La nutrición implica consumir una dieta saludable y balanceada para que el cuerpo obtenga los nutrientes que necesita. Los nutrientes son sustancias en los alimentos que nuestros cuerpos requieren para funcionar y crecer, incluyendo proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas, minerales y agua. La buena nutrición es importante sin importar la edad, ya que provee energía y puede ayudar a controlar el peso.
Sin embargo, a medida que se envejece, el cuerpo y la vida cotidiana cambian, al igual que las necesidades para mantener la salud. Por ejemplo, los adultos mayores pueden requerir menos calorías, pero de todas formas necesitan suficientes nutrientes, e incluso algunos necesitan más proteínas. Ciertos cambios que ocurren con la edad pueden dificultar una alimentación saludable.

El Problema de la Malnutrición en los Adultos Mayores
La preocupación por la salud nutricional es un hecho indiscutible, dado que el desarrollo y la subsistencia económica de las naciones dependen en alto grado del buen estado nutricional de su población. Existe evidencia de la presencia de déficit nutricional en adultos y adultos mayores en algunos sectores sociales.
Definición y Manifestaciones Clínicas
La desnutrición es un estado patológico que resulta del consumo inadecuado de uno o más nutrientes esenciales. Clínicamente, se manifiesta mediante pruebas bioquímicas de laboratorio e indicadores antropométricos, y afecta de forma adversa la respuesta del individuo ante diferentes procesos de enfermedad y la terapia establecida.
La desnutrición en la vejez es uno de los problemas nutricionales más importantes y comporta la pérdida de masa grasa corporal, asociada a una cierta pérdida de masa magra.
Problemas de Salud Asociados a la Desnutrición
La desnutrición está asociada, entre otras, a las siguientes condiciones:
- Alteración de la inmunidad.
- Retardo en la cicatrización de heridas o aparición de úlceras por hiperpresión.
- Caídas.
- Deterioro cognitivo.
- Osteopenia.
- Alteración en el metabolismo de los fármacos.
- Sarcopenia (pérdida de masa muscular).
- Descenso de la máxima capacidad respiratoria.

Contexto Demográfico y Epidemiológico
Los adultos y adultos mayores constituyen un grupo muy heterogéneo donde no está bien definido el inicio y fin de cada etapa fisiológica, considerándose la adultez alrededor de los 20-21 años y el comienzo de la tercera edad aproximadamente a los 60-65 años. La importancia nutricional de estos subgrupos es fundamental, dada la creciente cantidad de individuos económicamente activos y, sobre todo, de la tercera edad.
En Venezuela, por ejemplo, las proyecciones del Censo Nacional del 2001 indicaban que la población adulta (mayor de 20 años) y la de 60 y más años aumentarían significativamente, lo que evidencia un envejecimiento de la población. La esperanza de vida al nacer para el año 2002 era de 70,8 años para los hombres y 76,6 para las mujeres.
Estimaciones de la Población en Venezuela (2005)
| GRUPOS DE EDAD | TOTAL N° | TOTAL % | MUJERES N° | MUJERES % | HOMBRES N° | HOMBRES % |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Total Población | 26.577.423 | 13.347.732 | 50,22 | 13.229.691 | 49,78 | |
| 20 - 44 | 10.100.618 | 5.068.026 | 19,07 | 5.032.592 | 18,94 | |
| 45 - 49 | 1.371.781 | 681.979 | 2,57 | 689.802 | 2,60 | |
| 50 - 54 | 1.168.000 | 579.762 | 2,18 | 588.238 | 2,21 | |
| 55 - 59 | 929.210 | 460.272 | 1,73 | 468.938 | 1,76 | |
| 60 - 64 | 678.055 | 331.052 | 1,25 | 347.003 | 1,31 | |
| 65 - 69 | 491.014 | 234.292 | 0,88 | 256.722 | 0,97 | |
| 70 -74 | 374.240 | 174.245 | 0,66 | 199.995 | 0,75 | |
| 75 - 79 | 271.283 | 122.475 | 0,46 | 148.808 | 0,56 | |
| 80 y más | 192.066 | 81.927 | 0,31 | 110.139 | 0,41 | |
| Total Adultos | 15.576.267 | 58,61 | 7.734.030 | 29,10 | 7.842.237 | 29,51 |
| Total Adultos Mayores | 2.006.658 | 7,5 | 943.991 | 3,55 | 1.062.667 | 4,00 |
Fuente: República Bolivariana de Venezuela. Instituto Nacional de Estadística (INE). Censo 2001
En este contexto, las principales causas de mortalidad en adultos incluyen enfermedades del corazón, tumores malignos, enfermedades cerebrovasculares y diabetes. El riesgo de morir por estas enfermedades es mayor en hombres, con excepción de la diabetes. Las principales causas de morbilidad están encabezadas por la hipertensión arterial, seguida del síndrome gripal, diabetes, infecciones urinarias y artritis reumatoide.
