La Maternidad en el Contexto del Sename: Celebraciones y Historias de Vida

El Servicio Nacional de Menores (Sename) es una institución que ha estado en el centro de diversas controversias y debates en Chile, abarcando desde aspectos legales y de acceso a la información hasta la calidad de la atención y programas de reinserción. Sin embargo, también es un escenario donde se desarrollan actividades destinadas a mejorar el bienestar de los menores bajo su cuidado y se viven emotivas conmemoraciones como el Día de la Madre, un momento de reflexión sobre los lazos familiares y el rol fundamental de la maternidad.

La Maternidad desde la Perspectiva de Ex-Niñas Sename

Alejandra y Julia: Resiliencia y Cuidado en Peumayen

"Yo creo que en lo que más nos parecemos con la Julia es en lo maternales que somos", afirma Alejandra. Ella es técnica asistente de párvulos en el Jardín y Sala Cuna Peumayen, del Hogar de Cristo, ubicado en una población próxima al aeródromo Rodelillo, en los cerros de Viña del Mar. Alejandra fue guía y soporte de Julia Araneda, su medio hermana, quien también trabaja en el mismo lugar y función. Ambas, junto con el resto de los siete hijos de su madre, fueron "niños Sename", es decir, se criaron en residencias de protección bajo la tuición del Estado.

Julia recuerda haber vivido desde los 6 años en hogares de menores. Primero estuvo en el Refugio de Cristo, luego, al volverse "rebelde", fue enviada al CTV, la Cárcel de Menores de Playa Ancha, por un año. Después, le preguntaron a qué hogar quería ir y pidió estar con su hermana Patricia, deseo que le fue concedido. Tanto Julia como Alejandra afirman no haber tenido una mala experiencia ni haber pasado por nada traumático en los hogares. Alejandra recuerda haberse sentido bien "altiro" al entrar al primer hogar.

Para Julia, el no haber tenido familia es difícil y doloroso, no contar con alguien que la apoyara siempre. Nos habla de Óscar, su pareja desde 2014 y 20 años mayor, quien es su soporte y gran apoyo, animándola a seguir estudiando para ser educadora de párvulos. Él es un muy buen padre para su hija Mía, a quien "adora". Julia vive en una casita en un terreno de los padres de Óscar y por ahora no desea tener más hijos. Su sueño para Mía es que sea feliz, siendo lo que ella quiera ser, y ha celebrado todos sus cumpleaños. Su hermana Alejandra es otro gran soporte para Julia: "Es mi hermana-hermana. Cuando ella egresó y yo me portaba mal, las tías de la Anita Cruchaga la llamaban a ella. Era como mi apoderada". Julia estudió lo mismo que Alejandra porque le interesaba lo que le enseñaban.

Alejandra cumplió 18 años y tuvo que dejar la residencia, ya que "así es el sistema. Tiene un límite de tiempo. Es como que te dijeran aquí se acabó tu infancia, ahora arréglate sola". Fue acogida por la familia de su pololo de entonces. Posteriormente, se emparejó de nuevo y tuvo a Sofía y Ángel, pero la relación con el padre de los niños se volvió insostenible. Los tres sufrieron violencia intrafamiliar y actualmente Alejandra está en una causa judicial en su contra, buscando proteger a sus hijos. Tanto Julia como Alejandra son "tías" en Peumayén, cuyo nombre en mapudungun significa "lugar soñado". Con dulzura, Alejandra atiende a los 140 pequeños "alumnos" que asisten al jardín.

Foto de Alejandra y Julia con niños en el Jardín Peumayen

El Vínculo con la Madre Biológica y la Construcción de la Propia Maternidad

"A estas alturas, yo no juzgo ni sufro por mi mamá, pero no la entiendo", dice Julia. "Si ella me hubiera tenido a mí, la mayor, y me hubiera abandonado, quizás podría comprender. Era muy joven, era pobre, no tenía cómo hacerse cargo, pero ¡repetir siete veces la misma historia!... No lo entiendo". Julia relata que su madre "se dedicó a puro tener hijos y a todos nos internó". Ella nunca vio a su madre drogada o alcoholizada en la época en que vivían en Nogales. Alejandra tampoco tiene a su padre presente, ni Esmeralda, su hermana; otros dos hermanos menores son del mismo hombre, y el menor, Luis, de 17 años y en un hogar en San Felipe, es de otro padre.

Alejandra recuerda haber vivido con su madre algún tiempo en una casa en la punta de un cerro, por Nogales, que cree era de una amiga de su mamá, aunque los tiempos se le confunden. Ella cree que su madre "nunca asimiló lo que significaba ser madre. Tenía hijos y se desatendía de ellos". Para una Navidad, la sacaron del hogar para conocer a un señor que se suponía era su papá, a quien vio esa vez y una más. Ninguna de las hermanas guarda rencor, pero les duele ver niños descuidados y sucios, sintiendo que ellas pasaron por lo mismo. "Después, cuando viví en hogares de menores tuve buenas experiencias; nos tocó la parte buena del sistema", dice Alejandra.

