Andadores con Sujeción para Niños con Discapacidad Física: Consideraciones Técnicas Esenciales

Los andadores, también conocidos como caminadores o deambuladores, representan un apoyo fundamental para las personas con dificultades para desplazarse, y son imprescindibles para el desarrollo de niños con discapacidad física. Estos dispositivos afectan positivamente su movilidad y bienestar, siendo herramientas esenciales para fomentar su autonomía, hacer ejercicio y mejorar su evolución.

Dadas las enfermedades motoras y neurológicas que pueden afectar a los niños, el uso de andadores se extiende en clínicas, escuelas y hogares. Elegir el andador infantil adecuado puede ser desafiante para padres y cuidadores, ya que estos dispositivos son cruciales para el desarrollo físico y emocional del niño.

Importancia de los Productos de Apoyo a la Movilidad en la Infancia

En determinados supuestos, para facilitar y posibilitar la movilidad, es necesario utilizar productos de apoyo. En el contexto infantil, esto aplica cuando el niño presenta poca estabilidad al andar, dificultad para ponerse o mantenerse de pie, debilidad o rigidez en las articulaciones, dolor al andar, tendencia a perder el equilibrio en suelos irregulares, historial de caídas frecuentes, problemas posturales, o limitaciones del movimiento como las plejias. Un estudio reciente estima que alrededor del 15% de los niños con discapacidades motoras utilizan algún dispositivo de movilidad, como un andador.

Antes de adquirir cualquier producto de apoyo, y en especial un andador infantil, es crucial asesorarse con un especialista en la materia, como un terapeuta ocupacional o un fisioterapeuta. Estos profesionales pueden realizar una valoración adecuada del niño para determinar el producto más apropiado y las adaptaciones necesarias. Además, se recomienda probar diferentes tipos de productos para encontrar aquel que mejor se ajuste a las necesidades individuales del niño y a las características de su entorno. Los productos de apoyo se caracterizan por su individualidad y no deben considerarse elementos de uso compartido, incluso si responden a necesidades similares.

Tipos Específicos de Andadores para Niños

Clasificación General

Los andadores se clasifican también según su ubicación respecto al usuario:

  • Andadores anteriores: Se sitúan delante del usuario. Dentro de esta categoría se distinguen los de apoyo lateral, donde el usuario se apoya en los laterales, y los de apoyo horizontal, con una barra paralela al suelo.
  • Andadores posteriores: Se colocan detrás del usuario. Este tipo de andadores facilitan una postura más erguida y ofrecen una mayor libertad de movimiento, siendo de especial importancia para ciertas lesiones.
Diferencia entre andador anterior y posterior para niños

Modelos Populares y sus Funcionalidades

Existen modelos específicos diseñados pensando en las necesidades de los niños:

  • El andador COCODRILO, diseñado para el juego y el contacto con el entorno.
  • El MUSTANG, que ofrece soporte superior para una movilidad satisfactoria.
  • El PONY, ideal para interiores, que refuerza músculos y huesos.

Asimismo, existen sillas 4 en 1, como la Scooot de Firefly (pasear, Pooosh y gatear), especiales para niños con algún tipo de condición que les impide mover sus piernas o que cuentan con movilidad parcial. El niño disfrutará más de la silla si puede mantener su propia cabeza erguida. Sin el respaldo avanzado, los niños necesitan tener un nivel razonable de control del tronco (ser capaces de sentarse en el suelo con un mínimo de apoyo pélvico) para usar las funciones de 'Scooot' o 'Ride'. Un ejemplo de su éxito es Samara, una niña sin movilidad en sus piernas que, con una Scooot, aprendió a usarla casi de inmediato.

Consideraciones Técnicas Clave para la Selección

La elección del andador adecuado es un paso crucial para garantizar la comodidad, seguridad y autonomía del niño. Varios factores deben ser evaluados rigurosamente.

Evaluación de Necesidades de Soporte

Lo primero que hay que valorar es la necesidad de soporte que precisa el niño. ¿Es suficiente con un andador que le ofrezca un apoyo simplemente para darle más seguridad al caminar? ¿O por el contrario, es un niño incapaz de mantener la bipedestación y precisa mucho mayor soporte? También es fundamental considerar el uso que se le va a dar.

Es importante no crear falsas expectativas a las familias: gastarse 5.000€ en un andador súper especial no significa que el niño vaya a ser independiente para coger el andador y desplazarse solo. Probablemente se necesitará colocarle en el andador, ajustarlo y supervisarle mientras camina. Sin embargo, el esfuerzo merece la pena si se consigue que el niño dé unos pasos y disfrute de la satisfacción de desplazarse por sí mismo. En este sentido, es muy interesante que en el colegio se trabaje primero el uso del andador y el entrenamiento de la marcha con la ayuda de los fisioterapeutas para los desplazamientos dentro del centro, para después integrarlo en la vida doméstica.

