La Situación de los Jubilados en Cuba

Cuba enfrenta un acelerado envejecimiento poblacional, siendo el más rápido de América Latina, con más del 24% de su población de 60 años o más. Se proyecta que esta proporción superará el 30% para el año 2030. Este fenómeno demográfico se desarrolla en un contexto de crisis económica profunda, caracterizada por una inflación descontrolada, desabastecimiento crónico y un deterioro generalizado de los servicios públicos, factores que agravan significativamente las condiciones de vida de los adultos mayores y comprometen su salud física y mental.

Foto temática: Adulto mayor en Cuba con bastón, reflejando el envejecimiento poblacional

Realidad Económica y Social de la Tercera Edad

Insuficiencia de las Pensiones: Un Panorama Crítico

La realidad de los jubilados en Cuba quedó expuesta con una crudeza inédita tras la publicación de los resultados de una encuesta nacional realizada entre septiembre y octubre. El estudio, elaborado por la Asociación Sindical Independiente de Cuba (ASIC), recogió las experiencias de 506 personas mayores de 60 años en provincias como La Habana, Cienfuegos, Artemisa, Matanzas y Sancti Spíritus. Este informe reveló un panorama de precariedad, abandono y desprotección que atraviesa todos los ámbitos de la vida en la tercera edad.

Según la encuesta, un impactante 99% de los jubilados no cubre sus necesidades básicas de alimentación, vivienda y medicamentos. Solo cinco de un total de 506 personas consideran que el monto recibido es suficiente para vivir dignamente. Esta cifra evidencia una profunda crisis humanitaria en el sistema de pensiones cubano. La falta de ajuste proporcional frente al incremento acelerado del costo de vida ha generado una situación de pobreza estructural en la tercera edad, obligando a los adultos mayores a enfrentar la inflación, la escasez de productos básicos y el deterioro de los servicios públicos con ingresos insuficientes para cubrir sus necesidades más elementales.

Cifras Oficiales y Ajustes de Pensiones

La Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) reportó en 2024 la existencia de 1.774.310 beneficiarios del sistema de seguridad social, con una pensión media nacional de 2.192 CUP. En septiembre de 2025, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) anunció un aumento parcial de pensiones. Las pensiones inferiores a 2.472 CUP se incrementaron en 1.528 CUP, mientras que las comprendidas entre 2.473 y 3.999 CUP fueron ajustadas hasta 4.000 CUP. La medida contempla un incremento para aquellos que reciben hasta 4.000 pesos mensuales hoy, por concepto de edad, de invalidez y para los que tienen pensión unificada. Se ha venido trabajando intensamente en buscar propuestas para una solución e, incluso, variantes de financiamiento para sustentar esta decisión. La medida demanda un aumento de 22.000 millones de pesos anuales en el gasto del presupuesto de la seguridad social. Sin embargo, este ajuste ha sido neutralizado por una inflación real que, según economistas independientes y medios como Diario de Cuba y CubaNet, supera ampliamente los tres dígitos, con precios de alimentos y bienes esenciales que triplican o cuadruplican los valores oficiales.

Infografía: Brecha entre la pensión media y el costo de la canasta básica en Cuba

El divorcio entre las cifras oficiales y la realidad cotidiana es total. La pensión mínima de 4.000 CUP equivale a menos de 9 dólares al tipo de cambio informal y solo cubre un tercio del costo de la canasta alimentaria básica estimada por la propia ONEI (más de 12.000 CUP mensuales por persona en La Habana). Como resultado, la mayoría de los jubilados vive por debajo del umbral de subsistencia, dependiendo de remesas o ayuda familiar para sobrevivir.

