El Desafío del Envejecimiento: Pensiones, Bienestar y la Lucha contra la Soledad

La precaria situación de la calidad de vida de la mayoría de los adultos mayores en Chile se hizo visible a partir de la divulgación de los bajos valores de las pensiones entregadas por las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP). Para los expertos, la pensión es clave; sin embargo, se deben incorporar otras dimensiones al bienestar de la tercera edad, ya que se corre el riesgo de reducir el desafío al monto individual de la jubilación. Este enfoque integral es crucial para abordar las múltiples facetas del envejecimiento digno.

infografía sobre el crecimiento de la población mayor a nivel mundial

La Situación de los Adultos Mayores: Un Fenómeno Global

El Contexto Chileno y la Importancia de las Pensiones

En Chile, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), por cada 100 menores de 15 años, hay 80,9 personas mayores (de 60 años y más). Expertos en la materia, como Paulina Osorio, antropóloga y académica de la U. de Chile, señalan que "un ingreso digno en la vejez dice relación con un reconocimiento del aporte realizado a lo largo de la vida, vale decir, con el valor simbólico que tiene visibilizar a las personas mayores desde el protagonismo que han tenido y tienen en el desarrollo social". La ex Ministra de Vivienda y Urbanismo, Paulina Saball, enfatizó que es relevante poner énfasis en el bienestar y la calidad de vida de los adultos mayores y no reducirlo solo al tema de la pensión, ya que el valor de la jubilación remite a un problema y una lucha individual.

Por su parte, el Alcalde de la comuna de Independencia, Gonzalo Durán, señaló que “Chile ha vivido en los últimos años la instauración de un modelo neoliberal a ultranza”. Respecto de la realidad de su comuna, el alcalde relató que el 45% de la población de Independencia son migrantes y un porcentaje alto también de adultos mayores.

Juan Pablo Urrutia, arquitecto y académico de la FAU U., destacó que el allegamiento es una realidad muy presente en Chile. El 80% de las viviendas tiene a más de tres generaciones, incluyendo al adulto mayor. “Hay ventajas en este tipo de habitar, como lo son el contar con redes sociales, no sentirse solo, la solidaridad y el apoyo intergeneracional”. Para el académico y Director de la Carrera de Arquitectura de la FAU, todos los problemas que genera el allegamiento son solucionables desde la arquitectura. “Lo primero es romper el estereotipo de familia conveniente para la empresa”.

Desde la experiencia de la ciudad de Valparaíso, Alessandra Olivi, del Centro Interdisciplinario para el Desarrollo del Adulto Mayor Gerópolis (creado en 2015 por la U. de Valparaíso), sostuvo que “no se puede obviar la desigualdad social existente, esto hace más patente el desafío a enfrentarse a un grupo diverso”.

Envejecimiento Poblacional a Nivel Mundial

El diagnóstico es claro: la población de adultos mayores ha crecido a nivel mundial. Según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de las Naciones Unidas, en 2018, por primera vez en la historia, las personas de más de 65 años superaron en número a los niños menores de 5 años. Ante este fenómeno mundial, Lord Richard Best, representante de la Cámara de los Lores del Reino Unido, señaló que su país se está preparando en diversas áreas. “Para las personas mayores la casa es muy importante”. Asimismo, el representante sostuvo que los países nórdicos promueven políticas para que las personas desde los 55 o 60 años inicien un cambio de casa acorde a la vejez.

En México, de acuerdo con el Censo de Población 2020, aproximadamente el 12 por ciento de los mexicanos forma parte del grupo de 60 años y más, cifra que se estima se duplicará en 17.4 años. Las personas mayores se enfrentan a la viudez, separaciones y aumento de divorcios, lo que conlleva a que vivan solas si se encuentran en la vejez y no cuentan con hijos o familiares.

Un estudio en colaboración con Jaime Lara Lara, de la Universidad de Monterrey, indica que la migración es otro de los componentes que nos dice cómo envejecen las sociedades. "Los nacimientos aumentan a esta población establecida, las defunciones la disminuyen; las inmigraciones aumentan la población y la emigración también la disminuye". Al tener migración internacional en el país, las personas se quedan solas en la población de origen. Y si sale la población joven deja de haber nacimientos. Generalmente en esos lugares no hay inmigración, es decir, gente que quiera llegar.

