La Depresión en las Personas Mayores: Una Visión Integral

La depresión es un trastorno del estado de ánimo que causa sentimientos persistentes de tristeza. No es una debilidad ni un defecto de carácter, sino una afección frecuente y grave, aunque tratable. La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera la depresión, en cualquiera de sus formas o variantes, como una de las mayores epidemias que afecta a la humanidad en los últimos decenios. En el ámbito geriátrico, la depresión es un problema generalizado que a menudo se infravalora y se trata de forma insuficiente, y no es una parte normal del envejecimiento.

Panorama General y Datos Demográficos

La población mundial está envejeciendo rápidamente. En 2023, 1100 millones de personas tenían 60 años o más, una cifra que se prevé que casi se duplique a 2100 millones en 2050, representando aproximadamente una quinta parte de la población mundial. A finales de la década de 2060, el número de personas de 60 años o más alcanzará los 2500 millones y superará al de menores de 18 años a escala mundial. Se espera que el número de personas de 80 años o más se triplique con creces entre 2023 y 2060, llegando a 545 millones.

Aunque la mayoría de los adultos mayores gozan de buena salud y contribuyen a la sociedad como miembros de la familia y la comunidad, muchos corren el riesgo de presentar afecciones de salud mental como la depresión y los trastornos de ansiedad. También es común que experimenten movilidad reducida, dolor crónico, fragilidad, demencia u otros problemas de salud que requieren cuidados a largo plazo. A medida que se envejece, aumenta la probabilidad de padecer varias afecciones al mismo tiempo.

Prevalencia de la Depresión en la Edad Avanzada

Aproximadamente el 14% de los adultos de 70 años o más tienen un trastorno mental. En torno al 14,1% de los adultos de 70 años o más tienen un trastorno mental, y estas afecciones representan el 6,8% del total de años vividos con discapacidad en este grupo etario. Las afecciones de salud mental más frecuentes en los adultos mayores son la depresión y la ansiedad. A nivel mundial, alrededor de una sexta parte de las muertes por suicidio (16,6%) se producen en personas de 70 años o más.

La prevalencia total del trastorno depresivo mayor en la población geriátrica oscila entre 1,2% y 9,4%. Si se incluyen también los individuos con síntomas depresivos que no satisfacen criterios para depresión mayor, la prevalencia aumenta a cifras que llegan hasta el 49%. En Estados Unidos y Europa, la prevalencia de depresión oscila entre el 6% y el 20%, aunque en Italia puede ascender hasta el 40%. En México, la prevalencia fue del 5,8% en mujeres y del 2,5% en hombres, incrementándose con la edad. Otros estudios evidencian que este es el trastorno afectivo más frecuente en personas mayores de 60 años, con un 15% a 20% en la población ambulatoria, incrementándose hasta un 25% a 40% en pacientes hospitalizados. La incidencia de casos nuevos por año es del 15%.

La depresión es un problema generalizado en los adultos mayores, pero no es una parte normal del envejecimiento. La estigmatización que rodea a estas afecciones puede hacer que las personas sean reacias a buscar ayuda.

Características de la Depresión en el Anciano

La depresión se define como un estado de ánimo triste que persiste, pese a haberse disipado la causa externa, o una expresión desproporcionada de esta. El paciente con depresión pierde el interés, incluso de vivir, sintiéndose incapaz de realizar sus actividades previas.

Aunque los síntomas fundamentales del síndrome depresivo son iguales en el adulto joven y en el anciano, la depresión tardía tiene ciertas particularidades. A menudo, la depresión en el anciano aparece en el contexto de problemas sociales y físicos que dificultan el diagnóstico. La elevada prevalencia de enfermedades psíquicas en los ancianos supone un importante problema de salud, cada vez más apremiante si tenemos en cuenta el progresivo envejecimiento de la población.

Síntomas y Manifestaciones Clínicas

La depresión en el adulto mayor cursa con síntomas de irritabilidad y ansiedad. Además de la tristeza patológica, profunda y desproporcionada, los síntomas pueden incluir:

  • Alteraciones del sueño (insomnio o hipersomnia).
  • Alteraciones del apetito (inapetencia).
  • Fatiga, cansancio, o agotamiento.
  • Sentimientos de inutilidad, culpa, desesperanza y anhedonia (pérdida de interés o la capacidad para el placer).
  • Hipoprosexia (disminución de la atención y concentración).
  • Síntomas somáticos o quejas físicas inespecíficas (cefaleas, pitidos en los oídos, sequedad de boca, molestias digestivas, mareos, otros síntomas neurológicos).
  • Ralentización del discurso, movimientos, pérdida del habla, postura encorvada.
  • Incapacidad para concentrarse, pensar o decidir.
  • Mayor frecuencia de síntomas psicóticos.
  • Posibles trastornos conductuales.
  • Presencia de comorbilidad con otras enfermedades.

La depresión puede afectar al funcionamiento cognitivo, sobre todo a la capacidad de concentración y a la memoria, dificultando la evaluación. El deterioro cognitivo muchas veces ya está presente previamente en el anciano deprimido, lo que hace más difícil su reconocimiento.

