La capacidad de controlar el equilibrio postural es fundamental para realizar la mayoría de las actividades de la vida diaria, permitiendo mantener un estilo de vida activo y evitando las caídas. No obstante, una serie de cambios relacionados con el envejecimiento pueden dificultar este control, haciendo que sea una preocupación importante para la salud a largo plazo de los adultos mayores.

Importancia del Control Postural y Desafíos en el Envejecimiento
Fundamentos del Equilibrio Postural
Una buena postura es más que pararse derecho para verse mejor; es una parte importante de la salud a largo plazo. La postura se refiere a cómo se mantiene o sostiene el cuerpo. La clave para lograr una buena postura es la posición de la columna vertebral, que tiene tres curvas naturales: en el cuello, en la parte media de la espalda y en la parte baja de la espalda. La postura correcta debería mantener estas curvas sin aumentarlas. El control postural implica controlar la posición del cuerpo en el espacio con dos propósitos: estabilidad y orientación. La orientación postural es la capacidad de mantener una relación adecuada entre nuestras partes corporales y entre el cuerpo y el entorno, a la hora de realizar una tarea concreta.
Cambios Asociados al Envejecimiento
Los cambios relacionados con el envejecimiento en los sistemas sensoriales, en el procesamiento neuronal, en la conducción de la información y en la mecánica musculo-esquelética dificultan el control postural en los adultos mayores. Esto incluye una reducción en la función muscular y de las fibras musculares, lo que puede generar rigidez postural. Estos cambios también conducen a una alteración en la orientación y la estabilidad, haciendo que una persona mayor, al tener un tropiezo, tenga dificultades para recuperar el equilibrio perdido. Durante el envejecimiento, se necesita un aumento de la base de soporte para mayor estabilidad, ya que hay dificultades para controlar el centro de masa, un factor biomecánico crucial dentro de la base de apoyo. Si el centro de masa se sale de la base de soporte, se produce una caída.
Evaluación del Control Postural y sus Alteraciones
Influencia de la Actividad Física: Estudio en Sedentarios y Deportistas
Un estudio transversal se realizó en 116 adultos sanos, diferenciándolos entre sedentarios y deportistas (ciclistas y corredores), así como en dos grupos de edad (con edad menor y mayor o igual a 65 años). Se recogieron datos de la amplitud RMS (root-mean-square o media cuadrática del centro de presión) en AP (antero-posterior) y ML (medio-lateral), y de la velocidad RMS, obtenidos a través de una plataforma de fuerza en diferentes condiciones de apoyo y visión. El análisis estadístico reafirmó la influencia negativa del envejecimiento fisiológico sobre los mecanismos de control postural en el grupo de sedentarios, así como una influencia positiva de la práctica de ejercicio aeróbico con independencia de la edad, con una mejora del equilibrio.
Más de la mitad de los parámetros posturo-gráficos (PP) estaban alterados en los sujetos sedentarios frente a los deportistas, que no mostraron alteraciones (p<0,05). El RMS-Velocity (mm/s), o distribución de desplazamientos en bipedestación a lo largo del tiempo, fue el parámetro con mayor alteración en todas las condiciones analizadas (p<0,01) en sujetos sedentarios independientemente de la edad, no sufriendo variaciones en los deportistas. En relación con el tipo de deporte, se observaron mejores resultados en los ciclistas frente al grupo de sedentarios, con una menor alteración de los PP (RMS-ROM en AP, ML y RMS-Velocity), en apoyo monopodal en superficie dura tanto con los ojos abiertos como cerrados.
Análisis Posturográfico en Pacientes con Caídas Recurrentes
Las caídas son un síndrome geriátrico frecuente y peligroso para los ancianos. Un tercio de los ancianos que viven en la comunidad sufre una caída al año, y la mitad de ellos cae más de una vez. Un estudio se propuso describir las alteraciones de los sistemas de control postural en pacientes con caídas de repetición, analizar la influencia de los déficits sensoriales sobre el desplazamiento y control del centro de gravedad, y valorar la repercusión funcional de los trastornos del equilibrio y las caídas.
