De acuerdo con las proyecciones realizadas sobre la base del Censo 2017, el número de personas de 65 años y más en 2019 alcanzó las 2.260.222, cifra que representa el 11,9% de la población total del país. Este grupo se distribuye mayoritariamente en las regiones Metropolitana, Valparaíso y Biobío.

Proyecciones demográficas y envejecimiento
Para el año 2035, se prevé un aumento significativo de este grupo etario, proyectándose 3.993.821 adultos mayores, lo que equivaldrá al 18,9% de la población total. Las proyecciones indican que para ese año, todas las regiones evidenciarán un proceso creciente de envejecimiento poblacional. Se estima que, a excepción de Tarapacá, Antofagasta y Atacama, todas las regiones tendrán una mayor proporción de población mayor de 65 años respecto a la menor de 15 años. El envejecimiento será más acentuado en las regiones de Ñuble (24,6%), Valparaíso (22,2%) y Los Ríos (22,0%). A nivel comunal, 284 comunas contarán con una mayor cantidad de adultos mayores frente a la población menor de 15 años.
Respecto a la población extranjera residente, a diciembre de 2019 se contabilizaron 42.308 adultos mayores. El colectivo proveniente de Argentina es el más envejecido (5,7% tiene 65 años o más), seguido por ciudadanos peruanos (3,0%), bolivianos (2,9%), venezolanos (1,7%), colombianos (1,4%) y haitianos (0,2%).
Situación laboral de los adultos mayores
En el trimestre octubre-diciembre de 2019, el 6,28% del total de ocupados en el país pertenecía al tramo de 65 años y más. Las estadísticas revelan una realidad compleja:
- Tasa de ocupación: Fue de 24,8% para este grupo, frente al 58,6% a nivel nacional.
- Tasa de desocupación: Se situó en 2,7%, menor al 7,1% nacional.
- Informalidad: La tasa de ocupación informal más alta se evidencia constantemente en este grupo, alcanzando un 55,1% en el último trimestre de 2019.
Gran parte de los ocupados en estas edades se desempeñan como asalariados del sector privado o trabajan por cuenta propia, concentrándose mayoritariamente en la Región Metropolitana.

Medidas de protección y beneficios sociales
Debido a que los adultos mayores son uno de los grupos de mayor riesgo, especialmente frente a crisis sanitarias como el COVID-19, se han implementado diversos beneficios:
Beneficios económicos y previsionales
- Aumento de pensiones: Desde diciembre de 2019, más de 330 mil adultos mayores de 80 años reciben un monto adicional en su Pensión Básica Solidaria.
- Rebaja de contribuciones: Exención de pago para quienes reciben ingresos mensuales menores a $665 mil brutos y poseen inmuebles con avalo menor a $128 millones.
- Transporte: Rebaja del 50% en la tarifa normal en todos los servicios de transporte público mayor.
- Reforma a las Pensiones: Proyecto orientado a mejorar los ingresos de más de 2 millones de personas mediante componentes de ahorro individual y solidaridad.
Salud y bienestar
- Medicamentos: Política Nacional de Medicamentos que permite ahorros de hasta un 80% mediante convenios con Cenabast.
- Atenciones de salud: Eliminación del tope en atenciones kinesiológicas y fonoaudiológicas para beneficiarios de FONASA inscritos en el Registro Nacional de Discapacidad.
- Seguro Catastrófico: Cobertura financiera para intervenciones quirúrgicas no cubiertas por GES o la ley Ricarte Soto.
Los beneficios fiscales al contratar personas de la tercera edad
Fortalecimiento de la equidad territorial
El proyecto de ley busca que las contribuciones sean equilibradas y acordes a los ingresos. Se establece que, para personas mayores en tramos exentos de impuesto a la renta, el monto de su contribución no podrá exceder el 5% de sus ingresos. Para compensar la recaudación en las comunas, se aumentarán los aportes al Fondo Común Municipal (FCM), exigiendo una mayor contribución a las comunas de más altos ingresos como Lo Barnechea y Las Condes.