La inclusión de la discapacidad es una condición esencial para el respeto a los derechos humanos y el desarrollo sostenible, así como un pilar clave para cumplir con la promesa de "no dejar a nadie atrás" de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, según lo subrayado por las Naciones Unidas. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente el 16% de la población mundial experimenta algún tipo de discapacidad, una cifra que ha ido en aumento en las últimas tres décadas debido al envejecimiento de la población.
En este contexto, la disponibilidad de datos actualizados es fundamental para la formulación de políticas públicas efectivas. Los resultados del Estudio Nacional de la Discapacidad (ENDISC III) y otros estudios regionales ofrecen una visión detallada de la situación en la Región del Biobío y Concepción, destacando la importancia de esta información que no se actualizaba desde hacía siete años.
Prevalencia y Características de la Discapacidad en la Región del Biobío
En Concepción, el 16 de mayo de 2023, el Seremi de Desarrollo Social y Familia, Hedson Díaz, enfatizó en la importancia de los resultados de un estudio reciente, señalando que son "muy necesarios" y representan "información relevante para generar políticas públicas en materia de discapacidad". La Directora Regional de Discapacidad (S), Yennifer Morales, añadió que la ENDISC III "viene a darnos respuestas a 7 años de la última encuesta", cuya versión anterior data del 2015.
Esta nueva versión de la ENDISC III revela que el 16.7% de la población presenta algún tipo de discapacidad a nivel país, mientras que en la Región del Biobío esta cifra asciende al 21.9%. Esto sugiere que la región "se encuentra por sobre la media del país en personas con alguna discapacidad, leve, moderada o severa". A nivel nacional, el segundo estudio nacional de la discapacidad, desarrollado por el Ministerio de Desarrollo Social y el Servicio Nacional de la Discapacidad (Senadis), arroja que del total de personas con discapacidad, un 11.7% presenta discapacidad leve a moderada (1.523.949 personas), y un 8.3% tiene discapacidad severa (1.082.965 personas).
La distribución del porcentaje de discapacidad en la población adulta según sexo mantiene la tendencia nacional, observándose una mayor prevalencia en las mujeres en comparación con los hombres. Además, los indicadores de educación muestran una brecha significativa: las personas adultas con discapacidad promedian 8,9 años de escolaridad, lo que es 3,7 años menos que la media de la población sin discapacidad.

Brechas en la Inclusión Laboral
El estudio también evidenció las profundas brechas de inclusión laboral entre la población adulta con y sin discapacidad. Mientras que el 40% de la población adulta con discapacidad está ocupada, esta cifra contrasta notablemente con el 58,4% de la población sin discapacidad. A nivel nacional, solo el 42.8% de las personas con discapacidad participa activamente en el mercado laboral, ya sea buscando empleo o trabajando. Desde la implementación de la Ley de Inclusión Laboral en abril de 2018 hasta febrero de 2021, se registraron solo 26.475 personas con discapacidad contratadas, lo que representa un 1.01% del total de personas en edad de trabajar.
Dependencia y Envejecimiento
El estudio identifica como persona en situación de dependencia a aquellas con discapacidad que, debido a su salud, requieren de la asistencia de otra persona para realizar algunas tareas o actividades en su vida diaria. Del total de personas adultas con discapacidad, el 45.5% se encuentra en situación de dependencia. Según los resultados, el 35.1% de los adultos con discapacidad de entre 18 a 59 años está en situación de dependencia, mientras que en el grupo de 60 años y más, el 64.1% está en esta situación, lo que demuestra que el envejecimiento multiplica la prevalencia de la discapacidad hasta en ocho veces.
Metodología y Avances en la Recolección de Datos
El estudio utiliza un marco conceptual, metodológico y estadístico validado internacionalmente por la Organización Mundial de la Salud. Un hito importante es la incorporación de un set de preguntas relacionadas con las personas con discapacidad por primera vez en la historia del CENSO, resultado del trabajo intersectorial con el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Este set de preguntas, sin embargo, aborda principalmente las condiciones más severas de la población y no siempre identifica los efectos del entorno sobre la persona.
