En la actualidad, existe un amplio consenso científico en que el fenómeno del cambio climático es un hecho inequívoco, causado principalmente por la acción del hombre. Según lo indicado por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) en su último reporte, desde la década de 1950, muchos de los cambios observados no han tenido precedentes en los últimos decenios a milenios. La atmósfera y el océano se han calentado, los volúmenes de nieve y hielo han disminuido, el nivel del mar se ha elevado y las concentraciones de gases de efecto invernadero han aumentado. Los efectos adversos del cambio climático son considerados como amenazas cuyos impactos pueden poner en riesgo el desarrollo de los países y la integridad ecosistémica a nivel mundial.
Hoy en día, la adaptación tiene mayor presencia en las negociaciones internacionales de cambio climático, en la creación de fondos para apoyarla en los países en desarrollo, en la generación de conocimiento y en el desarrollo de estrategias y planes en varios países. La adaptación al cambio climático puede ser definida como «los ajustes en sistemas humanos o naturales como respuesta a estímulos climáticos proyectados o reales, o sus efectos, que pueden moderar el daño o aprovechar sus aspectos beneficiosos» (IPCC, 2007). La adaptación puede ser autónoma, planificada, reactiva y preventiva.

La Vulnerabilidad Social y Ambiental: Un Enfoque Multidisciplinario
Diversidad Conceptual de la Vulnerabilidad Social
El concepto de vulnerabilidad ha sido explorado desde campos de conocimiento muy diversos, como la antropología, la sociología, la ecología política, las geociencias y la ingeniería. Por este motivo, lo que se entiende por vulnerabilidad ha sido definido de formas muy distintas y a partir de elementos diferentes, entre los que se cuentan riesgo, estrés, susceptibilidad, adaptación, elasticidad (resilience), sensibilidad o estrategias para enfrentar el estrés (coping strategies).
Sin embargo, es posible encontrar algunos elementos en común en la mayor parte de las definiciones de vulnerabilidad:
- La vulnerabilidad se define siempre en relación con algún tipo de amenaza, sean eventos de origen físico (sequías, terremotos, inundaciones o enfermedades) o amenazas antropogénicas (contaminación, accidentes, hambrunas o pérdida del empleo).
- La unidad de análisis (individuo, hogar, grupo social) se define como vulnerable ante una amenaza específica, o es vulnerable a estar en una situación de pérdida, que puede ser de la salud, del ingreso, de las capacidades básicas, etc.
- El análisis de la construcción de vulnerabilidad se hace en dos momentos distintos del proceso: por un lado, en las condiciones que la unidad de análisis tiene antes de una situación de estrés, que le hacen más o menos propensa a una pérdida específica (susceptibilidad); por otro lado, están las formas que desarrolla la unidad de análisis para enfrentar una situación de estrés una vez que esta ha ocurrido, y que se relacionan con la capacidad de ajuste.
Como puede observarse, la vulnerabilidad representa un objeto de estudio complejo que se ha abordado desde múltiples vertientes teóricas y epistemológicas. Desde aquéllas que enfatizan el peso del componente objetivo de las amenazas y tienen un enfoque naturalista, centrado en el fenómeno físico, hasta diferentes perspectivas constructivistas que enfatizan el peso de las construcciones simbólicas, donde las condiciones materiales se subordinan a la dimensión cultural e ideológica. En este trabajo, se propone partir de las perspectivas realistas, las cuales enfatizan la dimensión 'real' tanto de las amenazas físicas y los riesgos objetivos, como de las condiciones sociales que subyacen a la desigualdad social, al acceso diferencial a recursos clave y a la valoración que cada grupo social hace de las amenazas. Este artículo profundiza específicamente en el componente social de este fenómeno.
La definición básica de vulnerabilidad de la cual parte este trabajo refiere a 'las características de una persona o grupo y su situación, que influencian su capacidad de anticipar, lidiar, resistir y recuperarse del impacto de una amenaza' (Wisner et al., 2004). En esta definición, hay una diferenciación clara entre el componente físico de la amenaza (hazard) y la vulnerabilidad, la cual se ubica en la dimensión social. La interacción entre 'la amenaza' y la 'vulnerabilidad' genera condiciones de 'desastre', el cual puede ser catastrófico o crónico de acuerdo con la temporalidad que se genera y desencadena.
En relación con el concepto de vulnerabilidad social, se afirma que esta es mucho más que la probabilidad de que los edificios colapsen o de que la infraestructura sufra daños. Incluye aspectos como el bienestar (calidad de la alimentación, salud física y mental), el sustento y la resiliencia (recursos, capital, ingresos y cualificación), autoprotección (capacidad para construir y usar un hogar y un entorno seguro), protección social (medidas de preparación y mitigación) y redes e instituciones sociales y políticas (capital social, calidad institucional y otros).
