El Adulto Mayor y sus Llamados: Comunicación, Desafíos y Necesidades

En este artículo, abordaremos la importancia de la comunicación con las personas mayores y los desafíos inherentes al envejecimiento, ofreciendo consejos para lograr una interacción efectiva. Asimismo, exploraremos los riesgos de las llamadas fraudulentas, el profundo fenómeno de cuando un anciano llama a su madre, y las causas y manejos de la repetición en el habla, buscando siempre los beneficios y el bienestar para el adulto mayor.

La Importancia de una Comunicación Efectiva con el Adulto Mayor

El proceso normal del envejecimiento hace que, en muchas ocasiones, comunicarse con las personas mayores se dificulte. Sin embargo, no debemos dejar de hablar con ellos solo porque resulte un proceso más lento.

Desafíos en la Comunicación Debido al Envejecimiento

Diversos factores pueden interferir en la comunicación con los adultos mayores, tales como problemas en la escucha, en la vista, en la movilidad, en la memoria, así como diferentes patologías y enfermedades cognitivas. Estos aspectos pueden hacer que la interacción sea un proceso más lento y complejo.

Claves para una Comunicación Verbal Clara

Para establecer una comunicación efectiva y mantener un vínculo significativo con los adultos mayores, se recomienda implementar las siguientes prácticas:

  • Establecer una escucha activa, prestando atención plena a lo que expresan.
  • Reducir el ruido que pueda molestarles cuando queremos hablar con ellos, creando un ambiente tranquilo.
  • Simplificar el mensaje hablando de forma clara y concisa. Se recomienda el uso de oraciones cortas sin tecnicismos o palabras complejas.
  • Intentar ayudarles si no les sale alguna palabra concreta, ya que con la edad puede haber ciertas lagunas en su vocabulario.
  • Dar tiempo para que el mayor conteste, sin presionar ni interrumpir.
  • Hablar sobre temas que puedan ser de su interés y ser amables en el tono y las palabras.

La Relevancia de la Comunicación No Verbal

La comunicación no verbal tiene la misma o incluso más relevancia que la comunicación verbal, especialmente con personas mayores. Muchas veces, pensamos que la palabra es nuestro instrumento principal de comunicación, pero el lenguaje no verbal es esencial en el intercambio de información. Desde nuestra cara hasta nuestros gestos y postura, todo ayuda a reforzar lo que queremos decir. Por eso es tan importante mirar cara a cara a la persona mayor para ayudarles a comprender mejor el mensaje.

Infografía sobre la comunicación no verbal en adultos mayores, destacando el contacto visual, gestos y postura

Protegiendo al Adulto Mayor: Alertar sobre Llamadas Fraudulentas

Una preocupación creciente es la vulnerabilidad de los adultos mayores ante las llamadas fraudulentas. Los delincuentes aprovechan el miedo y la confianza para extorsionar, especialmente en temas relacionados con la salud.

Un Caso Real de Intento de Estafa Telefónica

El creador de contenido Juan Valencia narró el caso de un abuelo de 75 años que fue víctima de una llamada fraudulenta en la que intentaron extorsionarlo con el pretexto de una urgencia médica. Valencia describió en sus redes: “Tienen que advertirle ya mismo a sus abuelos y a sus padres que hay unas ratas acechándolos con un guion de película”. El relato detalla cómo un hombre, que se identificó como el doctor Martínez de la EPS del abuelo, aseguró haber detectado una anomalía grave en unos exámenes recientes y que era urgente realizar una cirugía ese mismo día. El estafador utilizó un tono profesional y transmitió urgencia: “Don Alberto, no hay tiempo de trámites. Si usted me transfiere ya mismo 4.000.000 de pesos, le reservo el quirófano y las prótesis antes de que se me acaben”. El abuelo entró en pánico y estuvo a punto de acudir al banco para retirar el dinero de su pensión. Por azar, Juan Valencia llegó a la casa del abuelo justo en ese momento y notó su estado de pánico. Al revisar el teléfono, el supuesto médico continuaba en la línea, presionando y amenazando: “Cada minuto contaba y que si él se moría era por culpa de él por no haber pagado”.

Atención Adultos Mayores: 6 Nuevas Estafas en Línea y Cómo Protegerse.