Metodología del Estudio
Se incluyeron 109 pacientes que habían experimentado 2 o más caídas en los últimos 6 meses. Se utilizó un posturógrafo Balance Master de Neurocom®, que cuantifica la posición del centro de gravedad y sus oscilaciones. Las pruebas utilizadas fueron:
- Control motor del equilibrio: El Rhythmic Weight Shift (RWS) o desplazamiento rítmico de cargas, que evalúa la capacidad de desplazar voluntariamente el centro de gravedad.
- Control sensorial del equilibrio: El Modified Clinical Test for the Sensory Interaction on Balance (mCTSIB), que evalúa la influencia de los sistemas de aferencias (visual, propioceptivo o somatosensorial y vestibular) en el equilibrio estático.
- Pruebas funcionales:
- Sit to Stand (StoS): bipedestación desde la posición de sentado.
- Walk Across (WA): dinámica de la marcha.
- Step up Over (SO): subir y bajar escalones.
Resultados Clave
El estudio se realizó en 109 pacientes (85,3% mujeres) con una edad media de 78,01 ± 5,38 años. Los resultados mostraron una alta incidencia de privación sensorial, ya que casi el 90% de los pacientes presentaban al menos un déficit en alguno de los tres sistemas (visual, vestibular, propioceptivo). El 51,7% presentó alteraciones en uno de los sistemas de aferencias sensoriales (27,5% déficit visual, 17,6% déficit vestibular, 6,6% déficit somatosensorial). El 25,3% presentó alteraciones en dos sistemas, y un 11,1% en los tres sistemas. Solo el 11,9% no presentó alteración en ninguno de los sistemas.
Los ancianos con caídas de repetición presentan mayor inestabilidad cuando se alteran las condiciones visual y propioceptiva, y especialmente cuando se anulan ambas aferencias conjuntamente. El déficit visual fue el más frecuente en esta muestra, lo que subraya la importancia de conocer los déficits sensoriales objetivos para prevenir nuevas caídas, ya que la etiología de las caídas suele ser multifactorial. Este análisis posturográfico aporta información sensible sobre el control estático y dinámico del centro de gravedad, los eventuales déficits sensoriales y la destreza del paciente en las actividades básicas de la vida diaria.

Factores Biomecánicos y Sensoriales en la Inestabilidad
Alteraciones en la Marcha y Estabilidad
Entre los cambios más significativos en adultos mayores se encuentran la reducción de la longitud del paso y la velocidad de ese paso. Una reducción en la longitud y en la velocidad del paso puede indicar un problema de estabilidad. La consecuencia de esto es que la persona no puede adaptarse a las exigencias cotidianas, como superar un obstáculo. Lo mismo que ocurre con la marcha, sucede con la postura y el control del equilibrio: una reducción en el sistema sensorial de la visión, la propiocepción y el sistema vestibular se produce con el proceso de envejecimiento.
Si las variables como la velocidad y la longitud del paso se reducen, y la postura oscila más, esto hace que aumente el centro de presión. El centro de masa necesita más espacio para oscilar dentro de la base de apoyo, y si este centro se sale de dicha base, se produce una caída.
La Relevancia de la Privación Sensorial
La capacidad de equilibrio, tanto estático como dinámico, se logra por la interacción entre los receptores sensoriales (vestibular, visual y somatosensorial), el sistema nervioso central y los arcos reflejos osteomusculares. Los estudios demuestran que los individuos de mayor edad dependen en mayor grado de las aferencias propioceptivas y compensan en menor medida mediante la función visual. En muchos casos, los ancianos con dificultad en la visión tienen un elevado riesgo de caer, lo que resalta la importancia de una evaluación integral.