Ajuste y Dimensiones

  • Ajuste de Altura: Es fundamental que el andador se ajuste a la altura adecuada del usuario. Una buena referencia es que los codos deben estar doblados aproximadamente 15 grados cuando la persona está de pie y sujeta el andador. Muchos andadores son regulables en altura, ya sea en las patas o en el manillar, para adaptarse a las características anatómicas del individuo. Todos los andadores son regulables en altura para acompañar al niño durante su crecimiento.
  • Ancho del Andador: La anchura del andador depende del entorno donde se vaya a utilizar. Para uso doméstico, un andador más estrecho es ideal para asegurar que pase por todas las puertas. Existen opciones más anchas que, aunque pueden dificultar el uso en interiores, pueden resultar más cómodas para exteriores.
  • Talla y Crecimiento: Se debe tener en cuenta que el andador permita cierto margen de crecimiento. Sin embargo, no es conveniente elegir una talla excesivamente grande, ya que será un andador más ancho y más pesado, lo que le restará maniobrabilidad. Las medidas que más orientan en la elección de la talla son la altura desde el suelo hasta la cadera o hasta la axila en el caso de andadores axilares.

Materiales y Durabilidad

Los materiales de fabricación son fundamentales para la seguridad y durabilidad del andador. El aluminio y el acero son los materiales más utilizados. El aluminio es preferido por su ligereza, lo que facilita la movilidad, mientras que el acero es más robusto pero puede ser más pesado. Es importante verificar el peso máximo que puede soportar cada modelo. Para niños con artritis o músculos débiles, se deben considerar andadores más ligeros.

Ruedas y Terreno

El tamaño y tipo de las ruedas influyen en la capacidad del andador para adaptarse a diferentes terrenos. Las ruedas más grandes facilitan el desplazamiento en superficies irregulares, siendo adecuadas para uso exterior. Las ruedas más pequeñas son ideales para interiores, donde la maniobrabilidad en espacios reducidos es clave.

Los andadores con ruedas facilitan el avance al evitar que el usuario tenga que levantar o arrastrar el dispositivo.

  • Ruedas fijas: Son ideales para usuarios que necesitan un control más estable y preferentemente lo utilizarán en superficies planas. Son perfectos para espacios cerrados o para personas que tienen poca fuerza para manejar un dispositivo más dinámico.
  • Ruedas giratorias: Son perfectas para quienes necesitan una mayor flexibilidad, ya que permiten al usuario girar y maniobrar con facilidad. Sin embargo, este tipo de rueda puede ser más difícil de controlar en superficies irregulares o en pendientes.

Muchos andadores permiten frenar el retroceso, para que el niño solo pueda desplazarse hacia adelante y las ruedas se queden frenadas si se empuja el andador hacia atrás. La mayoría también ofrecen la posibilidad de bloquear las ruedas delanteras, lo cual tiene dos finalidades: por un lado, hacer más sencillo el manejo al principio, cuando están aprendiendo a utilizarlo y no tienen mucha estabilidad al caminar; por otra parte, el bloqueo de las ruedas delanteras es interesante cuando se camina por terrenos más irregulares, donde si se llevan sueltas, las ruedas pueden desviar la trayectoria. Algunos andadores permiten regular la resistencia de las ruedas, poniéndolas más suaves o con más fricción si se pretende, por ejemplo, reducir los movimientos involuntarios que desvían de la trayectoria.

Infografía: Tipos de ruedas en andadores infantiles y sus usos

Características de Seguridad Esenciales

La seguridad es fundamental para reducir los riesgos y garantizar que el andador funcione correctamente durante el proceso de rehabilitación o el uso cotidiano. No solo se trata de tener un producto funcional, sino también de uno que sea capaz de adaptarse a las necesidades específicas del usuario, proporcionándole la máxima estabilidad y control. Aunque un andador parezca fácil de usar, requiere un periodo de adaptación, y su correcto ajuste y uso son vitales para evitar accidentes.

Sistemas de Frenado

  • Frenos en empuñaduras (manetas): Son esenciales para el control total del movimiento del andador, especialmente en terrenos inclinados o cuando se necesita detenerse rápidamente. Permiten al usuario frenar con facilidad y seguridad, lo cual es crucial para la movilidad en exteriores e interiores. Ofrecen mayor comodidad y control, ya que no requieren inclinarse o realizar movimientos complicados, y su activación es intuitiva.
  • Frenos de presión: Son comunes en los andadores de ruedas y funcionan mediante un mecanismo que actúa cuando el peso del usuario presiona sobre el andador. Al colocar el peso, se activa el freno, bloqueando las ruedas y evitando el desplazamiento involuntario. Son efectivos para quienes necesitan una solución fácil de usar en terrenos inestables, aunque pueden no ser tan sensibles como los frenos en empuñaduras.