Modelos Teóricos y Conceptuales para el Diagnóstico de la Vulnerabilidad Social
A continuación, se presentan los principales modelos o marcos conceptuales para la identificación y diagnóstico de la vulnerabilidad:
El Modelo PAR (Pressure and Release)
Este modelo, propuesto por Wisner et al. (2004), desagrega los componentes de un desastre en 'causas de fondo', 'condiciones inseguras' y 'presiones dinámicas'. El PAR fue desarrollado para explicar gráficamente la manera en la que la amenaza y la vulnerabilidad interactúan para generar las condiciones subyacentes de desastre. Según este modelo, los desastres son el resultado de la interacción de los procesos que generan vulnerabilidad y un evento natural potencialmente peligroso. Se distinguen tres niveles diferentes de vulnerabilidad:
- Causas profundas: Pueden ser procesos económicos, demográficos o políticos que determinan el poder y el acceso a los recursos. Se encuentran relacionados con las cuestiones de buena gobernanza y de distribución del poder dentro de una sociedad.
- Presiones dinámicas: Abarcan todos aquellos procesos y actividades que transforman y canalizan los efectos de las causas profundas en condiciones de inseguridad.
- Condiciones inseguras: Hacen referencia a formas específicas en las que la vulnerabilidad humana es expresada.
El modelo PAR pone especial atención en el hecho de que no es suficiente con identificar la vulnerabilidad, sino que es necesario comprender las presiones dinámicas y las causas profundas que generan las condiciones de inseguridad.
El Modelo de Acceso
Junto al PAR, los autores proponen también el llamado Modelo de Acceso, que es una revisión a detalle de lo que ocurre a nivel de hogar en distintos ámbitos (recursos, conocimientos, relaciones sociales, desventajas relativas), y que influyen en su susceptibilidad específica y en sus respuestas potenciales ante distintos tipos de amenazas. Este modelo diferencia claramente los componentes básicos de la vulnerabilidad, así como las dimensiones y escalas en los que esos componentes se despliegan y generan una situación de desastre.
Enfoque de la Vulnerabilidad por Bohle (2001)
Bohle (2001) destaca que la vulnerabilidad tiene una doble estructura basándose en el enfoque de la Geografía social y numerosos estudios sobre hambrunas. Un lado interno, que se corresponde con la habilidad de anticipar, hacer frente, resistir y recuperarse del impacto de una amenaza. La parte externa y la parte interna se influyen mutuamente. Destaca el hecho de incorporar la exposición como un elemento más de la vulnerabilidad.
Modelos Basados en Riesgo de Desastre
- En el campo de estudio de los riesgos de desastre, la forma más generalizada de sistematizar la vulnerabilidad, la exposición y la capacidad de hacer frente (coping capacity) es hacerlo como conceptos separados.
- En el modelo de Davidson & Shah (1997), el riesgo de desastre lo componen cuatro elementos: la amenaza (compuesta por la probabilidad y la severidad); la exposición (formada por las estructuras, las personas y la economía); la vulnerabilidad (en la cual se distingue la dimensión física, la social, la económica y la ambiental); y la capacidad de hacer frente.
- Desde otra perspectiva, Villagrán de León (2011) define el riesgo a partir de un triángulo compuesto por tres componentes: la vulnerabilidad, la amenaza y las deficiencias en la preparación. En este marco, la vulnerabilidad está conformada por las condiciones preexistentes que hacen a la infraestructura, los procesos, los servicios y la productividad más propensos a sufrir daños por una amenaza externa. Las deficiencias en preparación es lo opuesto a la capacidad de afrontar la amenaza.
- Dentro del campo del riesgo de desastres, se puede destacar el marco conceptual desarrollado por la Oficina de Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNISDR, 2004). Según UNISDR, la vulnerabilidad es un elemento determinante en la aparición del riesgo y está formada por la componente social, la económica, la física y la ambiental. Este marco conceptual tiene en cuenta las distintas fases de la gestión del riesgo: el análisis de la amenaza; el análisis de la vulnerabilidad; la determinación del riesgo; los sistemas de alerta temprana; la preparación y la respuesta. UNISDR (2004) incluye la vulnerabilidad y la reducción del riesgo dentro del contexto del desarrollo sostenible, mostrando claramente la necesidad de que la reducción del riesgo promueva un desarrollo sostenible a través de un adecuado equilibrio entre los objetivos sociales, económicos y medioambientales.