Tácticas Comunes de los Estafadores

Valencia decidió intervenir y se hizo pasar por abogado, afirmando que estaban rastreando la llamada. La respuesta del delincuente fue aún más intimidante: “Ya tenía la dirección de mi abuelo y que si no pagaba, venían por él”. El joven expresó su indignación: “Me dio mucho asco ver cómo el tipo pasó de ser un médico amable a ser un delincuente que nos amenazó”. Este tipo de estafas suele estar orientada a adultos mayores, donde los delincuentes investigan datos personales y familiares para crear historias creíbles y presionar a sus víctimas. Valencia lamentó: “Son unos parásitos que estudian la vida de nuestros abuelos y nuestros padres para sacarle cada gota y cada dinero trabajado por años”. Este tipo de estafas suelen originarse desde cárceles o redes delictivas organizadas, y utilizan información real o inventada sobre la salud de la víctima para aumentar la presión emocional.

Recomendaciones Oficiales y Prevención

Las Entidades Promotoras de Salud (EPS) en Colombia, por ejemplo, no están autorizadas a solicitar dinero, transferencias o datos bancarios por teléfono para gestionar citas, autorizar medicamentos, realizar traslados o agilizar trámites. Cualquier llamada que solicite pagos inmediatos o consignaciones debe considerarse sospechosa y es muy probable que se trate de una estafa. Los trámites como traslados, asignación de citas y autorizaciones de procedimientos son gratuitos y se gestionan solo por canales oficiales, como plataformas designadas o sedes físicas. Cuando corresponden pagos legítimos, como cuotas moderadoras o copagos, estos se realizan directamente en las clínicas u hospitales y nunca por llamada telefónica.

Si recibe una llamada de este tipo, la recomendación es clara:

  • No consigne dinero ni suministre datos bancarios.
  • Cuelgue la llamada inmediatamente.
  • Informe el hecho a su EPS o entidad bancaria a través de sus canales oficiales.
  • Se aconseja no responder llamadas de números desconocidos o clasificados como spam.
Ilustración de una mano adulta sosteniendo un teléfono con una señal de alerta, mientras otra persona mayor está atenta a la explicación

Cuando el Anciano Llama a "Mamá": Un Grito de Búsqueda y Consuelo

Cuando una persona mayor llama a su madre, especialmente a alguien que puede no estar viva desde hace décadas, la escena suele conmover y confundir a quienes la presencian. Este comportamiento ocurre con más frecuencia de lo que se imagina, particularmente en contextos de demencia, hospitalización o al caer la tarde.

Raíces Neurocientíficas y Emocionales

Cuando un familiar anciano llama a «mamá», está buscando alivio, orientación y seguridad en un momento de confusión, dolor o miedo, utilizando la palabra que su cerebro conserva como símbolo primario de protección. La explicación combina neurociencia y emociones: el cerebro que envejece o enferma retiene mejor los recuerdos antiguos y los vínculos primarios que los acontecimientos recientes. En momentos de estrés, recurre de forma instintiva a la figura que durante décadas representó cuidado incondicional. No es un capricho ni una regresión infantil, sino una señal que merece comprensión y respuesta adecuada. Los recuerdos más antiguos, especialmente aquellos cargados emocionalmente de la infancia y juventud, tienden a permanecer más tiempo que los recuerdos recientes. El sistema límbico, responsable de las emociones, mantiene estas memorias emocionales más resistentes al paso del tiempo. Los recuerdos maternos tempranos están profundamente arraigados en las estructuras cerebrales más primitivas. Cuando otras funciones cognitivas se deterioran, estos recuerdos emergen con mayor frecuencia. Esta preservación selectiva de la memoria no es aleatoria, sino que responde a la importancia emocional del vínculo materno.

Esquema simplificado del cerebro humano mostrando la ubicación del sistema límbico y áreas relacionadas con la memoria

Impacto del Deterioro Cognitivo y la Demencia

El Alzheimer y otras formas de demencia senil afectan principalmente las áreas cerebrales responsables del razonamiento, la orientación temporal y el control emocional. El hipocampo se deteriora tempranamente, dificultando la formación de nuevos recuerdos mientras los antiguos permanecen accesibles. En fases intermedias de la demencia, la persona experimenta desconcierto y pérdida de la capacidad para regular sus emociones. La desorientación temporal hace que los ancianos puedan creer estar en periodos anteriores de su vida, cuando su madre aún vivía o era su principal figura de apoyo. Los delirios y las alucinaciones también pueden incluir la presencia de la madre. El daño neuronal progresivo afecta la percepción de la realidad, haciendo que distingan menos entre pasado y presente. La fragilidad cognitiva incrementa la labilidad emocional. Los ancianos con demencia pierden la capacidad de procesar racionalmente su entorno, buscando instintivamente la seguridad que la figura materna representaba en su desarrollo temprano.

