Discapacidad Laboral y Síndrome de Asperger

El Síndrome de Asperger se encuentra incluido dentro del Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) y afecta principalmente a la interacción social de la persona que lo padece. El autismo o trastorno del espectro autista (TEA) es un trastorno del neurodesarrollo que comporta una condición para toda la vida que afecta a la manera de relacionarse con el entorno, en mayor o menor medida, y puede presentar patrones de conducta repetitivos y restringidos.

En el diagnóstico emitido por un especialista en psiquiatría con experiencia en síndrome de Asperger, se detallará el grado de afectación, pudiendo ser:

  • GRADO 3: “Necesita ayuda muy notable”.
  • GRADO 2: “Necesita ayuda notable”.
  • GRADO 1: “Necesita ayuda”.

Reconocimiento de la Incapacidad Laboral por Síndrome de Asperger

Una incapacidad laboral causada por síndrome de Asperger puede reducir la edad ordinaria de jubilación. El Real Decreto 888/2022, de 18 de octubre, establece el procedimiento para el reconocimiento, declaración y calificación del grado de discapacidad.

Proceso para la Declaración de Incapacidad

  1. Diagnóstico: En primer lugar, es necesario contar con un diagnóstico que confirme que la persona padece de autismo.
  2. Evaluación del grado de afectación: Esta evaluación determinará el grado de discapacidad de la persona.
  3. Certificado de incapacidad: Una vez que se ha evaluado el grado de afectación del autismo, si el diagnóstico es correcto y los informes también, se emite un Dictamen médico de incapacidad que determina el grado de incapacidad de la persona.

Este tipo de procesos pueden resultar complejos, por este motivo, es recomendable contar con un abogado especialista en incapacidades.

Documentos legales y calculadora de jubilación para representar la reducción de edad de jubilación

Inclusión Sociolaboral y Potencial de las Personas con Asperger

Según la Confederación Asperger España, se dan entre 1 y 5 casos por cada 1000 nacimientos. Para los adultos con autismo capacitados para desarrollar un empleo, como para cualquier otra persona, el trabajo representa autonomía e independencia, así como una mejor calidad de vida y bienestar.

Sin embargo, las personas con Asperger (AS) sufren como colectivo una brecha laboral muy importante. En España, existe un elevado índice de desempleo entre las personas con autismo, que suele oscilar entre un 75% y 90%. Para las personas con autismo, el malestar laboral y el trabajo en un rol no deseado afectan negativamente su bienestar, productividad y motivación.

Es importante celebrar la inclusión sociolaboral de las personas con AS no solo el Día Internacional del Síndrome de Asperger (18 de febrero), sino todos los días. A pesar de las representaciones sociales simplistas del autismo, es fundamental enfocarse en las cualidades que hacen que la contratación de una persona con AS sea deseable, viendo el TEA y el AS desde una perspectiva positiva, más allá de cualquier percepción de deficiencia.

Autismo e Inclusión Laboral con María Auxiliadora Ramírez

Desafíos y Barreras en el Empleo

Las personas adultas con autismo se enfrentan a varios problemas para encontrar empleo y para tener éxito en procesos como una entrevista de trabajo. Algunas de estas barreras incluyen:

