Las personas mayores pueden necesitar cuidados domiciliarios cuando están delicadas o débiles, sobre todo después de haber sido dadas de alta de un hospital o centro de rehabilitación. Los cuidados simples suelen ser proporcionados por familiares, amigos o ambos. Una atención más compleja puede requerir que determinados profesionales de la salud (como enfermeras y terapeutas) y otros (como ayudantes sanitarios en el hogar y trabajadores sociales) atiendan al paciente en su domicilio. Estos cuidados generalmente están coordinados por una agencia de cuidados de salud en el hogar y supervisados por un médico. Los cuidados pueden ser necesarios sólo de forma temporal o durante largo tiempo.
Medicare ofrece servicios si se considera que el paciente está confinado en su domicilio, lo que por lo general significa que sólo sale de su casa para las citas médicas o emergencias. Puede ser necesaria una enfermera para cambiar los apósitos o administrar fármacos mediante inyección. Quizá sea necesario un fisioterapeuta para ayudar a las personas a recobrar la fuerza y el equilibrio o a recuperarse de un accidente cerebrovascular. También puede necesitarse asistencia en casa para ayudar a la persona a realizar las compras, preparar las comidas, salir en la silla de ruedas, dar un paseo o bañarse. Un asistente social puede determinar si una persona está recibiendo los servicios que necesita y recomendar otros servicios adicionales si fuesen necesarios. Un trabajador social también puede ayudar a organizar los desplazamientos desde y hacia los sitios de visita médica。
Coordinación, comunicación y modelos de atención en el hogar
En el cuidado domiciliario de la salud es importante la comunicación entre todas las personas involucradas. Cualquier cambio en la situación de la persona debe ser comunicado de forma inmediata a la enfermera o al médico del paciente. A veces el profesional de asistencia primaria coordina un equipo de profesionales de la salud que trabajan juntos para proporcionar una atención mejor a las personas que viven en su propio domicilio y tienen una enfermedad crónica o discapacidad. En Estados Unidos este servicio se denomina patient-centered home (hogar centrado en el paciente). En algunas situaciones, un responsable de atención u otro miembro del equipo puede ser responsable de la coordinación de la atención.
El cuidado en el hogar puede reducir significativamente la ocupación en hogares de ancianos y es menos costoso cuando las visitas de los ayudantes y el personal de enfermería se programan de forma adecuada. En Estados Unidos, Medicare proporciona cobertura para los servicios de asistencia en el hogar que se clasifican como asistencia de enfermería especializada, incluyendo el cuidado de heridas y la vigilancia de enfermedades como la insuficiencia cardíaca o la diabetes. Sin embargo, la cantidad y plazo para dicha cobertura es limitada. Cuando ya no se necesita atención especializada, por lo general, las personas se hacen responsables del coste de cualquier atención de enfermería adicional. Los seguros de cuidado a largo plazo, o Medicaid para quienes cumplan sus requisitos, pueden cubrir servicios de atención domiciliaria. Los veteranos también pueden presentar los requisitos necesarios para recibir servicios de atención domiciliaria en función de sus necesidades y grado de discapacidad.
- Para que el cuidado de salud en el hogar sea cubierto por el seguro, se requiere que un médico certifique que es necesaria la atención domiciliaria y, para Medicare, que el paciente reúna los requisitos de Medicare para la atención domiciliaria.
- PACE (program for all-inclusive care for the elderly) está cubierto por Medicare y Medicaid en Estados Unidos y está disponible en ciertas áreas para personas de 55 años o más que cumplen normas estatales. Los servicios permiten que casi todos los participantes vivan en casa, con cuidados en una institución si es necesario. El equipo interdisciplinario puede incluir médicos, enfermeras, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, asistentes sociales, dietistas y chóferes.

