Orígenes y Carisma de la Compañía de María
El Colegio Compañía de María pertenece a la Congregación Compañía de María, Nuestra Señora, una orden religiosa que fundamenta su quehacer en el desarrollo de la persona a través del mensaje de Jesús y teniendo como modelo a la Virgen María. Fue fundado por Santa Juana de Lestonnac en el año 1607.
La visión de su fundadora surgió en su última noche en el Monasterio del Cister de Touluse, donde vislumbró su futura misión: "Hay una juventud que se pierde por falta de ayuda y es a ella a quién debe tender la mano". Actualmente, la Compañía de María tiene más de 400 años de presencia educativa en el mundo, con una red internacional de colegios presente en 27 países y 4 continentes. Ofrece una educación evangelizadora que da nombre propio e identidad a su Proyecto Educativo.

La Compañía de María en Chile: Trayectoria y Compromiso
Fundación del Colegio en Viña del Mar (1922)
En el año 1922, se fundó la Casa de la Compañía de María en Viña del Mar por expresa petición del presbítero D. Ignacio Zuazagoitía. La idea principal fue abrir un externado de señoritas que, a la vez, sirviese de lugar de descanso para las religiosas enfermas o debilitadas, siguiendo uno de los fines del Fundador. A fines del mismo año, se comenzaron los trabajos.
En marzo de 1923, llegaron tres religiosas para abrir las clases: Madre Clara Oportus, quien ejercía como Rectora, Madre Elena Cortés y Madre Margarita María Angulo, como profesoras. Las actividades comenzaron funcionando a la par con los trabajos que aún se realizaban. La matrícula inicial fue de nueve niñas, algunas en kindergarten y otras en elemental, siendo estos los únicos cursos disponibles entonces.
Perfil Actual de la Educación en Chile
Actualmente, el Colegio Compañía de María es un establecimiento particular mixto que ofrece una educación Humanista-Cristiana de calidad, centrada en los valores del Evangelio y en los principios del Proyecto Educativo de Santa Juana de Lestonnac. Posee una adecuada infraestructura, incluyendo laboratorio computacional y de idiomas, biblioteca, gimnasio techado, cancha deportiva, sala de Música, de Artes, y un comedor con hermosa vista al mar. También cuenta con Jardín Infantil y confortables dependencias.
Con un idóneo cuerpo directivo y docente, el colegio busca ofrecer una educación integral de calidad que haga posible la formación en los valores del Evangelio y en el Carisma de la Compañía de María. Al mismo tiempo, se contribuye al máximo desarrollo de las potencialidades cognitivas, preparando con excelencia académica a nuestras niñas y jóvenes y dotándolos de las herramientas necesarias para construir su propio proyecto de vida, que les permita insertarse efectivamente en la sociedad para transformarla y hacerla cada vez más justa, humana y fraterna.
También cabe mencionar todas las actividades de taller y extraprogramáticas con que cuentan los alumnos, tales como: danza, teatro, arte, fútbol (damas y varones), robótica, atletismo, vóleibol, básquetbol, computación, música, gimnasia rítmica y tela, entre otras.
La presencia educativa de la Compañía de María en Chile se extiende por más de 156 años, con un proyecto educativo abierto, innovador y dinámico, incluyendo 70 años en la comuna de Las Condes.

El Camino hacia el Jubileo de la Esperanza 2025
Convocatoria y Peregrinación Jubilar
El año 2025 convoca a peregrinar con sentido: a caminar hacia la Esperanza como comunidad Iglesia sinodal y con otros. La Compañía de María se une a este camino con 54 jóvenes y acompañantes, recorriendo cuatro núcleos fundamentales. El primero es una etapa de preparación espiritual; el segundo, un encuentro en Burdeos del 22 al 27 de julio, que conectará con los orígenes de la Compañía y con Santa Juana de Lestonnac. Finalmente, el cuarto núcleo enviará a los participantes a las Provincias, llamados a ser presencia viva donde más se necesite.