El aumento de la población adulta mayor, junto con la demanda de atención sanitaria especializada y el incremento en la esperanza de vida, anticipa un mayor congestionamiento en los servicios de salud. Es fundamental fortalecer acciones dirigidas a la promoción de estilos de vida saludables, incluyendo la alimentación, la detección temprana y el control oportuno de patologías, así como apoyar alternativas de atención con énfasis en la comunidad.
El Impacto Demográfico del Envejecimiento Poblacional: Retos y oportunidades.
Factores que Contribuyen a las Deficiencias Nutricionales
Los adultos mayores son más susceptibles a los problemas nutricionales que los adultos jóvenes debido a una serie de factores interrelacionados. Una buena alimentación/nutrición es necesaria para mantener el buen funcionamiento del cuerpo, prevenir enfermedades y superarlas cuando aparecen.
Cambios Fisiológicos Propios del Envejecimiento
El envejecimiento es un proceso individual, pero a nivel general se producen diversas modificaciones:
Alteraciones en la Composición Corporal
- Variaciones de peso y talla: La estatura disminuye de 0,8 a 1,0 centímetro por década a partir de la edad adulta, principalmente por la disminución de la altura de los discos intervertebrales y la pérdida de tono muscular. El peso suele aumentar entre los 40 y 60 años, se estabiliza alrededor de los 65 y decrece a partir de los 70 años.
- Aumento de la masa grasa: La grasa corporal como porcentaje del peso se incrementa (18% a 36% en varones y 27% a 45% en mujeres).
- Reducción de masa magra: Principalmente en músculo y hueso, pudiendo llegar a 10 kg en hombres y 15 kg en mujeres. Gran parte de esta pérdida de masa muscular es prevenible e incluso reversible con ejercicio moderado.
- Disminución del agua corporal total: Un 17% menos de agua corporal total, un 40% de agua extracelular y un 8% de volumen plasmático.
- Disminución de la masa ósea: Entre un 8 y 15%, especialmente en mujeres de 45 a 70 años.

Metabolismo y Gasto Energético
Se produce un menor gasto energético debido a la disminución del metabolismo basal y de la actividad física (21% a los 20-74 años; 31% a los 74-99 años).
Declive Sensorial y Regulador
- Disminución de la sensibilidad del centro de la sed: Lo que produce tendencias a la deshidratación.
- Atenuación de la respuesta inmune: Tanto humoral como celular.
- Disminución de la capacidad de homeostasis interna y adaptación: Esto se traduce en menor eficacia de los mecanismos de control, reflejado en un enlentecimiento de las respuestas complejas que requieren coordinación entre diferentes sistemas orgánicos.
Cambios en el Aparato Digestivo
- Tendencia al estreñimiento: Debido a la baja ingesta de líquidos, alteraciones del tubo digestivo y sedentarismo.
- Cambios morfológicos y funcionales: Alteraciones en la digestión y absorción de nutrientes, lo que conlleva un menor aprovechamiento de los alimentos ingeridos. Estos cambios están asociados a déficit de algunas vitaminas del grupo B, como la vitamina B12. También se observan cambios en la flora intestinal que influyen en la absorción de nutrientes y en la barrera defensiva.
- Intolerancia a los hidratos de carbono: Aumenta con la edad.
Deficiencias de Nutrientes Específicos
Actualmente se investiga la relación entre niveles bajos de algunos nutrientes y los estados inmunitarios y cognitivos, especialmente en la causa de algunas demencias, depresión y los déficit de ácido fólico y vitamina B12. También se observan la hipovitaminosis D y del grupo B, y déficits de hierro y selenio, entre otros.
Factores Psicosociales y Económicos
La situación psicosocial de cada individuo varía con la composición familiar y el cúmulo de responsabilidades, lo que en muchos casos afecta los hábitos alimentarios, resultando en menor tiempo para las comidas, más comidas fuera del hogar, mayor consumo de alimentos procesados y menor consumo de comidas caseras.
- Inseguridad alimentaria: Estudios en Chile (2021) revelaron que un 15,9% de mayores de 65 años presentaba inseguridad alimentaria (moderada a severa), siendo mayor entre quienes experimentan depresión, soledad o insatisfacción con la vida.
