¿Qué es la Discapacidad Intelectual y del Desarrollo (DID)?
Las discapacidades intelectuales y del desarrollo (DID) son trastornos que, por lo general, están presentes al momento de nacer y afectan de manera negativa el proceso de desarrollo físico, intelectual y/o emocional de una persona. Muchas de estas afecciones impactan múltiples partes del cuerpo o sistemas.
La discapacidad intelectual se manifiesta en cualquier momento antes de que el niño cumpla 18 años y se caracteriza por problemas concurrentes en el funcionamiento intelectual o la inteligencia (que incluye la habilidad para aprender, razonar, resolver problemas y otras destrezas) y el comportamiento adaptativo (que abarca las habilidades sociales y de la vida cotidiana). El término "retraso mental", usado históricamente, ya no se utiliza en la terminología médica moderna debido al estigma social.
El término "discapacidades del desarrollo" es una categoría más amplia que con frecuencia engloba discapacidades que suelen ser de por vida, tanto en el plano intelectual como físico, o ambos. "DID" es el término que se utiliza para describir situaciones en las que existe una discapacidad intelectual junto con otras discapacidades.
Clasificación de las Discapacidades Intelectuales
La discapacidad intelectual es una condición diagnosticada antes de los 18 años que incluye un funcionamiento intelectual general por debajo del promedio y una carencia de las destrezas necesarias para la vida diaria. Afecta aproximadamente al 1% de la población.
La clasificación de la discapacidad intelectual se ha enriquecido, pasando de basarse únicamente en el coeficiente intelectual (CI) a un enfoque multidimensional. Este enfoque, propuesto por la Asociación Americana de Discapacidades Intelectuales y del Desarrollo (AAIDD), considera cinco dimensiones clave: funcionamiento intelectual, conducta adaptativa, salud, contexto e interacciones, y participación y roles sociales, además del perfil de los apoyos necesarios.
Según el CI y el nivel de autonomía, se distinguen grados de discapacidad intelectual:
- Leve (CI 50-70): Las personas con este grado pueden presentar dificultades en el aprendizaje, pero con el apoyo y la atención adecuados pueden desarrollar una vida autónoma, incluida su faceta profesional.
- Moderado (CI 35-50): Este nivel supone una comprensión inferior al leve y requiere asistencia continuada en la vida cotidiana. Pueden desarrollar ciertas tareas laborales y domésticas de forma independiente, pero con ayuda.
- Grave (CI 20-35): Presentan dificultades de comprensión y comunicación significativas, pero pueden participar en ciertas actividades adaptadas. Es habitual que este grado vaya acompañado de alteraciones físicas y/o sensoriales.
- Profundo (CI inferior a 20): Se trata del nivel más elevado de discapacidad intelectual, afectando a un pequeño porcentaje de casos.

Niveles de Apoyo en la Discapacidad Intelectual
Más allá de la puntuación del CI, el impacto en la vida de la persona depende en gran medida de la cantidad de apoyo que requiere. Los apoyos se clasifican como:
- Intermitente: Se necesita apoyo ocasional.
- Limitado: Apoyo como, por ejemplo, un programa diario en un taller supervisado.
- Importante: Apoyo continuo diario.
- Profundo: Un alto nivel de apoyo para todas las actividades diarias, lo cual incluye la posibilidad de un cuidado especializado exhaustivo.
Discapacidad Intelectual Profunda: Características y Desafíos
La discapacidad intelectual profunda es una condición que se caracteriza por limitaciones significativas en el funcionamiento intelectual (con un cociente intelectual por debajo de 20-25) y en la conducta adaptativa, manifestándose durante el período de desarrollo. Las personas con esta condición presentan serias dificultades cognitivas, sociales y prácticas. Suelen ser totalmente incapacitadas para comprender instrucciones, con una movilidad restringida y sin control de esfínteres. La comunicación es rudimentaria y no verbal.
Estas personas requieren un alto nivel de apoyo para todas las actividades diarias, incluyendo un cuidado especializado exhaustivo. Es habitual que este grado de discapacidad vaya acompañado de alteraciones físicas y/o sensoriales. A pesar de estas dificultades, pueden disfrutar de relaciones familiares y participar en actividades diarias con el apoyo significativo adecuado.
Testimonio de maltrato familiar a una persona con discapacidad intelectual y otro ansiedad
Complicaciones y Condiciones Asociadas a la Discapacidad Intelectual
Las personas con discapacidad intelectual, especialmente en grados más severos como la profunda, pueden presentar una variedad de complicaciones y condiciones asociadas que requieren atención especializada.