  • Falta de oportunidades: Muchas empresas no consideran a las personas autistas como candidatas potenciales, o tienen prejuicios o desconocimiento sobre sus capacidades y habilidades.
  • Conclusiones erróneas por desconocimiento: Las representaciones sociales del autismo, TEA y SA, en su mayoría, se basan en series de televisión o películas y suelen ser simplistas, a menudo inclinadas hacia dos conjuntos de características predominantes.
  • Ausencia de programas específicos de apoyo: Las personas autistas pueden necesitar orientación vocacional, formación profesional, adaptaciones curriculares o ayudas técnicas para mejorar sus competencias laborales y su empleabilidad.
  • Limitación de las habilidades sociales: Las personas autistas tienen problemas para entender las normas sociales, las emociones y las intenciones de los demás. Esto puede afectar a su comunicación verbal y no verbal, a su expresión facial y corporal y a su manejo del estrés.
  • Rigidez cognitiva: Las personas con autismo suelen preferir las rutinas, las instrucciones claras y los horarios fijos. Sin embargo, una entrevista de trabajo puede implicar cambios imprevistos, preguntas ambiguas, con metáforas o situaciones hipotéticas, generando confusión, ansiedad o frustración.
  • Sobrecarga sensorial: El cerebro de las personas autistas es hipersensible a los estímulos externos, como la luz, el ruido o el movimiento. Esto puede afectar a su concentración y a su bienestar.
  • Dificultades interpersonales: La cognición social es una de las principales áreas de dificultad en el autismo, afectando la comunicación efectiva con compañeros o clientes, y el manejo de conflictos o emociones ajenas.
  • Falta de estructura: La rigidez cognitiva propia del autismo hace que adaptarse a los cambios sea un verdadero desafío. Las rutinas, las instrucciones claras y los horarios fijos les aportan estabilidad y confianza.
  • Masking: Es el acto de ocultar o disimular las características propias del autismo para encajar mejor en el entorno social, para evitar el rechazo, la discriminación o el acoso en el trabajo.

Estos problemas, entre otros, dificultan el acceso y el mantenimiento de un puesto de trabajo. Las personas autistas realizan un esfuerzo laboral mayor que el resto de sus compañeros, ya que deben llevar a cabo sus tareas como cualquier otro trabajador y, además, esforzarse en su comportamiento social para poder sentirse integrados en la empresa.

Legislación y Derechos

El principio de la no discriminación en el ámbito laboral dentro del Estado español implica la prohibición de cualquier desigualdad de trato por razón de discapacidad física, psíquica y sensorial. El artículo 35 de la Constitución española hace referencia al derecho al trabajo y a la protección en situaciones que puedan atentar contra este derecho. Además, la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (Convención de Nueva York), aprobada por la Organización de las Naciones Unidas en 2006, reconoce la necesidad de proteger y promover los derechos humanos de las personas con discapacidad.

Las personas que se diferencian de las demás, de manera que esto les suponga una desventaja, deberían recibir un trato diferente para compensar las desventajas a las que se enfrentan por esas diferencias.

Gráfico que muestra las tasas de desempleo en personas con autismo

Fortalezas y Contribuciones de las Personas con Asperger en el Ámbito Laboral

Más allá de los retos y dificultades asociadas al autismo, las personas autistas, y en particular aquellas con Síndrome de Asperger, poseen una serie de habilidades positivas, a menudo ocultas, que se presentan con mayor frecuencia e intensidad que en las personas neurotípicas. A continuación, se detallan algunas de estas ventajas:

Ventaja 1: Lealtad Basada en la Lógica y la Verdad

La lealtad de una persona autista se basa en gran medida en la lógica y la verdad, más que en las relaciones interpersonales o las emociones. La contraparte de comportamientos socialmente percibidos como indeseables es una notable habilidad para el desarrollo lógico de ideas y la construcción de un “edificio lógico” sin fisuras que sirva auténticamente como un instrumento para comprender la realidad o para hacer funcionar de forma eficiente cualquier tipo de mecanismo. En el proceso de desarrollar una idea, no se busca encajarla en un marco preconcebido, sino que se siguen pistas sólidamente fundamentadas en evidencia.

Ventaja 2: Pensamiento "Fuera de la Caja"

Aunque se percibe una supuesta “rigidez” en lo que respecta a rutinas o esquemas que dan consistencia al ambiente, el modo de razonar autista, si bien se apega típicamente a lo lógico, suele trascender las convenciones culturales o sociales, pues estas se entienden como superfluas, incomprensibles o ilógicas. Tal vez la expresión más afortunada al respecto es "think outside the box" (pensar fuera de la caja).