Estudio Específico sobre Inclusión Laboral en el Biobío
Un estudio, publicado en Paideia Revista De Educación en 2025 por Sverdlov Schiaffino, V. y otros, tuvo como objetivo caracterizar la situación de inclusión laboral de las Personas con Discapacidad (PCD) pertenecientes a una muestra de seis comunas de la Región del Biobío. Se empleó un diseño no experimental de tipo descriptivo y un muestreo no probabilístico intencionado en un corte transversal de tiempo, alcanzando una muestra de 534 participantes (59.9% mujeres, 39% hombres, 0.9% no binario y 0.2% prefirió no decirlo), con una edad promedio de 47.5 años.
Para la medición se utilizó la subdimensión "Inclusión Laboral" del Índice de Inclusión de Personas en Situación de Discapacidad (IIPeSD), que evalúa la oportunidad de las PCD de acceder a un empleo remunerado, en igualdad de condiciones, y elegir su trabajo en un entorno inclusivo y accesible. Los resultados indican que existe un alto nivel de inclusión en la dimensión de diversidad laboral, pero un menor nivel en la dimensión de seguridad laboral. No se observaron diferencias estadísticamente significativas en el nivel de inclusión global y sus dimensiones según género (excepto en diversidad laboral), comuna, número de discapacidades, inscripción en el Registro Nacional de Discapacidad (RND), ingreso del hogar o situación de empleo. Sin embargo, sí se observaron diferencias significativas según la edad y el grado de discapacidad.

Desafíos y Políticas de Inclusión Laboral
Sandra Quintana, seremi de Trabajo y Previsión Social de Biobío, detalló avances en materia de inclusión laboral, como la formación de una mesa regional. Las modificaciones al reglamento de la Ley de Inclusión Laboral (20.015) buscan abordar problemas de control y fiscalización, ya que "no había claridad sobre el cumplimiento de la normativa".
Entre los desafíos, Sandra Quintana destacó las brechas de género, ya que "la problemática de la discapacidad es doblemente mayor en el caso de las mujeres porque (...) el número de mujeres en situación de discapacidad es mayor que el de hombres". Además, señaló que para las PYMES no es obligación contratar un Gestor de Inclusión; esta función puede ser realizada por otra persona de la empresa tras una capacitación y certificación a través de Chile Valora.
Nicole Lara, Terapeuta Ocupacional en la Omil de la Municipalidad de Talcahuano, identificó problemas en la aplicación de la actual Ley del 1% sobre inclusión laboral. Un desafío es que "empresas con filiales a nivel nacional completan la cuota en territorios fuera de la Región del Biobío como Arica o Iquique". Otro fenómeno es que empresas, como las del área de la construcción, cumplen la cuota "incorporando a sus registros personal a través de la subcontratación", lo cual puede desvirtuar el espíritu de la ley.
Los desafíos de la Ley de Inclusión Laboral | Entrevistas CNN
Acceso a Beneficios y Capacitación
La obtención de la certificación de discapacidad es un paso fundamental para acceder a diversos beneficios y apoyos. Este proceso puede iniciarse a través del sitio web de la COMPIN, solicitando la certificación durante todo el año. Es necesario contar con un informe biomédico funcional, completado por un médico de la red pública o privada, o por profesionales como un psicólogo, fonoaudiólogo, terapeuta ocupacional o kinesiólogo. Es crucial adjuntar todos los certificados, exámenes e informes médicos que acrediten los diagnósticos correspondientes.
Un requisito indispensable para iniciar el trámite es poseer la ClaveÚnica. Los padres o madres, actuando en representación, deben ingresar su RUN y ClaveÚnica en el sitio web y hacer clic en “Continuar” para completar la solicitud. Además, existen programas de capacitación que buscan dotar a las personas en situación de discapacidad de una cualificación técnica y habilidades laborales necesarias para acceder en igualdad de oportunidades al mercado de trabajo, ofreciendo cursos presenciales y certificados al aprobarlos.