El diagnóstico de cáncer de páncreas puede ser una experiencia abrumadora tanto para los pacientes como para sus seres queridos, generando confusión, dolor y miedo. El cáncer de páncreas es muy difícil de detectar, ya que no presenta signos ni síntomas en las primeras etapas. En la mayoría de los casos, los médicos no lo detectan hasta que se ha propagado a otras partes del cuerpo, también llamado cáncer de páncreas en etapa 4.
Esta cronología del cáncer de páncreas en etapa terminal puede ayudar a aclarar la confusión. Recibir la noticia de que a un ser querido le han diagnosticado cáncer de páncreas terminal puede ser devastador. Sin embargo, existen muchos recursos que pueden ayudar a controlar el cáncer de páncreas en etapa 4.
¿Qué es el Cáncer de Páncreas?
El páncreas es una glándula de forma alargada que se ubica detrás de la parte baja del estómago. Es una glándula abdominal que ayuda con la digestión, encargada de secretar hormonas como la insulina -que ayuda a procesar el azúcar de los alimentos- y producir jugos digestivos que colaboran con la digestión.
El cáncer de páncreas es un tipo de cáncer que se produce cuando las células del páncreas mutan y proliferan descontroladamente. Estas células cancerosas pueden formar un tumor. El páncreas tiene tres partes: la cabeza (el extremo más ancho), el cuerpo y la cola (el extremo delgado).
Se pueden desarrollar diferentes tipos de tumores según su origen. Más del 90% son adenocarcinomas, seguidos de lesiones menos frecuentes, como los tumores neuroendocrinos. El tipo más común de cáncer de páncreas se produce en los conductos que transportan los jugos pancreáticos, lo que se llama cáncer de páncreas exocrino. Un tipo más raro de cáncer de páncreas se produce en las células que producen hormonas.
Factores de Riesgo
El cáncer de páncreas puede tener muchas causas. Los factores de riesgo incluyen fumar y tener más de 45 años, así como tener inflamación crónica del páncreas (pancreatitis), cirrosis hepática, obesidad, diabetes a largo plazo o antecedentes familiares de cáncer de páncreas u otros trastornos genéticos. Existen múltiples factores de riesgo para este cáncer, pero muchos de ellos no son una causa directa. En cambio, aumentan la probabilidad de que se produzcan daños en el ADN de las células, lo que puede originar cáncer de páncreas. La presencia de uno o más de estos factores de riesgo no significa que con toda seguridad usted enfermará de cáncer de páncreas.
Síntomas del Cáncer de Páncreas
Es posible que al principio el cáncer de páncreas no cause signos ni síntomas, lo que dificulta su detección. Los síntomas del cáncer de páncreas son inespecíficos, por lo que habitualmente se detecta en estados avanzados. A medida que el cáncer crece, es posible que empieces a notar cambios.
Los síntomas comunes incluyen:
- Ictericia (coloración amarillenta de la piel y el blanco de los ojos), a menudo uno de los primeros síntomas.
- Dolor intenso en la parte superior o media del abdomen y en la espalda.
- Materia fecal de color claro.
- Orina de color oscuro.
- Pérdida de peso sin razón conocida.
Cuando se tiene cáncer de páncreas, a menudo se experimenta un dolor intenso a medida que los tumores invaden los nervios y potencialmente se diseminan a otras partes del cuerpo. Los síntomas del cáncer de páncreas pueden cambiar rápidamente.
Diagnóstico y Estadificación

Para diagnosticar el cáncer de páncreas y determinar su extensión, se realizan diversas pruebas:
Estudios por Imágenes
- Imágenes por resonancia magnética (IRM): Usa un imán, ondas de radio y una computadora para crear imágenes detalladas.
- Tomografía computarizada (TC): Usa una computadora conectada a una máquina de rayos X para tomar imágenes detalladas del interior del cuerpo. Una exploración con TC en espiral o helicoidal produce una serie de imágenes muy detalladas.
- Tomografía por emisión de positrones (TEP): Se inyecta una cantidad pequeña de azúcar radiactiva; las células cancerosas suelen absorber más glucosa. Se puede realizar una TEP y TC al mismo tiempo (TEP-TC).