Ventaja 3: Hiperfoco y Perfeccionismo

También llamado hiperfoco, este aspecto revela una de las paradojas del autismo y destaca su diversidad en términos de rasgos visibles. La persona autista puede distraerse fácilmente ante un estímulo nuevo, pero también tiene una capacidad notable de enfoque y concentración. Cuando se involucra en una tarea que le apasiona o que forma parte de un interés especial, puede mantener una atención total en esa labor durante periodos prolongados, incluso a costa de las comidas u horas de sueño, con resultados muy satisfactorios. Esto se relaciona con la exhaustividad y el perfeccionismo al realizar una tarea.

Ventaja 4: Procesamiento de Información Compleja y Sistemática

Las personas con síndrome de Asperger poseen una destacada capacidad para comprender y procesar información abundante y compleja, así como para establecer sistemas de relaciones entre conceptos, ideas, datos, variables, individuos y objetos de todo tipo. Este proceso se basa en una categorización de la información de acuerdo con criterios lógicos que obedecen a objetivos simples, claros y relativamente abstractos, lo que lleva a observar nexos entre objetos más allá del criterio de clasificación principal.

Ventaja 5: Reconocimiento de Patrones y Detección de Anomalías

La persona con SA suele ser capaz de reconocer patrones y aprender rutinas con rapidez, a partir de un conjunto de datos u observaciones. La atención se dirige automáticamente hacia las anomalías en un conjunto o cualquier quiebre de la armonía dentro de él. Son analistas natos. Esto se ejemplifica en la capacidad de detectar detalles que pasan desapercibidos para la mayoría, como la precariedad de una estructura en una foto de una rueda de la fortuna. Temple Grandin enfatiza el reconocimiento, con frecuencia automático, de patrones en el ajedrez, el álgebra o la determinación de la estructura de moléculas orgánicas.

Ventaja 6: Comunicación Precisa, Rigurosa y Exhaustiva

Esta característica se manifiesta incluso en la infancia, donde es común que la persona autista hable o escriba como “mini-profesor”, utilizando un lenguaje que se percibe como avanzado para su edad. La persona autista espera que la comunicación hacia ella se produzca sin ambigüedades ni imprecisiones. Por congruencia, tanto su comunicación como su trabajo se caracterizan por su enfoque, forma sistemática, rigurosa, precisa, exhaustiva (hasta las últimas consecuencias lógicas de un procedimiento o de una secuencia argumental). Si, además, el tema de trabajo tiene que ver con un interés especial, la exhaustividad en su desarrollo está asegurada desde un inicio.

Ventaja 7: Búsqueda Constante de la Verdad y la Justicia

El alto grado de fidelidad a la verdad de la persona autista le lleva a la búsqueda constante de esta y de la justicia. Por congruencia, el grado de indignación ante cualquier situación injusta suele ser muy elevado. Asimismo, la persona autista tiende a ser muy íntegra, a la par que muy vocal y directa al momento de hacer saber a alguien que percibe una injusticia. Eso va ligado con la dificultad de la persona autista para mentir (ni siquiera piadosamente) o tolerar la mentira. Por tanto, si un empleador desea saber la verdad sin rodeos acerca de su institución o empresa, lo mejor que puede hacer es preguntarle a un(a) autista.

Ventaja 8: Eficiencia y Enfoque en el Trabajo

Esta característica, que en el contexto neurotípico se podría interpretar como una incapacidad, es, en realidad, reversible: la persona autista tiende a evitar el small talk (charla casual o trivial) y las relaciones superficiales, que perciben como una imposición ilógica y una pérdida de tiempo y energía. La demanda de energía que les requiere la socialización es mucho mayor que para una neurotípica. Por lo tanto, si se le permite a una persona autista evitar los sobreestímulos asociados a la socialización, rendirá más y mejor en su trabajo, además de mantener una mejor salud mental. Sus empleadores se aseguran de contar con alguien que no malgastará tiempo ni recursos. Es importante destacar que no toda actividad de grupo se relaciona con la socialización en el sentido neurotípico, lo que permite el trabajo en equipo.