- Salud oral y visual: Un 50,9% de los adultos mayores carecen de todos o la mayoría de sus dientes, y el 52% declara tener dificultad para leer la información en los envases de alimentos.
- Costos de alimentos: Un alto porcentaje califica como "elevados e inalcanzables" el precio de las carnes (89,8%) y productos del mar (79,1%).
- Acceso a alimentos: Problemas para ir de compras o preparar la comida.
- Problemas de deglución (disfagia): Afecta a un elevado porcentaje de la población anciana (11-33% en la comunidad, 40-75% en institucionalizados), manifestándose con atragantamientos frecuentes, tos al comer o beber, o voz "húmeda" después de la ingesta.
- Aislamiento y soledad: Si se está cansado de comer solo, se sugiere organizar comidas caseras o cocinar con amigos.

Problemas Relacionados con la Medicación
Los fármacos pueden alterar el proceso de la nutrición, la utilización metabólica de los nutrientes y, en última instancia, el estado nutricional. También los alimentos o el estado nutricional pueden influir en la respuesta terapéutica y la toxicidad de un tratamiento farmacológico.
Los ancianos tienen mayor probabilidad de interacciones entre su historial farmacológico y su estado nutricional debido a la pluripatología crónica, menor eficiencia en la absorción de nutrientes y mayor riesgo de dietas deficientes.
- Interacciones medicamento-alimento: Se produce por alteración del proceso de absorción del fármaco al ser administrados junto con alimentos (ej. lovastatina, azitromicina, ciprofloxacino con lácteos).
- Efectos en la ingesta: Algunos fármacos pueden alterar los sistemas de neurotransmisores y neuromoduladores, retrasar el vaciamiento gástrico produciendo saciedad, alterar la percepción gustativa y/o olfativa, o causar estomatitis con odinofagia.
- Efectos secundarios gastrointestinales: Diarrea, estreñimiento, náuseas o vómitos. Algunos producen mucositis e interfieren la absorción de nutrientes.
- Interacción del estado nutricional sobre los fármacos: La desnutrición proteico-energética y los estados de estrés metabólico provocan alteraciones en la absorción, distribución, unión a proteínas plasmáticas, metabolismo y aclaramiento sistémico de los fármacos.

Evaluación y Detección de la Desnutrición
La población anciana es el grupo etario con mayor riesgo de problemas nutricionales. Existe una dificultad añadida en los ancianos, ya que los signos clínicos del déficit calórico y/o proteico suelen ser tardíos y su interpretación es complicada al poder ser originados por causas no nutricionales. La detección precoz de la desnutrición es un elemento muy valioso en los planes de atención a la población geriátrica.
El Impacto Demográfico del Envejecimiento Poblacional: Retos y oportunidades.
Valoración Geriátrica Integral y Cribado Nutricional
Algún tipo de cribado nutricional debe estar incluido en la valoración geriátrica integral y repetirse periódicamente en el plan de seguimiento evolutivo del paciente geriátrico en cualquier nivel asistencial. Existen muchos instrumentos validados para identificar a pacientes con desnutrición en la población geriátrica.
Estudio Dietético
El estudio dietético debería ser una práctica rutinaria en la exploración de esta población, especialmente en los niveles asistenciales básicos de salud, por su demostrada validez para detectar ancianos con alto riesgo o signos incipientes de desnutrición. Existen diferentes métodos de valoración de la ingesta dietética a nivel individual, que proporcionan información crucial.
Medidas Antropométricas
Son fundamentales para evaluar el estado nutricional.
- Peso: Es un dato esencial para la dosificación de muchos fármacos. Las variaciones de peso en el tiempo, especialmente una pérdida de peso importante e involuntaria, es un indicador de posible desnutrición. Se debe medir siempre a la misma hora y en las mismas condiciones.
- Talla: Es el segundo parámetro para el cálculo del índice de masa corporal. Se obtiene con el paciente de pie, aunque existen dificultades cuando hay deformidades importantes de la columna vertebral o enfermedades invalidantes, para lo cual se han desarrollado estrategias de cálculo para aproximar la talla real.
- Índice de Masa Corporal (IMC): Se construye combinando el peso y la talla (IMC = peso / talla²). En el anciano no existe un único punto de corte; el "Nutrition Screening Initiative" recomienda una intervención nutricional para IMC < 24 o > 27, considerando el primero como desnutrición y el segundo como obesidad. Otros autores sugieren un IMC adecuado de 24-29 kg/m² para mayores de 65 años.