Según algunas de las conclusiones de las proyecciones de población que elabora el Instituto Nacional de Estadística, dentro de 15 años, la población de 80 y más años crecerá en un 47,5%, al pasar de cerca de tres millones en 2024 a 4,35 millones en 2039. Los centenarios prácticamente se triplicarán y superarán los 46.000 frente a los cerca de 17.000 de este año.

foto de una persona mayor pensativa o sola

La Soledad en la Vejez: Un Riesgo para la Salud Pública

Una de las principales problemáticas en Reino Unido, especificó Lord Richard Best, es la soledad de los adultos mayores. “Ser una persona solitaria es equivalente a fumarse 15 cigarros al día. La soledad es muy dañina y horrible para las personas mayores”. Finalmente, el parlamentario británico enfatizó en que “se debe moderar el poder del capitalismo para que la gente pueda vivir de la manera adecuada”.

La soledad en las personas mayores supone un riesgo grave de salud pública, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC). El aislamiento social aumenta significativamente el riesgo de una persona de morir prematuramente por todas las causas -al igual que ocurre con el tabaquismo, la obesidad y la inactividad física-. En España, se estima que cerca de tres millones de personas mayores de 65 años sufren soledad.

Durante el envejecimiento es frecuente experimentar una serie de vivencias y cambios que pueden ayudar a la aparición del sentimiento de soledad. La soledad es un hecho cada vez más estudiado e investigado por diferentes autores. No se empezó a tener en cuenta desde la dimensión psicológica hasta los años 50 del pasado siglo, y es a partir de los 80 cuando se comienzan a publicar diferentes estudios empíricos.

Definiendo la Soledad: Objetiva vs. Subjetiva

La vejez es una etapa de la vida en la que suceden una serie de pérdidas que facilitan la aparición del sentimiento de soledad. Entre otras definiciones, V. Madoz describe la soledad como el "convencimiento apesadumbrado de estar excluido, de no tener acceso a ese mundo de interacciones, siendo una condición de malestar emocional que surge cuando una persona se siente incomprendida o rechazada por otros o carece de compañía para las actividades deseadas, tanto físicas como intelectuales o para lograr intimidad emocional".

La soledad no siempre es un sentimiento negativo, por lo que podemos hablar de soledad objetiva y soledad subjetiva. La primera hace referencia a la falta de compañía. Según un estudio realizado por CIS-IMSERSO, el 14% de las personas mayores que residen en sus domicilios manifiesta soledad y no siempre implica una vivencia desagradable para el individuo, ya que puede ser una experiencia buscada y enriquecedora, aunque la mayoría de estas personas se ha visto obligada a ello. La soledad subjetiva, por otra parte, la padecen las personas que se sienten solas. Es un sentimiento doloroso y temido por un gran número de personas mayores, y nunca es una situación buscada.

El Síndrome de la Soledad y el Envejecimiento Activo

Álvarez define el síndrome de la soledad como un "estado psicológico que sucede a consecuencia de pérdidas en el sistema de soporte individual, disminución de la participación de las actividades dentro de la sociedad a la que pertenece y sensación de fracaso en su vida".

La Organización Mundial de la Salud (OMS) utiliza el término envejecimiento activo en este sentido: "El envejecimiento activo es el proceso por el cual se optimizan las oportunidades de bienestar físico, social y mental durante toda la vida con el objetivo de ampliar la esperanza de vida saludable, la productividad y la calidad de vida en la vejez". Se trata de promover el máximo de autonomía posible, es decir, potenciar la propia capacidad para controlar, afrontar y tomar decisiones sobre la vida diaria.

Consecuencias de la Soledad en la Salud

El empobrecimiento progresivo de todos los refuerzos sociales, familiares, culturales, la vulnerabilidad frente a las enfermedades, los órganos de los sentidos, las funciones intelectuales, etc., desencadenan inestabilidad y sentimientos de indefensión en el anciano. La soledad puede tener graves consecuencias negativas sobre la salud en el plano físico, psicológico y social.

  • En el plano físico se muestra con: debilidad del sistema inmunológico, dolor de cabeza, algunos problemas de corazón y digestivos, dificultades para dormir, etc.
  • En el plano psicológico con: baja autoestima, depresión o alcoholismo, ideas suicidas. Según JL Sánchez, la consecuencia de la pérdida de la pareja es la que más aumenta, especialmente, la posibilidad de desencadenar trastornos psicopatológicos como la depresión o la neurosis.
  • En el plano social presenta conductas como el uso de los teléfonos party-line, prejuicios sociales y otros.

La salud deteriorada conlleva un mayor apoyo familiar, sobre todo con los hijos e hijas. Bazo afirma que las personas sanas conviven en proporciones parecidas en compañía que las que viven solas (o en pareja), pero cuando las personas se sienten enfermas, éstas viven en compañía en mayor proporción que las que viven solas. Este hecho hace que las personas mayores piensen que enfermar es una solución para su soledad. Las propias molestias se convierten en el centro de su atención y es la estrategia para atraer a sí a las personas queridas o a los cuidadores profesionales.