Es importante destacar que las virtudes o ventajas mencionadas no son exclusivas de las personas autistas, y no todas las personas autistas presentan las mismas capacidades o incapacidades, ni en el mismo grado. Como menciona Temple Grandin, el mundo necesita todo tipo de mentes. Los empleadores inteligentes valoran estas capacidades y no discriminan debido a entrevistas de trabajo o a comportamientos supuestamente “excéntricos”. De hecho, empresas reconocidas están abiertas a contratar personas dentro del espectro autista, especialmente para roles técnicos y creativos.

Personas diversas trabajando en un entorno colaborativo e inclusivo

Adaptaciones y Apoyos para la Inclusión Laboral

Para comenzar, una persona autista necesita tener y mantener un empleo que esté alineado con sus habilidades y cualificaciones. No basta con que los empleadores tengan conocimiento sobre el autismo, puesto que es un espectro con una amplia diversidad de capacidades y desafíos.

Claves para un Ambiente Laboral Inclusivo

  • Minimizar estímulos sensoriales: Es fundamental que el ambiente de trabajo minimice los estímulos sensoriales y las distracciones.
  • Evitar situaciones sociales estresantes: Es vital evitar situaciones sociales estresantes o injustas. Por ejemplo, se deben reducir al mínimo las reuniones, mantenerlas cortas y enfocadas en un orden del día concreto. La socialización debe ser genuinamente voluntaria y fuera del ámbito laboral.
  • Tiempo fuera y descansos: Las personas autistas pueden necesitar “tiempo fuera” o tomar descansos para “descomprimirse”.
  • Dispositivos de reducción de sobrecarga sensorial: El uso de auriculares con cancelación de ruido, tapones para los oídos, lentes oscuros (o tipo Irlen), u otros dispositivos que reduzcan la sobrecarga sensorial es esencial. Estas son necesidades genuinas, no caprichos.
  • Comunicación clara y estructurada: Es esencial que los empleadores comuniquen de manera clara y estructurada las funciones, atribuciones y responsabilidades de los empleados, junto con las expectativas de desempeño y evaluación. Las reglas no asustan, sino que proporcionan consistencia, siempre que se apliquen de manera justa.
  • Flexibilidad de horarios y teletrabajo: A menudo, la flexibilidad de horarios y la opción de trabajar desde casa pueden permitir que las personas autistas den lo mejor de sí, en lugar de enfrentar las limitaciones de un horario de trabajo rígido. Esto puede aumentar tanto la cantidad como la calidad del trabajo.
  • Reuniones regulares y relajadas con supervisores: Es beneficioso establecer reuniones regulares y relajadas con los supervisores para evaluar dificultades, necesidades y progreso laboral. Esto puede identificar la necesidad de capacitación en gestión del tiempo y organización.
  • Confianza y libertad de acción: La persona autista necesita un voto de confianza y libertad de acción, pues una vigilancia constante entorpece su trabajo. No se “queja”, sino que, en su peculiar estilo, trata de impulsar mejoras, y con frecuencia ni siquiera lo hace pensando en sí misma.

Todas estas consideraciones no se relacionan con tratos especiales, sino con ajustes necesarios en entornos diseñados para personas neurotípicas, donde las personas neurodivergentes pueden no encajar. La inclusión, a través de adaptaciones mínimas, permite a las personas autistas llevar una vida plena y saludable, mientras que las empresas e instituciones se benefician de una fuerza laboral poco aprovechada. Adicionalmente, si una persona autista se siente aceptada (no “tolerada”) y comprendida en su lugar de trabajo, posiblemente tendrán una empleada leal como pocas.

Según Simon Baron-Cohen, las personas con autismo se orientan hacia carreras como las matemáticas y todas sus aplicaciones, la computación, las ciencias y la investigación científica (o policial), la ingeniería, la lingüística, la música, la lógica, y la catalogación. Asimismo, la atracción espontánea de la persona autista hacia la naturaleza y la vida las ha orientado hacia carreras como las ciencias naturales, la veterinaria, la medicina, la jardinería, el activismo ecológico, la agricultura, o a ser guardabosques, guías de montaña, yerberos o ermitaños.