La Madre como Símbolo de Protección Incondicional

La madre simboliza protección, seguridad y cuidado incondicional en el inconsciente colectivo humano. En momentos de vulnerabilidad extrema, como los que experimentan las personas mayores con fragilidad física o cognitiva, esta figura resurge como fuente de consuelo. Llamar a la madre no necesariamente indica que el anciano crea que ella está presente físicamente. A menudo representa una búsqueda de alivio emocional ante el miedo, la soledad o el dolor que no pueden expresar de otra manera. En los últimos momentos de vida, esta necesidad se intensifica. La angustia existencial y el desconcierto provocados por el proceso de muerte activan respuestas emocionales primitivas donde la madre representa el refugio más fundamental. El vínculo materno es el primer modelo de apego que se desarrolla como ser humano. Durante la vejez, especialmente cuando se enfrenta pérdida de autonomía y capacidades, este patrón de apego temprano se reactiva como mecanismo de afrontamiento.

Factores Físicos y Ambientales Desencadenantes

Ciertos factores pueden desencadenar o intensificar este comportamiento de llamar a la madre:

  • El síndrome vespertino o del atardecer provoca mayor agitación y confusión en ancianos con demencia durante las últimas horas del día. La disminución de la luz natural y el cansancio físico pueden desencadenar estos episodios.
  • Las infecciones del tracto urinario en mujeres mayores causan confusión mental aguda y desestabilidad emocional. Este malestar físico no verbalizado puede manifestarse mediante llamadas a la madre como expresión de sufrimiento.
  • Otros desencadenantes físicos incluyen: dolor no diagnosticado o fracturas, deshidratación o desnutrición, efectos secundarios de medicamentos, falta de sueño o fatiga extrema, y cambios bruscos de temperatura.
  • El ambiente sobrestimulante con ruidos excesivos, iluminación inadecuada o movimiento constante puede abrumar a las personas mayores. Esta sobrecarga sensorial genera ansiedad que intentan mitigar buscando la presencia materna.
  • La soledad y el aislamiento social incrementan la frecuencia de este comportamiento. Cuando no reciben suficiente contacto humano significativo, los ancianos pueden recurrir a llamar a su madre como forma de expresar su necesidad de compañía y afecto.

El Significado Trascendente del Llamado Materno: Vínculo Familiar y Espiritualidad

El llamado materno en la vejez trasciende lo médico y se conecta con valores culturales, creencias espirituales y la transmisión del amor entre generaciones. Cuando un anciano invoca a su madre, activa una red de significados que abarca desde los mandamientos hasta la memoria colectiva de cuidado.

La Importancia del Vínculo Materno y el Apoyo Familiar

El vínculo con la madre representa la primera experiencia de amor incondicional en la vida. Ese lazo permanece activo incluso cuando el deterioro cognitivo avanza, porque se graba en capas profundas de la memoria emocional. La familia funciona como red de contención cuando ese llamado aparece, traduciendo la angustia en cuidado práctico. Las generaciones precedentes construyeron modelos de cuidado que hoy se reflejan en cómo se responde ante el anciano que llama a «mamá». Si en la familia hubo presencia, calma y respeto hacia los mayores, se reproducirá ese patrón. Si hubo abandono o desilusión, se tendrá que construir una respuesta diferente de forma consciente. El cuidado de los enfermos ancianos requiere apoyo social estructurado. No basta con la voluntad individual; se necesitan relevos, recursos comunitarios, orientación profesional y espacios donde validar el desgaste emocional. Cuando un abuelo o abuela pide a su madre, está pidiendo que toda la familia active su memoria de amor.

Honrar a los Ancianos: Dignidad y Restitución del Amor

El mandamiento «honrarás a tu padre y a tu madre» aparece en los Diez Mandamientos con una promesa: «para que tus días se alarguen sobre la tierra». Honrar a los ancianos no significa solo obediencia formal; implica reconocer su dignidad, acompañar su fragilidad y devolver el cuidado recibido. El Papa Francisco, en sus catequesis sobre la vejez, insiste en que la ancianidad no es descarte sino oportunidad de encuentro intergeneracional. Habla de la civilización del amor como alternativa al desánimo y la exclusión que sufren muchos mayores. La restitución del amor se concreta en gestos: escuchar sin corregir, acompañar sin prisa, sostener la mano cuando el miedo invade. Cuando un anciano llama a su madre, está ofreciendo una oportunidad para que los hijos o nietos restituyan lo que él o ella dio durante décadas. No es carga; es un mandamiento de Dios hecho vida cotidiana.