- Ecografía abdominal: Utiliza ondas de sonido para crear imágenes del interior del abdomen.
- Ecografía endoscópica (EE): Un endoscopio con una sonda ultrasónica se introduce para obtener imágenes de tejidos y órganos cercanos.
- Colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE): Se usa para tomar radiografías de los conductos que transportan la bilis y los jugos pancreáticos. Puede incluir la inserción de un tubo delgado (endoprótesis) para desbloquear un conducto.
- Colangiografía transhepática percutánea (CTP): Se introduce una aguja a través de la piel hacia el hígado para inyectar un tinte y tomar una radiografía de las vías biliares.
- Laparoscopia: Procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo para observar los órganos del abdomen y tomar muestras de tejido.
Análisis de Sangre
- Estudios bioquímicos: Miden la cantidad de ciertas sustancias que los órganos y tejidos liberan en la sangre, como la bilirrubina.
- Prueba de marcadores tumorales: Analiza sustancias como el antígeno de cáncer 19-9 (CA 19-9) y el antígeno carcinoembrionario (ACE), que pueden estar elevadas en presencia de cáncer.
Biopsia
Es la extracción de células o tejidos para que un patólogo los observe al microscopio y determine si hay signos de cáncer. Se puede obtener durante una ecografía endoscópica o insertando una aguja a través de la piel.
Pruebas Genéticas
Si se diagnostica cáncer de páncreas, las pruebas genéticas usan una muestra de sangre o saliva para buscar cambios hereditarios en el ADN que aumentan el riesgo de cáncer y pueden guiar el tratamiento.
Estadificación
Después de confirmar un diagnóstico, el equipo de atención médica determina la extensión del cáncer, conocido como la etapa. Las etapas del cáncer de páncreas se expresan con números del 0 al 4. Las etapas más bajas indican que el cáncer está solo en el páncreas. A medida que el cáncer crece, la etapa aumenta.
- Estadio 0: Células anormales en el revestimiento del páncreas que podrían volverse cancerosas.
- Estadio I: El cáncer solo se encuentra en el páncreas.
- Estadio III: El tumor es de cualquier tamaño y el cáncer se diseminó a 4 o más ganglios linfáticos cercanos o a los vasos sanguíneos principales cerca del páncreas.
- Estadio IV: También llamado cáncer de páncreas metastásico, el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo.
Opciones de Tratamiento General del Cáncer de Páncreas
El tratamiento del cáncer de páncreas depende del estadio del cáncer, de su localización, del estado general de salud del paciente y de sus preferencias. Para la mayoría de las personas, el primer objetivo es eliminar el cáncer, siempre que sea posible. Si el cáncer está avanzado, es poco probable que algunos de estos tratamientos sirvan de ayuda.
Cirugía
La cirugía suele ofrecer la mejor probabilidad de curación si el cáncer no se ha extendido demasiado y es posible extirparlo completamente. No es una opción para todo el mundo, especialmente si el cáncer es grande o se extiende a los vasos sanguíneos cercanos. El cirujano determinará el procedimiento más adecuado según la ubicación del cáncer.
- Procedimiento de Whipple (pancreaticoduodenectomía): La cirugía más común cuando el tumor se encuentra en la cabeza del páncreas. Implica extirpar la cabeza del páncreas, la primera parte del intestino delgado, el conducto biliar y, a veces, parte del estómago y ganglios linfáticos cercanos. También implica la reconstrucción del tránsito intestinal.
- Pancreatectomía distal: Extirpa el cuerpo y la cola del páncreas, y con mayor frecuencia el bazo debido a la irrigación sanguínea compartida.
- Pancreatectomía total: Extirpa todo el páncreas y, en ocasiones, los órganos circundantes. Los pacientes requieren modificar su dieta y tomar medicamentos para el resto de su vida.
- Cirugía para cáncer que afecta los vasos sanguíneos cercanos: Requiere una intervención más compleja, con posible extracción y reconstrucción de partes de los vasos sanguíneos.
