La edad es algo difícil de precisar: tu edad cronológica es definitiva, exacta e innegable. Sin embargo, los estudios demuestran que las personas mayores constantemente se consideran un 20% más jóvenes que su edad real. Para poner a prueba esa premisa, se preguntó a personas en varias ciudades sobre su edad “real” y la edad que realmente sienten, física y mentalmente. Aunque los encuestados tenían experiencias de vida muy diferentes, casi todos se sentían más jóvenes que sus años, tal como sugiere la investigación.
Algunas de las reflexiones recogidas incluyen: “Me siento muy bien: perdí 138 libras en dos años. Puedo respirar.”; “No estoy listo para convertirme en un miembro de la tercera edad.”; “Trabajo con un grupo de jóvenes de unos 20 años, y les pregunto: “¿De qué están hablando? ¿Qué significa esto?”; “Me siento 55 porque me mantengo vital. Mi esposo y yo somos conscientes de que este es el último acto.”; “Cuanto más mayor eres, mejor sabes lo que requiere la vida. No pases demasiado tiempo en casa.”; “Me olvidaba de cosas cuando tenía 5 años.”; “Mis amigos no son todos de mi edad.”; “He entrado en una fase de mi vida en la que hay pérdidas, muchas pérdidas. Sientes tanto el dolor como el deleite de los últimos años de la vida.” y “Tengo algunos problemas relacionados con un accidente. Pero también siento que tengo mi edad, porque he logrado todas mis metas. He tenido una familia, una casa.”

La Toma de Decisiones a lo Largo de la Vida
La toma de decisiones es una faceta fundamental de la vida humana, abarcando desde elecciones cotidianas hasta decisiones trascendentales sobre la carrera profesional o las relaciones personales. La calidad y el proceso de estas elecciones varían significativamente a lo largo de las etapas de la vida, influenciados por el desarrollo cerebral y la experiencia acumulada.
Cambios Cognitivos y Emocionales
A medida que el cerebro envejece, la velocidad de procesamiento puede disminuir, lo que puede dificultar la toma de decisiones complejas en poco tiempo. Sin embargo, estos cambios generalmente no están relacionados con la demencia, una enfermedad caracterizada por un deterioro cognitivo más severo. En situaciones de emergencia o cuando las emociones se activan, las personas mayores a menudo recurren a decisiones basadas en instintos.
Adolescencia: Ruido de Decisión e Influencia Emocional
La adolescencia se caracteriza por un desarrollo cerebral acelerado y una transición hacia la autonomía. Durante esta etapa, el fenómeno conocido como "ruido de decisión", que se refiere a la variabilidad e inconsistencias en las elecciones, es predominante. Esto se debe a que el cerebro adolescente, particularmente la corteza prefrontal (responsable del control cognitivo y la regulación de impulsos), aún está en desarrollo. Los recursos cognitivos son más limitados, lo que dificulta el procesamiento de información compleja y la anticipación de consecuencias a largo plazo.
Los factores emocionales, motivacionales y sociales ejercen una gran influencia. Los adolescentes son particularmente sensibles a las recompensas inmediatas, las presiones sociales y las emociones intensas. Estas características, aunque puedan parecer desventajas, cumplen una función adaptativa al fomentar la apertura al riesgo y la exploración de nuevas experiencias, permitiendo el aprendizaje y la adaptación a entornos cambiantes.

Adultez: Madurez Cognitiva y Experiencia Acumulada
En la adultez, el proceso de toma de decisiones evoluciona significativamente. Uno de los cambios más notables es la disminución del "ruido de decisión". La corteza prefrontal alcanza su pleno funcionamiento, mejorando habilidades como la planificación a largo plazo, la inhibición de impulsos y la evaluación de consecuencias. La experiencia acumulada juega un papel crucial, creando un "archivo mental" de aprendizajes pasados que guía la toma de decisiones en situaciones similares. Esto facilita el uso de estrategias sofisticadas, como el análisis de múltiples variables y la adaptación a cambios inesperados.
La flexibilidad cognitiva, la capacidad de adaptarse rápidamente a circunstancias cambiantes, también mejora con la edad. Los adultos son más hábiles para integrar nueva información y ajustar sus decisiones. La reducción del ruido de decisión contribuye a un mejor equilibrio entre emoción y razón; aunque las emociones siguen influyendo, su impacto se modera gracias a un mayor control cognitivo.
