Cuidados Esenciales para el Piercing en el Pezón

Introducción al Piercing en el Pezón

El piercing en el pezón es una forma popular de expresión corporal que ha ganado gran atractivo tanto en hombres como en mujeres, considerado por muchas personas como un accesorio estético y sensual. Famosas como Kendall Jenner, Bella Hadid y Rihanna han sido referentes de este tipo de perforación, que suele asociarse a la sensualidad, el erotismo y el estilo personal. Si bien por mucho tiempo se catalogaron como un accesorio "de mal gusto", hoy es uno de los más demandados.

Un piercing en el pezón es una perforación corporal que se realiza en la base de uno o ambos pezones. En esta se coloca una llamativa joya o argolla elaborada en oro, plata, acero quirúrgico u otros tipos de metales. Sin embargo, al tratarse de una zona muy sensible, su colocación implica un procedimiento que no está exento de riesgos y que requiere sumo cuidado durante el proceso de curación.

Antes de decidir hacerte un piercing en el pezón, es importante considerar tu tolerancia al dolor y tu sensibilidad personal, ya que la perforación puede causar molestias temporales o permanentes. Los piercings en el pezón pueden tardar más tiempo en cicatrizar que otras perforaciones corporales debido a la constante fricción y movimiento en esta área, por lo que es crucial estar preparado para dedicar tiempo y esfuerzo a los cuidados posteriores para garantizar una curación adecuada y sin infecciones.

Esquema de las perforaciones de piercing en el pezón

Tipos de Piercing en el Pezón

Aunque todo es relativo y va en función de las características de la persona en cuestión (contexto cultural, estilo y umbral del dolor), existen varios tipos de piercing de pezón. Actualmente, a través de diversas técnicas, cualquier tipo de pezón (invertido, sobresaliente o plano) es apto para esta perforación.

  • Piercing Horizontal: Este tipo de piercing atraviesa horizontalmente el pezón, desde un extremo hasta el otro.
  • Piercing Vertical: En este caso, el piercing atraviesa verticalmente el pezón, desde la base hasta la punta.
  • Piercing Diagonal: Una variante que combina las direcciones anteriores.
  • Piercing Múltiple: Hay quienes eligen hacerse múltiples piercings en un solo pezón en diversas direcciones.
  • Piercing de Pezón Invertido: Se realiza en pezones que no sobresalen hacia afuera, sino que están más planos contra la areola. El piercing se coloca en el área del pezón que está presente.

Pros y Contras de un Piercing en el Pezón

Beneficios Potenciales

Aquellos que encuentran atractivo el piercing en el pezón reportan varias ventajas más allá de la apariencia estética. La evidencia anecdótica -sobre todo de mujeres- sugiere que estas perforaciones incrementan la sensibilidad en el área y, por ende, la excitación sexual. Se ha postulado que la perforación, al igual que la joya, incrementan el estímulo de las terminaciones nerviosas externas e internas del pezón, a diferencia de uno sin perforar que solo tiene terminaciones nerviosas accesibles desde el exterior.

Es así como tener un piercing en esta zona tiene el potencial de incrementar el placer sexual de ciertas personas; algunos experimentan orgasmos más recurrentes y encuentros más divertidos. De acuerdo con observaciones realizadas a través de resonancia magnética, se determinó que la estimulación del pezón activa una zona del cerebro llamada «corteza sensorial genital», que es la misma que tiene actividad mediante la estimulación de la vagina, el clítoris y el cuello uterino.

Asimismo, una encuesta científica indicó que un 82 % de las mujeres y un 52 % de los hombres manifestaron un incremento de su excitación sexual con el estímulo de los pezones. Como complemento, una serie de factores psicológicos hacen de estos accesorios un atractivo para el sexo, ya que quienes los usan tienden a sentir más confianza y destreza sexual, mientras que para la pareja puede ser un estímulo visual.