Cada una de estas operaciones conlleva riesgos como sangrado e infección. La recuperación suele ser larga. Las investigaciones muestran que la cirugía de cáncer de páncreas tiende a causar menos complicaciones cuando la realizan cirujanos altamente experimentados en centros que realizan muchas de estas operaciones.
Quimioterapia
La quimioterapia usa medicamentos fuertes para destruir las células cancerosas. Puede administrarse antes de la cirugía (neoadyuvante) para reducir el tamaño del tumor, o después (adyuvante) para eliminar células cancerosas que pudieran haber quedado y reducir el riesgo de reaparición. También puede ser el tratamiento principal si la cirugía no es una opción o cuando el cáncer está avanzado y se ha diseminado. La quimioterapia puede administrarse sola o en combinación con radioterapia. Fármacos comunes incluyen FOLFIRINOX, Gemcitabina y Nab-paclitaxel.
Radioterapia

La radioterapia utiliza haces de energía de alta potencia (rayos X, protones) para destruir las células cancerosas. Puede usarse junto con la quimioterapia (quimiorradiación), para reducir el tamaño de los tumores antes de la cirugía, o para aliviar el dolor o las obstrucciones causadas por el cáncer avanzado. Se utilizan técnicas avanzadas para atacar el tumor protegiendo al mismo tiempo el tejido sano circundante. La radioterapia corporal estereotáctica es una nueva forma de radioterapia para administrar de forma más precisa dosis altas a áreas más específicas del cuerpo.
Terapia Dirigida e Inmunoterapia
Estas opciones se utilizan con mayor frecuencia en personas que tienen mutaciones hereditarias o cáncer avanzado. La terapia dirigida ataca las células cancerosas que presentan cambios genéticos específicos. La inmunoterapia potencia las defensas naturales del cuerpo para ayudarle a combatir el cáncer.
Ensayos Clínicos
Los ensayos clínicos son estudios de nuevos tratamientos y presentan una oportunidad para probar las terapias más recientes. Podría desconocerse el riesgo de efectos secundarios.
Cuidados Paliativos: Un Enfoque Integral
Los cuidados paliativos son atención médica especializada para personas con enfermedades graves, como el cáncer de páncreas. Se centran en brindarle alivio de los síntomas, el dolor y el estrés de la enfermedad. No se limitan a los cuidados al final de la vida, sino que constituyen una parte importante de su tratamiento en cualquier etapa de la enfermedad.
Para obtener el mayor beneficio, se debe incorporar un equipo de cuidados paliativos en el primer diagnóstico para iniciar y facilitar las conversaciones con usted y su familia sobre sus objetivos de atención. Los especialistas en cuidados paliativos le explicarán objetivamente los pros y los contras de cada tratamiento y le ayudarán a sopesar los efectos secundarios de los tratamientos frente a los síntomas de la enfermedad misma.
El Equipo de Cuidados Paliativos
Los cuidados paliativos los brinda un equipo multidisciplinario de profesionales de la salud con capacitación especializada. Este equipo puede estar conformado por médicos, enfermeras, trabajadores sociales, psicólogos, consejeros, fisioterapeutas, profesionales de la salud mental y líderes espirituales. Trabajan junto con sus otros médicos para brindarle un nivel adicional de apoyo, tanto a usted como a su familia.
El equipo ayuda a controlar síntomas de cáncer como el dolor, fatiga, náuseas y problemas digestivos, pérdida de apetito o pérdida de peso, y ansiedad y estrés emocional. También responderán cualquier pregunta difícil sobre su enfermedad y ayudarán a su familia a comprender el nivel de atención que necesitará.
Manejo del Dolor en el Cáncer de Páncreas
Muchas personas con cáncer de páncreas presentan dolor relacionado con la enfermedad que disminuye su nivel de calidad de vida y de supervivencia. Los estudios indican que el 93% de los pacientes presentan dolor relacionado con el diagnóstico y el 83% reportan niveles moderados a graves de dolor. El dolor asociado con el cáncer de páncreas por lo general persiste a niveles graves aun cuando la enfermedad tenga una respuesta positiva al tratamiento.