- Pliegues cutáneos y perímetro del brazo: Los más utilizados son el tricipital (PCT), suprailíaco (PSI) y subescapular (PSE) para estimar la distribución de la grasa corporal. El perímetro del brazo sirve para valorar los compartimentos magro y graso. Con la edad, se presentan cambios en los patrones de distribución de la grasa, acumulándose en el abdomen, siendo mayor en varones.
- Composición Corporal (Impedancia Bioeléctrica): Es el método más extendido en la práctica clínica para estimar la masa grasa y muscular. Se basa en la oposición que presenta un tejido al paso de una corriente eléctrica débil, estimando la masa libre de grasa y el agua corporal total.
Parámetros Bioquímicos
Se utilizan diversos marcadores en laboratorio:
- Albúmina: Proteína muy accesible, con una vida media larga (20 días), lo que la hace un buen marcador epidemiológico, pero un monitor deficiente de cambios rápidos. Es un buen predictor de mortalidad.
- Transferrina: Transportadora de hierro en el plasma. Su vida media es de 8 a 10 días, por lo que refleja mejor los cambios agudos en las proteínas viscerales.
- Prealbúmina (Transtirretina): Proteína que se une a la tiroxina, con una vida media de 2 días. Si existe una demanda repentina de proteínas (una enfermedad aguda), sus valores disminuyen rápidamente. Se debe interpretar con cautela.
- Creatinina: Producto final de la degradación de la creatina, concentrada principalmente en la masa muscular. Su excreción en orina de 24 horas se correlaciona bien con la masa muscular total. El índice creatinina/talla se compara con tablas para individuos del mismo sexo y talla.
- Colesterol: El colesterol total y el colesterol LDL están disminuidos en los ancianos desnutridos. Algunos autores han demostrado una asociación entre los niveles séricos de colesterol total y el riesgo de mortalidad en ancianos.
- Pruebas de función inmunitaria: Como marcadores nutricionales, se emplean pruebas cutáneas de sensibilidad retardada y el recuento total de linfocitos.
Evaluación de la Función Física
El Grupo de Trabajo en Nutrición en Geriatría de la SEGG propone realizar la medición de la fuerza máxima de prensión de la mano empleando un dinamómetro y la realización del test de velocidad de la marcha como indicadores de la función muscular y el riesgo de fragilidad.
Necesidades Nutricionales en el Adulto Mayor
Requerimientos Energéticos
Las necesidades energéticas en el anciano son menores que en el joven debido fundamentalmente a la disminución de su masa muscular y de su actividad física. Se ha observado que al menos el 40% de los ancianos de más de 70 años ingieren menos de 1500 Cal/día. El cálculo calórico se puede realizar con fórmulas que incluyen la edad como parámetro, como las ecuaciones de Harris-Benedict revisadas por Mifflin et al.
Para mantener una alimentación equilibrada, se prefiere alimentos bajos en colesterol y grasas, especialmente evitando las grasas saturadas (de origen animal) y trans (grasas procesadas en margarina y grasa alimentaria). Es crucial también tomar suficientes líquidos para evitar la deshidratación, ya que algunas personas pierden la capacidad de sentir sed a medida que envejecen.
Requerimientos Proteicos
Las necesidades proteicas, sin embargo, están aumentadas en el anciano. Se recomienda entre 1 a 1,2 g/kg de peso y día en el anciano sano para contrarrestar la pérdida de masa muscular y mantener la función. Para aquellos con enfermedades, esta cifra puede ser incluso mayor.
Abordando las Deficiencias Nutricionales: Política e Intervención
En las últimas décadas, los cambios en la alimentación y estilos de vida, junto con el incremento de la esperanza de vida, han llevado a un aumento de enfermedades crónicas no transmisibles como la diabetes y la obesidad.
Es fundamental la vigilancia de salud, nutricional y social, así como la aplicación de medidas adecuadas de acompañamiento social o intervención. Cuando la seguridad alimentaria familiar se ve comprometida, todos sus integrantes son vulnerables, en especial niños, embarazadas y adultos mayores.
Reforzar los programas públicos e implementar estrategias que aborden las desigualdades en el acceso a alimentos saludables es crucial. Esto incluye enfrentar la brecha alimentaria, la incapacidad económica creciente y la falta de atención estatal en políticas públicas, que a menudo se entrelazan con problemas de salud mental y el dilema entre comprar alimentos o medicamentos.
El estudio de la situación de los adultos mayores destaca la necesidad de una mejor inclusión en las políticas públicas, mayor atención y contención para este grupo creciente y con poco apoyo social.
tags: #deficiencias #nutricionales #en #el #adulto #mayor