Trabajo Informal y Dependencia de Remesas

El reporte subraya que el 97,8% de los jubilados se ha visto forzado a buscar ingresos adicionales mediante actividades informales o de supervivencia. Entre estas actividades se incluyen la venta ambulante, la realización de oficios domésticos, la custodia nocturna o trabajos de reparación. Los testimonios recogidos en el estudio incluyen actividades como vender en las calles productos variados, trabajar como custodios nocturnos, realizar labores domésticas remuneradas, recoger materias primas, carpintería, plomería, electricidad informal, costura y reparaciones, y venta ambulante de alimentos. Nueve de cada diez jubilados (90,7%) continúan trabajando después de su retiro oficial, una realidad que contradice el concepto mismo de jubilación como periodo de descanso y disfrute. Esta situación forzosa expone a personas de edad avanzada, muchas con problemas de salud, a condiciones laborales informales sin protección social, incrementando su vulnerabilidad física y económica. El comercio informal no autorizado se ha convertido en una válvula de escape económica en las calles cubanas, donde cientos de vendedores ambulantes comercializan productos sin las licencias que exige el marco legal vigente.

En cuanto a las remesas, según el centro de estudios Cuba Siglo XXI, estas alcanzaron 1.972 millones de dólares en 2023, aunque se estimó una caída del 43% en 2024, situando el flujo total en torno a 1.890 millones de dólares. El conglomerado militar GAESA captó solo el 4,1% del total a través de canales formales, lo que refleja un desplazamiento hacia redes informales de envío.

Foto: Adulto mayor realizando trabajo informal en un mercado callejero

Percepción de Injusticia y la Demanda de Ajuste

Un 99,4% de los jubilados considera que las pensiones no reflejan de manera justa los años trabajados, evidenciando una profunda insatisfacción y sensación de injusticia entre la población jubilada cubana. La falta de correspondencia entre los años de esfuerzo laboral y el monto de la pensión genera frustración, ya que los adultos mayores sienten que su dedicación y aportes a lo largo de décadas no son reconocidos ni valorados por el sistema previsional. Además, el 98,2% considera necesario que las pensiones se ajusten automáticamente al aumento del costo de vida y la inflación, una medida que actualmente no existe o no funciona efectivamente en Cuba. En un contexto donde los precios de alimentos básicos se han multiplicado exponencialmente mientras las pensiones permanecen estancadas o con incrementos mínimos, este ajuste automático representa una demanda urgente para garantizar la supervivencia digna.

Desafíos en la Salud, Vivienda y Conectividad

Colapso del Sistema de Salud Pública

El consenso es abrumador: 99,4% afirma que la pensión mínima actual no es suficiente para garantizar una vida digna. Los jubilados describen una salud pública colapsada, donde conseguir una aspirina se ha vuelto un acto heroico. Los hospitales carecen de medicinas, agujas y, en ocasiones, hasta de electricidad. Muchos aseguran que los médicos emigran o son enviados en misiones internacionales, mientras los pacientes envejecen y mueren esperando atención. El 95,7% de las personas encuestadas reporta haber tenido dificultades para acceder a atención médica, medicamentos y diagnósticos básicos. Renunciar a un tratamiento médico se ha convertido, para muchos jubilados, en un acto de resignación ante la imposibilidad de acceder a los medicamentos necesarios. Los ancianos racionan sus dosis, comparten pastillas con los vecinos o recurren a remedios caseros para aliviar el dolor. La situación impide garantizar atención adecuada y continuidad terapéutica. Las expresiones más frecuentes entre los afectados son contundentes: “La atención médica es un desastre” y “No hay medicamentos ni calidad de vida”, evidenciando el colapso del sistema público de salud.

Cuba enfrenta grave crisis de salud por falta de medicamentos

El 96,4% considera que hospitales y hogares de ancianos no ofrecen condiciones adecuadas de atención, infraestructura ni cuidado personal, lo que revela una crisis estructural en estas instituciones. Los comentarios apuntan a deficiencias críticas como instalaciones deterioradas, falta de personal capacitado, ausencia de medicamentos y suministros básicos, hacinamiento, mala alimentación, carencia de actividades recreativas y terapéuticas, y condiciones de higiene deficientes. El hambre se ha convertido en una rutina cotidiana para los jubilados, cuyo plato diario se reduce a arroz, azúcar, pan y una dosis inevitable de resignación. El 93,7% ha tenido que recurrir a servicios privados e informales de salud debido a la falta de respuesta en el sistema estatal, lo que representa un gasto adicional insostenible para sus ya insuficientes pensiones. Aunque Cuba prohíbe formalmente la medicina privada, miles de profesionales de la salud ejercen de manera clandestina, creando un sistema paralelo consolidado que evidencia el fracaso del modelo de salud pública para responder a las necesidades reales de la población.