La soledad y la salud, por tanto, son itinerarios bidireccionales que implican aumentar la vulnerabilidad frente a la enfermedad, y la enfermedad puede ser la solución para romper la soledad o la causa de que la situación de la persona que está sola empeore por no contar con los apoyos necesarios.

ilustracion de personas mayores interactuando en un parque

Factores Causales de la Soledad en el Envejecimiento

La soledad en los mayores es una realidad que viene favorecida por diferentes factores o causas.

Crisis Asociadas a la Vejez

Laforest define tres crisis asociadas al envejecimiento:

  1. La crisis de identidad, donde se viven un conjunto de pérdidas que pueden deteriorar la propia autoestima.
  2. La crisis de autonomía, dada por el deterioro del organismo y de las posibilidades de desenvolverse en las actividades de la vida diaria (AVD).
  3. La crisis de pertenencia, experimentada por la pérdida de roles y de grupos a los que la vida profesional y las capacidades físicas y de otra índole que afectan en la vida social.

En la vejez, se viven algunas experiencias especialmente duras que suponen una ruptura con la vida anterior, son vivencias que pueden tener graves consecuencias emocionales.

Acontecimientos Clave que Propician la Soledad

El Síndrome del Nido Vacío

El primer acontecimiento importante al que se suelen enfrentar las personas mayores es el abandono del hogar por parte de los hijos para iniciar una vida independiente. Los padres esperan que estos les presten la ayuda necesaria cuando sufran algún proceso de dependencia o enfermedad, y el incumplimiento de este deber puede deteriorar las relaciones paterno filiales y originar sentimientos de indefensión y soledad.

Relaciones Familiares Deficientes

La escasez de relación con los hijos percibida por los ancianos, tanto en cantidad como sobre todo en intensidad y calidad de afecto, representa un importante motivo de frustración en esta etapa.

La Muerte del Cónyuge

La viudedad suele ser el principal desencadenante del sentimiento de soledad en las edades avanzadas. El anciano se encuentra de pronto sin la compañía y la afectividad que tenía con su pareja, dando pie a problemas personales de adaptación a la viudedad de tipo no únicamente emocional, sino también material y relativos a la gestión del tiempo de las tareas propias del hogar y de la vida doméstica y social. Ussel opina que cuanto más unida esté la pareja, mayor será el impacto emocional de la muerte de uno de ellos sin que la presencia de otras personas alivie los sentimientos de soledad y tristeza. El modo como las personas viven el acompañamiento de la pareja al final de sus días es una variable importante para la elaboración posterior del duelo y de la soledad.

La Salida del Mercado Laboral

El otro suceso importante en la vida de las personas mayores es la salida del mercado laboral. Tras la jubilación, las personas disponen de tiempo libre que, muchas veces, no saben en qué ocupar. La pérdida de poder adquisitivo también restringe las posibilidades de disfrutar de estos momentos de ocio, así como el deterioro de las relaciones sociales, pudiendo aparecer aislamiento social.

Falta de Actividades Placentera

La realización de actividades lúdicas puede ser la respuesta al vacío que puede dejar el aumento de tiempo libre provocado, por ejemplo, por la jubilación. Llegada la vejez, se pueden realizar diferentes actividades lúdicas que antes no se podían realizar. Un estudio realizado por CIS-IMSERSO afirma que las actividades que más se realizan son salir a pasear por el parque, leer, ir a bares y cafeterías o acudir a algún club de jubilados; actividades que pueden facilitar la interacción y participación en la vida social.

Prejuicios Sociales

En la sociedad actual existen una serie de prejuicios sobre la vejez, como la de no tener vida productiva, no tener experiencias ni necesidades sexuales, ser inútil, trasnochado y dependiente. Sin embargo, la experiencia, la capacidad de relativizar las cosas, saber juzgar objetivamente, la sabiduría procedente de la experiencia, etc., podrían permitir a las personas mayores mantener un rol social importante.

Convertirse en una ciudad o comunidad amigable con las personas mayores

Estrategias y Recursos para Superar la Soledad

La Responsabilidad Colectiva

Salir al paso de la soledad no es exclusivamente una responsabilidad de la persona mayor o de la familia, sino de la sociedad en su conjunto. Ésta debe sensibilizarse ante este problema, generando y desarrollando programas terapéuticos de prevención y control de la soledad y la depresión que deberán detectarla, neutralizarla y, sobre todo, prevenirla. Según el estudio citado del Dr. De Ussel, la soledad de las personas mayores se previene o se supera cuando se realizan actividades incompatibles con los pensamientos que la generan, especialmente si éstas favorecen el cultivo de unas relaciones sociales y familiares satisfactorias. Hay tantas respuestas como personas, por lo que hay que proponer soluciones que tengan en cuenta a cada individuo, así como soluciones colectivas.