Tipos de Depresión Relevantes en la Vejez

  • Depresión Mayor: La más común, con un origen más biológico o endógeno, y mayor componente genético.
  • Depresión Reactiva.
  • Distimia o Neurosis Depresiva: Cuadro depresivo de menor intensidad, pero de evolución crónica (más de dos años), con sentimientos de incapacidad y somatizaciones.
  • Depresión Enmascarada: Manifestada principalmente a través de molestias físicas inespecíficas.
  • Depresión Vascular: En adultos mayores que padecen depresión por primera vez en etapas tardías de la vida, debido a cambios cerebrovasculares como la disminución del flujo sanguíneo o lesiones isquémicas silentes en la sustancia blanca cerebral.

Criterios Diagnósticos (DSM-5)

El DSM-5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales) no introduce cambios significativos respecto a los criterios diagnósticos del DSM-IV-TR para el episodio de depresión mayor, a excepción de algunas modificaciones y especificaciones. La característica esencial continúa siendo un período de al menos 2 semanas consecutivas en el que la persona manifiesta un mínimo de 5 síntomas, de los cuales al menos 1 tiene que ser estado de ánimo depresivo y/o disminución del interés o placer por todas o casi todas las actividades.

Se ha introducido el especificador “con características mixtas” para cuadros donde coexisten síntomas depresivos con al menos 3 síntomas maníacos/hipomaníacos. También, el especificador “con ansiedad” para cuadros de depresión mayor que cursan con síntomas ansiosos. La especificación “de inicio en el postparto” se amplía a “con inicio en el periparto”, incluyendo el embarazo y las primeras 4 semanas del postparto.

La depresión: causas, síntomas, diagnóstico y tratamientos.

Factores de Riesgo de la Depresión en Adultos Mayores

La salud mental en edades avanzadas viene determinada por el entorno físico y social, así como por los efectos acumulativos de experiencias vividas y los factores estresantes específicos relacionados con el envejecimiento. Los adultos mayores tienen más probabilidades de experimentar eventos adversos como el duelo, una reducción de los ingresos o un menor sentido de propósito con la jubilación.

Factores Psicosociales y Ambientales

  • Soledad y Aislamiento Social: Aquejan a cerca de una cuarta parte de las personas mayores y son factores de riesgo cruciales para las afecciones de salud mental. La inestabilidad en el diario vivir de esta población puede derivar en depresión.
  • Maltrato: Incluye cualquier tipo de maltrato físico, verbal, psicológico, sexual o económico, así como la desatención. Uno de cada seis adultos mayores sufre malos tratos, a menudo por parte de sus propios cuidadores. Esto tiene graves consecuencias y puede provocar depresión y ansiedad.
  • Discriminación por Edad (Edadismo): Afecta gravemente la salud mental.
  • Duelo y Pérdida: La pérdida de seres queridos, una reducción de los ingresos o un menor sentido de propósito con la jubilación pueden desencadenar malestar psíquico.
  • Bajo Nivel de Recursos Económicos y Circunstancias Laborales: Las personas en desempleo y baja laboral presentan depresiones con mayor frecuencia. La jubilación puede generar la pérdida del rol personal y profesional, disminuyendo la autonomía y autoestima.
  • Condiciones de Vida Deficientes: Así como la falta de acceso a apoyo y servicios de calidad.
  • Responsabilidades de Cuidado: Muchas personas mayores cuidan a cónyuges con afecciones crónicas, lo que puede ser abrumador y afectar su salud mental.

Factores Biológicos y de Salud

  • Enfermedades Crónicas: Como cardiopatías, cáncer, accidentes cerebrovasculares, trastornos tiroideos, mal de Parkinson, o demencia.
  • Afecciones Neurológicas: Como la demencia, que puede desencadenar síntomas de psicosis y depresión.
  • Consumo Excesivo de Alcohol o Sustancias: Incluyendo el uso indebido de medicamentos prescritos y somníferos.
  • Cambios Cerebrales: Disminución del flujo sanguíneo (isquemia) o lesiones isquémicas silentes en la sustancia blanca cerebral.
  • Factores Genéticos: Los familiares de primer grado de pacientes con trastorno depresivo mayor tienen el doble de posibilidades de presentar depresión que la población general.
  • Rasgos Neuróticos de la Personalidad: Se asocian con una mayor incidencia de casos y recaídas de depresión mayor.

La depresión es un proceso multifactorial y complejo, cuya probabilidad de desarrollo depende de un amplio grupo de factores de riesgo. La investigación ha demostrado que la menor práctica de ejercicio físico y una peor autopercepción de energía están persistentemente asociados a la depresión.

Promoción, Prevención y Tratamiento

Es esencial reconocer y tratar con prontitud las afecciones de salud mental en los adultos mayores. Esto debe seguir las normas para la atención integrada de las personas mayores, de base comunitaria y centrada tanto en los cuidados a largo plazo como en la educación, la formación y el apoyo a los cuidadores.

