La Pensión Básica Solidaria de Vejez (PBSV) representaba un apoyo monetario destinado a las personas mayores de 65 años que no tenían derecho a una pensión a través de algún régimen previsional. Este beneficio fue posteriormente reemplazado por la Pensión Garantizada Universal (PGU), un sistema que busca mejorar la cobertura y los montos de las pensiones para los adultos mayores.
La Pensión Garantizada Universal (PGU) fue creada en enero de 2022, al amparo de la Ley N° 21.419. Este beneficio está dirigido a personas de 65 años o más, que cumplan con ciertos requisitos, entre ellos, estar integrados en un grupo familiar perteneciente al 90% de menores ingresos de la población total del país. La PGU está diseñada para ser un beneficio universal, aplicable tanto a personas pensionadas como a quienes no lo están, y a quienes trabajan o no.
Es importante destacar que la Ley N° 21.419 estableció que a los pensionados de AFP con Aporte Previsional Solidario de Vejez (APSV) que recibieran una pensión final garantizada mayor que la PGU, el Instituto de Previsión Social (IPS) debía asignarles el beneficio de mayor monto entre la PGU y el APSV. Aunque la PGU no reemplazó directamente los beneficios del Pilar Solidario de Invalidez, sí contribuyó a mejorar su cobertura y montos generales.

¿Quiénes tienen derecho a la Pensión Garantizada Universal?
Tienen derecho a solicitar la PGU las mujeres y hombres de 65 años de edad o más. También pueden acceder a ella quienes hayan sido declarados con invalidez por las Comisiones Médicas y que no hayan cotizado en una administradora de fondos de pensiones (AFP) ni posean una pensión en algún régimen previsional.
Adicionalmente, pueden solicitar una PBS (y por extensión, ser considerados para la PGU bajo ciertas condiciones) los pensionados por gracia, exonerados políticos, y beneficiarios de la Ley Rettig y la Ley Valech, siempre que, además de su pensión principal, perciban otra de alguno de los regímenes administrados por el Instituto de Previsión Social (IPS) o AFP.
Es relevante mencionar que la PBS de vejez e invalidez se financia íntegramente con recursos fiscales.
Monto del Beneficio y Evolución
Las PBS se reajustan anualmente en el mes de julio, de acuerdo con el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Si una persona tiene 82 años o más, el monto máximo de la PGU puede alcanzar los $250.275, especialmente con las reformas previsionales vigentes.
Para acceder al beneficio, es indispensable tener 65 años cumplidos. En casos de recibir una pensión por leyes reparatorias o pensiones de gracia, se podrá solicitar el monto completo de la PGU, dependiendo de la edad del solicitante.
Si ya se ha solicitado la Pensión Garantizada Universal (PGU), es posible consultar el estado del trámite utilizando la ClaveÚnica. Para obtener más información, se puede contactar al call center ChileAtiende al 101 o al +56 4 4236 20 00 (para quienes se encuentran en el extranjero), revisando previamente el horario de atención.

