La Parálisis de una Extremidad Única (Monoplejia) y la Discapacidad Física

La parálisis es una condición médica definida como la incapacidad o la capacidad reducida de mover voluntariamente uno o más músculos, grupos musculares o extremidades. Esta patología tiene lugar cuando existen problemas en la transmisión de mensajes entre el cerebro y los músculos, resultando en la pérdida parcial o total de funciones corporales. Puede padecerse desde el nacimiento o, más comúnmente, a lo largo de la vida, a menudo ocasionada por enfermedades del sistema nervioso central o periférico, o por traumatismos graves como un derrame cerebral o lesiones de la médula espinal.

La existencia de alguna deficiencia puede causar que el sujeto que la padece sufra una discapacidad física si las características de su estado limitan o impiden a la persona llevar a cabo de manera normativa una o más de una actividad cotidiana. Se entiende por discapacidad física aquella situación o estado en que se da una circunstancia que impide o dificulta en gran medida que la persona que la padece pueda moverse con libertad y de un modo en el que tenga plena funcionalidad. En este contexto, las barreras pueden ser literales, restringiendo significativamente la libertad de movimiento.

Tipos de Parálisis según su Extensión y Gravedad

La clasificación de la parálisis varía según la extensión y la gravedad de la afectación.

Clasificación según la extensión

  • Monoplejia: Se refiere a la parálisis de una sola extremidad. Cuando la parálisis es total y afecta a un solo miembro, se denomina "monoplejia".
  • Hemiplejia: Es la parálisis completa o incompleta de la mitad derecha o izquierda del cuerpo. Produce una importante discapacidad física y, cuando afecta a la mitad del rostro y la cara, puede generar problemas para hablar, comunicarse o comer.
  • Paraplejia: Afecta a ambas extremidades inferiores, es decir, de cintura para abajo, suponiendo la parálisis o incapacidad de movimiento de la mitad inferior del cuerpo. El sujeto pierde la capacidad de caminar.
  • Tetraplejia (o Cuadriplejia): Implica la parálisis de las cuatro extremidades (brazos y piernas).

Cuando la parálisis es menos severa, se conoce como paresia o paralización parcial. La paresia puede permitir a la persona tener una actividad funcional bastante normal, aunque con mayor dificultad en tareas que requieren motricidad fina. En función de la zona afectada, se habla de "paraparesia" (miembros inferiores), "hemiparesia" (mitad derecha o izquierda del cuerpo) o "tetraparesia" (ambas mitades).

infografía sobre tipos de parálisis según la extensión (monoplejia, hemiplejia, paraplejia, tetraplejia)

Clasificación según el origen del daño

En función del nivel del daño, las parálisis se pueden dividir en varios tipos:

Parálisis Motoras

Las parálisis motoras (parálisis del aparato locomotor) se clasifican en periféricas o centrales:

  • Parálisis periférica: Ocurre cuando el nervio está enfermo o dañado en su recorrido después de salir de la médula espinal (por ejemplo, seccionado por una lesión) o en su punto de origen en la médula espinal (como en el caso de la polio). Se caracteriza por ser siempre una parálisis flácida, donde los grupos musculares o las extremidades afectados no presentan tensión alguna.
  • Parálisis central: El punto de la parálisis está situado en los tractos nerviosos largos (tractos piramidales de la médula espinal, conocida como parálisis espinal) o en el propio cerebro (parálisis cerebral), por ejemplo, después de un derrame cerebral. El desarrollo de la parálisis central es a menudo espástico, es decir, la tensión de la musculatura afectada es mayor.

Parálisis Sensitivas (Sensoriales)

Este tipo de parálisis está provocado por enfermedades del sistema nervioso periférico o central. La capacidad de percibir estímulos sensitivos, como el frío, el calor, el dolor o el tacto, en determinadas partes del cuerpo se ha anulado o reducido. Aunque es menos frecuente, puede padecerse en ocasiones. El paciente puede sufrir dos o más tipos de parálisis paralelamente, ya que todas ellas son ocasionadas por problemas del sistema nervioso central.

Otros Tipos de Parálisis

Existen parálisis provocadas por una enfermedad del propio músculo (parálisis miogénica). Menos frecuentes son las parálisis de origen psicológico (parálisis psicógena).

esquema del sistema nervioso mostrando parálisis central y periférica

Causas de la Parálisis y Discapacidad Física

La mayor parte de la discapacidad física (más de un 80%) es sobrevenida, es decir, se produce después del nacimiento, generalmente de forma traumática (zambullidas, accidentes de trabajo o de tráfico, ictus, etc.). Sin embargo, en ocasiones, está relacionada con problemas durante la gestación, problemas genéticos o complicaciones durante el parto.

