La capacidad de mantener la autonomía y la independencia en la vejez es un pilar fundamental para el bienestar y la calidad de vida de los adultos mayores, una perspectiva que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha destacado como prioritaria. Argentina, por ejemplo, se posiciona como uno de los países más envejecidos de Latinoamérica, lo que subraya la importancia de garantizar que estos años adicionales de vida se disfruten con

El Envejecimiento Poblacional: Un Logro y un Desafío
El aumento de la esperanza de vida y la disminución de la tasa de fecundidad han provocado que la proporción de personas mayores de 60 años crezca más rápidamente que cualquier otro grupo etario en casi todos los países. Este fenómeno, si bien es un éxito de las políticas de salud pública y el desarrollo socioeconómico, también representa un reto significativo para la sociedad. Es crucial adaptarse a esta realidad para maximizar la salud, la capacidad funcional y la participación social de las personas mayores, garantizando al mismo tiempo su seguridad.
Datos y Cifras Clave sobre el Envejecimiento Global:
- En 2020, el número de personas de 60 años o más superó al de niños menores de cinco años.
- Entre 2015 y 2050, el porcentaje de habitantes del planeta mayores de 60 años casi se duplicará, pasando del 12% al 22%.
- Para 2030, una de cada seis personas en el mundo tendrá 60 años o más, aumentando de 1000 millones en 2020 a 1400 millones.
- Se prevé que el número de personas de 80 años o más se triplique entre 2020 y 2050, alcanzando los 426 millones.
- Para 2050, el 80% de las personas mayores vivirá en países de ingresos bajos y medianos, y dos tercios de la población mundial de más de 60 años residirá en estas regiones.
Este cambio en la distribución de la población hacia edades más avanzadas, conocido como envejecimiento de la población, comenzó en países de ingresos altos, como Japón, donde el 30% de la población ya supera los 60 años. Sin embargo, los cambios más significativos se observan actualmente en países de ingresos bajos y medianos.
Comprendiendo el Envejecimiento y la Capacidad Funcional
Desde una perspectiva biológica, el envejecimiento es el resultado de la acumulación de daños moleculares y celulares que conllevan a un descenso gradual de las capacidades físicas y mentales, un mayor riesgo de enfermedad y, eventualmente, la muerte. Estos cambios no son lineales ni uniformes, y su relación con la edad cronológica es relativa. Además de los aspectos biológicos, el envejecimiento se asocia con otras transiciones vitales, como la jubilación, el cambio de vivienda y la pérdida de seres queridos. La diversidad observada en la vejez no es aleatoria; está influenciada en gran medida por los entornos físicos y sociales.
Afecciones Comunes y Síndromes Geriátricos
Entre las afecciones más comunes asociadas con la vejez se incluyen la pérdida de audición, cataratas, errores de refracción, dolores de espalda y cuello, osteoartritis, neumopatías obstructivas crónicas, diabetes, depresión y demencia. Con la edad, aumenta la probabilidad de experimentar varias afecciones simultáneamente. La vejez también se caracteriza por la aparición de síndromes geriátricos, como la fragilidad, la incontinencia urinaria, las caídas, los estados delirantes y las úlceras por presión, que suelen ser consecuencia de múltiples factores subyacentes.
El Concepto de Funcionalidad y Autonomía
La
Envejecimiento Saludable y Exitoso (DocMorris)
La valoración de la capacidad funcional se integra dentro de la Evaluación Geriátrica (EG), un proceso diagnóstico multidimensional e interdisciplinar que evalúa las capacidades funcionales, médicas y psicosociales de un anciano. La EG va más allá del examen médico de rutina, enfatizando la calidad de vida y utilizando instrumentos estandarizados y equipos multidisciplinares.
La capacidad funcional es el indicador más potente en la evaluación geriátrica y se utiliza en epidemiología clínica para mediciones como la clinimetría. La pérdida de autonomía funcional es una condición frecuente en geriatría, pero es importante diferenciar entre la independencia para las actividades diarias y la autonomía para tomar decisiones.