Riesgos y Posibles Complicaciones

Al igual que otras formas de arte corporal, los piercings en el pezón no están exentos de riesgos. La misma naturaleza sensible de la zona hace que sea una intervención dolorosa y susceptible a infecciones, de ahí la importancia de hacerlo solo de la mano de un profesional. Hay que tener en cuenta que la perforación de la piel debilita su papel como barrera protectora contra las bacterias, y dado que en los pezones el proceso de curación es más lento, los riesgos son aún mayores. Sus principales complicaciones incluyen:

  • Infecciones: El tejido sensible y perforado es susceptible a la entrada de virus y bacterias. Este riesgo es mayor si el equipo utilizado no está debidamente esterilizado. Al igual que otras intervenciones con agujas, hay probabilidades de contraer infecciones como VIH, hepatitis B y C, y virus del herpes simple. Además, tiempo después de la perforación, pueden presentarse infecciones bacterianas si no se aplican los cuidados posteriores adecuados.
  • Formación de Abscesos: Cuando las infecciones bacterianas progresan, pueden aparecer abscesos en los pezones. Provocan hinchazón, enrojecimiento, pus y, a veces, sangrado. Requieren tratamiento médico, pues deben drenarse y abordarse con antibióticos.
  • Riesgo de Desgarro: El tejido delicado que recubre los pezones es sensible a los desgarros. Si el piercing no se coloca con la técnica adecuada o si el profesional no precisa bien el espacio de la perforación, hay un alto riesgo de sufrir esta complicación. Además, una vez colocado, puede engancharse accidentalmente en la ropa u otras superficies, lo que también puede causar un desgarro.
  • Daño en el Nervio: En raros casos, el piercing en el pezón puede causar daño nervioso, manifestándose con dolor persistente, malestar y pérdida de la sensibilidad. Los desgarros y las infecciones no tratadas aumentan este riesgo.
  • Cicatrices Queloides: Las complicaciones durante el proceso de curación aumentan las probabilidades de que se formen cicatrices antiestéticas como los queloides. Esto también es posible si hay antecedentes de este tipo de cicatrices.
  • Reacción Alérgica: El metal utilizado en la joya puede causar reacciones alérgicas (ardor, enrojecimiento, comezón, irritación). Para evitarlo, se recomienda el uso de materiales biocompatibles como el acero quirúrgico o el titanio.
  • Tiempo de Curación Lento: Debido a sus características sensibles, la piel del pezón tarda más en sanar en comparación con otras zonas del cuerpo.
Infografía sobre los riesgos comunes de los piercings

El Proceso de Perforación

Si estás convencido de realizarte un piercing en el pezón, confía siempre en un estudio profesional. Las perforaciones en el cuerpo son procedimientos con riesgos, por ello, no deben realizarse de manera artesanal o casera. Es primordial acudir a un profesional autorizado, que tenga licencia y experiencia. Al visitar el estudio, hay que verificar que cuente con estrictas medidas de higiene y que tenga los equipos adecuados.

Antes del procedimiento, el profesional te presentará los tipos de joyas y explicará sus pros y contras. Una vez elijas la deseada, es posible que te pidan llenar un formulario de consentimiento. Posterior a esto, se inicia con la desinfección y limpieza de la zona, y el técnico esterilizará las joyas y mostrará el equipo de trabajo para garantizar que todo cumple con las estrictas medidas de higiene. Con todo listo, se sujeta el pezón con una pinza para proceder con la introducción de la aguja, momento en el que se suele pedir respirar profundo y pausado.

Tras hacer la perforación, se introduce al instante la joya y se aplica una venda para bloquear el sangrado. Es normal presentar sangrado e inflamación durante los primeros días; si esto no mejora a las dos semanas, es crucial consultar a un médico.

Intensidad del Dolor

La perforación del pezón es considerada una de las más dolorosas. En una escala del 1 al 10, el dolor llega a ser de 8, ya que atraviesa zonas muy sensibles y delicadas. Por este motivo, los perforadores suelen recomendar probar primero con un piercing en otra parte del cuerpo, como la oreja o la nariz. Sin embargo, la realización es muy rápida y el dolor, aunque es intenso, suele ser breve.

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Guía Detallada de Cuidados Post-Perforación

Los piercings en el pezón requieren cuidados muy específicos porque tienen un tiempo de cicatrización más alto y complejo. La clave para evitar complicaciones es tener algunas precauciones antes y después de la intervención. Como cualquier herida abierta, la piel queda expuesta a posibles infecciones hasta que sane.

Una vez que te hayas hecho el piercing, es crucial seguir las instrucciones de cuidado posterior proporcionadas por tu perforador y mantener una buena higiene para prevenir infecciones y promover una curación adecuada. En este periodo, tendrás que asegurar una óptima limpieza de la zona y evitar su contacto con superficies que puedan lesionar o infectar la piel.

