El Desafío de la Exclusión Educativa Global
A pesar de los logros significativos alcanzados durante la última década, millones de personas se ven privadas aún de su derecho a la educación, y las oportunidades de aprendizaje siguen distribuyéndose de manera desigual. A escala mundial, un adolescente, un niño y un joven de cada cinco se encuentra completamente excluido de la educación.
Factores como la pobreza, el entorno, el género, la lengua, la discapacidad, el origen étnico, la religión, la migración o la situación de desplazado son algunos de los elementos que siguen dictando y limitando las oportunidades educativas. Más de 250 millones de estudiantes carecen de educación en el idioma que mejor entienden, y los niños discapacitados siguen siendo excluidos de las escuelas de forma desproporcionada. Entre los niños en edad de escolarización en la educación primaria, es decir, 9 millones, las niñas representan las tres cuartas partes de los que corren el riesgo de no asistir nunca a la escuela.
Desde el año 2000, el incremento de las migraciones y los desplazamientos ha provocado un aumento del 26% de la cantidad de niños migrantes y refugiados en todo el mundo, lo que hace imperativo integrarlos a los sistemas educativos nacionales. La pandemia de COVID-19 también puso de manifiesto y agravó estas desigualdades, incrementando las disparidades existentes y dando lugar a nuevas formas de exclusión en la educación, en particular para los grupos marginados y desfavorecidos.

Comprendiendo la Discapacidad y la Discriminación
El término "discapacidad" es amplio y puede significar muchas cosas: física, intelectual, de aprendizaje, cognitiva, emocional o médica. La definición incluye, por ejemplo, condiciones como la depresión, epilepsia, claustrofobia, agorafobia, alcoholismo, cicatrices faciales, TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad), infección por VIH, diabetes y dislexia. También abarca las discapacidades auditivas, de comunicación, autismo o discapacidades graves y múltiples, así como la discapacidad intelectual, una realidad cuyo conocimiento enriquece el aprendizaje de todos.
La Discriminación Indirecta
La discriminación indirecta se produce cuando una política o disposición que se aplica a todo el mundo pone en desventaja a una persona debido a su discapacidad. Sin embargo, una política puede no considerarse discriminación indirecta si puede justificarse como una forma necesaria de alcanzar un objetivo legítimo.
Por ejemplo, si una política escolar establece que todos almuerzan a la misma hora y no se permite consumir alimentos en ningún otro momento, un alumno diabético puede necesitar merendar a horas diferentes para controlar su enfermedad. Esta política, aplicada de manera rígida, podría ser un caso de discriminación indirecta. Las Leyes de Igualdad, en su definición de "escuelas", abarcan todos los centros educativos públicos y privados, incluidos los servicios preescolares, la educación primaria y las universidades, lo que resalta la importancia de la inclusión en todos los niveles educativos.
Marco Legal y Responsabilidades de las Escuelas
Las escuelas tienen la obligación de hacer "ajustes razonables" para los alumnos con discapacidad o necesidades educativas especiales, tal como establece la ley. Esto significa que los centros deben realizar adaptaciones, como tratamientos o instalaciones especiales, que permitan a un alumno con discapacidad participar plenamente en la educación. Estos ajustes pueden implicar, por ejemplo, proporcionar tecnología de apoyo o interpretación en lengua de signos. Si un centro escolar no realiza estos ajustes razonables para un niño con discapacidad, puede incurrir en discriminación por motivos de discapacidad.
En el marco de una política general de inclusión educativa y la no discriminación, los alumnos con discapacidad o necesidades educativas especiales deben asistir a centros ordinarios siempre que sea posible. Este enfoque busca integrar las singularidades de vida de cada alumno en un contexto social justo, promoviendo una convivencia normal con los otros alumnos.
La promulgación de marcos legales, como la LOE (Ley Orgánica de Educación 2/2006 de 3 de mayo), establece la inclusión educativa y la no discriminación como principios fundamentales. Además, demandaba del sistema educativo una atención especial para asegurar la equidad en la práctica y un conjunto de indicadores en el campo de la educación inclusiva para evaluar las políticas y prácticas educativas.