Las causas del dolor asociado con el cáncer de páncreas son complejas, lo que hace difícil desarrollar estrategias para tratar el dolor:
- Lesiones nerviosas: Los tumores pueden invadir los nervios alrededor del páncreas; aproximadamente el 70% de los pacientes con cáncer de páncreas presentan complicaciones nerviosas.
- Bloqueo del conducto pancreático: Los tumores pueden bloquear el conducto pancreático principal, impidiendo que las enzimas digestivas lleguen al intestino delgado. Esto provoca dolor abdominal y desnutrición.
Dado que los cuidadores paliativos son expertos en el tratamiento del dolor, pueden recetar cualquier tratamiento que sea más eficaz. Aliviar el dolor debe ser una prioridad, ya que un tratamiento adecuado está relacionado con una mejor calidad de vida, una mejor respuesta al tratamiento contra el cáncer y una supervivencia prolongada.
Estrategias Farmacológicas para el Dolor
- Medicamentos de venta libre: Pueden ser una primera opción, pero no se recomiendan para tratar el dolor grave y crónico debido a los riesgos asociados (gastritis, úlceras, daño hepático/renal).
- Opioides: A la mayoría de los pacientes se les recetan opiáceos (morfina, codeína, oxicodona, fentanilo) para tratar el dolor. Si bien son efectivos, pueden causar efectos secundarios (somnolencia, comezón, náuseas, estreñimiento) y son potencialmente adictivos.
- Bombas analgésicas: Pequeños contenedores de analgésicos (generalmente opioides) implantados bajo la piel, que administran dosis más bajas directamente, reduciendo los efectos secundarios.
- Terapia de reemplazo de enzimas pancreáticas (TREP): Ayuda a reducir el dolor y mejorar la calidad de vida y la nutrición cuando las células cancerosas bloquean el conducto pancreático principal.
Estrategias No Farmacológicas e Intervencionistas
- Neurólisis del plexo celíaco (NPC): En este procedimiento ambulatorio, se inyecta alcohol en el plexo celíaco para destruir los nervios y aliviar el dolor abdominal durante 3 o 4 meses. Se suele realizar en pacientes con cáncer avanzado cuyo dolor no responde bien a los medicamentos.
- Esplacnicectomía toracoscópica (ET): Procedimiento mínimamente invasivo que corta las ramas nerviosas conectadas al páncreas para aliviar el dolor.
- Acupuntura: Esta práctica de la medicina tradicional china puede reducir el dolor visceral en un 30 a 50%, con un alivio que dura de varias horas a varios días.
- Estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (ENET): Estrategia no invasiva en la que electrodos colocados sobre la piel estimulan las células nerviosas con impulsos eléctricos de bajo voltaje, bloqueando las señales de dolor o estimulando la liberación de endorfinas.
- Marihuana y cannabinoides sintéticos: Aunque pueden reducir el dolor crónico en general, hay pocos datos específicos sobre su eficacia para el dolor en pacientes con cáncer de páncreas. Los cannabinoides sintéticos han sido aprobados para tratar náuseas y vómitos relacionados con la quimioterapia.
Otros Síntomas y su Manejo Paliativo
Ictericia Obstructiva
Debido a que la mayoría de los cánceres de páncreas se localizan en la cabeza (75%), la ictericia va a estar presente en el momento del diagnóstico en el 70-90% de los pacientes. Si no se trata, la ictericia obstructiva ocasiona una progresiva disfunción hepática y culmina en el fallo hepático y la consecuente muerte. Los cuidados paliativos buscan prolongar la vida mediante el alivio de esta amenaza y aumentar la calidad de la misma.
Métodos Paliativos No Quirúrgicos para Ictericia
- Drenaje biliar externo percutáneo: Puede realizarse en la mayoría de los pacientes, especialmente si presentan una dilatación importante de la vía biliar intrahepática.