Estrategias y Sesgos en la Toma de Decisiones
Decisiones por Experiencia vs. Información Directa
El envejecimiento se ha asociado con un declive en las habilidades cognitivas fluidas, como la capacidad de almacenar información o resolver problemas rápidamente. Esto puede afectar las "decisiones por experiencia", donde las consecuencias de las opciones deben averiguarse a través de la exploración y el aprendizaje. Sin embargo, las estrategias para tomar estas decisiones, como la evaluación de riesgos y beneficios, permanecen relativamente intactas.
Estudios han demostrado que, en situaciones con un número limitado de opciones, los adultos mayores se desempeñan de manera comparable a los adultos jóvenes. Las diferencias significativas surgen cuando el número de opciones aumenta, lo que requiere un procesamiento de información más complejo. En estos casos, los adultos mayores pueden mostrar un desempeño inferior si no se les ayuda a procesar la información de manera eficiente.
Influencia del Contexto y los Sesgos
Las decisiones de las personas mayores pueden variar significativamente dependiendo del contexto en el que las perciben, mientras que las decisiones de los jóvenes en contextos de riesgo son menos dependientes del contexto. Por ejemplo, en el referéndum del Brexit, las personas mayores tendieron a votar por la salida, influenciadas por percepciones de contexto que evocaban temor y nostalgia por tiempos pasados.
Las decisiones de los adultos mayores a menudo muestran menos sesgos que las de los jóvenes. Sin embargo, también tienden a mostrar posiciones más absolutas respecto a los temas, manifestando una certidumbre o una inseguridad total. Esto implica que son capaces de reconocer cuando no saben algo, pero de aquello que creen saber, manifiestan una absoluta certeza.
Implicaciones Sociales y Personales de las Diferencias Generacionales
Empoderamiento y Estereotipos Negativos
El empoderamiento, definido como el proceso de atribuir capacidad y competencia a una persona, es crucial para las personas mayores. Implica un mayor autoconcepto, calidad de vida y nivel de autonomía. Sin embargo, los estereotipos negativos sobre el envejecimiento, que consideran a los mayores como incapaces o dependientes, pueden llevar a la "profecía autocumplida", donde las personas mayores se comportan según lo que se espera de ellas.
La sobreprotección por parte de los hijos adultos puede generar una situación de indefensión en las personas mayores, disminuyendo su seguridad y sus habilidades para ejercer autodeterminación. La mediación familiar surge como una vía para gestionar estos conflictos, fomentando la seguridad personal, elevando la autoestima y garantizando la capacidad de autodeterminación de las personas mayores.
La Importancia de la Experiencia y la Reflexión
Las decisiones tomadas a lo largo de la vida tienen un impacto directo en el estilo de vida futuro. Las personas mayores, con su experiencia acumulada, tienden a tomar decisiones más beneficiosas a largo plazo, especialmente en aspectos económicos y de planificación vital. Por ejemplo, son más propensas a abandonar una película que no disfrutan, valorando su tiempo por encima del dinero invertido, a diferencia de los jóvenes que pueden aferrarse a la inversión inicial.
Los jóvenes, si bien recuerdan más información general, pueden tener dificultades para discernir la información importante de la secundaria. Los adultos mayores, por otro lado, demuestran una mayor habilidad para identificar y recordar los datos cruciales.
La Diversidad Generacional en el Entorno Laboral
Aunque por lo general las personas preferimos rodearnos de gente de una edad similar a la nuestra, ya que conectamos más, en la realidad nos encontramos trabajando bajo el mismo techo y codo con codo con profesionales de varias generaciones (baby boomers, generación X, millennials…), cada una con una serie de expectativas, experiencias y puntos de vista que la hacen única. Esto puede resultar difícil de gestionar en varios sentidos; sin embargo, muchos directivos buscan esta diversidad, conscientes de los beneficios que esta puede aportar, ya que la empresa cuenta con más puntos de vista, una mayor perspectiva y soluciones diversas a la hora de abordar un problema o cumplir con un objetivo común.