Importancia de la Capacidad Funcional
La discapacidad tiene un impacto ineludible en la calidad de vida y es un parámetro de salud que describe resultados evolutivos relevantes:
- Mortalidad: El riesgo de mortalidad se eleva con el grado de discapacidad.
- Consumo de recursos: La frecuencia hospitalaria, visitas médicas y uso de fármacos se relacionan con el grado de discapacidad.
- Institucionalización: El riesgo de ingresar en una residencia aumenta significativamente con el deterioro funcional.
- Utilización de recursos sociales: Los costos de cuidado personal y ayuda doméstica para mayores de 75 años se incrementan con el nivel de dependencia.
- Futura discapacidad: La discapacidad es un estado dinámico que puede mejorar, mantenerse estable o empeorar. Las posibilidades de mejora disminuyen con la edad, pero nunca desaparecen por completo.
Factores que Influyen en un Envejecimiento Saludable
La mayor esperanza de vida ofrece oportunidades para las personas mayores y para la sociedad. En estos años adicionales, se pueden emprender nuevas actividades, continuar estudios, iniciar nuevas profesiones o retomar aficiones. Las personas mayores también contribuyen de diversas maneras a sus familias y comunidades. Sin embargo, el alcance de estas oportunidades depende en gran medida de la salud.

Aunque la genética influye en la salud en la vejez, los factores más determinantes son el entorno físico y social (vivienda, vecindario, comunidad) y características personales (sexo, etnia, nivel socioeconómico). Los entornos propicios, tanto físicos como sociales, facilitan que las personas realicen actividades importantes para ellas, incluso con pérdida de facultades. La disponibilidad de edificios, transportes públicos accesibles y lugares para caminar son ejemplos de entornos favorables. Una respuesta de salud pública integral debe considerar no solo los elementos que amortiguan las pérdidas asociadas con la vejez, sino también aquellos que refuerzan la recuperación, adaptación y crecimiento psicosocial.
Hábitos para la Mantención de la Autovalencia
"Envejecer no es sinónimo de enfermedad y hay hábitos que permiten tener una vida más saludable", según Claudia Jaroslavsky, coordinadora del programa nacional de Envejecimiento activo y salud para los adultos mayores del Ministerio de Salud de la Nación de Argentina. La publicación "Claves para un buen envejecer" recomienda:
- Comer al menos cinco raciones de frutas y verduras al día.
- Evitar el consumo excesivo de sal y azúcar.
- Tomar abundante agua.
- Ejercitar la memoria (evitar la rutina, hacer palabras cruzadas, leer).
Mantener hábitos saludables a lo largo de la vida, como una dieta equilibrada, actividad física regular y abstinencia de tabaco, reduce el riesgo de enfermedades no transmisibles, mejora la capacidad física y mental y retrasa la dependencia de cuidados.
Cambios del Envejecimiento que Predisponen a la Fragilidad Física
- Disminución de la fuerza muscular: Una reducción del 40% entre los 30 y 80 años. Se evalúa con pruebas de equilibrio, velocidad de marcha y capacidad de levantarse de una silla.
- Alteraciones del funcionamiento articular: El cartílago articular pierde elasticidad y capacidad para soportar sobrecargas.
Medidas Preventivas y de Tratamiento de la Fragilidad
Las medidas preventivas incluyen comer bien y moderadamente (preferir la dieta mediterránea), beber con moderación, evitar el tabaco y tóxicos, mantener actividad física moderada, cuidar la salud, prevenir enfermedades y evitar la soledad.
Para el tratamiento de la fragilidad, la evidencia científica avala:
- Ejercicio (resistencia y aeróbico): Mejora el rendimiento funcional, velocidad de marcha, equilibrio, reduce la depresión y el riesgo de caídas.
- Suplemento calórico y proteico: Efectivo para recuperar peso, aumentar masa y fuerza muscular, siendo sinérgico con el ejercicio.
- Vitamina D: En casos de déficit, su suplementación reduce caídas, fracturas de cadera y mortalidad, y mejora la función muscular.
