Discapacidad Motora Postnatal: Información Detallada

La discapacidad motriz se define como una deficiencia englobada en los tipos de discapacidades físicas, caracterizada por una disfunción en el aparato locomotor. Esta alteración afecta a los huesos, articulaciones y músculos, y en muchos casos, también a la zona cerebral, dando lugar a dificultades en la movilidad total o parcial de una o más partes del cuerpo. Esto tiene consecuencias directas en la realización de actividades motoras.

Es fundamental comprender que la presencia de una discapacidad motriz no implica necesariamente una afectación de la mente, la inteligencia o el funcionamiento cerebral. Una persona con esta condición puede ser perfectamente sana en estos aspectos.

Esquema del aparato locomotor y sus posibles afectaciones en la discapacidad motora

¿Qué es la Discapacidad Motora?

La discapacidad motriz es un conjunto de patologías que afectan a los músculos, el sistema nervioso, las articulaciones o los huesos. En casos de afectación neurológica, aunque físicamente la musculatura o las articulaciones sean normales, esta puede impactar la motricidad gruesa o fina. Se considera que un niño o niña tiene una discapacidad motora cuando sus miembros superiores o inferiores no logran desarrollarse normalmente, lo que puede deberse a una lesión en el sistema nervioso central (cerca de la médula o el encéfalo).

Tipos de Discapacidad Motriz

La deficiencia motriz se puede clasificar principalmente en dos tipos, según la ubicación del daño:

  • Físico-periférica: En este caso, la discapacidad se caracteriza por una afectación en las extremidades, articulaciones y músculos.
  • Neurológica: El daño se origina en el cerebro, que procesa y ordena el movimiento corporal. Por ello, se presentan dificultades en el control del cuerpo y en su movilidad.

Causas de la Discapacidad Motora

Las causas de la discapacidad motora son diversas y se pueden clasificar según el momento en que se originan: prenatales, perinatales o postnatales. Una de las principales formas de prevención de los trastornos motores es extremar los cuidados higiénicos y ambientales durante la etapa del embarazo, a lo largo del parto y en el primer periodo evolutivo del niño.

Causas Prenatales

La discapacidad motriz por causas prenatales es la que se adquiere antes del nacimiento, es decir, durante el embarazo. Esto puede deberse a enfermedades metabólicas o infecciosas que pueda tener la madre durante la etapa de gestación o, bien, por la incompatibilidad de los componentes sanguíneos de los padres.

Causas Perinatales

Las causas perinatales se refieren a aquellas que originan la discapacidad en el mismo momento de nacer o durante el parto. Puede producirse una falta de oxígeno prolongada o una obstrucción de las vías respiratorias, que se convierten en desencadenantes. Otros motivos pueden ser los daños cerebrales producidos durante el parto o la prematuridad del bebé.

Causas Postnatales

Si el niño presenta discapacidad motriz por causas postnatales, la alteración se produce después del nacimiento. Estas causas pueden incluir que el menor se contagie de alguna enfermedad infecciosa, sufra una hemorragia cerebral, o experimente lesiones como traumatismos craneoencefálicos o lesiones medulares. Estas secuelas neurológicas, ortopédicas o reumatológicas pueden afectar al sistema nervioso central (SNC) a nivel de la médula o del encéfalo, derivando, por ejemplo, en una parálisis cerebral.

Infografía: Clasificación de las causas de la discapacidad motora (prenatales, perinatales, postnatales)

Tipos Comunes de Discapacidades Motrices en Niños

Existen diversos tipos de discapacidades motrices, cada uno con características y desafíos específicos. Algunos de los más comunes incluyen:

