El dolor lumbar crónico es una afección que impacta significativamente la calidad de vida y la productividad laboral de millones de personas en todo el mundo. Se estima que entre el 70% y el 80% de la población sufrirá dolor lumbar en algún momento de su vida, y de no tratarse adecuadamente, puede volverse crónico. Esta afección se define como el dolor localizado entre las costillas y los glúteos, con la posibilidad de extenderse al dorso, la pelvis y las piernas. Es la principal causa de incapacidad laboral en España en menores de 50 años, generando alteraciones en la productividad laboral y siendo la condición que produce el mayor número de años perdidos por discapacidad a nivel global.
Causas y Condiciones Asociadas al Dolor Lumbar Crónico
Numerosas condiciones pueden causar dolor de espalda crónico, algunas de las cuales pueden ser genéticas, mientras que otras se relacionan con lesiones laborales o accidentes. Algunas de las condiciones que pueden resultar en dolor de espalda a largo plazo incluyen:
- Discopatía degenerativa: Consiste en la pérdida de altura e hidratación de los discos vertebrales. Es la degeneración de los cojines (discos) entre los huesos (vértebras) de la espalda. Es común en personas mayores, pero también puede afectar a adultos jóvenes. El dolor es crónico y puede irradiarse hacia las caderas y las piernas.
- Estenosis espinal: Común en la parte baja de la espalda y el cuello, esta condición causa compresión de la médula espinal o las raíces nerviosas. El dolor puede irradiarse a las extremidades y también causar entumecimiento.
- Osteoporosis: Puede provocar huesos frágiles en la espalda, aumentando el riesgo de fracturas vertebrales, conllevando un dolor intenso.
- Hernias de disco: También conocidas como discos deslizados o discos herniados, pueden causar dolor de espalda severo y crónico. La parte interna del disco atraviesa la sección externa, permitiendo que el líquido se filtre en la columna vertebral y cause dolor al entrar en contacto con los nervios. El dolor puede irradiarse hacia la parte baja de la espalda y las piernas.
- Sacroileítis, artritis reumatoide, espondilitis anquilosante, aracnoiditis: Estas y otras condiciones inflamatorias también pueden causar dolor de espalda severo y a largo plazo que impide a la persona trabajar o realizar actividades diarias.
- Otras condiciones: Lesiones por traumatismos repentinos, tumores, escoliosis y movimientos repetitivos también pueden generar dolor de espalda.
Además de factores como el tabaquismo, el sobrepeso y el sedentarismo, diferentes actividades laborales presentan riesgos considerables para desarrollar dolor lumbar crónico.

El Dolor Lumbar como Causa de Incapacidad Laboral
El dolor de espalda crónico puede ser debilitante y evitar que la persona regrese al empleo a tiempo completo. Desafortunadamente, debido a su prevalencia y la dificultad para diagnosticar su causa exacta, a menudo es subestimado por las compañías de seguros. Esto puede resultar en la negación de la incapacidad a largo plazo por dolor de espalda crónico. La gravedad de la discopatía degenerativa puede, en algunos casos, impedir que el trabajador desarrolle cualquier tipo de trabajo, o incluso requerir asistencia de terceros para moverse y realizar actividades básicas de la vida diaria (ABVD).
Tipos de Incapacidad Laboral por Lumbalgia Crónica
El tipo de incapacidad laboral que se puede obtener por lumbalgia crónica depende de cómo las secuelas de la enfermedad afectan la capacidad para trabajar. Las principales categorías son:
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Incapacidad Permanente Total
En caso de que la persona no pueda desempeñar su profesión habitual pero sí realizar un trabajo diferente, el trabajador tiene derecho a una prestación económica mensual del 55% de la base reguladora. Esta pensión es compatible con el salario de un empleo distinto.
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Incapacidad Permanente Absoluta
Si la persona está inhabilitada para realizar cualquier tipo de trabajo, la prestación económica consiste en una pensión mensual del 100% de la base reguladora. Las pensiones por gran invalidez pueden superar incluso los 4.500 euros para quienes hayan cotizado las bases máximas.
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Gran Invalidez o Gran Incapacidad
Esta se reconoce cuando, además de la incapacidad permanente absoluta, la persona necesita la asistencia de una tercera persona para realizar los actos más esenciales de la vida. En estos casos, se cobra un complemento adicional que puede ir del 45% al 90% del importe de la absoluta. La lumbalgia crónica, cuando se acompaña de otras patologías, puede alcanzar este grado de Gran Invalidez.
Se debe realizar un análisis objetivo de la lesión y del tipo de trabajo que la persona desempeña para determinar el grado de incapacidad. El estudio del tipo de trabajo se realiza a partir de análisis biomecánicos de la actividad requerida, peritajes, testigos, entre otros. Es fundamental recabar toda la información médica, ya que los especialistas son quienes pueden diagnosticar una discopatía degenerativa y sus particularidades.