- Reducción de la polifarmacia: Disminuye los efectos secundarios al reducir fármacos inapropiados, contribuyendo a la fragilidad.
Dificultades en la Respuesta al Envejecimiento Poblacional
No existe una persona mayor "típica". Algunos octogenarios tienen facultades físicas y psíquicas similares a las de treintañeros, mientras otros sufren un deterioro considerable a edades más tempranas. Una respuesta integral de salud pública debe abordar las enormes diferencias en las experiencias y necesidades de las personas mayores. La diversidad en la vejez no es azarosa, sino que se debe en gran medida a los entornos físicos y sociales que influyen en las oportunidades y hábitos de salud. Las características personales, como la familia de origen, el sexo y la etnia, determinan la relación con el entorno y generan desigualdades en la salud.
A menudo se asume que las personas mayores son frágiles, dependientes o una carga para la sociedad. Los profesionales de la salud pública y la sociedad en general deben combatir estas actitudes edadistas, ya que pueden conducir a discriminación y afectar la formulación de políticas y la creación de oportunidades para un envejecimiento saludable. Factores como la globalización, los avances tecnológicos, la urbanización, la migración y los cambios en las normas de género influyen directa e indirectamente en la vida de las personas mayores. Una respuesta de salud pública debe considerar estas tendencias actuales y futuras.
Respuesta de la OMS y Programas de Apoyo a la Autovalencia
La Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el periodo 2021-2030 como la Década del Envejecimiento Saludable, con la OMS liderando su implementación. El Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento (2002) describió y analizó los retos del envejecimiento global, proponiendo un marco para las políticas sobre envejecimiento a nivel nacional e internacional. Este plan destaca la necesidad de servicios que respondan a las necesidades específicas de los ancianos, incluyendo aquellos para los relativamente sanos e independientes, para quienes tienen limitaciones y requieren apoyo, y para aquellos con necesidades de cuidado institucionalizado.
¿Qué es el Envejecimiento Activo?
Adoptado por la OMS a fines de los 90, el Envejecimiento Activo se refiere al proceso de optimizar las oportunidades de bienestar físico, social y mental a lo largo de toda la vida, con el objetivo de ampliar la esperanza de vida saludable, la productividad y la calidad de vida en la vejez. Se define como un estado de salud o ausencia de enfermedad, habilidad funcional o ausencia de discapacidad, óptimo funcionamiento cognitivo y físico, y un alto compromiso con la vida.
Programas y Políticas en Chile
Chile se encuentra en una etapa avanzada de envejecimiento, con proyecciones de que esta tendencia continúe. En 2022, el 77,80% de los adultos mayores chilenos eran autovalentes, mientras que el 5,50% presentaba dependencia leve, el 8,70% moderada y el 8,00% severa. Un dato preocupante es que el 31,9% de las personas con algún nivel de dependencia no cuenta con un cuidador.
La "Política Nacional del Adulto Mayor" (1996) en Chile buscaba un cambio cultural para un mejor trato hacia la población adulta mayor, facilitando su desarrollo integral y el mantenimiento o recuperación de su funcionalidad. El Ministerio de Salud de Chile ha implementado programas de capacitación para el personal sanitario, con el objetivo de disminuir la dependencia y la necesidad de ayuda asistencial en este grupo etario.

La ley N°20.500 (2011) sobre Asociaciones y Participación Ciudadana en la Gestión Pública, y sus modificaciones por la ley Nº 19.418, han fortalecido la participación social de las organizaciones de personas mayores, permitiendo la creación de federaciones y confederaciones. Programas como la "Escuela de Formación para Dirigentes Mayores" de SENAMA buscan fomentar nuevos liderazgos y la capacitación. También existen Consejos Asesores Regionales y un Comité Consultivo de SENAMA para asesorar en planes y programas para personas mayores.