Recursos Personales/Individuales

El estudio realizado por CIS-IMSERSO afirma que, ante la soledad, las personas mayores suelen ver la televisión (28%) o salir a pasear (23%). Sin embargo, las actividades que conllevan relacionarse con los demás son poco habituales. Solo un 5% de las personas mayores, cuando se sienten solas, habla con sus vecinos, un 3% sale de visita o acude a bares y cafeterías y un 2% acude al hogar del jubilado. Las personas que sufren soledad sí suelen ser más pasivas: se resignan (13%) y ven la televisión (31%) con mayor frecuencia que las que se sienten acompañadas (9% y 26%, respectivamente).

Las estrategias para afrontar la soledad son diferentes para cada persona; están en función de los recursos y de la sensibilidad e intereses de cada uno. No obstante, el desarrollo de actividades domésticas, la televisión, la radio, el retorno o aumento de las prácticas religiosas, las comunicaciones telefónicas, los centros destinados a mayores (clubes o centros de día), la participación en actividades culturales, turísticas o de ocio y, más raramente, las segundas parejas, constituyen recursos que salen al paso de la necesidad de vivir estimulado y de no sucumbir en la soledad.

Recursos Familiares

El Papel Fundamental de la Familia

La familia juega un papel fundamental, se la puede considerar el principal soporte social del anciano, considerando las relaciones y el amparo en los seres queridos como un recurso clave en la lucha contra la soledad. El rol de abuelo podría ser una muy buena solución para conseguir una mejor relación familiar.

Programas de Apadrinamiento

Otra opción es la del apadrinamiento de mayores. Esto podría ayudar a complementar las carencias afectivas de los mayores ingresados en residencias a través de familias voluntarias que los visiten o llamen por teléfono. El apadrinamiento permite que, a través de un compromiso, sobre todo moral, una familia o una única persona cubran las necesidades afectivas de quienes más lo necesitan. Se trata de un programa mediante el que personas voluntarias hacen compañía a mayores que viven en residencias y cuya red familiar es nula o escasa. La Asociación Edad Dorada Mensajeros de la Paz cuenta con uno de estos programas, denominado "En Familia", que permite "la puesta en contacto de familias con personas mayores que viven en residencias y que apenas tienen o carecen totalmente de apoyo emocional por parte de sus familiares naturales".

Recursos Sociales

Amistades y Redes Sociales

Tener un núcleo de amistades con el que poder intercambiar información, realizar actividades de ocio y tiempo libre puede ser muy importante a la hora de combatir el sentimiento de soledad.

Voluntariado

No son menos importantes las actividades de voluntariado, donde la solidaridad y el deseo de ayudar a otros se vuelve también hacia uno mismo, satisfaciendo la necesidad de sentirse útil en relación con otras personas y significativo para quien puede estar en situación de mayor vulnerabilidad. El voluntariado ha sido propiciado y recomendado por el Plan Gerontológico de 1993, donde, en los objetivos dedicados a la participación de las personas mayores, se propone la necesidad de "motivar a las personas mayores tanto a nivel individual como grupal para su participación voluntaria en el desarrollo de programa y prestación de servicios sociales". El actual Plan de Acción para las Personas Mayores 2003-2007 recomienda "Promover la autonomía y la participación plena de las personas mayores en la comunidad, en base a los principios del envejecimiento activo" y expone entre sus estrategias "mejorar y potenciar la participación social de las personas mayores, consolidar los órganos de representación y participación existentes y crear otros nuevos".

Cohousing: Una Alternativa Habitacional para la Tercera Edad

Si por algo se caracteriza el cohousing, es porque facilita las relaciones entre vecinos y les permite mantener su independencia económica y privacidad. José Luis Suárez, CEO de Living Cohousing, explica que con este modelo se crea un entorno amigable que permite a las personas mayores estar acompañadas por amigos y compartir experiencias vitales.