Higiene y Limpieza Diaria

  • Manos Limpias: Tus manos deben estar limpias antes de tocar el piercing.
  • Productos Recomendados: Limpia el área del piercing (mínimo) dos veces al día con agua tibia y jabón neutro, o con una solución salina estéril. Puedes preparar tu propia solución salina mezclando 1/4 de cucharadita de sal de mar sin yodo en una taza de agua tibia. El suero fisiológico para higiene ocular y/o nasal, compuesto por agua purificada y NaCl al 0,9%, también es adecuado.
  • Frecuencia y Método: Procura limpiar después de la ducha. Si un día no te duchas, lava tus manos a conciencia y deja que corra suficiente agua en el piercing antes de empezar a limpiarla. Puedes utilizar una gasa o un bastoncillo para aplicar el jabón o el suero, siempre aclarando bien.
  • Secado Adecuado: Después de limpiar, asegúrate de secar completamente el área con una toalla limpia o una gasa estéril para evitar la humedad, que puede propiciar el crecimiento de bacterias y aumentar el riesgo de infección. Deja secar la zona al aire libre sin utilizar toallas.
  • Productos a Evitar: ¡No uses algodón!, ya que podría dejar restos que infectarían tu herida. Evita productos químicos fuertes como el alcohol, el agua oxigenada y la povidona yodada, porque matarán las células que cicatrizan y retrasarán la curación. Tampoco son recomendables lociones, cremas, aceites esenciales, protectores solares o perfumes en el área, ya que pueden irritar o crear infección.
  • Manejo de Costras: Si se forman costras, límpialas cuidadosamente en la ducha, con las manos limpias y la perforación húmeda. De lo contrario, podrías arrancar no solo la costra, sino también piel en etapa de curación, dejando la herida desprotegida y con riesgo de infectarse. No debes arrancarlas o rascarlas, ya que esto puede interferir con la cicatrización.

Manejo de la Joya y la Zona

  • No Tocar ni Manipular: Evita tocar o manipular el piercing innecesariamente (excepto durante la limpieza), ya que esto puede introducir bacterias y aumentar el riesgo de infección.
  • No Girar la Joya: Una vez colocada la joya, déjala fija sin tocarla. Girarla o moverla aumenta el riesgo de lesión y desgarros.
  • Ropa y Actividad Física: Usa ropa suelta y transpirable, como prendas de algodón suaves, que permitan que el área del piercing respire y minimicen el contacto. Evita la ropa ceñida, sujetadores con aros o lencería que puedan frotar, enganchar o irritar el piercing hasta que la piel sane por completo. Si duermes encima del piercing, la inflamación tardará en irse, la cicatrización se retrasará y la perforación podría inclinarse, lo que llevaría a complicaciones. Si haces deporte, evita actividades que puedan ejercer presión o frotar el piercing durante el proceso de curación.
  • Evitar Contacto Sexual: Lo mejor es evitar el contacto sexual, pues la pareja también puede contaminar la zona al tocarla o besarla, y cualquier tipo de roce es molesto y puede provocar una infección.

Entornos y Actividades de Riesgo

Durante el proceso de curación del piercing en el pezón, evita exponerte en lugares como saunas, piscinas, balnearios, la playa y duchas públicas. Lo mejor es alejarte de estos sitios hasta que la herida sane por completo. En verano, especialmente la primera semana, evita meterte en el mar, piscinas o ríos. Después de ese tiempo, limpia tu perforación con suero fisiológico tras cada baño para evitar que los gérmenes provoquen una infección.

Cambio de Joyería

Es importante esperar hasta que el piercing esté completamente curado antes de cambiar la joyería inicial. Una vez la joya sea insertada en el pezón, tendrás que dejarla fija hasta que la cicatrización se complete; evita retirarla para dormir o para cambiarla por otro diseño. Consulta a tu perforador sobre cuándo es seguro realizar cambios y que sea él quien los realice, ya que el agujero del pezón se cierra más rápido. Espera al menos 30 días para que tu profesional revise la perforación y, si está preparada, te cambie la joya por una más corta.

De ser necesario, por ejemplo tras una revisión médica, puedes ponerte un retenedor (un elemento no metálico que no interfiere con los exámenes médicos) que suele conseguirse en la misma tienda donde se realiza la perforación.