Lo que los Jóvenes Pueden Aprender de los Mayores
- Lealtad: Hoy en día puede resultar poco común o complicado en algunas empresas, pero las personas más mayores saben que permanecer en una organización que ofrece un buen trato a sus trabajadores y reconoce su compromiso tiene recompensa, aunque un cambio de trabajo pueda significar un mejor salario y beneficios en ese momento.
- Habilidades interpersonales: Como casi todo en la vida, las habilidades interpersonales mejoran con la práctica y las personas más mayores llevan mucho más tiempo practicando y aprendiendo de sus errores. Tanto, que muchas se han convertido en animales sociales y son expertas en relacionarse cara a cara con el resto.
- Experiencia: Los años de experiencia acumulada otorgan una sabiduría y una intuición que permiten tomar decisiones más acertadas y anticipar reacciones. Además, la mayoría de trabajadores más mayores están encantados de poder transmitir estos conocimientos a las personas más jóvenes de su organización.
- Resistencia: Los mayores han vivido todas las fases y situaciones por las que puede pasar una empresa: reestructuraciones, despidos, crisis financieras, cambios de liderazgo… Estos sucesos les han enseñado a mantener la calma ante la incertidumbre y a seguir adelante enfrentando los nuevos retos que puedan surgir, lo que les da una amplia perspectiva de las cosas.
- Independencia: A diferencia de lo que sucede hoy en día, donde la juventud está muy protegida, hace años las personas tenían que aprender a valerse a sí mismas mucho antes, por lo que los empleados más mayores están acostumbrados a solucionar los problemas por sí solos.
- Ahorro: La gente mayor está mucho más concienciada en relación al ahorro de parte de sus ingresos para el futuro, mientras que los jóvenes tienden a gastar prácticamente todas sus ganancias. El principal consejo de las personas jubiladas a las nuevas generaciones es que empiecen a ahorrar cuanto antes.
- Equilibrio: Los más mayores de la plantilla tienen un mejor manejo de la carga de trabajo. Estas personas han aprendido a lo largo del tiempo a delegar tareas, a rechazar demandas innecesarias y a compaginar sus obligaciones laborales con su vida personal y familiar.
Lo que los Mayores Pueden Aprender de los Jóvenes
- Nuevas tecnologías: Esto es, posiblemente, lo primero que a todos se nos viene a la cabeza. Los trabajadores más jóvenes han nacido con un dispositivo electrónico bajo el brazo y tienen una gran facilidad para aprender a utilizar cualquier tecnología.
- Cambio: Las personas mayores están acostumbradas a permanecer en una empresa el máximo posible y perciben el cambio de organización como algo negativo. Las jóvenes, por su parte, no tienen miedo a mirar más allá y dejar un trabajo poco satisfactorio, por lo que pueden hacerles ver y entender a las primeras que un cambio puede ser algo revitalizante y extremadamente positivo.
- Energía, entusiasmo y diversión: Con el paso de los años y la rutina del día a día es normal que la energía y el entusiasmo de los primeros años de vida laboral se vayan difuminando. Estar en contacto con compañeros más jóvenes volverá a contagiar a los mayores de este espíritu.
- Riesgo: Las personas más mayores de la plantilla han pasado sus carreras respetando los procesos y la jerarquía empresarial, sin tomar riesgos ni salirse de la línea.
Envejecimiento Biológico y Ritmo de Vida
Por lo general, la investigación sobre el envejecimiento se realiza en personas mayores. Los cambios en el cuerpo relacionados con la edad comienzan a acumularse temprano en la vida y afectan la función fisiológica años antes del diagnóstico de la enfermedad; la aterosclerosis es un excelente ejemplo. Hasta este momento, el principal obstáculo para estudiar el envejecimiento antes de la vejez y antes de la aparición de enfermedades relacionadas con la edad ha sido la ausencia de métodos para cuantificar el ritmo de envejecimiento (es decir, la tasa de envejecimiento) en los jóvenes.