Estrategias de Promoción y Prevención

personas mayores realizando actividades comunitarias o ejercicio

Las estrategias de promoción y prevención se centran en apoyar el envejecimiento saludable y en reducir el riesgo de depresión:

  • Entornos Facilitadores: Promover entornos físicos y sociales que faciliten el bienestar y permitan a las personas llevar a cabo actividades importantes.
  • Seguridad Financiera y Reducción de la Desigualdad: Medidas para reducir la inseguridad financiera y la desigualdad en los ingresos.
  • Viviendas y Transporte Accesibles: Programas para garantizar viviendas, edificios públicos y transportes seguros y accesibles.
  • Apoyo Social: A los adultos mayores y a las personas que los cuidan. La conexión social es particularmente importante para reducir el aislamiento y la soledad.
  • Comportamientos Saludables: Apoyo a un régimen alimentario equilibrado, actividad física regular, abstención del tabaco y disminución del consumo de alcohol.
  • Programas Dirigidos a Grupos Vulnerables: Para personas que viven solas, en zonas remotas, o con afecciones crónicas.
  • Actividades Sociales Satisfactorias: Iniciativas de amistad, grupos comunitarios y de apoyo, formación en habilidades sociales, grupos de artes creativas, servicios de ocio y educación, y programas de voluntariado.
  • Protección contra el Edadismo y el Maltrato: Políticas y leyes contra la discriminación, intervenciones educativas y actividades intergeneracionales.
  • Apoyo a Cuidadores: Cuidado de relevo, asesoramiento, educación, ayuda económica y psicoterapia para evitar el maltrato.

La participación social en la vejez ayuda a tener una mejor calidad de vida, ya que fomenta contrarrestar el riesgo de aislamiento social, la soledad y la desesperanza, manteniendo a la persona activa física y mentalmente. Por ejemplo, en Chillán, Chile, se encontró que un gran número de la población adulta mayor participa en más de una agrupación comunitaria, lo que es un factor protector para su salud que podría prevenir la depresión y la desesperanza.

Tratamiento y Atención

El tratamiento ideal de la depresión dependerá de las características específicas del subtipo de depresión y será personalizado. Generalmente se recomienda una combinación de intervenciones de salud mental con otros apoyos. Los primeros pasos del tratamiento incluyen:

  • Tratar cualquier padecimiento físico que pueda estar causando los síntomas.
  • Suspender cualquier medicamento que pueda estar empeorando los síntomas.
  • Evitar el alcohol y los somníferos.

Si estas medidas no son suficientes, los antidepresivos y la psicoterapia a menudo ayudan. Los profesionales de la salud generalmente prescriben dosis más bajas de antidepresivos para las personas mayores y las incrementan de forma más lenta. En algunas circunstancias, bajo control anestésico y miorrelajación, se puede recurrir al tratamiento electroconvulsivo, que es una técnica segura con efectos secundarios sobre la memoria habitualmente leves y transitorios.

Es fundamental responder al maltrato de los adultos mayores, con intervenciones como la notificación obligatoria, grupos de apoyo, teléfonos de asistencia, alojamientos de emergencia, programas psicológicos para maltratadores y formación de proveedores de atención de salud.

Manejo en el Hogar

  • Hacer ejercicio regularmente, si el proveedor lo autoriza.
  • Rodearse de personas cariñosas y positivas, y realizar actividades agradables.
  • Aprender buenos hábitos de sueño.
  • Monitorear los signos tempranos de depresión y saber cómo reaccionar.
  • Beber menos alcohol y evitar las drogas ilícitas.
  • Hablar de los sentimientos con alguien de confianza.
  • Tomar los medicamentos correctamente y comunicar cualquier efecto secundario.

El desenlace clínico generalmente es mejor para aquellas personas que tienen acceso a servicios sociales, familia y amigos que puedan ayudarlos a mantenerse activos y ocupados. La complicación más preocupante de la depresión es el suicidio. En Estados Unidos, la mayor tasa de suicidios la tienen los hombres blancos mayores de 85 años o más. Los divorciados o viudos están en mayor riesgo. Las familias deben prestar mucha atención a los familiares mayores deprimidos que viven solos.

Respuesta de la OMS y Recursos Adicionales

La OMS colabora con diversos asociados para ayudar a los gobiernos a responder a las necesidades de salud mental de los adultos mayores. La Década del Envejecimiento Saludable (2021-2030) es una iniciativa de colaboración mundial liderada por la OMS para mejorar la vida de las personas mayores. Los Estados Miembros de la OMS han respaldado el Plan de Acción Integral sobre Salud Mental 2013-2030, que promueve la mejora de la salud mental para todos los grupos de población, incluidos los adultos mayores.

El Programa de Acción para Superar las Brechas en Salud Mental (mhGAP) de la OMS proporciona protocolos clínicos basados en la evidencia para la evaluación, gestión y seguimiento de afecciones mentales, neurológicas y por consumo de sustancias, incluyendo la depresión y la demencia.

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