Proporción de adultos mayores y jóvenes en la demografía actual: tendencias, impactos y ejercicio en Bosnia y Herzegovina

Personas mayores hacen ejercicio en Bosnia y Herzegovina. La población mundial envejece y, para 2050, se estima que una de cada seis personas tendrá más de 65 años. Este fenómeno no es uniforme: algunas regiones y países presentan procesos de envejecimiento más acelerados que otros, y la migración puede atenuar parcialmente las dinámicas de fecundidad y envejecimiento en ciertos contextos.

Contexto mundial del envejecimiento

Según las Perspectivas de la población mundial de 2019, para 2050 la población mundial de 65 años o más alcanzará aproximadamente los 2.200 millones. A mediados de la década de 2030 habrá 265 millones de personas mayores de 80 años, más que niños. En 2030, la proyección indica que una de cada seis personas en el mundo tendrá 60 años o más, y el grupo de 60+ habrá aumentado de 1.000 millones en 2020 a 1.400 millones en 2030.

La pandemia de COVID-19 dejó efectos significativos en fecundidad, mortalidad y migración. En 2021, la esperanza de vida al nacer global cayó a 71 años, frente a 72,8 años en 2019, y en 2024 la esperanza de vida al nacer se situó en 73,3 años. En 2024, en 63 países y territorios, el volumen de población alcanzó su punto máximo antes de ese año. Además, la tasa de fecundidad global se mantiene por debajo de reemplazo en muchos lugares, y la migración continúa influyendo en la estructura etaria de diversas naciones.

En América Latina y el Caribe: envejecimiento acelerado y su diversidad

La estructura demográfica de América Latina y el Caribe ha cambiado notablemente en los últimos 70 años, con una transición demográfica rápida que ha elevado la proporción de personas de 60 años o más. En 1950, el grupo de 60 años o más representaba el 5,2% de la población; para 2022 ese porcentaje llegó a 13,4%, y se prevé que en 2060 alcance casi el 30% (aproximadamente 220 millones de personas).

La región muestra diferencias entre países y subregiones en la velocidad del envejecimiento y en la intensidad de este proceso. Cuba fue el primer país en la región en alcanzar el umbral de más mayores que menores (2011). Se proyecta que hacia 2030, varios países caribeños y latinoamericanos superarán el 20% de población mayor, con variaciones según la fecundidad y la migración. El índice de envejecimiento, que compara mayores con menores, muestra una intensificación progresiva desde la década de 2010, con cambios pronunciados en Centroamérica y el Caribe.

El envejecimiento no es homogéneo: existen diferencias entre zonas urbanas y rurales, entre ciudades y entre grupos sociales. A nivel de países, la clasificación de etapas de envejecimiento se realiza usando indicadores como la tasa global de fecundidad (TGF) y el porcentaje de personas de 60 años o más en la población total. En el Caribe y Centroamérica, la región muestra una transición avanzada en muchos países, mientras otros se mantienen en etapas incipientes o moderadas.

Chile como caso ilustrativo de envejecimiento y dinámica familiar

En Chile, el envejecimiento poblacional ha avanzado notablemente: entre 1992 y 2024, la proporción de personas de 65 años o más pasó de 6,6% a 14%. En el Censo 2024 se censaron 18,48 millones de personas, con 14% de 65+ y una población total que continúa envejeciendo. El índice de envejecimiento indica que por cada 100 menores de 14 años hay 79 personas de 65 años o más en 2024, con variaciones regionales marcadas. Se espera que hacia 2070 la población de 65 años o más represente aproximadamente el 42,6% de la población total, mientras que los menores de 15 años se reducen a unos pocos millones.

La evolución de la vida familiar y los hogares también refleja cambios en la demografía: la reducción del tamaño medio del hogar, el incremento de hogares unipersonales y la nueva composición de hogares con mayores proporciones de adultos mayores influyen en la demanda de servicios de salud y sistemas de cuidado. Estas tendencias se sitúan en un marco de crecimiento de la esperanza de vida, con proyecciones que señalan un incremento sostenido de la longevidad y de la necesidad de políticas orientadas a un envejecimiento activo y saludable.

Salud y envejecimiento activo: qué significa para la población de mayores y para la sociedad

El envejecimiento está asociado a condiciones de salud diversas y a síndromes geriátricos que requieren respuestas públicas integrales. Mantener hábitos saludables a lo largo de la vida, como una dieta equilibrada, actividad física regular y evitar el tabaco, contribuye a reducir el riesgo de enfermedades no transmisibles y a retrasar la dependencia. La disponibilidad de entornos propicios-edificios accesibles, transporte seguro y lugares para caminar-facilita la participación social y el ejercicio en adultos mayores.

La experiencia de envejecimiento varía entre individuos; no existe una persona mayor “típica”. Algunas personas mantienen altas capacidades físicas y cognitivas, mientras otras enfrentan deterioros a edades más tempranas. Las políticas deben considerar estas diferencias y evitar actitudes ageistas que reduzcan oportunidades para un envejecimiento saludable. En la región, la migración puede influir en el tamaño relativo de los grupos etarios y en la dinámica poblacional de los países con fecundidad baja.

Implicaciones para políticas y planificación

La demografía actual exige sistemas de salud y protección social preparados para una población que envejece. La planificación debe considerar la distribución por edad, la esperanza de vida, la migración y las diferencias regionales para diseñar políticas de atención, participación social y desarrollo de capacidades de las personas mayores. En la década de 2021-2030, la Organización Mundial de la Salud ha promovido la Década del Envejecimiento Saludable para fomentar respuestas integradas que aprovechen el potencial de las personas mayores en el siglo XXI.

Gráfico de envejecimiento poblacional mundial y regional

34. El envejecimiento demográfico y sus retos

  • Incremento de la proporción de mayores en la población total.
  • Aumento de la esperanza de vida y de la necesidad de atención y cuidados.
  • Disparidades entre países y dentro de países por urbanización, sexo y estratificación socioeconómica.
  • Importancia de entornos que fomenten la actividad física y la inclusión social de las personas mayores.

Perspectivas y datos para la región

Se proyecta que para finales de la década de 2030, solo dos países de la región aún pertenecerán a la etapa de envejecimiento incipiente. En 2060, la proporción de personas de 60 años o más será mayor que la de menores de 15 años en varias subregiones, con variaciones en la intensidad del envejecimiento y en la magnitud del efecto migratorio. Los análisis por subregiones muestran que la velocidad de transición demográfica varía, y que la migración puede atenuar ciertos efectos de la baja fecundidad, en particular en países con aging avanzado.

  1. La estructura por edades cambia desde una base amplia hacia una cúspide superior más ancha, con mayor peso de 60+ y menor peso de menores de 15 años.
  2. El envejecimiento se acompaña de cambios en hogares y vivienda, impulsando políticas de vivienda accesible y cuidados.
  3. La salud pública debe enfrentar heterogeneidad en experiencias de envejecimiento y combatir la edadismo.
Nota: Este artículo utiliza datos y proyecciones de fuentes de Naciones Unidas, CEPAL y censo Chile 2024 para ilustrar tendencias regionales y casos nacionales.

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