  • Parálisis cerebral (PC): Alteraciones en el control del movimiento, la postura y el tono muscular, debidas a una lesión encefálica en la etapa prenatal, perinatal o durante la infancia. La sintomatología puede ser muy diferente, desde dificultades leves hasta problemas asociados como movimientos involuntarios, problemas auditivos o del lenguaje.
  • Espina bífida: Anomalía congénita que afecta a la columna vertebral, provocando una parálisis en las zonas inferiores a la lesión. Puede causar falta de sensibilidad, malformaciones o dificultad para caminar. En algunos casos, el niño padece hidrocefalia, un factor de riesgo para sufrir discapacidad intelectual.
  • Ataxia: Trastorno neurológico que afecta al equilibrio, la coordinación y la postura, pudiendo mostrar movimientos incontrolados. Principalmente se produce por una disfunción en el cerebelo.
  • Miopatía o distrofia muscular progresiva: Degeneración del tejido muscular que provoca debilidad o pérdida de fuerza de manera progresiva.
  • Discapacidad derivada de traumatismos craneoencefálicos: Lesiones graves que alteran el funcionamiento motor, emocional, o causan dificultades en el lenguaje y la memoria de la persona.
  • Trastorno del desarrollo de la coordinación: Implica una alteración relevante en la coordinación motora que no se debe a enfermedad o discapacidad intelectual. Afecta tanto a la motricidad fina como a la gruesa, condicionando actividades diarias como sujetar objetos, caminar, escribir o atarse los zapatos.
  • Trastorno de movimientos estereotipados: Repetición continua de movimientos sin finalidad aparente, como gestos o posturas (sacudir las manos, balancear el cuerpo, morderse o golpearse). Suelen aparecer antes de los 3 años y pueden asociarse a condiciones médicas, genéticas o falta de estimulación.
  • Trastorno de tics: Espasmos, movimientos o sonidos repetitivos e incontrolables. Incluyen el Síndrome de Tourette, trastorno de tics persistente, transitorio y no especificado.

Consecuencias de la Discapacidad Motora

La discapacidad motriz da lugar a problemas en la movilidad total o parcial de una o más partes del cuerpo, lo que tiene consecuencias concretas en la realización de actividades motoras. Los menores con este tipo de discapacidad se enfrentan a ciertas complicaciones a la hora de participar en actividades cotidianas, manifestando signos evidentes como movimientos incontrolados, limitaciones del medio, problemas de coordinación y dificultades en la psicomotricidad fina y gruesa.

Limitaciones en la Vida Diaria

Son muchas las barreras que dificultan el día a día de un niño con discapacidad motora. Por ejemplo, pueden surgir desafíos para:

  • Acceder de forma autónoma a edificios que no habiliten rampas y ascensores adecuados.
  • Usar con facilidad los servicios higiénicos.
  • Acceder al transporte público.
  • Practicar deportes que no estén adaptados a sus necesidades.

Además, las personas con problemas motrices pueden no tener la misma habilidad en todos sus sentidos debido a una falta de control cefálico, y suelen mostrar dificultad para manipular objetos, o incluso permanecer sin poder hacerlo. La discapacidad motora, a veces, también tiene incidencia sobre el lenguaje, produciendo problemas en la articulación de palabras y dificultando la comunicación.

Impacto en el Desarrollo y el Aprendizaje

Las dificultades motoras pueden influir en diversas áreas del desarrollo y el aprendizaje si no se proporcionan los apoyos adecuados. Esto incluye:

  • Acceso físico al entorno: Dificultades para moverse por el centro escolar, usar el mobiliario estándar, acceder al patio o al baño.
  • Manipulación y habilidades grafomotoras: Dificultades para escribir, dibujar, usar tijeras, reglas, el ratón del ordenador o pasar páginas.
  • Comunicación oral y escrita: Algunos alumnos pueden presentar disartria (dificultad para articular palabras) o anartria (imposibilidad de articular), requiriendo Sistemas Aumentativos y Alternativos de Comunicación (SAAC). Las dificultades manipulativas también afectan la escritura.
  • Experiencia y exploración: Una movilidad reducida puede limitar las oportunidades de explorar el entorno de forma autónoma, lo que puede influir en la adquisición de algunos conceptos.
  • Participación social: Las barreras físicas o las dificultades para participar en juegos motores pueden llevar al aislamiento si no se promueve activamente la inclusión.
  • Autonomía personal: Pueden necesitar ayuda en tareas como vestirse, comer o ir al baño.
  • Aspectos emocionales: Pueden surgir sentimientos de frustración, dependencia o baja autoestima si el entorno no es facilitador.
Foto: Niño en silla de ruedas participando en un juego adaptado con otros niños

Rehabilitación y Apoyos para la Discapacidad Motora

La rehabilitación en discapacidad motriz busca una mejora de la calidad de vida en los pequeños. En este proceso deben involucrarse tanto el entorno familiar como el social. El tratamiento debe tener en cuenta las particularidades de las funciones alteradas, tanto a nivel motor como perceptivo, cognitivo, emocional y comunicativo.

El tipo de intervención dependerá del nivel de discapacidad y de cómo esta afecta al sistema cognitivo. Siempre será el especialista quien considere las posibilidades y aplique las estrategias necesarias para aportar un mayor bienestar al niño en función de su evaluación.