Marco de Turner et al. (2003) y del IPCC (2014)
Como marco representativo de la comunidad científica sobre sistemas humanos y medioambiente, Turner et al. (2003) introducen la vulnerabilidad dentro del contexto del sistema formado por la población humana y el medioambiente. La vulnerabilidad abarca la exposición, la sensibilidad y la resiliencia. A partir del quinto informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC, 2014), sin embargo, el marco conceptual de cambio climático se aproxima al de la gestión del riesgo de desastres. El concepto de riesgo pasa a ser central, y se compone de la amenaza, la exposición y la vulnerabilidad.
Enfoque Holístico de Cardona (2001)
Desde este enfoque, los trabajos de Cardona (2001) afirman que los indicadores o índices de vulnerabilidad deben ser elaborados desde una perspectiva multidisciplinar, recogiendo la multidimensionalidad de la vulnerabilidad.
El Marco Conceptual BBC (Bogardi, Birkmann y Cardona, 2006)
El término BBC se debe a la inicial de los autores Bogardi, Birkmann y Cardona. Desde este enfoque, la vulnerabilidad va más allá de la estimación de las deficiencias y los impactos de desastre. Es necesario ver la vulnerabilidad como un proceso, esto es dinámico y cambiante a lo largo del tiempo, que se centra en las vulnerabilidades, las capacidades de hacer frente, y las herramientas de intervención que pueden reducir potencialmente las vulnerabilidades. En lugar de distinguir entre hard risk y soft risk, este modelo se centra en las tres áreas temáticas del desarrollo sostenible: la social, la ambiental y la económica. Aunque la vulnerabilidad de la economía y de la sociedad (antroposfera) son las esferas centrales, este marco conceptual también tiene en cuenta la vulnerabilidad de la dimensión biofísica a través de la esfera ambiental.
El Índice de Vulnerabilidad Social (SoVI) de Cutter, Boruff y Shirley (2003)
Cutter, Boruff y Shirley (2003) proponen una de las aproximaciones más interesantes al estudio de la vulnerabilidad social. El Índice de Vulnerabilidad Social (SoVI, por sus siglas en inglés) parte de 42 variables del censo de los Estados Unidos que se reducen en una serie de factores mediante un análisis de componentes principales. Entre los factores que obtienen se encuentran el estatus socioeconómico, género, grupo étnico y edad, entre otros.
Métodos y Desafíos en la Medición de la Vulnerabilidad Social
En la determinación de los marcos teóricos y metodológicos adecuados para identificar quiénes son vulnerables y cuál es la intensidad de la vulnerabilidad, un elemento clave es especificar ante qué peligros (evento, proceso o fenómeno) se es vulnerable. Se distingue entre 'vulnerabilidad a' (situaciones sociales que resultan de procesos de pérdida) y 'vulnerabilidad ante' (amenazas y situaciones de estrés que cambian las condiciones de la unidad de análisis en un tiempo específico). Al definir vulnerabilidad como un proceso de pérdida, se implica que existe una situación previa ante la cual hay una transformación y hay una evaluación de dicha transformación respecto a un parámetro de lo 'normal' o 'positivo', definido teórica y metodológicamente.
Las diferentes situaciones de cambio se definen como un proceso de vulnerabilidad cuando, al ser comparado con un parámetro mínimo, ese proceso representa una pérdida. Dependiendo de la definición de ese mínimo, la pérdida se asocia a diferentes elementos; puede ser pérdida de la vida (muerte), pérdida de recursos (pobreza), pérdida de salud (enfermedad), pérdida de capacidades o falta de satisfacción de necesidades, entre otras. En estos trabajos se observa de manera importante el uso de indicadores objetivos de pobreza como el proxy clave para determinar la susceptibilidad al daño, a pesar de que la mayoría coincide en que la identificación de estos dos fenómenos es, cuando menos, reduccionista.
En la búsqueda de alternativas metodológicas para determinar la vulnerabilidad social, la teoría de los derechos de acceso (entitlements) propuesta por Amartya Sen (1981) ha sido fundamental, ofreciendo una alternativa a las medidas de pobreza para explicar las condiciones en las que los grupos sociales tienen acceso diferenciado a recursos clave. Los métodos derivados de este marco conceptual han investigado aspectos como los derechos de propiedad, la organización de los modos de vida (livelihoods) y la fortaleza de las redes sociales y de los mecanismos de protección social para determinar la susceptibilidad a determinados tipos de amenazas y la intensidad con la cual los desastres impactan en la capacidad del hogar para alcanzar parámetros de bienestar. En general, el concepto de derechos de acceso de Sen ha sido útil para entender y medir la capacidad de distintos grupos para encarar situaciones críticas.