Influencia de Factores Ambientales
Aunque no se han realizado estudios comparativos sobre diferencias significativas en la marcha y la postura entre personas de diferentes edades en países como Brasil y Argentina, sería interesante investigar el porqué de cada lugar. Cada región tiene características específicas, como la presencia de calles cuesta arriba o planas. Una persona mayor que transita por zonas que requieren más equilibrio podría desarrollar un mejor control postural en comparación con otra que vive en un entorno más cómodo o plano para caminar, lo que sugiere que las exigencias del entorno pueden influir en el desarrollo de estas capacidades.
Estrategias para Mejorar y Preservar el Control Postural
Recomendaciones Generales para una Buena Postura
Mantener una buena postura es clave para la salud a largo plazo. Cualquier tipo de ejercicio puede ayudar a mejorarla, pero ciertos tipos, como yoga y tai chi, que se centran en la conciencia corporal, pueden ser especialmente útiles. Es importante mantener un peso saludable, ya que el peso extra puede debilitar los músculos abdominales, causar problemas de la pelvis y la columna vertebral, y contribuir al dolor lumbar. Además, se recomienda usar zapatos cómodos de tacón bajo, puesto que los tacones altos pueden afectar el equilibrio y modificar la forma de caminar.
Para aquellos que pasan mucho tiempo sentados, es crucial adoptar una postura adecuada: no cruzar las piernas, asegurar que los pies toquen el piso, relajar los hombros, mantener los codos cerca del cuerpo, y asegurarse de que la espalda, los muslos y las caderas tengan un buen apoyo.
Higiene Postural y Movilidad
En los adultos mayores, se producen alteraciones que a menudo pueden conducir a un estado de reposo prolongado no deseado. En aquellos que conservan su movilidad y son autónomos, la higiene postural tendrá una función fundamentalmente preventiva para evitar posturas perjudiciales a medio/largo plazo o lesiones. Sin embargo, en los mayores que permanecen en silla de ruedas o encamados, el tratamiento se enfoca más en corregir las tendencias patológicas posturales propias de la inmovilidad, así como las retracciones miotendinosas y la anquilosis. No hay un porcentaje exacto de cuánto mejora el control postural con un estilo de vida saludable, pero la diferencia es notable en comparación con quienes no lo tienen, aunque la cuantificación es difícil debido a múltiples factores de riesgo.
Ejercicios Específicos para el Control Postural
Los ejercicios que implican fortalecimiento muscular y la manipulación de información sensorial (visión, sistema propioceptivo), junto con la realización de doble tarea o tareas combinadas, son beneficiosos. Estas situaciones están presentes en nuestra vida diaria y pueden ayudar a contrarrestar la reducción de capacidades en las personas mayores. A continuación, se presentan algunas actividades que se pueden realizar para estimular el control postural.
Ejercicios en Sedestación para Estabilidad del Tronco
Estos ejercicios, adecuados para realizar sentado en una silla de comedor con objetos cotidianos, están encaminados a mejorar el control del tronco y el equilibrio dinámico, estimulando la musculatura estabilizadora del "core" y propiciando una mayor conciencia postural.
- Reacciones de enderezamiento anteroposteriores: Sentarse en el borde anterior de la silla, pies bien apoyados, rodillas alineadas con el ancho de las caderas, brazos colgando libremente. Realizar movimientos anteriores y posteriores del tronco, pasando de una posición relajada a una erguida. Para trabajar la musculatura abdominal, flexionar el tronco y llevarlo lentamente hacia atrás hasta apoyar la parte alta de la espalda en el asiento, luego dirigir la mirada al ombligo y enderezarse.
- Reacciones de enderezamiento laterales: Sentado al borde de la silla, pies apoyados, tronco enderezado. Realizar movimientos laterales del tronco, desplazando el peso corporal de derecha a izquierda y viceversa. Del lado al que se desplaza, el tronco debe alargarse y la pelvis moverse hacia abajo; del lado contrario, el tronco se acorta y la pelvis se eleva.