Concepto y Ventajas del Cohousing

El modelo de cohousing para personas mayores, originario de los países nórdicos, goza de una amplia tradición e implementación en todo el norte de Europa. Estas viviendas sociales permiten a las personas un uso y goce de por vida de la vivienda; sin embargo, la propiedad es colectiva, se puede heredar, vender su parte, pero el proyecto es de la cooperativa. Lo importante para el experto uruguayo Raúl Valles, académico de la U., es contemplar flexibilidad en las viviendas y que respondan a las diversas necesidades de los adultos mayores.

Aspectos Financieros y Servicios Compartidos

Rodrigo asegura que los gastos mensuales del cohousing son mucho más baratos que los de cualquier otro modelo. Este modelo permite abaratar la compra o el alquiler de una vivienda. Además, los vecinos pueden hacer frente juntos a “los costes de los servicios que puedan demandar o necesitar”. Los convivientes pueden, por ejemplo, compartir las facturas, los alimentos, los automóviles, los electrodomésticos, los muebles, los servicios de limpieza y del cuidado de personas mayores y el precio de instalaciones costosas -como piscinas- que de otro modo no podrían pagar. Los costes de este modelo pueden variar dependiendo del modo de vida que deseen los residentes y de su nivel de autonomía. Para las personas mayores, otra ventaja es que pueden dividir la carga financiera de instalar equipos especiales como rampas, iluminación para los caminos de acceso y viviendas o espacios adicionales para los cuidadores.

Participación y Sostenibilidad

“El factor diferencial y clave del cohousing frente al modelo de residencia, que lo consideramos necesario y complementario, es la participación en la toma de decisiones”, subraya Rodrigo. Los propios integrantes de una comunidad deciden qué medios y atenciones consideran necesarios en cada momento. Todo ello con una gran ventaja: comparten los gastos de todos estos servicios. A ello se suma que apostar por este modelo puede impulsar el desarrollo de edificios eficientes energéticamente, “con sistemas de reciclaje y criterios de sostenibilidad que permiten ahorrar y cuidar el entorno”. Además, las viviendas de la comunidad pueden ser equipadas con tecnologías sofisticadas para garantizar el bienestar de los ancianos.

Implementación y Desafíos del Cohousing

Aunque el número de proyectos maduros en España es bastante limitado, entre los mayores que lo conocen es una opción bastante respaldada. La alternativa de vivienda para la jubilación mejor valorada por los mayores es el domicilio de residencia de los últimos años (8,9 sobre 10), seguida por el cohousing (5,1), tal y como indican los últimos datos disponibles del Informe Mayores UDP. Aun así, el cohousing no es una alternativa ideal para todas las personas. Es un modelo que requiere vivir en compañía, en comunidad, y de manera activa y participativa. “Y esto requiere de personas que deseen vivir así”, subraya Rodrigo. Además, en la actualidad los plazos de puesta en marcha de un proyecto de cohousing para personas mayores son “demasiado largos”. El primer paso sería informarse y asegurarse de que las características de este modelo son compatibles con sus expectativas de vida para la jubilación.

infografía sobre los beneficios de la vida en comunidad para los adultos mayores

Percepción de la Soledad y Bienestar en Encuestas Recientes

Aumento del Sentimiento de Soledad

La Sexta Encuesta Nacional de Calidad de Vida en la Vejez, realizada por la UC y Caja Los Andes, evidenció un aumento del sentimiento de soledad de las personas mayores. Desde el 40% en 2016, al 44% en 2019, hasta el 49% en 2022, principalmente a causa de múltiples enfermedades, necesidad de afecto y cariño poco satisfechas y disfunciones familiares. La experta Paola Jirón, académica de la FAU e Investigadora Asociada de la línea Las Dimensiones Socioeconómicas del Conflicto del COES, distingue el concepto de aislamiento social frente al de soledad. “Si bien, el riesgo de aislamiento social es alto en personas mayores, no ha aumentado fuertemente, pero el sentimiento de soledad ha aumentado. El factor que lo explica es la calidad de las relaciones familiares”.

Satisfacción de Necesidades Básicas y Situación Económica

El aumento del sentimiento de soledad se contrapone a la mejora en la satisfacción de las personas mayores en otros aspectos. El 84% de los encuestados considera que tiene adecuadamente satisfechas sus necesidades de alimentación, y el 81% sus necesidades de vivienda. En relación a la dimensión económica, las fuentes de ingresos son principalmente la jubilación (45%) y pensiones o subsidios estatales (43%). “La dimensión económica no ha empeorado respecto a años anteriores”.

En promedio, el 69% de las personas mayores tiene una mascota. Uno de cada 3 personas mayores presentó indicios de síntomas depresivos en 2022. En comparación con los resultados de la Encuesta 2019, mejoró la percepción de satisfacción general.

tags: #desarrollo #pension #la #soledad