Edad Cronológica vs. Edad Biológica
La edad biológica es útil para examinar las diferencias en el ritmo de envejecimiento entre individuos de la misma edad cronológica. Actualmente no existe un único biomarcador (indicador) del envejecimiento que pueda determinar la verdadera edad biológica de un individuo. Un algoritmo prometedor es la medida de la "edad biológica" basada en la encuesta de 10 biomarcadores de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de EE. UU. (NHANES). Sin embargo, debido a la gran edad de los participantes de NHANES (30 a 75 años), los biomarcadores se vieron afectados por las variaciones en las características del estilo de vida entre jóvenes y ancianos.
En contraste, en un estudio reciente, todos los sujetos tenían el mismo año y lugar de nacimiento, y todos tenían cronológicamente 38 años en la última evaluación. Al ejecutar el mismo algoritmo NHANES en estos sujetos, se encontró que la edad biológica oscilaba entre 28 y 61 años. Esta gran variación en la edad biológica se encontró a pesar de que el grupo de sujetos, todos con 38 años, estaban en gran parte libres de enfermedades crónicas.

Cuantificando el Ritmo de Envejecimiento
La edad biológica refleja el proceso de envejecimiento, pero se toma en un solo punto en el tiempo. Para cuantificar el ritmo al que envejece un individuo, se necesitan medidas repetidas para rastrear el cambio a lo largo del tiempo. Por lo tanto, el estudio probó a continuación la hipótesis de que los adultos jóvenes con edad biológica mayor estaban envejeciendo más rápidamente, utilizando datos de 18 biomarcadores que son factores de riesgo o marcadores de enfermedad crónica y mortalidad. Los cambios intraindividuales en estos biomarcadores se analizaron con el tiempo, desde los 26 años hasta los 32 años y 38 años, para cuantificar la tasa personal de deterioro fisiológico de cada sujeto, es decir, su "ritmo de envejecimiento". Como era de esperar, aquellos con edad biológica mayor habían envejecido más rápido biológicamente en los últimos 12 años desde que tenían 26 años. Los sujetos variaron en su ritmo de envejecimiento desde 0 años de envejecimiento biológico (cambio fisiológico) por año cronológico hasta casi 3 años de envejecimiento biológico por año cronológico.
Impacto en la Función Física y Cognitiva
La capacidad física reducida es una indicación importante del deterioro de la salud relacionado con el envejecimiento y un mayor riesgo de morbilidad y mortalidad. No es sorprendente que los sujetos de estudio con una edad biológica más alta obtuvieron un rendimiento inferior en las pruebas objetivas de funcionamiento físico a los 38 años que sus compañeros biológicamente más jóvenes. Tenían menos fuerza muscular y más dificultades con el equilibrio y las pruebas motoras. Sus edades biológicas también estaban relacionadas con sus experiencias subjetivas de limitación física.
En neurología, las pruebas cognitivas se utilizan para evaluar la disminución de la integridad cerebral relacionada con la edad. Los neurólogos también usan fotografías 2D de alta resolución de la retina para evaluar la pérdida de integridad de los vasos sanguíneos dentro del cerebro relacionada con la edad. El estudio encontró que los sujetos con edades biológicas mayores tenían un peor funcionamiento cognitivo.
¿Qué es la década del envejecimiento saludable?
Apariencia y Envejecimiento
Todos quieren parecer jóvenes, pero ¿una apariencia joven realmente refleja la edad biológica y el estado de salud de una persona? De acuerdo con las pruebas de los indicadores de función fisiológica, los observadores independientes percibieron que los sujetos de estudio con mayor edad biológica eran mayores.
Intervenciones Antienvejecimiento: Un Objetivo para Todas las Edades
Disminuir la velocidad (es decir, retrasar) el envejecimiento significa tener un cuerpo y una mente de alguien que es años más joven, y pasar una mayor proporción de la vida en buena salud y libre de fragilidad y discapacidad. Este es el objetivo final de las intervenciones contra el envejecimiento.
En contraste con lo que muchos piensan, los jóvenes son los objetivos más atractivos para las intervenciones antienvejecimiento y la extensión del período de salud. Sin embargo, existe escepticismo sobre si los procesos de envejecimiento pueden detectarse en adultos jóvenes que aún no tienen enfermedades crónicas. Ahora sabemos que los procesos de envejecimiento pueden medirse en jóvenes de entre 20 y 30 años. Esto abre una nueva puerta para estrategias efectivas contra el envejecimiento.