Complicaciones de Catéter Venoso Central en Adultos Mayores

La cateterización venosa central es una técnica de uso regular en el entorno hospitalario y es fundamental para la monitorización hemodinámica y la administración de tratamientos. Sin embargo, su uso no está exento de riesgos, especialmente en poblaciones vulnerables como los adultos mayores, aunque la información proporcionada en el borrador se centra en una población más general, las complicaciones aplican igualmente a este grupo etario.

Indicaciones y Tipos de Catéteres Venosos Centrales

La cateterización venosa central tiene varias indicaciones importantes, incluyendo: un mal acceso venoso periférico, la monitorización de la presión venosa central, la administración de fármacos que producen flebitis al ser administrados a través de una vena periférica, la colocación de marcapasos endocavitarios, la realización de hemodiálisis y la administración de nutrición parenteral. La cateterización arterial, por otro lado, se instaura para la monitorización hemodinámica y del intercambio gaseoso.

Un catéter venoso central, también conocido como vía central, es un tubo largo, delgado y flexible utilizado para administrar medicamentos, líquidos, nutrientes o derivados de la sangre durante un largo período, que usualmente abarca varias semanas o más. A menudo, un catéter se introduce en una vena grande, a través de la piel, en el brazo o el pecho. Estos catéteres son cruciales para administrar tratamientos a largo plazo con medicamentos para el dolor, las infecciones o el cáncer, o para suministrar nutrición.

Un catéter venoso central puede permanecer en su lugar durante mucho más tiempo que un catéter intravenoso (IV), que administra medicamentos en una vena cerca de la superficie de la piel.

Tipos específicos de Catéteres Venosos Centrales

  • Vía de PICC (Catéter Central de Inserción Periférica).
  • Catéter tunelizado: Este tipo de catéter se introduce quirúrgicamente en una vena del cuello o del pecho y se pasa por debajo de la piel. Un extremo del catéter queda fuera de la piel, permitiendo la administración de medicamentos a través de una apertura en este extremo.
  • Puerto implantado: Este tipo es similar a un catéter tunelizado, pero permanece completamente debajo de la piel. Los medicamentos se inyectan en el catéter a través de la piel. Algunos puertos implantados contienen un pequeño reservorio que puede volver a llenarse del mismo modo y, después de llenarse, libera lentamente el medicamento en el torrente sanguíneo. Un puerto implantado es menos evidente que un catéter tunelizado y requiere muy poca atención diaria.

Riesgos y Complicaciones Asociadas a Catéteres Venosos Centrales

La canalización de catéteres intravasculares conlleva diferentes riesgos, siendo la infección, hemorragia y trombosis las principales. La complicación infecciosa es la más frecuente y tiene importantes repercusiones clínicas y económicas. La infección relacionada con el catéter produce un aumento de los costos debido al tratamiento antimicrobiano, las pruebas diagnósticas y, sobre todo, la prolongación de la estancia hospitalaria.

Infecciones Relacionadas con el Catéter

La bacteriemia relacionada con el catéter (CLABSI) conlleva una mortalidad atribuible que oscila entre un 6 y un 20%. Las bacterias (gérmenes) pueden causar una infección sanguínea si un paciente tiene una vía, y pueden ingresar al cuerpo de diferentes maneras. Un estudio prospectivo realizado en una UCI medicoquirúrgica reveló tasas significativas de infección.

Gráfico de barras mostrando las tasas de infección por tipo de catéter

Resultados de un Estudio sobre Complicaciones Infecciosas

En un estudio que incluyó 500 pacientes con una edad media de 56,48 años, el 97,60% precisó algún catéter venoso central. La permanencia media de estos catéteres fue de 12,75 días. Se objetivó infección de catéter venoso central en el 3,40% de los catéteres, con 4,81 infecciones por 1.000 días de catéter. Desarrollaron bacteriemias el 1,02% de los catéteres, con 1,44 bacteriemias por 1.000 días.

Las 9 bacteriemias relacionadas con el catéter venoso central fueron producidas por los siguientes microorganismos: 5 por Staphylococcus coagulasa negativo; una por Bacillus; una por Escherichia coli; una por Enterobacter, y una por Candida albicans.