Legado Intergeneracional y Educación en el Respeto

Cada generación aprende del cuidado que observa. Si los hijos ven a sus padres o abuelos responder con ternura cuando un anciano llama a «mamá», aprenderán que la vulnerabilidad se acompaña, no se ridiculiza. El legado intergeneracional no se transmite con discursos, sino con actos concretos de respeto. La educación de los jóvenes en el respeto a la vejez empieza en casa. Incluir a abuelos y abuelas en conversaciones, celebraciones y decisiones enseña que la edad no anula la palabra ni la presencia. Explicar a los niños por qué el abuelo repite o confunde nombres normaliza la fragilidad y prepara para una sociedad que envejece. Las generaciones actuales enfrentan el reto de conciliar trabajo, crianza y cuidado de mayores. Ese equilibrio exige políticas de apoyo social, pero también revisión de prioridades personales. El tiempo dedicado al anciano que llama a su madre es una inversión en la propia humanidad y en la memoria que se dejará.

Respuestas Sociales y Espirituales al Llamado

Desde la perspectiva espiritual, el llamado materno puede interpretarse como búsqueda de trascendencia. El Espíritu Santo actúa en la fragilidad, y un anciano que invoca a su madre quizá está buscando, sin saberlo, el consuelo que solo el amor incondicional ofrece. La catequesis sobre la ancianidad invita a ver en el mayor frágil un reflejo del Cristo vulnerable. Acompañar ese llamado es un ejercicio de fe práctica, más allá de rituales. Implica reconocer que el abandono de los ancianos contradice el mandamiento y empobrece a toda la sociedad. El apoyo social debe traducirse en recursos concretos: centros de día, grupos de ayuda mutua, formación para cuidadores, líneas telefónicas de orientación. La familia sola no puede sostener el peso del cuidado prolongado sin caer en desánimo o desilusión. La comunidad, la parroquia, el vecindario y las instituciones comparten responsabilidad en tejer redes que dignifiquen la vejez y respondan con amor efectivo al anciano que, en su confusión, sigue llamando a quien primero le enseñó a sentirse seguro.

Fotografía de varias generaciones de una familia compartiendo un momento de cariño y apoyo mutuo

Repeticiones en el Habla del Adulto Mayor: Comprender y Acompañar

Al escuchar a una persona mayor preguntar muchas veces lo mismo o contar la misma anécdota, es normal replantearse por qué los ancianos repiten las cosas. Aunque no siempre es una señal de alarma, es importante comprender los motivos.

¿Es Siempre una Señal de Alarma?

Las repeticiones no tienen por qué suponer un signo de alarma en todos los casos. Perder memoria no implica de forma directa sufrir una afección neurológica, sino que forma parte del envejecimiento natural y de la vida misma. Sin embargo, en algunos casos específicos sí pueden ser una señal que esconde un problema cognitivo mayor. La persona mayor puede simplemente narrar anécdotas por el mero placer de recordarlas, acercando su pasado al presente, lo que puede ser muy satisfactorio para ellos.

Tipos de Memoria Afectadas por la Edad

Al hacernos mayores, la pérdida de memoria parece ser el signo clave del envejecimiento natural. En esta etapa vital, decae la inteligencia fluida -asociada a procesos como resolver problemas-, lugar del cerebro donde se encuentra la memoria a corto plazo o la memoria de trabajo. Es una de las memorias que se ven más resentidas con el paso del tiempo. A las personas mayores les resulta difícil recordar sucesos recientes, por lo que es posible que les preocupe tomar más tiempo que antes para aprender cosas nuevas, y es más fácil que repitan anécdotas que han sucedido hace muchos años. La memoria de trabajo nos ayuda a resolver problemas cotidianos, además de hacer que recordemos lo que acabamos de leer o comprender lo que nos dicen para actuar en consecuencia. Con la edad, disminuye la memoria de trabajo, haciendo que disminuya nuestra capacidad para hacer tareas mentales. Entre los cambios cognitivos que sufrimos con la edad, la capacidad de procesamiento de la información se vuelve más lenta, formando parte del envejecimiento saludable. De esta forma, nos volvemos más lentos para reaccionar ante imprevistos y ejecutar tareas que requieren un mayor nivel de complejidad.