Otros modelos de atención domiciliaria y ejemplos prácticos
Se han desarrollado varios modelos de atención médica dirigidos a la atención domiciliaria para mantener a los adultos mayores fuera de hospitales y residencias. El Independence at Home Demonstration (IAH) y el Hospital at Home (HAH) buscan mantener a las personas en casa mediante atención médica domiciliaria intensiva y coordinación entre médicos, enfermeras y otros profesionales. El modelo ET3 permite a equipos de ambulancia decidir dónde recibir atención, pudiendo trasladar a la persona a un centro de atención de urgencias, al consultorio o iniciar tratamiento en casa.
El programa Acute Hospital Care at Home (AHCAH) fue lanzado por CMS en 2020 para ofrecer mayor flexibilidad a hospitales. En paralelo, el uso de la telemedicina está en alza, permitiendo monitoreo, ajuste de tratamientos y orientación en tiempo real desde casa.
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Salud, nutrición y autocuidado del adulto mayor
La nutrición y la hidratación son pilares para la salud cognitiva y física. Una dieta variada y equilibrada, rica en proteínas, fibra, vitaminas y minerales, junto con un control adecuado de la ingesta de líquidos, ayuda a mantener la movilidad y la función cognitiva. La dieta mediterránea, con aceite de oliva, pescado, legumbres, frutas y vegetales, se recomienda especialmente para adultos mayores.
La actividad física suave y adaptada mejora la movilidad, fortalece músculos y reduce riesgos de caídas. Mantener la mente activa con juegos de memoria, lectura y actividades manuales, y asegurar un entorno seguro en casa con buena iluminación y apoyos, son medidas esenciales. El control de la medicación mediante pastilleros y la consulta regular con el especialista evitan errores y efectos adversos.
El cuidado del cuidador es fundamental: buscar ayuda, evitar el aislamiento, organizar descansos, hacer ejercicio y mantener redes de apoyo. El autocuidado comprende alimentación adecuada, higiene, manejo de relaciones sociales, ejercicio, adecuada gestión de medicamentos y búsqueda de información sobre signos y síntomas de enfermedades. Es un proceso voluntario que requiere aprendizaje y apoyo de la familia y del personal sociosanitario.
Situación en Chile y consideraciones culturales
En Chile, la vida adulta mayor presenta indicadores de envejecimiento poblacional y dependencia. Muchas veces el cuidado recae en mujeres como esposas e hijas, conllevando sobrecarga y efectos en la salud y la vida laboral de las cuidadoras. Se han implementado programas como Cuidados Domiciliarios para apoyar a adultos mayores en situación de dependencia moderada a severa, a cargo de asistentes domiciliarios capacitados. Es crucial respetar la intimidad, proteger la seguridad y la libertad de la persona mayor, y compartir la carga de cuidado para evitar maltrato y agotamiento.
La Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores y su bienestar son principios relevantes en la región. El enfoque debe combinar calidad de atención, ética, autonomía y dignidad centrada en la persona.
Hacia una atención integral y humana
La atención moderna al adulto mayor busca “cuidar bien” y humanizar los cuidados, con residencias funcionales y multidisciplinares que prioricen ética, autonomía y dignidad. Es fundamental adaptar la atención a cada persona, identificando síndromes geriátricos mediante la regla de las «ies» (Inmovilidad, Inestabilidad, Incontinencia, Etc.), para intervenir de forma temprana e integral.

¿Eres cuidador? Guía práctica
- Reconoce signos de sobrecarga en sí mismo y en la persona cuidada; busca ayuda cuando sea necesario.
- Planifica descansos y redes de apoyo; evita el aislamiento.
- Prioriza la autonomía del paciente y fomenta su participación en decisiones.
- Comunica de forma clara entre todos los actores del cuidado.
- Consulta a profesionales para asesoría en nutrición, ejercicio y manejo de medicamentos.
Riesgos y señales de alarma en la familia cuidadora
La carga de cuidar puede afectar física y emocionalmente; signos como agotamiento, ansiedad y depresión requieren atención profesional. Mantener una actitud empática, respetar la dignidad y buscar apoyo puede mejorar la calidad de vida tanto del cuidador como de la persona atendida.
Conclusiones no formales
El cuidado del adulto mayor es un arte que implica saber combinar conocimiento clínico, empatía y ética. La persona mayor merece atención de especialistas cuando se requiere, pero también cuidado humano, compañía y seguridad diaria. La tecnología, la robótica y modelos innovadores pueden complementar la atención tradicional para mejorar la calidad de vida en casa y en la comunidad.

| Modelo | Objetivo | Beneficios clave | Limitaciones |
|---|---|---|---|
| PACE | Cuidados integrales en el hogar para mayores | Vivir en casa; equipo interdisciplinario | Disponibilidad geográfica limitada |
| Hospital at Home | Cuidados hospitalarios en casa | Reducir días hospitalarios; satisfacción | Necesita supervisión hospitalaria constante |
| IAH | Cuidado en casa para crónicos | Reducción de ingresos hospitalarios | Requiere coordinación compleja |