Tiempo de Curación y Cicatrización

Debido a sus características sensibles, la piel del pezón tarda más en sanar en comparación con otras zonas del cuerpo. El periodo de curación suele durar entre 6 y 8 semanas, pero se estima que la cicatrización completa se logra en un periodo de entre cuatro y seis meses, pudiendo alargarse hasta un año en algunos casos. Aunque lo peor pasará alrededor de los 3 o 4 meses, es fundamental seguir los cuidados durante todo el proceso.

Tipos de Joyas y Materiales

La principal característica del piercing en el pezón es que tiene dos salidas, por lo que se pueden colocar varios tipos de joyas. Las más utilizadas suelen ser las barras, los aros y los escudos.

  • Joyería Inicial: Para empezar, dado que esta perforación es más dolorosa, lo mejor es iniciar con barras. Son fijas, corren menos riesgo de desgarros y favorecen el proceso de curación. Se recomienda tener de primeras un barben de Titanio Grado Implante F136, ya que este material es hipoalergénico y favorecerá la curación y cicatrización. El perforador colocará una barra más larga inicialmente para acomodar la hinchazón.
  • Joyería para Pezones Curados:
    • Barras: Pueden incluir abalorios llamativos y son elegidas para perforaciones horizontales, verticales o inclinadas. Son menos sensibles a los roces con la ropa, lo cual es ventajoso si practicas deporte.
    • Aros o Argollas: Son llamativos y lucen muy sexis. Se enganchan más fácilmente en la ropa, por lo que se recomienda usarlos solo cuando la perforación haya cicatrizado por completo. Estos pueden ser completos (con una única bola central) o abiertos (con dos extremos y una bola en cada uno), comúnmente en piercings horizontales.
    • Escudos: Su base es una barra, pero tienen diferentes diseños que sobresalen y añaden un elemento decorativo distintivo.
  • Materiales Recomendados: Uno de los materiales preferidos es el titanio (especialmente de grado implante), ya que es hipoalergénico y no suele causar problemas. También hay joyas en oro (de 14 o 18 quilates, considerados implantables), en plata y en platino para quienes buscan algo más llamativo y lujoso. En última instancia, están los de acero, que suelen ser más asequibles; sin embargo, en este caso es importante asegurarse de que sea de buena calidad, preferiblemente acero quirúrgico, ya que algunas variedades pueden provocar alergias y más riesgo de infecciones.
Ejemplos de joyas para piercing en el pezón

Preguntas Frecuentes sobre el Piercing en el Pezón

¿Cuánto duele un piercing en el pezón?

Es una de las perforaciones más dolorosas. En una escala del 1 al 10, el dolor llega a ser de 8, debido a que atraviesa zonas muy sensibles y delicadas.

¿El piercing puede cerrarse?

Sí, si retiras el piercing por tiempo prolongado. El agujero puede hacerse más pequeño, e incluso cerrarse, tras varias semanas. Si esto ocurre, es necesario acudir de nuevo a un técnico profesional para reabrirlo.

¿Un piercing en el pezón afecta la lactancia?

Cuando la perforación del pezón cicatriza bien, no hay problemas para amamantar. Por supuesto, hace falta retirarse la joya para no exponer al bebé al riesgo de asfixia o de lesiones; antes y después de quitar el accesorio, debes lavarte bien las manos. Sin embargo, las infecciones, una mala cicatrización o el daño en los nervios durante la curación del piercing sí pueden repercutir de forma negativa en la lactancia futura, aunque no es algo muy frecuente.

¿El piercing produce cambios en el pezón?

La forma del pezón o de las areolas no cambia con esta perforación. El accesorio hace que luzcan más notorios y pronunciados. Además, en algunos casos incrementa la sensación de sensibilidad al tacto.

¿Un piercing en el pezón aumenta el riesgo de cáncer de mama?

No. Hasta la fecha no hay evidencia científica que asocie estas perforaciones con el cáncer de mama. Aunque hay quienes creen que complicaciones como los abscesos y los queloides derivan en tumoraciones, esto no es verdad. Al principio, los bultos alrededor del piercing sí pueden confundirse con síntomas iniciales de cáncer de mama inflamatorio, pero esto se descarta en la consulta médica.

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