Estabilidad y Sistemas Adicionales

  • Estabilidad General: La estabilidad del andador es crucial para la seguridad. Un andador inestable puede provocar caídas y lesiones. La base debe ser suficientemente amplia y fuerte para soportar el peso del usuario y distribuirlo uniformemente. Los materiales de fabricación deben ser resistentes y de alta calidad para evitar desajustes o roturas con el tiempo.
  • Sistemas de Suspensión: Algunos andadores de ruedas cuentan con sistemas de suspensión que ayudan a absorber los impactos en superficies irregulares, mejorando la comodidad del usuario y reduciendo el riesgo de caídas. Son especialmente recomendables para quienes se desplazan por terrenos desiguales.

Es importante destacar que, si bien estos dispositivos están diseñados para ser seguros, un uso incorrecto puede provocar caídas. Por ello, se recomienda ajustar el andador a la altura correcta, verificar su estabilidad antes de cada uso, y asegurarse de que las conteras o las ruedas estén en buen estado. En el caso de andadores con ruedas, se debe tener precaución en superficies irregulares o inclinadas. Al pasar del andador a un asiento, es fundamental evitar apoyarse en él, ya que podría resbalar.

Accesorios y Adaptaciones

Cada fabricante y modelo de andador ofrece una gama de accesorios diferente. El abanico es grande, por lo que es importante probar y elegir solo aquellos que sean estrictamente necesarios; “menos es más”.

Algunos andadores pueden incorporar accesorios útiles, como cestas para transportar objetos personales, asientos acolchados para descansar o sistemas de frenado adaptados. Un accesorio muy útil que se puede añadir a muchos andadores es una cesta. Además, todos los accesorios pueden regularse en su posición para ajustarlos a las necesidades específicas del usuario.

Andador infantil con diversos accesorios para apoyo y sujeción

Consideraciones Económicas y Profesionales

Los andadores más completos, que ofrecen más apoyos y accesorios disponibles para facilitar la marcha en los casos de mayor afectación motora, son también los más caros. La cobertura de la Seguridad Social en estos casos a menudo no llega a cubrir el importe total del andador. Por ello, es esencial informarse previamente sobre el rango de precios.

Búsqueda de Ayudas y Financiación

Si no se disponen de los recursos económicos necesarios, siempre se pueden buscar ayudas, financiación a través de ONG’s o promover la recogida de aportaciones aprovechando la colaboración de amigos, familiares y vecinos. En algunos países, la Seguridad Social, a través de las administraciones autonómicas, subvenciona la adquisición de material ortoprotésico, incluyendo andadores, para personas con discapacidad o mayores. Consultar con las autoridades locales o centros de salud puede proporcionar información sobre estas ayudas.

Importancia de la Prueba y Asesoramiento Multidisciplinar

Las respuestas a todas las preguntas sobre la elección de un andador a veces no son tan claras, y se necesita probar diferentes modelos para acertar con la opción más adecuada. Especialmente si se trata de andadores de alta gama, donde la inversión es importante, es conveniente solicitar una prueba para valorar antes de decidir. Los proveedores suelen facilitar productos de muestra para probar en la ortopedia.

La decisión sobre la inversión en un andador infantil debe valorarse tranquilamente y en conjunto con el equipo de rehabilitación, la ortopedia y la familia. Es el médico quien prescribe este tipo de productos de apoyo, y los fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales o personal que trabaje con el niño, pueden contactar con la ortopedia para analizar junto con la familia el modelo de andador y accesorios más adecuados para el paciente.

En el caso de andadores más completos, y dada la inversión importante, se puede adquirir uno para usar en un centro con diferentes pacientes. Sin embargo, si hay un usuario que lo utiliza a diario y se beneficia del andador en todos sus desplazamientos, no merecería la pena compartirlo. Pero si el uso es puntual, con un fin rehabilitador, los apoyos se pueden modificar para adaptarlo a cada caso y así sacarle el máximo partido a estos aparatos.

Mantenimiento del Andador Infantil

Es indispensable revisar periódicamente el estado en el que se encuentran los topes de goma (conteras protectoras) de los andadores, ya que pueden desgastarse con mucha rapidez cuando el niño se apoya mucho. Es necesario cambiarlos antes de que el desgaste pueda suponer un riesgo de deslizamiento. Asimismo, las tuercas de los andadores pueden aflojarse con el tiempo, por lo que conviene revisarlas periódicamente para asegurarse de que están bien apretadas y garantizar la estabilidad y seguridad del dispositivo.

tags: #consideraciones #tecnicas #andador #con #sujecion #para