Autismo e Inclusión Laboral con María Auxiliadora Ramírez

El Diagnóstico de Asperger y su Evolución

En ocasiones, el Síndrome de Asperger, dentro de los Trastornos del Espectro del Autismo, tiene manifestaciones tan sutiles que pasan desapercibidas en una sociedad que les ignora y a la que tienen mucho que aportar. El diagnóstico puede tardar años en llegar.

Caso de Miguel Aulló

La infancia de Miguel Aulló, de 33 años, fue “atípica”. Necesitaba clases de apoyo y presentaba dificultades para relacionarse con los niños de su edad. Padecía algún tipo de discapacidad, pero era tan invisible que su psiquiatra infantil no lograba diagnosticarla. El cambio de centro, en la etapa de la educación secundaria, empeoró la situación y vivió episodios complicados, acompañados de frecuentes estados de ansiedad.

En 2005, cuando Miguel estaba a punto de cumplir la mayoría de edad, se cruzó con el mismo experto en Psiquiatría que lo había tratado de pequeño, y con el encuentro fortuito llegó el ansiado diagnóstico: síndrome de Asperger. Licenciado en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid (UCM), Miguel trabaja en la Fundación Ángel Rivière para la atención integral a las personas con síndrome de Asperger y Trastornos del Espectro Autista de alto funcionamiento. Gracias a su experiencia personal y a sus años de formación, su vida profesional está volcada en ayudar a personas en su misma situación.

Evolución Diagnóstica

En 1994, este síndrome fue incluido en la cuarta edición del Manual Estadístico de Diagnóstico de Trastornos Mentales (DSM-IV) -la biblia de diagnóstico de la Psicología-. Las investigaciones concluyen que síndrome de Asperger y TEA sin discapacidad intelectual son lo mismo, la diferencia es solo una cuestión de severidad de los síntomas. A día de hoy en los manuales diagnósticos solo hay un nombre: Trastornos del Espectro del Autismo al que se añaden “apellidos” si presentan otros problemas asociados, como la discapacidad intelectual o un trastorno del lenguaje.

Realmente, un TEA puede diagnosticarse desde etapas tempranas. Sin embargo, en los casos en los que no hay una discapacidad intelectual, como en el Asperger, el diagnóstico tarda en llegar. La detección está centrada en el ámbito médico, pero a veces los pediatras no tienen apenas tiempo para observar síntomas, pues en el caso del Asperger son tan sutiles que en algún caso les pueden pasar desapercibidos. Sin duda, una reivindicación para el Día Internacional del Síndrome de Asperger es el diagnóstico precoz, y unido a ello, la atención a lo largo de la vida adulta.

Miguel, hoy convertido en adulto, es un ejemplo de la gran labor de las personas con síndrome de Asperger, que tienen grandes capacidades y pueden destacar en algunas facetas más que otras personas sin ninguna dificultad. Acciones rutinarias como ir al banco o gestionar su alquiler son un mundo para él y sigue necesitando la ayuda de sus padres. A pesar de ello, ha conseguido independizarse y vivir entre semana fuera de su hogar familiar, todo un esfuerzo de superación.

Impacto de la Pandemia

Para los profesionales centrados en atención a personas con Asperger y TEA, la irrupción del SARS-CoV-2 supuso un ejercicio de reinvención de sus intervenciones. En general, los usuarios de estos servicios llevaron muy bien el confinamiento. Los más pequeños tenían más problemas para mantener la atención y la motivación, pero a los adolescentes y a los adultos les benefició, pues contaban más cosas y mostraban sus casas y aficiones. El hecho de mantener las rutinas en su centro ayudó a que las personas con TEA no sufrieran meses de retroceso. Una vez finalizado el confinamiento domiciliario, llegó la llamada “nueva normalidad”, y la adaptación de las terapias al entorno virtual permitió la atención continua. Sin embargo, en el mundo laboral hubo mucha inseguridad e inestabilidad que llevaron mal.

A pesar de los estereotipos, “aunque es complicado y nos cuesta gestionar tener pareja, no es imposible”. Es importante recordar que el Asperger es una discapacidad que, aunque sea invisible, está ahí y genera mayor riesgo de tener problemas de exclusión social.

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