Reumatología, fibromialgia y dolor crónico (Parte 2)
Proceso para Solicitar la Incapacidad Laboral y Documentación Necesaria
Si se padece dolor de espalda crónico y no se puede trabajar, es crucial seguir ciertos pasos:
- Consulta médica y diagnóstico: Consultar a un médico de inmediato para obtener un diagnóstico y tratamiento. Los médicos pueden realizar pruebas como radiografías, resonancias magnéticas y tomografías computarizadas. Esta evidencia médica objetiva es la más convincente para una reclamación de incapacidad a largo plazo.
- Documentación: Documentar la condición a través de pruebas de diagnóstico y evaluaciones clínicas. Es fundamental seguir el tratamiento recetado por el médico, ya que la compañía de seguros puede usar el incumplimiento del plan de tratamiento en contra del solicitante.
- Apoyo psicológico: Si el dolor de espalda causa trastornos emocionales como ansiedad o depresión, se debe considerar buscar terapia de salud mental.
- Asesoría legal: Muchas reclamaciones de incapacidad son denegadas y deben ser apeladas. Abogados especialistas pueden ayudar a recopilar pruebas y establecer la incapacidad para trabajar. En algunos casos, pueden sugerir consultar a otro médico o especialista para obtener pruebas adicionales.
La solicitud se presenta en cualquiera de los centros de información y atención del INSS. Es posible solicitar la incapacidad laboral por lumbalgia crónica incluso si se está trabajando o si aún no se han agotado los 18 meses de baja médica. De hecho, es preferible no esperar a agotarlos, para tener control del expediente.
Agravamiento de la Condición o Nuevas Patologías
Si ha existido algún tipo de agravamiento de las secuelas de la lumbalgia crónica o se ha desarrollado una nueva patología, se puede solicitar una revisión de grado por agravamiento para obtener una incapacidad permanente absoluta o una gran invalidez, lo que incrementaría la pensión.
Compatibilidad de la Pensión con un Empleo
La Ley General de la Seguridad Social permite compatibilizar una pensión por incapacidad laboral con un nuevo trabajo, siempre que este esté especialmente adaptado a las secuelas de la enfermedad. Con una incapacidad total, no hay problema, siempre que no se desarrollen las mismas tareas del trabajo anterior. Sin embargo, en los casos de incapacidad absoluta o gran invalidez, la experiencia sugiere que la compatibilidad es más factible en centros especiales de empleo, realizando los trámites adecuados ante la Administración.
Impacto Social y Prevención
El dolor lumbar afecta al 6,2% de la población en Chile, con un 48,2% presentando dolor severo y un 44,4% moderado. En el mundo, se estima que 8 de cada 10 personas pueden presentar dolor lumbar al menos una vez en su vida. De ese universo, un tercio de quienes se recuperan, tendrán un nuevo episodio en el transcurso de un año.
El doctor Julio Sánchez, del Servicio de Reumatología del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla de Santander, destaca la necesidad de abordar correctamente esta situación, que se ha convertido en un problema de salud pública. La prevención y el autocuidado son fundamentales: mantener un peso adecuado, realizar ejercicios para fortalecer la musculatura de la espalda y el abdomen, y cuidar la postura al sentarse o al levantar objetos pueden reducir la probabilidad de sufrir dolor lumbar. La realidad científica ha demostrado que evitar el reposo en cama e intentar volver lo antes posible a la actividad facilita la recuperación.

Tratamiento
El tratamiento farmacológico para la lumbalgia se recomienda cuando el dolor persiste a pesar de otros enfoques como el ejercicio, la fisioterapia o los cambios en el estilo de vida. Los analgésicos suelen ser el primer paso, pero en casos de dolor intenso o crónico, puede ser necesario el uso de fármacos antiinflamatorios, relajantes musculares o incluso otros tipos de medicamentos. En algunos casos de lumbalgia crónica con causas inflamatorias, como la espondiloartritis axial, se puede requerir una terapia más especializada que incluya fármacos inmunomoduladores o biológicos.
Adaptación del Puesto de Trabajo y Discriminación
El Real Decreto de marzo de 2019 insta a adaptar los puestos de trabajo para personas con enfermedades como la lumbalgia crónica, buscando mejoras en flexibilidad horaria, teletrabajo, herramientas tecnológicas o sillas ergonómicas. Sin embargo, esto es un "traje a medida" para cada trabajador y empresa, y abre un espacio de negociación donde el empresario debe demostrar que ha realizado sus máximos esfuerzos sin comprometer la viabilidad financiera de la empresa.
Si una persona es discriminada por tener lumbalgia crónica, tiene el derecho y la obligación de denunciarlo para evitar que suceda a otros en el futuro.
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