Problemas Físicos y Sensoriales
- Alteraciones físicas y/o sensoriales: Es común que la discapacidad intelectual severa y profunda esté acompañada de otras patologías, como problemas motores (parálisis cerebral), neurosensoriales (déficits de visión o audición) o malformaciones en manos o pies.
- Problemas del sistema nervioso: Trastornos que afectan el cerebro, la médula espinal y el sistema nervioso pueden causar convulsiones, dificultades del habla o el lenguaje, y problemas de movimiento.
- Dificultades en el procesamiento sensorial: Las personas pueden tener problemas para interpretar la información de los sentidos, por ejemplo, dificultades con el contacto físico.
Problemas de Salud Mental y Comportamiento
- Trastornos del comportamiento: Son más propensos a tener problemas de comportamiento, como crisis explosivas, rabietas, comportamiento físicamente agresivo o autolesivo. Estas conductas se relacionan frecuentemente con situaciones frustrantes específicas, desencadenadas por la incapacidad de comunicarse y de controlar los impulsos.
- Problemas de salud mental: Entre el 20% y el 35% de las personas con discapacidad intelectual también presentan trastornos de la salud mental, siendo frecuentes la ansiedad y la depresión. Esto es especialmente relevante en niños conscientes de sus diferencias con sus compañeros o que sufren acoso.
- Vulnerabilidad: Los niños mayores, que suelen ser ingenuos y crédulos para su edad, son fácilmente víctimas de otros que se aprovechan de ellos o se dejan llevar a comportamientos y conductas improcedentes, aumentando el riesgo de explotación o abuso.
Condiciones Genéticas y Metabólicas
Algunas condiciones genéticas o metabólicas pueden estar intrínsecamente ligadas a la discapacidad intelectual y sus complicaciones:
- Síndrome de Down: Es una de las principales causas de discapacidad intelectual y la alteración genética humana más común. Generalmente, aprenden más lentamente y la mayoría tiene un deterioro cognitivo de leve a moderado, con dificultades en el desarrollo del lenguaje y en la memoria.
- Síndrome del X frágil: Otra anomalía cromosómica que puede causar DID.
- Fenilcetonuria (PKU) e hipotiroidismo congénito: Enfermedades metabólicas que, si no se tratan, pueden causar DID y afectar el funcionamiento general del cuerpo y el cerebro.
Causas de la Discapacidad Intelectual
Las causas de la discapacidad intelectual son múltiples y de distinto origen, pudiendo tener su origen en una amplia variedad de circunstancias médicas y ambientales. El factor común es que algo afecta el crecimiento y el desarrollo del cerebro.
Causas que pueden ocurrir antes o en el momento de la concepción:
- Trastornos hereditarios: Como fenilcetonuria, enfermedad de Tay-Sachs, neurofibromatosis, hipotiroidismo, síndrome del cromosoma X frágil.
- Anomalías cromosómicas: Como el síndrome de Down.
Causas que pueden producirse durante el embarazo:
- Déficit grave en la nutrición materna: Desnutrición en etapas críticas del desarrollo.
- Infecciones: Por virus de la inmunodeficiencia humana, citomegalovirus, virus del herpes simple, toxoplasmosis, rubéola o virus Zika.
- Sustancias tóxicas: Como el plomo y el metilmercurio.
- Alcohol: Trastorno del espectro alcohólico fetal.
- Fármacos: Como la fenitoína, el valproato, la isotretinoína y los antineoplásicos (quimioterápicos).
- Desarrollo anómalo del cerebro: Como quiste porencefálico, heterotopia de la sustancia gris y encefalocele.
- Complicaciones del embarazo: Preeclampsia y nacimientos múltiples (como gemelos o trillizos).
Causas que pueden producirse durante el nacimiento:
- Falta de oxígeno (hipoxia).
- Prematuridad extrema.
Causas que pueden producirse después del nacimiento:
- Infecciones del encéfalo: Como la meningitis y la encefalitis.
- Traumatismo craneal grave.
- Desnutrición del niño.
- Abandono emocional grave o maltrato psicológico verbal o físico.
- Venenos: Como el plomo y el mercurio.
- Tumores cerebrales y sus tratamientos.
En muchos casos, la razón de la discapacidad intelectual de una persona permanece inexplicable, incluso con los avances en genética.

Diagnóstico de la Discapacidad Intelectual
La detección temprana de la discapacidad intelectual es fundamental para iniciar las intervenciones necesarias y maximizar el potencial del individuo. El diagnóstico implica un enfoque multidimensional y la colaboración de un equipo de profesionales.