Causales de Suspensión y Reclamos
La suspensión del cobro de la PGU puede ocurrir en los siguientes casos:
- No cobro del beneficio durante 6 meses continuos. Es posible solicitar la reactivación dentro de los 6 meses siguientes a la emisión de la resolución de suspensión.
- Fallecimiento del beneficiario o beneficiaria.
- Permanencia fuera de Chile por un período superior a 180 días continuos o discontinuos dentro de un año calendario (enero a diciembre).
En caso de rechazo o suspensión, es posible interponer un reclamo ante el IPS en un plazo de 5 días hábiles (lunes a viernes) contados desde la notificación correspondiente, conforme a la Ley N° 19.880.
El Pilar Solidario de Vejez: Orígenes y Transformación
El Pilar Solidario de Vejez, establecido en 2008 a través de la Ley 20.255, ha sido un componente esencial del sistema de protección social en Chile. Su objetivo primordial es asegurar una pensión digna para aquellos ciudadanos que no pueden autofinanciar su jubilación o que perciben pensiones insuficientes.
Antes de la implementación del Pilar Solidario, la única ayuda estatal disponible era la Pensión Asistencial (PASIS). Este beneficio presentaba limitaciones significativas en cuanto a cobertura y monto. Por ejemplo, en 2005, su valor era de $44.960 para adultos mayores de 75 años o más, y de $41.119 para aquellos entre 70 y 75 años. Estaba dirigido exclusivamente a personas en situación de extrema pobreza.
El Pilar Solidario ha representado un avance sustancial en la transformación del sistema de protección social chileno.
Previsión para Todos: Los beneficios del pilar solidario
Aporte Previsional Solidario (APS) y su Evolución
El Aporte Previsional Solidario de Vejez (APS) fue diseñado para complementar las pensiones bajas y mejorar el ingreso total de las personas que, habiendo cotizado, no lograron acumular fondos suficientes para una jubilación digna.
En 2022, con la introducción de la Pensión Garantizada Universal (PGU), el Pilar Solidario de Vejez fue reformulado. La PBS y el APS fueron sustituidos por la PGU, un beneficio universal que abarca al 80% (y posteriormente al 90% en 2023) de la población mayor de 65 años. A diferencia del Pilar Solidario original, la PGU no exige que las personas estén jubiladas para recibir el beneficio, permitiendo así que quienes continúan trabajando también puedan acceder a él.
Evolución de la Cobertura y Reducción de la Pobreza
Uno de los logros más destacados del Pilar Solidario de Vejez ha sido la notable expansión de su cobertura. En diciembre de 2008, el número de beneficiarios ascendía a 558.081. Esta cifra experimentó un crecimiento considerable en los años subsiguientes, alcanzando 2.437.259 personas en diciembre de 2023, lo que representa un incremento superior a cuatro veces.
Esta ampliación no solo ha permitido integrar a más personas en el sistema de pensiones, sino que ha sido fundamental para reducir la pobreza entre los adultos mayores. Según datos de la Encuesta CASEN, en 2006 el 22,9% de la población mayor de 65 años vivía en situación de pobreza. Para 2013, con el Pilar Solidario de Vejez ya consolidado, este porcentaje se redujo al 7,8%. En 2022, la pobreza en la tercera edad continuó su descenso, situándose en un 2,2%.
En conjunto, el Pilar Solidario y la PGU han simplificado y ampliado el acceso a la protección social en Chile, garantizando que un mayor número de personas, especialmente aquellas en situaciones de vulnerabilidad, dispongan de ingresos suficientes para afrontar la vejez o la discapacidad.
Enfoque de Género en el Pilar Solidario
Una característica central del Pilar Solidario de Vejez es su enfoque de género. Históricamente, las mujeres han enfrentado desventajas en el sistema previsional debido a menores tasas de participación laboral, salarios inferiores y una mayor expectativa de vida. El Pilar Solidario ha buscado mitigar estas brechas.
Además de los beneficios directos, se incorporaron medidas como el bono por hijo vivo, diseñado para compensar a las mujeres por el impacto de la maternidad en sus carreras laborales y, consecuentemente, en su capacidad de cotizar. Esto ha tenido un impacto significativo en la reducción de la brecha de género en materia de pensiones.
En 2008, el 68% de los beneficiarios del Pilar Solidario de Vejez eran mujeres. En 2023, este porcentaje se situó en el 59%. La tasa de reemplazo (el porcentaje de los ingresos previos que una persona recibe como pensión) para las mujeres, que en muchos casos era de solo el 12%, ha aumentado en un 59% gracias al Pilar Solidario de Vejez, permitiendo que cuenten con una pensión más acorde a sus necesidades. Para los hombres, la tasa de reemplazo ha aumentado en un 42%, reflejando una mejora sustancial, aunque el impacto ha sido más pronunciado para las mujeres.
La Pensión Garantizada Universal (PGU): Un Avance Hacia la Universalidad
La creación de la Pensión Garantizada Universal (PGU) en 2022 marcó un hito adicional en el fortalecimiento de la protección social en Chile. La transición desde el Pilar Solidario de Vejez (con la PBS y el APS) hacia la PGU simplificó el sistema y amplió significativamente la cobertura. Actualmente, la PGU excluye solo al 10% más rico de la población mayor de 65 años.
En resumen, el Pilar Solidario y su evolución hacia la PGU han sido fundamentales en la construcción de un sistema de protección social más justo y equitativo en Chile. Han contribuido a reducir la pobreza, disminuir las desigualdades de género en el ámbito previsional y mejorar sustancialmente las condiciones de vida de millones de personas. La capacidad de adaptación de esta política pública a lo largo del tiempo demuestra su efectividad y relevancia, con un impacto profundo en la comunidad beneficiaria.
Hitos Clave en la Evolución del Sistema
La reforma previsional de 2008 tuvo su origen en el Consejo Asesor Presidencial para la Reforma del Sistema Previsional, conocido como Comisión Marcel. Su informe sirvió de base para la elaboración de un proyecto por parte de un comité interministerial.
En 2008, la entonces Presidenta Michelle Bachelet promulgó la Ley 20.255, conocida como la “Reforma Previsional” de 2008. Esta ley creó el Pilar Solidario, destinado a incrementar las pensiones de las personas más vulnerables. El Pilar Solidario se dirigió a quienes no tenían derecho a jubilación en ningún régimen previsional (PBS) o a quienes no poseían suficiente ahorro (APS), excluyendo a los beneficiarios del sistema de las Fuerzas Armadas (Capredena) o de orden (Dipreca).
A partir de febrero de 2022, bajo el segundo gobierno de Sebastián Piñera, el sistema se unificó bajo el nombre de Pensión Garantizada Universal (PGU). La PGU actualmente cubre al 90% más vulnerable de la población mayor de 65 años.