Existe una gran variedad de motivos por los que una persona puede tener una discapacidad física. Algunas de las causas de estas lesiones se pueden encontrar en:

  • Enfermedades: Como la esclerosis múltiple, tumores, infecciones o inflamaciones de los tejidos musculares o nerviosos. El grupo de trastornos englobados dentro de la distrofia muscular provocan la presencia de un tono muscular débil que va perdiendo tejido con el tiempo, dificultando el movimiento y provocando una discapacidad.
  • Accidente Cerebrovascular (ACV): Generalmente provocado por una embolia o una hemorragia cerebral, donde una parte del cerebro no recibe suficiente riego sanguíneo, lo que puede causar un daño irreversible y hemiplejia.
  • Lesiones de la médula espinal: La posición de la lesión en la médula espinal determina la extensión y gravedad de las dificultades, implicando por lo general una mayor afectación y discapacidad asociada aquellos daños en las vértebras más cercanas al cráneo.
  • Traumatismos de diferentes tipos: Lesiones que afectan el sistema nervioso y producen la parálisis de la parte opuesta o contralateral a la dañada.
  • Parálisis cerebral: Una condición médica crónica debida a problemas durante el desarrollo cerebral del feto o niño, que produce graves efectos en la motricidad.
  • Enfermedades de las neuronas motoras (EMN): Afectan a los músculos y, como resultado, pueden impactar negativamente en varias funciones del organismo.
ilustración de un cerebro afectado por un derrame cerebral

Síntomas Comunes de la Parálisis

El síntoma principal de la parálisis es la pérdida de la función muscular en alguna o todas las partes del cuerpo. Cuando la parálisis afecta específicamente a la zona del rostro (parálisis facial), los síntomas más comunes son la rigidez de la expresión, la imposibilidad de cerrar y abrir los ojos de manera natural, y/o la dificultad para hablar.

Diagnóstico y Tratamiento

Diagnóstico

Para valorar las consecuencias de un accidente cerebrovascular, es fundamental la detección temprana. La identificación precoz de los factores de riesgo es crucial, por lo que se recomiendan controles corporales completos frecuentes para personas de todas las edades.

Enfoques de Tratamiento

El tratamiento de la parálisis tiene dos vertientes principales: una etiológica (dirigida a la causa subyacente) y otra sintomática (dirigida a aliviar los síntomas y mejorar la función). Actualmente, no existe un tratamiento de cura para la parálisis corporal, y normalmente se trata de una patología crónica, aunque depende del origen que la haya causado.

No obstante, la rehabilitación es fundamental para la recuperación parcial de la función muscular y la mejora de la autonomía del paciente. Algunas terapias y herramientas incluyen:

  • Fisioterapia y Rehabilitación: Sesiones periódicas son muy recomendables para lograr pequeños avances en la elasticidad y movilidad del cuerpo, otorgando mayor autonomía y bienestar.
  • Terapia Ocupacional: Es muy eficaz para ayudar a los pacientes a recuperar funciones motoras y adaptar las actividades cotidianas. La neuroplasticidad ayuda a la médula espinal a reestructurarse y a experimentar cambios adaptativos, lo que puede permitir a personas con lesión medular volver a caminar.
  • Terapia Cognitivo-Conductual: Permite tratar los trastornos a nivel cerebral y reducir la discapacidad provocada por, por ejemplo, la parálisis cerebral.
  • Terapia del Habla: Específicamente para casos de afectación facial o bucal, permite controlar la movilidad bucal y fortalecer los músculos de la cara.
  • Intervención Quirúrgica: En el caso de la parálisis facial, la técnica de recuperación más frecuente suele ser la intervención quirúrgica.
  • Órtesis y Soportes: Dispositivos ortésicos como los de Ottobock pueden ser de gran ayuda. La adecuación de un producto depende de múltiples factores, y la decisión sobre el tratamiento ortoprotésico más adecuado se toma entre el médico y el técnico ortopédico tras un examen exhaustivo.

Rutina corta para recuperar el movimiento de tu boca en parálisis facial

En casos de hemiplejia o hemiparesia, es fundamental reforzar el lado dañado y tratar de incluirlo en todas las actividades de la vida diaria. Es conveniente situar los estímulos en ese lado y guiar la atención del paciente hacia él para que desarrolle estrategias compensatorias y favorezca la propiocepción del lado afectado.

ejemplos de órtesis para miembros inferiores y superiores

Recuperación y Pronóstico

En caso de hemiplejia por accidente cerebrovascular, la recuperación de las capacidades físicas y psicológicas, aunque no es total, puede producirse, al menos parcialmente, en un periodo de entre 3 y 18 meses. En ocasiones, los pacientes han informado de una recuperación completa de la parálisis con el paso del tiempo o después de que se haya curado la enfermedad subyacente que la estaba provocando.

Siempre es importante recordar que cualquier tipo de parálisis es difícil de revertir por completo, por lo que es esencial estar atento a los primeros signos de parálisis y a los factores de riesgo.

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