El 98,8% percibe un deterioro progresivo en la atención médica y social destinada a adultos mayores, confirmando una tendencia de abandono institucional prácticamente unánime. Las políticas sociales dirigidas a los ancianos prácticamente no existen, dejándolos a sobrevivir sin apoyo institucional y dependiendo de la ayuda de vecinos o familiares que han emigrado. El Estado cubano ha renunciado a su obligación de proteger a sus ciudadanos más vulnerables, y la vejez en Cuba se transita sin respaldo gubernamental ni esperanza palpable.

Vivienda Precarias y Exclusión Digital

Otro punto crítico es que la mayoría de los ancianos habita en viviendas con filtraciones, humedad, moho o riesgo de derrumbe, sin acceso a materiales ni permisos para repararlas. Ante la lluvia, muchos solo pueden esperar que el techo resista, conscientes de la fragilidad de su hogar. Lo que debería ser un refugio seguro se ha transformado en una amenaza constante, y la ruina material de las casas refleja el abandono y la desprotección por parte del Estado. Adicionalmente, el 69,2% de los jubilados no dispone de acceso a Internet en sus hogares, lo que profundiza la brecha digital y limita la gestión de trámites, el acceso a información y el contacto con familiares emigrados. Esta exclusión tecnológica refuerza el aislamiento social y emocional de un sector ya afectado por la pobreza, la soledad y el deterioro físico.

Marco Legal y Trámites Migratorios para Pensionados

Leyes y Decretos Relevantes sobre Seguridad Social

Diversas normativas rigen la seguridad social y las pensiones en Cuba. Entre ellas se encuentran:

  • INSTRUCCIÓN No.6 SOBRE LA DETERMINACION DE LA CUANTIA DEL NUEVO SALARIO PARA LA APLICACIÓN DEL ARTICULO 82 DE LA LEY DE SEGURIDAD SOCIAL A LOS JUBILADOS REINCORPORADOS AL TRABAJO EN ENTIDADES DONDE PAGAN LA CONTRIBUCION ESPECIAL A LA SEGURIDAD SOCIAL (Identificador de norma: GOC-2000-1200-O78).
  • Liberación por jubilación de varios funcionarios:
    • Juana Silvera Nuñez del cargo de presidenta de la Comisión Nacional Cubana de la UNESCO (Identificador de norma: GOC-2000-984-O68).
    • Eulogia Graciela Prieto Martin del cargo de vicepresidenta del Tribunal Supremo Popular (Identificador de norma: GOC-2000-891-O63).
    • Roberto Mendoza Fernandez del cargo de Fiscal de la Fiscalía General de la República (Identificador de norma: GOC-2000-354-O30).
    • María Esperanza Milanés Torres como Jueza del Tribunal Supremo Popular (Identificador de norma: GOC-2020-231-O23).
  • Incremento de las pensiones (Identificador de norma: GOC-2025-344-O71).
  • Establece precisiones sobre la reincorporación al trabajo de los pensionados (Identificador de norma: GOC-2021-463-O51).
  • Establece una excepción al límite máximo para el cálculo de las pensiones por edad y permite reincorporar al pensionado al mismo cargo que desempeñaba al momento de obtener su pensión (Identificador de norma: GOC-2021-462-O51).
  • Dispone el incremento de pensiones por edad e invalidez total de los jubilados del Régimen General de Seguridad Social (Identificador de norma: GOC-2018-661-EX64, Estado: Derogada).
  • Autoriza la simultaneidad del cobro de la pensión y el salario a los jubilados por edad que se contratan en el Sistema del Banco Central de Cuba, para laborar como Gestores Cobradores de Créditos Personales (Identificador de norma: GOC-2007-812-O55).
  • Resolución 43 de 2012 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social: Establece las regulaciones laborales aplicables a los trabajadores que solicitan viajar al exterior por asuntos particulares.
  • Resolución No. 44 de 2012 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, del 13 de octubre de 2012: Procedimiento para el cobro de las pensiones del régimen de seguridad social de los beneficiarios que salgan del territorio nacional.
  • Ley No.105 de Seguridad Social de la Asamblea Nacional del Poder Popular: Establece lo relativo a la Seguridad Social.
  • Decreto No. 283 del Consejo de Ministros: Reglamento de la Ley de Seguridad Social.
  • Decreto No. 99, “Modificativo del Decreto 283 Reglamento de la Ley de Seguridad Social”, de 29 de noviembre de 2023.