Gráfico ilustrativo que compara la función de la memoria a corto plazo y la memoria de trabajo en diferentes etapas de la vida

Factores Emocionales y Atencionales

Además de los cambios cognitivos naturales, existen otros factores que pueden contribuir a la repetición:

  • Sufrir problemas emocionales y estar sometido a un estrés constante puede ser un motivo de por qué los ancianos repiten las cosas más veces de lo normal. Tanto la ansiedad como el estrés son emociones naturales y por las que atravesamos, y que en ocasiones nos ayudan a resolver problemas.
  • La afectividad y el cariño que recibimos es un aspecto muy importante durante toda la vida, pero especialmente en la vejez. A todos nos gusta sentirnos queridos, escuchados y percibidos.
  • Ser conscientes de que nuestra atención falla más de lo habitual forma también parte del envejecimiento natural. La atención es fundamental en prácticamente todas las áreas de nuestro día a día, así como en el aprendizaje y en el funcionamiento normal de la memoria. Tener dificultades para mantener la concentración puede ser uno de los motivos de por qué los ancianos repiten las cosas.

Condiciones Cognitivas Subyacentes

Aunque no toda repetición es síntoma de una enfermedad grave, algunas patologías cognitivas pueden ser la causa:

  • El Alzheimer es el tipo más común de demencia y afecta directamente a la memoria a corto plazo, olvidando información recién aprendida o recibida, además de los eventos que acaba de vivir.
  • La demencia vascular es la segunda causa más común de demencia. Puede manifestarse de forma gradual o progresar tras cada pequeño accidente cerebrovascular.
  • La demencia con cuerpos de Lewy es otro trastorno que afecta a la capacidad cognitiva, generando alteraciones en el pensamiento, el movimiento, la conducta y el estado anímico.
  • Aunque no todas las personas que padecen Párkinson pueden terminar sufriendo demencia, es cierto que hay cierto desarrollo asociado a la enfermedad. Se manifiesta a través de las alteraciones de movimiento, pero más tarde se producen cambios en el estado de ánimo del paciente.
  • También hay que señalar los trastornos frontotemporales, que aparecen a edades más tempranas que las demencias antes mencionadas.

Estrategias para Acompañar y Reducir la Repetición

Que los ancianos repitan mucho las cosas no siempre es algo fácil de manejar. Si padecen pérdidas de memoria, además del tratamiento prescrito por el médico, es necesario garantizar la seguridad de la persona afectada y prestarle el máximo apoyo. Seguir una rutina diaria contribuye a mantener más centrado al anciano, así como propiciar que su hogar tenga un ambiente agradable y animarle a que realice ejercicios de estimulación cognitiva. Existen diversas soluciones procuradas por servicios de teleasistencia que pueden ayudar a ejercitar día a día nuestro cerebro. Por ejemplo, a través de herramientas especializadas, se pueden entrenar hasta 10 áreas cerebrales, entre las que se encuentran la memoria de trabajo o la de corto plazo.

No debemos infantilizarlos o perder la paciencia si se da el caso de que los ancianos repitan mucho las cosas. En muchas ocasiones, las alteraciones cognitivas vienen a causa de preocupaciones y situaciones de estrés, ansiedad o por efectos secundarios de medicamentos. Para tener una comunicación más efectiva con las personas mayores debemos crear un ambiente tranquilo, animarlos a hablar por turnos y mostrar que los escuchamos de forma activa. Debemos tener en cuenta sus problemas de salud y, en cualquier caso, hablar despacio, vocalizar y establecer contacto visual.

Por encima de todo, debemos comprender las necesidades de la persona. Es posible que tras la repetición se esconda un problema más grave, por lo que debemos ser pacientes y mostrar empatía y comprensión. Cuando una persona mayor tiene problemas para realizar sus tareas diarias o se muestra confundida y desorientada, es el momento de consultar con los expertos. Evitar elementos distractores, ruidos o interferencias, concentrando la atención en un único estímulo es una técnica que podría reducir la repetición. Darles tiempo, no contradecir sus respuestas o reacciones, comunicarse a través de gestos o miradas cariñosos y no infantilizarles son técnicas que pueden ayudar.

Los profesionales, además de mandar tratamientos específicos en función de la afección, pueden aplicar diversas terapias para manejar la repetición. Por otra parte, está la terapia de orientación a la realidad, que permite reorientar a la persona en el tiempo, el espacio y respecto a su propia persona. Adoptar hábitos saludables también ayuda a evitar preguntarnos por qué los ancianos repiten las cosas.

tags: #adulto #mayor #llamando