En el camino del Jubileo de la Esperanza que la Iglesia está recorriendo actualmente, el mes de mayo destaca como un tiempo privilegiado para experimentar la dimensión espiritual del Año Santo mediante los signos sencillos pero profundos de la piedad mariana. Como recuerda el Papa Francisco en la bula «Spes non confundit», los santuarios marianos son lugares donde los fieles pueden experimentar con particular intensidad la presencia divina, encontrando consuelo, paz, aliento y esperanza.

Fechas Clave y Reflexiones Espirituales en el Contexto Jubilar
La piedad popular sigue invocando a la Santísima Virgen como Stella Maris, un título expresivo de la esperanza cierta de que, en los borrascosos acontecimientos de la vida, la Madre de Dios viene en nuestro auxilio, nos sostiene y nos invita a confiar y a seguir esperando. Durante este mes mariano, el Jubileo 2025 se entrelaza naturalmente con la devoción popular a la Virgen María, que constituye "una manera legítima de vivir la fe" y "una fuerza activamente evangelizadora".
En este contexto jubilar, adquiere especial relevancia el 150º aniversario de la llegada del cuadro de la Virgen del Rosario a Pompeya. El Papa Francisco ha destacado que el Rosario, "una herramienta sencilla y accesible a todos, puede apoyar la renovada evangelización a la que la Iglesia está llamada hoy".
El Adviento es el tiempo que se nos da para acoger al Señor que viene a nuestro encuentro, para verificar nuestro deseo de Dios, para mirar hacia adelante y prepararnos para el regreso de Cristo. Él regresará a nosotros en la fiesta de Navidad, pero también viene dentro de nosotros cada vez que estamos dispuestos a recibirlo. Por eso, debemos estar siempre alerta y esperar al Señor con la esperanza de encontrarlo. Estar atentos y vigilantes son las premisas para no seguir "vagando fuera de los caminos del Señor", permitiendo a Dios irrumpir en nuestras vidas y restituirle significado y valor con su presencia llena de bondad y de ternura.
Jesús nace entre nosotros, es Dios-con-nosotros. Él viene a acompañar nuestra vida diaria, a compartirlo todo con nosotros, alegrías y tristezas, esperanzas y angustias. Viene como un niño indefenso, nacido en el frío, pobre entre los pobres, necesitado de todo, llamando a la puerta de nuestro corazón para encontrar calor y refugio.
También, el 12 de diciembre, Día de la Virgen de Guadalupe, se recuerda a María como un referente de humanidad por su capacidad para cuidar de la vida, acompañar a otros y servirles con alegría. "María atenta y dócil a la Palabra, vislumbra un nuevo amanecer para la humanidad; con el Magníficat nos impulsa al trabajo por la paz y la justicia, a la prontitud y generosidad en el servicio".
La solemnidad de la Inmaculada Concepción de María es un momento de celebración en el que nos unimos a la Iglesia y a María nuestra Madre. "Precisamente por su sencillez mantuvo puro aquel Corazón Inmaculado con el que, por gracia de Dios, había sido concebida", y "es con su fidelidad diaria en la bondad que Nuestra Señora dejó crecer en ella el don de Dios".
Para preparar el camino al Señor que viene, es necesario tener en cuenta los requisitos de conversión a la que invita Juan el Bautista. Estamos llamados a rellenar los barrancos causados por la frialdad y la indiferencia, abriéndonos a los demás con cordialidad y atención fraterna, y rebajando las asperezas causadas por el orgullo y la soberbia. El abandono de las comodidades y la mentalidad mundana no es un fin en sí mismo, sino que tiene como objetivo lograr algo más grande: el reino de Dios, la comunión y amistad con Él.
¿Qué es el JUBILEO 2025? - Padre Arturo Cornejo
Centenario de la Compañía de María en Gualeguaychú, Argentina
Celebraciones de los Cien Años de Educación (2010)
La Compañía de María celebra de manera especial en Gualeguaychú los 100 años de la puesta en marcha de la educación a través de las Hermanas en el Colegio Malvina Seguí de Clavarino. Por tal motivo, Monseñor Jorge Lozano presidió una Eucaristía en la Catedral San José en honor a Santa Juana de Lestonnac.
