Guía integral sobre la discapacidad auditiva: tipos, causas y soluciones

La discapacidad auditiva, también conocida como hipoacusia, se entiende como la pérdida o anormalidad de una función anatómica y/o fisiológica del sistema auditivo. Esta condición tiene su consecuencia inmediata en una dificultad para oír, lo que implica un déficit en el acceso al lenguaje oral y una desconexión variable con el entorno.

Esquema de la anatomía del oído externo, medio e interno indicando las zonas donde se originan las pérdidas auditivas.

Panorama global y cifras actuales

La pérdida auditiva es una condición que afecta a millones de personas. Según las previsiones, casi 2500 millones de personas tendrán algún grado de pérdida de audición en 2050, y más de 700 millones necesitarán rehabilitación. Actualmente, más del 5 % de la población mundial -430 millones de personas- necesita rehabilitación por una pérdida de audición discapacitante.

Se considera que la pérdida de audición es discapacitante cuando se produce una reducción superior a 35 decibelios (dB) en el oído que oye mejor. Cerca del 80 % de las personas afectadas viven en países de ingreso bajo y mediano, observándose que la frecuencia de este problema aumenta significativamente con la edad.

Clasificación según el grado de pérdida

La audición normal se define con un umbral igual o mejor que 20 dB. El grado de pérdida se clasifica de la siguiente manera según el Bureau Internacional d’Audiophonologie (BIAP):

Tipo de pérdida Umbral (dB)
Leve 21 - 40 dB
Moderada (1er y 2do grado) 41 - 70 dB
Severa (1er y 2do grado) 71 - 90 dB
Profunda (1er, 2do y 3er grado) 91 - 119 dB
Cofosis (Anacusia) > 120 dB

Causas de la pérdida auditiva

Existen diversos factores que pueden afectar la audición en distintas etapas de la vida:

  • Periodo prenatal: Factores genéticos (hereditarios o no) e infecciones intrauterinas como la rubéola o el citomegalovirus (CMV).
  • Periodo perinatal: Asfixia al nacer, ictericia grave (hiperbilirrubinemia) o bajo peso al nacer.
  • Infancia y adolescencia: Otitis crónicas, meningitis y traumatismos.
  • Edad adulta y avanzada: Presbiacusia (pérdida neurosensorial por edad), exposición a ruidos fuertes, tabaquismo y enfermedades crónicas.
  • Factores permanentes: Medicamentos ototóxicos, tapones de cerumen y traumatismos craneales.
Infografía que muestra los factores de riesgo auditivo en diferentes etapas de la vida humana.

Detección y tratamiento

El diagnóstico temprano es fundamental para evitar consecuencias negativas en el desarrollo cognitivo y social. En recién nacidos, se utilizan pruebas de emisiones otoacústicas y potenciales evocados auditivos. En adultos, la valoración clínica y la audiometría son herramientas clave.

Cuando el tratamiento médico -ya sea farmacológico mediante corticosteroides para reducir la inflamación o quirúrgico- no es suficiente, la audición se compensa mediante:

  • Audífonos: Dispositivos no implantables más utilizados para devolver el input auditivo al cerebro.
  • Implantes cocleares: Sistemas quirúrgicos que envían señales eléctricas directamente al nervio auditivo, ideales para pérdidas profundas.
  • Prótesis osteointegradas (BAHA): Utilizan vibraciones a través de los huesos del cráneo.

Consecuencias de no tratar la discapacidad auditiva

La pérdida auditiva no tratada repercute en diversos aspectos de la vida cotidiana, incluyendo:

  • Dificultades en la comunicación, el habla y el aprendizaje.
  • Aislamiento social, soledad y estigmatización.
  • Mayor riesgo de demencia y deterioro cognitivo acelerado.
  • Impacto negativo en el desempeño laboral y académico.

¿Porque usar audífonos para sordos con pérdida auditiva? - - Otológico - - Clínica Imbanaco - -

Es vital recordar que cada persona es única. La rehabilitación, que puede incluir el aprendizaje de la lengua de signos o el uso de logopedia, permite que las personas mantengan su autonomía y participen plenamente en su entorno social.

tags: #discapacidad #auditiva #limitrofe