- Inclinaciones laterales: Desde sedestación con pies apoyados y tronco enderezado, brazos colgando. Manteniendo la espalda erguida, inclinarse hacia un lado, como si se quisiera tocar el suelo con la mano.
- Rotaciones del tronco: Cruzar los brazos sobre el abdomen o colocar pulgares sobre el esternón con codos a la altura de los hombros. Manteniendo el cuerpo enderezado, realizar rotaciones del tronco, como si se quisiera mirar hacia atrás, procurando mantener la pelvis estable.
- Desplazamientos anteroposteriores sobre el asiento: Desplazar todo el peso corporal lateralmente hacia una cadera, liberando la otra parte del cuerpo para realizar movimientos selectivos de la pelvis (anterior o posterior), "andando" con las nalgas sobre el asiento.
- Inclinaciones anteriores de tronco: Sentarse en la parte anterior del asiento, pies apoyados (tobillos ligeramente detrás de las rodillas si es posible), entrelazar las manos y elevar los brazos a la altura de los hombros con la espalda erguida. Realizar desplazamientos de tronco en dirección anterior y volver a la posición inicial.
- Movimientos de flexión en dirección anterior: Separar un poco las piernas, pies apoyados (tobillos ligeramente detrás de las rodillas), entrelazar las manos. Agacharse hacia delante, como si se quisiera tocar el suelo con las manos, dejando colgar los brazos y la cabeza por unos segundos.
Entrenamiento del Control Postural Anticipatorio
El control postural anticipatorio es crucial para un desempeño eficiente y seguro en muchas actividades diarias, y se puede entrenar con experiencia y práctica.
- Alcanzar objetos: Utilizar briks y botellas de agua de diferentes formas y pesos. Colocarlos en una superficie lateral (ej. una silla) y trasladarlos a otra al otro lado, realizando acciones de enderezamiento lateral. Variar la posición de los objetos para generar diferentes movimientos de tronco (ej. del suelo a la mesa).
- Actividad con globo o pelota: Centrar la atención y visión en un globo o pelota. El vuelo más lento del globo permite más ajustes posturales automáticos en el tronco y las piernas. Una pelota de tenis puede ser atrapada con una sola mano.
- Lanzar una toalla o pelota: Pedir a otra persona que lance una toalla o pelota hacia el centro del cuerpo, y luego hacia los laterales, para desplazar el peso del cuerpo hacia los límites de estabilidad.
- Tarea cognitiva con números: Sentarse frente a una pared con números del 1 al 6 de diferentes colores en diferentes posiciones. Al pedir que se señalen los números, se generan movimientos y ajustes posturales automáticos.

Ejercicios para el Control Postural Reactivo
El control postural reactivo es la habilidad de recuperarse de una alteración inesperada, como una frenada brusca en un autobús. Los movimientos multidireccionales en sedestación producen respuestas musculares compensadoras similares a las observadas en bipedestación.
- Empujes suaves: Realizar empujes suaves en diferentes direcciones (posterior desde el esternón, anterior desde la zona dorsal) que desplacen el centro de masas. La dificultad se puede aumentar progresivamente.
- Asiento inestable: Realizar la actividad sobre un asiento inestable, como una fit-ball o pelota Bobath, o en su defecto, un par de cojines. Primero con los ojos abiertos y luego con los ojos cerrados. Esto ayuda a desarrollar estrategias para mantener y estabilizar la cabeza y el tronco, y entrena la capacidad de producir respuestas musculares rápidas y coordinadas para corregir un desequilibrio inesperado.
Conclusiones: El Rol Crucial del Ejercicio Regular
Podemos concluir que la práctica de ejercicio aeróbico regular es una actividad beneficiosa para mejorar el control postural, preservar el deterioro del equilibrio y prevenir las caídas en adultos mayores. El análisis posturográfico y la comprensión de los déficits sensoriales asociados son herramientas fundamentales para establecer un tratamiento adecuado y promover un envejecimiento activo y seguro.
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