para mantenerse al día en la escuela.
  • Incapacidad para adaptarse a nuevas situaciones o dificultad para entender y acatar reglas sociales.
  • Dificultades para aprender, comprender información compleja, comunicarse, con el autocuidado o resolver problemas.

Los niños con discapacidad intelectual son más propensos a tener problemas de comportamiento, como crisis explosivas, rabietas y comportamiento físicamente agresivo o autolesivo. Estas conductas se relacionan frecuentemente con situaciones frustrantes específicas, desencadenadas por la incapacidad de comunicarse y de controlar los impulsos. Los niños mayores, a menudo ingenuos y crédulos, son fácilmente víctimas de otros.

Entre el 20 y el 35% de las personas con discapacidad intelectual también presentan trastornos de la salud mental, siendo frecuentes la ansiedad y la depresión, sobre todo en niños conscientes de ser distintos de sus compañeros o que son acosados debido a su discapacidad.

Diagnóstico de la Discapacidad Psíquica e Intelectual

El diagnóstico de la discapacidad intelectual es una afección que incluye un funcionamiento intelectual general por debajo del promedio y una carencia de las destrezas necesarias para la vida diaria. Cuando los médicos sospechan una discapacidad intelectual, los niños son evaluados por equipos de profesionales, incluyendo personal de intervención temprana o escolar, un médico de atención primaria, un neurólogo pediátrico, un psicólogo, un logopeda, un terapeuta ocupacional, un educador especial y un trabajador social.

Discapacidad intelectual - ¿Cómo se diagnostica?

Métodos de diagnóstico:

  • Detección prenatal: Se realizan pruebas como ecografía, amniocentesis, biopsia de vellosidades coriónicas y análisis de sangre (cribado cuádruple, alfafetoproteína, cribado prenatal no invasivo - NIPS) para identificar enfermedades que pueden causar discapacidad intelectual, especialmente en embarazadas con alto riesgo (mayores de 35 años o con antecedentes familiares).
  • Pruebas de cribado del desarrollo: Durante las revisiones pediátricas de rutina, se utilizan cuestionarios sencillos y análisis de hitos del desarrollo para evaluar rápidamente las habilidades cognitivas, verbales y motoras. Los niños que muestran un nivel bajo para su edad son sometidos a pruebas más formales.
  • Pruebas formales intelectuales y de habilidades: Consisten en entrevistas con los padres, observaciones del niño y cuestionarios que comparan la puntuación del niño con la de otros de su misma edad. Se utilizan pruebas como el test de inteligencia de Stanford-Binet y la Escala de inteligencia de Wechsler para niños-IV (WISC-IV) para la capacidad intelectual, y las Escalas de conductas adaptativas de Vineland para valorar áreas como la comunicación funcional, habilidades de la vida diaria y destrezas sociales y motrices. Un diagnóstico de discapacidad intelectual es oportuno solo cuando tanto la capacidad intelectual como la adaptativa están significativamente por debajo del promedio.
  • Identificación de la causa (pruebas de diagnóstico por la imagen y genéticas):
    • Imágenes: Resonancia magnética nuclear (RMN) para problemas estructurales en el cerebro; electroencefalograma (EEG) para valorar convulsiones.
    • Genéticas: Análisis de micromatrices cromosómicas para identificar trastornos, especialmente en familias con antecedentes. La identificación de un gen asociado a un trastorno hereditario permite asesorar a los padres sobre el riesgo.
    • Otros análisis: Orina, sangre y rayos X se realizan según la causa sospechada.

Es importante destacar que problemas de audición, emocionales o trastornos del aprendizaje pueden confundirse con la discapacidad intelectual, por lo que una evaluación integral es crucial. Un niño que ha sido gravemente privado de cariño y atención durante largos periodos también puede parecer que sufre discapacidad intelectual.

Tratamiento y Apoyo para la Discapacidad Psíquica e Intelectual

El objetivo del tratamiento es desarrollar al máximo el potencial de la persona. El cuidado prenatal adecuado puede reducir el riesgo de tener un hijo con discapacidad intelectual.

Intervenciones clave:

  • Apoyo multidisciplinario: La mejor atención es la que proporciona un equipo multidisciplinario compuesto por el médico de atención primaria, trabajadores sociales, logopedas, terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas y educadores especiales.
  • Entrenamiento y educación especial: Deben comenzar desde la lactancia. Esto incluye destrezas sociales para ayudar a la persona a desempeñarse de la manera más normal posible. La educación especial ayuda a los niños a lograr el mayor nivel de funcionamiento posible.
  • Terapia conductual: Generalmente es útil para las personas con discapacidad intelectual, ayudando a manejar problemas de comportamiento.
  • Apoyo continuo: Las personas con discapacidad psíquica intelectual son capaces de aprender y desarrollarse, siempre que se les otorgue el apoyo adecuado.

El pronóstico depende de la gravedad y la causa de la discapacidad intelectual, otras afecciones y la efectividad del tratamiento y las terapias. Muchas personas llevan vidas productivas y aprenden a desempeñarse por sí solas, mientras que otras necesitan un ambiente estructurado para lograr el mayor éxito.

Estrategias de Prevención:

La prevención de la discapacidad intelectual es posible en muchos casos:

  • Genética: La asesoría genética y los exámenes durante el embarazo pueden ayudar a los padres a entender los riesgos, planificar y tomar decisiones.
  • Social: Programas de nutrición pueden reducir la discapacidad intelectual asociada con desnutrición. La intervención oportuna en situaciones de maltrato y pobreza también es de gran ayuda.
  • Tóxica: Prevenir la exposición al plomo, mercurio y otras toxinas reduce el riesgo. Enseñar a las mujeres sobre los riesgos del alcohol y las drogas durante el embarazo también ayuda.
  • Enfermedades infecciosas: La prevención de ciertas infecciones, como el síndrome de la rubéola a través de una vacuna, reduce el riesgo de discapacidad.

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