La residencia Anita Cruchaga en el Cerro Recreo de Viña del Mar es una de las dos residencias piloto que cumple con los estándares de calidad propuestos por el Hogar de Cristo. Fue un muy buen tiempo cuando Julia y Alejandra estuvieron juntas en esta residencia. Cuando trasladaron a Julia, la despedida fue "terrible", ya que ella gritaba y no quería separarse de Alejandra.

El Sename: Institución y su Rol con la Infancia Vulnerable

El Servicio Nacional de Menores (Sename) es la institución encargada de la protección y reinserción social de niños, niñas y adolescentes en Chile. Aunque es fundamental para miles de jóvenes, ha enfrentado desafíos significativos en cuanto a la calidad de la atención y las condiciones de vida de los menores a su cargo.

Desafíos y Percepciones sobre la Experiencia en Residencias

Aunque Julia y Alejandra no tuvieron malas experiencias, las preocupaciones sobre la alimentación en el Sename son recurrentes. Si bien la mayoría de los establecimientos proporcionan entre 3 y 4 comidas diarias, un 1.6% de los centros ofrece solo 1 a 2 comidas al día. Testimonios de adolescentes de 13 años indican que la comida no es suficiente y que raramente reciben leche, lo que genera sensación de hambre y, en casos extremos, ha provocado problemas de salud graves.

Ilustración de niños recibiendo apoyo y alimentos en un centro de protección

Conmemoración del Día de la Madre en los Centros Sename

Celebraciones para Jóvenes Madres en Centros Cerrados

El Sename es también el escenario de significativas celebraciones. En el Centro Cerrado Femenino de Santiago, las jóvenes que cumplen condena celebraron de manera anticipada el Día de la Madre. Participaron en un desayuno especial con tortas y flores elaboradas por ellas mismas en un taller de repostería, recibiendo el saludo del director de la institución, Francisco Estrada. Estrada resaltó que la maternidad es una experiencia significativa que ha ayudado a las jóvenes a ver la vida con otros ojos y a comprometerse más consigo mismas y con su proceso de reinserción social. Varias jóvenes madres, algunas con bebés recién nacidos, expresaron su agradecimiento por el homenaje. Este tipo de iniciativas refuerzan el compromiso que se realiza con las familias de los adolescentes desde hace varios años.

Asimismo, en la residencia San Francisco de Molina, cerca de 25 madres adolescentes y futuras mamás celebraron su día. Compartieron anécdotas de sus vidas, lo que significa ser madre y cómo afrontarán el futuro en familia. La conmemoración partió con una "once" (merienda) en la que participaron todas las madres y futuras mamás, junto al equipo de la residencia y la directora regional del Sename, Ana Cecilia Retamal. La directora de la residencia, Lorena Pérez, comentó que "con el equipo de la residencia estamos para apoyarlas y acompañarlas en todo lo que necesiten".

Foto de madres jóvenes con sus hijos en una celebración dentro de un centro Sename

Reconocimiento a las "Madres del Corazón" y la Adopción

La actividad organizada por el Sename Coquimbo buscó reconocer a las "Madres del Corazón" en la región. Una emotiva celebración se vivió en la dirección regional del Servicio Nacional de Menores en Coquimbo, donde se reconoció a cinco mujeres que optaron por la maternidad a través de la adopción, en el marco del Día de la Madre. Marcela, quien cumplió su sueño de ser mamá en 2017, dice vivir una experiencia mágica y valoró haber participado en la actividad, ya que su hijo no asiste al jardín y no tenía la posibilidad de celebrar este día con otras mamás.

La adopción en Chile está regulada por la Ley 19.620, la cual otorga al Sename y a organismos acreditados la responsabilidad de realizar las adopciones, destacando el rol crucial de la institución en la formación de nuevas familias.

Programas de Apoyo y Reinserción con Enfoque Familiar

El Sename ha impulsado significativos avances en materia de educación y reinserción laboral para los jóvenes bajo su tutela. En colaboración con empresas y organismos públicos, se han consolidado programas de formación y empleabilidad juvenil, considerando el trabajo como un eje central en el proceso de reinserción. Estos programas incluyen talleres de capacitación práctica, desarrollo de habilidades socioemocionales y acompañamiento sociolaboral, con el objetivo de facilitar la inserción formal y la continuidad educativa.

La directora nacional del Sename, María Eugenia Fernández, enfatizó que la reinserción no solo abre oportunidades laborales, sino también "caminos de esperanza y de futuro", fundamentales para jóvenes, incluidas las madres, que buscan construir una nueva vida. Todo este esfuerzo preparatorio culminará con la entrada en funcionamiento del Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil, que asumirá sus funciones el 13 de enero de 2026, buscando ofrecer un sistema más especializado y efectivo.

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