Infecciones según la Localización del Catéter Venoso Central
  • Acceso periférico: Se registró un 1,64% de catéteres infectados y 2,52 infecciones por 1.000 días. Un 0,55% de los catéteres provocaron bacteriemias y se documentaron 0,84 episodios por 1.000 días.
  • Vena yugular interna: La tasa de infección fue del 3,66% de los catéteres y 6,20 infecciones por 1.000 días. Un 0,52% de los catéteres desarrollaron bacteriemia y aparecieron 0,88 episodios por 1.000 días. Los accesos venosos yugulares internos fueron los procedimientos más frecuentes.
  • Vía subclavia: Presentaron infección un 1,68% de los catéteres y se contabilizaron 1,88 infecciones por 1.000 días. Se diagnosticó bacteriemia relacionada con catéter en el 1,69% de los catéteres y se encontraron 1,41 bacteriemias por 1.000 días.
  • Vena femoral: Se documentó una infección del catéter en el 11,11% de los mismos y generaron 13,55 infecciones por 1.000 días. El 1,23% de los catéteres provocó bacteriemia y fueron responsables de 4,51 episodios por 1.000 días.

Se registraron más infecciones entre los catéteres venosos centrales y, específicamente, en la localización femoral, lo cual concuerda con la preocupación de que la infección por catéteres, el tema de mayor preocupación, reside en las bacteriemias relacionadas con la localización.

Infecciones según la Localización del Catéter Arterial

El 89,60% de los pacientes precisó algún catéter arterial. Se objetivó infección en el 0,59% de los catéteres y hubo 1,01 infecciones por 1.000 días. El 0,15% de los catéteres provocó bacteriemia y se registraron 0,25 episodios por 1.000 días. Solo se documentó una bacteriemia relacionada con el catéter arterial y fue debida a un Staphylococcus coagulasa negativo.

  • Arteria radial: Se registró infección en el 0,51% de los catéteres y se contabilizaron 0,95 infecciones por 1.000 días. El 0,17% de los catéteres provocó bacteriemia y se encontraron 0,31 episodios por 1.000 días.
  • Arteria femoral: Un 1,44% de los catéteres provocó infección y se registraron 1,68 episodios por 1.000 días. No hubo bacteriemias.
  • Arteria pedia y humeral: No se presentó ninguna infección.

Otras Complicaciones

Además de las infecciones, existen otros problemas asociados con los catéteres centrales:

  • Sangrado: Causado por introducir el catéter en una vena.
  • Una vía bloqueada: Esto puede ocurrir a causa de un coágulo de sangre o cualquier otra cosa que se quede atascada en la vía. La purga regular del catéter puede ayudar a mantener limpia la vía. Los coágulos sanguíneos detienen el flujo sanguíneo a una parte del cuerpo. Si es difícil enjuagar la vía con una jeringa, no se debe forzar.
  • Torcedura del catéter.
  • Dolor.
  • Un pulmón colapsado (neumotórax): El riesgo de tener un pulmón colapsado varía según la habilidad de la persona que introduce el catéter y el sitio de colocación.
  • Desplazamiento del catéter: Un catéter que se ha movido fuera de lugar a veces puede ser cambiado de posición. Si la vía central no está en su lugar, se debe buscar atención de urgencia.

Cuidados de catéter venoso central tipo Hickman

Prevención y Cuidado del Catéter Venoso Central

Es fundamental que tanto el personal médico como los pacientes y sus cuidadores estén capacitados en el cuidado de la vía venosa central. Cuanto antes se informe sobre los problemas, mejor será el pronóstico.

Medidas de Higiene y Monitoreo

  • Lavado de manos: Siempre lávese las manos o utilice desinfectante para manos a base de alcohol antes de comenzar el cuidado de la vía, frotándose las manos, las puntas de los dedos y la parte posterior de las manos durante 20 segundos.
  • Cuidado del apósito: No sumerja el apósito debajo del agua. Cuando se duche, cubra el sitio con material a prueba de agua, como una bolsa plástica.
  • Mantenimiento del sitio de salida: Trate de mantener seco el sitio de salida. Esto puede ayudar a prevenir una infección. Las enfermeras le enseñarán cómo cambiar el vendaje y limpiar el catéter.
  • Evitar tirones y dobleces: Ate o sujete con cinta adhesiva la vía central a su cuerpo para evitar jalarla o que quede colgando. Evite doblar o plisar la vía central. Si un paciente tiene una vía central, no se debe tirar de ella. Si tiene un puerto, no se debe ejercer presión sobre él.
  • Vigilancia de signos de infección: Observe cuidadosamente al paciente para detectar una infección. Si tarda en conseguir tratamiento, la infección puede empeorar, incluso ser potencialmente mortal. Esté atento a los signos de infección, incluso si el paciente no tiene fiebre. Si nota fiebre (o una temperatura corporal inferior a 96.8 °F (36 °C), lo cual puede ser potencialmente mortal) y signos de infección, llame a su equipo de atención médica de inmediato. Busque síntomas y cambios de comportamiento.
  • Limpieza del entorno: Mantenga la ropa de cama del paciente limpia.

Es importante buscar el lugar de inserción (pequeña cicatriz cerca del cuello del paciente, por ejemplo). No se debe desechar la vía de forma incorrecta.

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