En la narrativa convencional, es cada vez más común que la vulnerabilidad ante amenazas de origen ambiental se asocie a lo que se ha llamado el 'enfoque de la resiliencia' (resilience approach). La mayoría de los estudiosos que asumen este enfoque han extrapolado los tipos de causalidad inferidos a partir de sistemas ecológicos, climáticos y organismos biológicos para explicar la interacción ambiente y sociedad vía el concepto de 'sistemas socio-ecológicos acoplados'. En este marco, la idea de resiliencia refiere a una forma positiva de adaptación, en la cual es 'la capacidad de un sistema de absorber perturbaciones y reorganizarse, al tiempo que retiene esencialmente la misma función, estructura, identidad y retroalimentaciones'. Sin embargo, este enfoque presenta limitaciones conceptuales, como la pobreza de reflexión teórica sobre la parte 'social' de la noción de sistemas socio-ecológicos y la asunción de subsistemas separados (social, ecológico).
El argumento principal de este trabajo para comprender cómo se construyen socialmente las condiciones objetivas de vulnerabilidad es que el parámetro adecuado para determinar si un determinado grupo social es vulnerable no es su resiliencia, sino sus posibilidades de cumplir un conjunto de condiciones sociales, económicas y espaciales (umbrales) que se asocian al bienestar. El trabajo desarrolla una crítica a la noción de resiliencia, dado que esta se ha convertido en uno de los objetivos asociados a las políticas de atención a la vulnerabilidad social. En su lugar, se propone un enfoque normativo derivado de diversas perspectivas del bienestar objetivo, como plataforma para evaluar la intensidad de las pérdidas y de los ajustes que se asocian a eventos críticos. Este enfoque desarrolla elementos metodológicos necesarios para hacer operativa esta propuesta, cuyo punto central es la construcción conceptual de umbrales y ponderadores; estos últimos son el punto de referencia para medir la afectación potencial que en una situación de vulnerabilidad y en interacción con distintos tipos de peligros, sufren los distintos satisfactores asociados al bienestar.
A pesar de la variedad y profundidad teórica de estos y otros modelos conceptuales sobre la vulnerabilidad, las implementaciones concretas suelen presentar ciertas características comunes. Una problemática a la que se enfrenta esta aproximación radica en la ponderación de las variables o factores obtenidos mediante técnicas estadísticas. En algunos casos, se ponderan de igual modo todos los factores obtenidos y, en otros, se utilizan las puntuaciones factoriales resultado del análisis de componentes principales. Cutter, Burton y Emrich (2010) afirman que, aunque existan métodos basados en el análisis de los datos para establecer los pesos, estos no siempre reflejan las prioridades de los tomadores de decisiones. En este sentido, se propone una metodología que contribuya al estudio de la vulnerabilidad social al riesgo de desastres naturales basado en el análisis de componentes principales y en el análisis clúster, lo que permite no ponderar los factores, solventando así el problema mencionado anteriormente.
Conceptos sobre la Gestión de Riesgo
Diagnóstico de Vulnerabilidades en Sistemas de Información (Ciberseguridad)
La evaluación de vulnerabilidades es un método de evaluación que permite a las organizaciones revisar sus sistemas para detectar posibles debilidades de seguridad. Las pruebas de vulnerabilidades ayudan a las organizaciones a descubrir si sus sistemas y software tienen configuraciones predeterminadas activas que no son seguras, que pueden incluir contraseñas de administrador fácilmente adivinables.
Un tipo común es el escaneo basado en host, que identifica posibles vulnerabilidades en hosts que se conectan a la red de una organización, como servidores y estaciones de trabajo críticas. Sin embargo, es importante recordar que una evaluación de vulnerabilidades no es una actividad única que las organizaciones olvidan cuando se ha completado.
El proceso de evaluación de vulnerabilidades en ciberseguridad suele seguir varios pasos:
- El primer paso es crear una lista completa de vulnerabilidades en las aplicaciones, servidores y sistemas de una organización. Esto se hace ya sea escaneándolos utilizando herramientas específicas de evaluación de vulnerabilidades de Internet o probándolos manualmente. Este paso ayuda a las organizaciones a comprender todos los detalles.
- El segundo paso tiene como objetivo descubrir la fuente y la causa inicial de las vulnerabilidades identificadas en el primer paso.
- El paso final en el proceso de evaluación de vulnerabilidades es cerrar cualquier brecha de seguridad. Esto suele ser un esfuerzo conjunto entre el equipo de DevSecOps, que establece la forma más efectiva de mitigar o corregir cada vulnerabilidad descubierta.
Una vez completado el proceso, también es vital que las organizaciones creen un informe de evaluación de vulnerabilidades. El informe debe incluir el nombre de las vulnerabilidades, la fecha en que se descubrieron y la puntuación atribuida en función de la base de datos de vulnerabilidades y exposiciones comunes (Common Vulnerabilities and Exposures, CVE).
tags: #diagnostico #relacionado #con #situaciones #de #vulnerabilidad