- Endoprótesis (stents): Consiste en la colocación de endoprótesis percutánea o endoscópicamente, un método efectivo en el 90% de los casos. Las prótesis metálicas autoexpandibles (Wall stents) son más resistentes a la obstrucción y tienen mayor duración que las convencionales de polietileno. El procedimiento endoscópico suele considerarse de elección debido a menores complicaciones y mortalidad.
Derivaciones Quirúrgicas para Ictericia
Las derivaciones quirúrgicas se deben reservar para pacientes seleccionados. Lo que se pretende es modificar la causa de muerte de una complicación local a una enfermedad sistémica. Las derivaciones biliares quirúrgicas utilizadas son internas.
- Colecistoyeyunostomía: Conecta la vesícula biliar al yeyuno. Aunque es fácil de realizar, no es apoyada por la mayoría debido a los elevados índices de fallo y recidiva de la ictericia.
- Coledocoduodenostomía: Conecta el conducto biliar con el duodeno. Ha vuelto a contemplarse por su facilidad de realización y accesibilidad a la endoscopia si la ictericia recurre.
- Hepaticoyeyunostomía: Conecta el conducto hepático al yeyuno. Es la derivación preferida cuando no hay vesícula o no se quiere emplear el colédoco, presentando menores tasas de recidiva de ictericia y colangitis.
En el pasado, la mortalidad de las derivaciones quirúrgicas era alta, pero actualmente la mortalidad global de la paliación quirúrgica es del 2.5%, con una incidencia de complicaciones generalmente leves del 17.5-37%.
Obstrucción Duodenal
Los tumores pueden causar obstrucción duodenal, generando náuseas y vómitos persistentes. La paliación busca eliminar estos síntomas para mejorar la calidad de vida.
Nutrición y Bienestar
El cáncer de páncreas y sus tratamientos pueden dificultar la alimentación, la digestión y el mantenimiento de un peso saludable. La nutrición es fundamental, por lo que dietistas oncológicos ayudan a controlar efectos secundarios como las náuseas o la falta de apetito, planificar comidas, mantenerse hidratado y prevenir la desnutrición.
Apoyo Emocional y Social
Un diagnóstico de cáncer afecta mucho más que la salud física. Los servicios de apoyo para el cáncer de páncreas abordan los desafíos emocionales y psicológicos, incluyendo consejería, grupos de apoyo, trabajadores sociales y recursos para cuidadores. Hablar con un consejero, trabajador social o consejero pastoral o religioso puede ser de gran ayuda.
Bienestar emocional en las personas con cáncer
Cáncer de Páncreas en Etapa Terminal y Cuidados al Final de la Vida
Lamentablemente, el cáncer de páncreas en etapa 4, a veces conocido como cáncer de páncreas terminal, no tiene cura. La esperanza de vida en esta fase es muy baja; aproximadamente el 3% de las personas con cáncer de páncreas distante, o en estadio 4, sobrevivirán cinco años después del diagnóstico.
No hay forma de predecir cuándo ni con qué rapidez llegará el final de la vida. Al acercarse los últimos días de vida con cáncer de páncreas, su ser querido podría experimentar dolor intenso en la espalda y el abdomen. También podría mostrarse confundido, agitado o ansioso, retraído o dormir con más frecuencia. En este punto, el enfoque cambia de intentar curar la enfermedad a mantener la comodidad y el bienestar del paciente.
Los cuidados para pacientes terminales (hospice) brindan consuelo y apoyo a las personas que se acercan al final de la vida y a sus seres queridos. Permite a familiares y amigos cuidar y apoyar a su ser querido en casa o en residencias de cuidado, con la ayuda de personal de enfermería, trabajadores sociales y voluntarios capacitados. Los cuidados paliativos para el cáncer de páncreas en esta fase se centran en el control del dolor y los síntomas, el apoyo emocional, social y espiritual, y la ayuda para familiares y cuidadores.
Un diagnóstico de cáncer de páncreas en etapa terminal puede ser desalentador, pero existen opciones para garantizar que su ser querido se sienta cómodo y reciba la mejor atención, con la certeza de que el paciente nunca estará solo ante la necesidad de afrontar los cuidados paliativos.