Un Enfoque Individualizado y Costos de los Ajustes
Las políticas generales de inclusión, por sí solas, no son suficientes. Las escuelas deben adoptar un enfoque individual para la inclusión de cada alumno con discapacidad. Esto implica evaluar las necesidades de cada estudiante de manera individual, y en algunos casos, modificar reglas, normas o políticas existentes para satisfacer esas necesidades. Es fundamental que el alumno o sus padres soliciten una reunión con la escuela para dialogar sobre las medidas especiales que puedan requerir.
En cuanto a los costes de los ajustes razonables, los centros escolares no están obligados a realizar adaptaciones especiales que superen una cantidad "nominal". Si una escuela argumenta que los ajustes serían demasiado caros, debe demostrar que los costes son más que nominales. Lo que se considera "nominal" varía según el caso y depende de factores como el tamaño y los recursos de la escuela. Para cumplir con la obligación de hacer "todo lo que sea razonable", las escuelas deben solicitar las subvenciones o ayudas educativas pertinentes que estén a su disposición.
PLAN INDIVIDUAL DE AJUSTES RAZONABLES - PIAR
La Inclusión en la Práctica en la Educación Primaria
Un sistema educativo inclusivo busca que todos los niños se sientan bienvenidos, implicados y valorados. La educación infantil y primaria debe sentar las bases para una educación para toda la vida, donde el conocimiento de la discapacidad enriquezca el aprendizaje de todos, no solo de un grupo concreto de niños. La meta es que cada alumno, incluyendo aquellos con discapacidad, no solo conviva con sus compañeros y compañeras, sino que también se sienta valorado y aprenda a valorar a los otros.
Un ejemplo inspirador de convivencia y aprendizaje mutuo se ve en experiencias como la siguiente: "Él está en mi clase. Cuando él se pone a bracear, yo hago lo mismo y canto. Así bailamos juntos a lo Michael Jackson." Esta anécdota resalta cómo la interacción espontánea puede fomentar la inclusión y el disfrute compartido en el aula.
Excepciones a la Inclusión y Casos de Discriminación
Las Leyes de Igualdad permiten excepciones a las normas generales sobre igualdad de trato y no discriminación en situaciones específicas. Un centro escolar puede tratar de forma diferente a los alumnos con discapacidad cuando estas discapacidades, o las medidas para acomodarlas, puedan afectar a otras personas. Esto puede ocurrir para:
- Evitar daños a otras personas: Cuando la discapacidad de un alumno pueda suponer un riesgo para sí mismo o para los demás.
- Evitar efectos negativos en la educación de otros alumnos: Cuando las medidas para acomodar a un alumno con discapacidad imposibiliten o dificulten la prestación de servicios educativos a otros alumnos.
- En el deporte: Cuando la naturaleza del deporte o de las instalaciones deportivas haga necesario tratar a los alumnos de forma diferente por motivos de discapacidad.
Un caso relevante fue la queja de una madre ante la Comisión de Relaciones Laborales (CRL) cuando un colegio no permitió a su hijo con discapacidad llevar a su perro de asistencia al centro. Otro ejemplo es cuando se debe equilibrar las necesidades de un niño con discapacidad con las de la escuela. Un tribunal, por ejemplo, podría declarar que la expulsión de un estudiante con TDAH por comportamiento perturbador y violento no fue discriminatoria si la medida era necesaria porque el comportamiento estaba afectando negativamente a otros estudiantes.
Si un padre o tutor cree que su hijo ha sido discriminado por motivos de discapacidad en la escuela, puede presentar una denuncia ante la Comisión de Relaciones Laborales (WRC) en virtud de la Ley de Igualdad de Condiciones. También es posible presentar una queja o recurso si un centro escolar excluye, suspende o deniega la matrícula a un niño por motivos de discapacidad, utilizando el procedimiento de recurso interno del propio centro.
El Rol de los Niños con Discapacidad y los Marcos Internacionales
Los niños, niñas y adolescentes con discapacidad constituyen uno de los grupos más marginados y excluidos de la sociedad, y sus derechos son vulnerados de manera generalizada. En comparación con sus pares sin discapacidad, tienen más probabilidades de experimentar las consecuencias de la inequidad social, económica y cultural. La pobreza y la discapacidad están estrechamente relacionadas, ya que la primera es un factor determinante de la segunda y, a su vez, la discapacidad a menudo atrapa a las personas en la pobreza. La exclusión social no solo conlleva costos significativos para el individuo, sino también para la sociedad en su conjunto.
Es fundamental que los niños, niñas y adolescentes con discapacidad sean el centro de todos los esfuerzos por forjar sociedades inclusivas. Tienen los mismos derechos que los demás y, más que ser meros beneficiarios de ayuda, son agentes de cambio y autodeterminación. La protección de sus derechos ha sido una parte integral de la agenda de UNICEF desde la entrada en vigor de la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN), cobrando un impulso aún mayor con la aprobación de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD).
Los enfoques de derechos humanos y desarrollo inclusivo, en línea con el modelo social de la discapacidad, son los principios que orientan el trabajo de UNICEF en este campo. A partir de estándares internacionales, se buscan avances y se abordan desafíos en la implementación de la CDPD con miras a la Agenda 2030, con el objetivo de motivar estudios que permitan a cada país desarrollar capacidades para el avance de la educación inclusiva.

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