Detección Prenatal y al Nacer
Se pueden realizar pruebas de cribado antes del nacimiento para determinar si el feto presenta ciertas anomalías genéticas que pueden causar discapacidad intelectual. Esto incluye ecografías, amniocentesis, biopsia de vellosidades coriónicas y análisis de sangre como el cribado cuádruple o el cribado prenatal no invasivo (NIPS).
Desde el nacimiento, el crecimiento y desarrollo, incluyendo la capacidad cognitiva, se evalúan de forma rutinaria en las visitas de niño sano. Los síntomas de discapacidad por causa prenatal o durante el parto empiezan a ser evidentes en los primeros meses de vida, cuando se observan déficits del funcionamiento intelectual y adaptativo.
Evaluación Formal
Cuando se sospecha una discapacidad intelectual, los niños son evaluados por equipos de profesionales que pueden incluir pediatras, neurólogos pediátricos, psicólogos, logopedas, terapeutas ocupacionales o fisioterapeutas, y educadores especiales. La evaluación formal consta de tres partes: entrevistas con los padres, observaciones del niño y cuestionarios estandarizados.
Las pruebas estandarizadas, como el test de inteligencia de Stanford-Binet y la Escala de inteligencia de Wechsler para niños (WISC-IV/V), se utilizan para medir la capacidad intelectual. Otras, como las Escalas de conductas adaptativas de Vineland, valoran áreas como la comunicación funcional, las habilidades de la vida diaria y las destrezas sociales y motrices. Es crucial que el diagnóstico integre los datos de la prueba con la información de los padres y la observación directa del niño, ya que factores culturales o socioeconómicos pueden influir en los resultados.
Además, se pueden realizar pruebas de diagnóstico por imagen (RMN) para detectar problemas estructurales en el cerebro, electroencefalogramas (EEG) para valorar convulsiones, y pruebas genéticas para identificar trastornos hereditarios.

Tratamiento, Apoyo y Pronóstico
El objetivo principal del tratamiento es desarrollar al máximo el potencial de la persona con discapacidad intelectual. Esto se logra a través de un enfoque multidisciplinario y planes individualizados.
Apoyo Multidisciplinario
La mejor atención para un niño con discapacidad intelectual es la que proporciona un equipo compuesto por el médico de atención primaria, trabajadores sociales, logopedas, terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas, educadores especiales y psicólogos. Este equipo colabora para diseñar planes de intervención personalizados.
Terapias y Educación Especial
- Educación especial y programas de intervención temprana: La educación especial adapta el ambiente educativo a las necesidades individuales, mientras que los programas de intervención temprana abordan los desafíos cognitivos desde edades tempranas.
- Terapia conductual: Es útil para modificar conductas problemáticas, promover habilidades adaptativas y mejorar la capacidad de comunicación e interacción social.
- Terapia ocupacional: Ayuda a desarrollar habilidades motoras finas y gruesas, promoviendo la independencia en actividades cotidianas como el autocuidado.
- Logopedia: Fundamental para el desarrollo del lenguaje y la comunicación.
El desarrollo de habilidades adaptativas se enfoca en mejorar la autonomía del individuo en áreas como higiene personal, comunicación, vida cotidiana e interacciones sociales. Se adaptan actividades para fomentar el desarrollo de habilidades prácticas y funcionales.
Pronóstico
El pronóstico depende de la gravedad y la causa de la discapacidad intelectual, otras afecciones concurrentes, y la prontitud y calidad del tratamiento y las terapias recibidas. Muchas personas con discapacidad intelectual leve o moderada llevan vidas productivas y aprenden a desempeñarse por sí solas. Sin embargo, aquellas con discapacidad intelectual profunda necesitan un ambiente altamente estructurado y un apoyo continuo y exhaustivo para lograr el mayor éxito posible.
Prevención de la Discapacidad Intelectual
Si bien no todas las causas de discapacidad intelectual son prevenibles, existen medidas importantes para reducir los riesgos:
- Genética: La asesoría genética y los exámenes durante el embarazo pueden ayudar a los padres a entender los riesgos, al igual que a hacer planes y tomar decisiones informadas.
- Social: Los programas de nutrición pueden reducir la discapacidad intelectual asociada con desnutrición. Igualmente, es de gran ayuda la intervención oportuna en situaciones que involucran maltrato y pobreza.
- Tóxica: Prevenir la exposición al plomo, al mercurio y a otras toxinas reduce el riesgo de discapacidad. Enseñar a las mujeres acerca de los riesgos del alcohol y las drogas durante el embarazo también puede ayudar a reducir el riesgo.
- Enfermedades infecciosas: Ciertas infecciones pueden llevar a que se presente discapacidad intelectual. La prevención de estas enfermedades, por ejemplo, el síndrome de la rubéola a través de una vacuna, reduce el riesgo.
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