Terapias de Rehabilitación

En este tipo de discapacidad confluyen diferentes tipos de rehabilitación:

  • Intervención de fisioterapia: La terapia fisioterapéutica es una de las intervenciones clave para mejorar las habilidades motoras. Ayuda a adquirir el control de la motricidad, así como a mejorar las capacidades en cuanto a la postura y la movilidad.
  • Psicomotricidad infantil: Para trabajar la estimulación de habilidades psicomotrices en el niño puede requerirse la intervención de un neurólogo experto en psicomotricidad. Las técnicas que aplica este especialista pueden mejorar las estructuras cerebrales en función de la edad.
  • Terapia del habla: Puede formar parte de la rehabilitación de la discapacidad motora con el objetivo de mejorar las habilidades comunicativas del niño. Esto se lleva a cabo a partir de un plan de acción para ofrecer un apoyo continuo al menor, superando así las dificultades y mejorando su aprendizaje de lenguaje verbal.

Recursos Tecnológicos y Materiales

Los recursos tecnológicos y materiales juegan un papel esencial en la inclusión y autonomía de estudiantes con discapacidad motriz. Estos dispositivos facilitan el aprendizaje y promueven la participación:

  • Pulsadores y Conmutadores: Son botones conectados a dispositivos que permiten a los estudiantes con limitaciones físicas superar barreras. Conectados a un ordenador, pueden realizar diversas funciones, desde seleccionar elementos en pantalla hasta activar dispositivos cotidianos, brindando autonomía y posibilidades de diversión y aprendizaje.
  • Comunicadores: Dispositivos con capacidad de grabación y reproducción de mensajes, que ofrecen a personas con discapacidad motora la oportunidad de comunicarse de manera efectiva. Pueden integrar un solo mensaje o varios de forma secuencial para expresar ideas más complejas, adaptándose a las necesidades individuales.
  • Opciones de Accesibilidad en Sistemas Operativos: Los sistemas operativos actuales ofrecen una gama diversa de herramientas para adaptar la experiencia informática. Programas como Edicinco, Clic-n-type, Tpwin, Teclat Magic y KeyTweak proporcionan funcionalidades desde teclados virtuales avanzados hasta la reconfiguración de teclas, permitiendo una mayor integración del niño con discapacidad motora en el mundo digital.

Discapacidad Motriz - Minders

Discapacidad Motora en el Aula

Los centros educativos tienen la responsabilidad de aplicar procesos y acciones orientadas a reducir y acabar con las barreras que dificultan el aprendizaje y el desarrollo de niños con discapacidad motriz. El objetivo es integrar socialmente a estos alumnos con los demás niños, promoviendo aulas más inclusivas que fomenten una convivencia en igualdad.

Adaptaciones y Apoyos en el Entorno Escolar

El equipo docente debe conocer los rasgos característicos de los niños con discapacidades para idear un plan de intervención educativa adaptado a sus necesidades. Para ello, es necesario reunir todos los datos sobre la evaluación de salud del pequeño y contar con la participación de la familia. Es fundamental ofrecer el acompañamiento que necesite en todo momento y trazar el plan educativo requerido, adaptando los espacios y el mobiliario.

  • Accesibilidad física: El centro y el aula deben estar preparados para el desplazamiento con silla de ruedas o andador, contando con espacios amplios, rampas, ascensores, baños adaptados y mobiliario accesible.
  • Apoyos pedagógicos: El equipo educativo y los profesionales externos (fisioterapeutas, logopedas, psicólogos) deben trabajar en coordinación.
  • Desarrollo social: Fomentar la inclusión a través de trabajos en equipo y potenciando la ayuda mutua entre compañeros.
  • Sistemas de Comunicación Alternativa o Aumentativa (SAAC): Para alumnos con discapacidad del habla asociada, se pueden usar pictogramas, tableros de comunicación o aplicaciones para móviles y tablets.

Actividades para Desarrollar en el Aula

Para hacer partícipes a todos los alumnos, fomentar el entendimiento y conseguir una integración real, se pueden desarrollar actividades lúdicas y sensibilizadoras:

  • En primera persona: Uso de sillas de ruedas para experimentar cómo es moverse con ellas en diversas situaciones.
  • A mí me gusta…: Juego para que los niños descubran semejanzas a pesar de las diferencias físicas.
  • Actividades manuales: Manualidades, pintura o cerámica favorecen la integración, la creatividad y la autoestima.
  • Juegos de mesa y de memoria: Permiten a todos los alumnos relacionarse e interactuar en igualdad de condiciones.
  • La obra maestra: Actividad grupal donde los niños replican obras de arte, adaptando la participación según las capacidades.

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