Personal docente y no docente (actuales y jubilados), alumnos, ex alumnos, padres, amigos y vecinos de la ciudad se acercaron al templo para dar gracias por "la oportunidad de brindar nuestra misión educativa con la llama de la fe encendida en Compañía de María". La Eucaristía es el centro de toda celebración, y por ello acudieron colegios de la Compañía de María de Argentina (Bahía Blanca, Capital Federal, Godoy Cruz, Mendoza y Tupungato). El Jubileo se inició el 15 de mayo del año pasado, coincidiendo con la fiesta patronal y el día de Santa Juana de Lestonnac. Las hermanas llegaron a la ciudad el 20 de enero de 1910 para hacerse cargo del Asilo de Huérfanas, y otra parte de la comunidad religiosa tomó la escuela que funcionó primeramente en Bolívar y Mitre con el colegio de escuela franco-argentina, iniciando actividades el 25 de marzo de 1910.
Siempre se busca reactualizar el mensaje especial de la Compañía, que es evangelizar a través de la educación. Como parte de las celebraciones, se realizó un acto solidario recuperando la frase "tender la mano", con una caminata solidaria que recorrió lugares especiales de la historia de la ciudad. Se solicitó a la comunidad la donación de útiles, alimentos y calzados para ayudar a los más necesitados.
El Legado de Malvina Seguí de Clavarino
Para iniciar el año jubilar y preparatorio de los festejos por el centenario (15 de mayo de 2010), se convocó a la hermana Elena De Zan, quien brindó la presentación de Doña Malvina Seguí de Clavarino. Nacida en Santa Fe el 2 de mayo de 1854, Florencia Malvina del Corazón de Jesús y María realizó sus primeros estudios en su ciudad natal. Su padre, el Dr. Juan Francisco Seguí, fue secretario personal de Urquiza, y su abuelo fue uno de los redactores de la Constitución de 1819.
Desde joven, Malvina mostró una voluntad férrea y visión de futuro, dominando el francés y disfrutando la lectura en la nutrida biblioteca de su padre. Se casó con don Luis Clavarino, una figura prominente en Gualeguaychú, quien fue martillero, Jefe de policía, Intendente y Concejal. Tras enviudar en 1915, doña Malvina se recluyó en su propiedad. Debido a una dolorosa enfermedad reumática, era asistida por la Hermana María D´Ubaldo de la Compañía de María, quien le presentó la preocupación de la Comunidad por la falta de espacio para el alumnado.
Doña Malvina pidió a las Hermanas que lucharan por quedarse en Gualeguaychú y les prometió ayuda, expresando: "Ustedes no se van. Luchen, luchen, que yo las voy a ayudar". Un día las llamó y les ofreció una propiedad en Urquiza y Churruarín, o bien su quinta de veraneo, llamada Villa Malvina, un chalet con siete hectáreas. Las Hermanas Cabailh y Villanueva visitaron las propiedades y aceptaron la Villa, que, aunque alejada del centro, ofrecía proyección de futuro, como la historia lo ha demostrado, pues "la ciudad se irá corriendo hacia el norte", como predijo la señora. Doña Malvina falleció el 6 de marzo de 1917, y sus restos mortales, junto con los de su esposo, descansan en el hall del establecimiento. Por su admirable visión de futuro y por su generosidad, toda la familia Compañía de María de Gualeguaychú la seguirá recordando como sembradora de vida.

Impacto Comunitario y Proyección
La Compañía de María se enorgullece de su comunidad, donde se vive un ambiente de respeto y cercanía día a día. Los alumnos se sienten escuchados y acompañados, lo que se refleja en su alegría al asistir a clases. La formación valórica y la espiritualidad del Colegio marcan una gran diferencia, ofreciendo un espacio que forma "con el corazón". La comunidad acoge, los profesores se preocupan y el sello humano trasciende lo académico.
Como institución en continuo aprendizaje, la Compañía de María utiliza la reflexión sobre la práctica, la evaluación continua y procesual, y la introducción de planes de mejora como herramientas para hacer posible su misión. Su proyecto educativo es abierto, innovador y dinámico, buscando siempre la excelencia.
Estaremos encantados de darte la bienvenida junto a tu familia para continuar tendiendo la mano, en línea con el espíritu de su fundadora y las celebraciones jubilares que marcan su rica historia.