SENAMA, la institución a cargo de las personas mayores en Chile, cuenta con un eje de cuidados integrales asociado al proyecto de Ley del Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados (Chile Cuida). Este proyecto reconoce el derecho al cuidado (recibir, cuidar, autocuidado) y busca promover la autonomía y prevenir la dependencia. El 10 de junio de 2024, el Ejecutivo ingresó el "Proyecto de Ley que Reconoce el Derecho al Cuidado" al Congreso Nacional, con el objetivo de promover la autonomía y la vida independiente, y prevenir la dependencia.
Servicios y Programas Específicos en Chile:
- Programa Cuidados Domiciliarios: Ofrece servicios de apoyo y/o cuidados para actividades de la vida diaria a personas mayores con dependencia moderada y/o severa, sin cuidador principal y en situación de vulnerabilidad socioeconómica. Incluye una herramienta de soporte tecnológico para información y capacitación.
- Centros Diurnos Comunitarios: Buscan mejorar o mantener la funcionalidad de personas mayores con dependencia leve, permitiéndoles permanecer en su entorno familiar y social. Ofrecen servicios presenciales y a distancia en áreas personal, social y comunitaria.
- Programa de Subsidio a Establecimientos de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM): Mejora las condiciones de vida de personas mayores dependientes y vulnerables en ELEAM públicos o privados sin fines de lucro. Los ELEAM ofrecen alojamiento, evaluación geriátrica, atención gerontogeriátrica, apoyo personal, alimentación, aseo y apoyo sociocomunitario.
- Programa de Condominios de Viviendas Tuteladas (CVT): Desarrollado desde 2007 en convenio con el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, tiene como objetivo que personas mayores autovalentes en situación de vulnerabilidad accedan a viviendas adecuadas y servicios de apoyo sociocomunitarios. Incluye intervención psicosocial y sociocomunitaria.
- Talleres de Inclusión Digital: Del Programa Envejecimiento Activo, buscan promover la autonomía digital de las personas mayores mediante talleres sobre el uso de las TIC.
- Programa "Voluntariado País de Mayores": Funciona desde 2004 para promover la inclusión social y fortalecer las relaciones intergeneracionales.
- "Decálogo de Buen Trato a las Personas Mayores" (2022): Elaborado por SENAMA, establece preceptos para la atención directa a personas mayores y promueve la mejora de conocimientos sobre derechos humanos y derechos de las personas mayores en funcionarios y operadores.
Un proyecto de ley integral de las personas mayores y de promoción del envejecimiento digno, activo y saludable en Chile, en su etapa final de tramitación, busca establecer un cambio de paradigma. Específica 15 derechos, incluyendo el derecho a la igualdad y no discriminación, a un trato digno, a la atención preferente, al acceso a la justicia, a una vida libre de violencia, a la salud y al consentimiento libre e informado. Se destaca especialmente el derecho a la independencia y autonomía, reafirmando que las personas mayores tienen derecho a tomar sus propias decisiones y a desarrollar una vida autónoma e independiente en igualdad de condiciones.
Cuidados a Largo Plazo para Personas Mayores
La publicación de la OMS "Cuidados a largo plazo para las personas mayores. Conjunto de intervenciones para alcanzar la cobertura universal de salud" presenta una lista de intervenciones que los países pueden considerar para implementar y integrar en los sectores de salud y protección social. Este conjunto de intervenciones, destinado a gobiernos y responsables de políticas, aborda las necesidades de atención médica, cuidados paliativos y apoyo social para mitigar limitaciones y optimizar el funcionamiento. También reconoce el papel vital de los cuidadores no remunerados.
Para aumentar los niveles de funcionalidad en los ancianos, es crucial "detectar" de forma anticipada aquellas situaciones que pongan en riesgo el mantenimiento de la autovalencia. Los programas educativos para potenciar la funcionalidad deben incluir actividades que fortalezcan capacidades en desuso, como la creatividad, la socialización, la comunicación, el aprendizaje, la autorrealización, el dar y recibir afecto, la preocupación por otros, el cultivo de la espiritualidad y la búsqueda de sentido en esta etapa de la vida. La memoria se puede ejercitar y muchas enfermedades no dependen directamente de la edad, sino de los hábitos de vida.
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