Adicionalmente, la Ley de ciudadanía y migración aprobada el 19 de julio de 2024 por la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, entrará en vigor 180 días después de su publicación oficial.

Preguntas Frecuentes sobre el Cobro de Pensiones en el Exterior

Para los jubilados cubanos que residen o viajan al exterior, existen regulaciones específicas y consideraciones importantes:

  1. ¿Cómo y dónde cobran las pensiones los jubilados y pensionistas en Cuba?

    Los jubilados y pensionistas en Cuba cobran sus pensiones en las sucursales bancarias correspondientes o a través de un representante legalmente autorizado, de acuerdo con las regulaciones vigentes.

  2. ¿Cuál es el período de tiempo máximo permitido para que un ciudadano cubano se encuentre de viaje en el exterior sin afectar el cobro de su pensión?

    Un ciudadano cubano puede permanecer de viaje en el exterior por un período de hasta 24 meses sin que ello afecte el cobro de su pensión.

  3. Cuando un pensionado necesite prolongar su estancia en el exterior por más de 24 meses, ¿qué trámite requerirá para solicitar una prórroga para el cobro de su pensión?

    El pensionado deberá solicitar una prórroga de su estancia en el exterior. Es crucial mantener su documentación actualizada y estar atento a la entrada en vigor de la nueva Ley de Migración para conocer los requisitos específicos.

  4. En el caso de que un pensionado viaje al exterior pero no desee autorizar el cobro de su pensión a otra persona, ¿cómo y cuándo cobraría su pensión?

    El pensionado cobraría su pensión personalmente al regresar y encontrarse en Cuba.

  5. ¿Un ciudadano cubano pensionado autorizado a residir en el exterior puede cobrar su pensión cuando se encuentre en Cuba?

    Sí, un ciudadano cubano pensionado que está autorizado a residir en el exterior puede cobrar su pensión cuando se encuentre de visita en Cuba.

  6. ¿Qué ocurre cuando un ciudadano cubano pensionado no prorroga su estancia en el exterior?

    De no acreditarse la prórroga de su estancia en el exterior, se suspende de oficio el pago de la pensión.

El Proyecto de Ley de Migración de julio de 2024, sin embargo, introduce el concepto de residencia efectiva migratoria, reconocida cuando la persona ha pasado la mayor parte del año anterior en Cuba. Es importante que los pensionados planifiquen sus estancias en Cuba y estén atentos a la entrada en vigor de la nueva Ley de Migración, que será 180 días después de su publicación oficial. Los contenidos publicados en Cubatrámite ofrecen información útil sobre trámites, pero no constituyen un asesoramiento legal.

Impacto de la Migración en la Tercera Edad

Durante 66 años, Cuba ha vivido un éxodo constante. Diversas fuentes internacionales estiman que más de tres millones de cubanos (incluidos descendientes) residen fuera del país, lo que representa más del 20% de su población total. Las principales olas migratorias hacia Estados Unidos han vaciado la isla de jóvenes, acelerando el envejecimiento poblacional. En muchos hogares, la conversación ocurre a través de una pantalla, los abrazos son remesas y los cumpleaños, videollamadas. Los encuestados entienden con lucidez que la causa no es la emigración en sí, sino el sistema que la provoca.

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