Distribución por Género y Edad de los Beneficiarios
Según las cifras más recientes de 2023, el 58% de los beneficiarios del Pilar Solidario son mujeres y el 42% son hombres. Esta diferencia de género se ha reducido ligeramente en los últimos años: en 2022, la distribución era del 59% de mujeres y 41% de hombres, y en 2021, las mujeres representaban el 61% frente al 39% de los hombres.
En cuanto a la distribución por edad, el 28% de las mujeres beneficiadas por el Pilar Solidario lo obtuvo entre los 65 y 70 años, mientras que en los hombres este porcentaje fue del 30%.
Las personas del sistema antiguo de cajas tenían derecho a APS y, posteriormente, a la PGU, siempre que cumplieran con los requisitos de edad, monto de pensión, vulnerabilidad y residencia.
Tipos de Beneficio y Grupos de Edad
En 2021, un total de 462.416 personas recibieron los beneficios del Pilar Solidario en el rango de edad de 65 a 69 años. Entre los 70 y 75 años, se sumaron 405.902 afiliados. Estos tramos etarios concentraron la mayor cantidad de destinatarios de la Pensión Básica Solidaria (PBS) y del Aporte Previsional Solidario (APS).
Desde su implementación en 2022, la PGU se divide en dos tipos:
- PGU No Contributiva: Dirigida a personas que nunca se afiliaron a un sistema previsional (similar a la PBS).
- PGU Contributiva: Para quienes alguna vez cotizaron o recibían pensión de sobrevivencia (similar al APS).
En 2022, más de 1,7 millones de personas fueron beneficiadas por la PGU, siendo la mayoría (57%) personas de entre 65 y 75 años. Para 2023, la cifra de afiliados con PGU ascendió a cerca de 2 millones.
Del total de beneficiarios de la PGU, al cierre de 2023, la PGU No Contributiva representó el 24% (470.941 beneficiados), mientras que la PGU Contributiva alcanzó el 76% (1,5 millones de personas).

Reforma Previsional de 2008 y Enfoque de Género
La reforma previsional de 2008 incluyó un marcado enfoque de género. El Pilar Solidario estableció el Bono por Hijo, que incrementa la pensión de las mujeres que han tenido al menos un hijo (nacido vivo, adoptado o dado en adopción).
Las PBS y APS de invalidez se percibían hasta que la persona cumplía los 65 años de edad. A partir de esa edad, se transformaban en beneficiarios de PBS y APS Vejez, según el sistema vigente hasta principios de 2022.
PGU Contributiva vs. No Contributiva por Género
En 2023, el 68% de los hombres beneficiarios recibe una PGU contributiva, cifra que se amplía al 81% si se considera la PGU no contributiva. En el caso de las mujeres, un 58% se beneficia de la contributiva y un 24% de la no contributiva. Si nos centramos exclusivamente en la PGU no contributiva, casi tres de cada cuatro (72%) afiliados son mujeres.
Comparativa de Montos y Beneficios
Hasta enero de 2021, la PBS tenía un monto aproximado de $176.000. En febrero de 2022, la nueva PGU inició con un monto de $185.000.
A partir de febrero de 2025, se proyecta que el monto de la PGU será de $224.004, ajustándose anualmente según la variación del IPC.
Promedio de Pensiones por Tipo de Beneficio
Los beneficios de las PBS Vejez e Invalidez superaban los $164.000 en 2021. Tras la instauración de la PGU, la PBS Vejez dejó de existir en 2022. En 2022, la PBS Invalidez se situaba por encima de los $193.000 en promedio, y en 2023 superó los $200.000, promediando $206.064.
Los montos de las APS para quienes poseían Retiro Programado (APS pensión garantizada) promediaban $160.000 en 2021. Para quienes contaban con Renta Vitalicia (APS subsidio definido), los aportes fueron de $106.000 en promedio. Dos años después, la APS pensión garantizada superó los $237.000, un incremento del 48%. Este beneficio ha ofrecido los montos promedio más altos en 2022 y 2023.
Quienes se acogieron a un beneficio especial de APS del artículo 9 bis, vieron su monto promedio superar los $70.000. Se trata de personas cuyo cálculo original del APS generaba un beneficio menor al del resto, situación que fue corregida desde finales de 2019.
La PGU, tanto contributiva como no contributiva, promedió más de $191.000 en 2022 y en 2023 se posicionó por encima de los $202.000. La PGU contributiva aumentó un 58%, y la no contributiva un 65%.

PBS y APS de Invalidez vs. Vejez
Los beneficios de PBS y APS por invalidez han mantenido un comportamiento estable a lo largo del tiempo, sin fluctuaciones relevantes.
En el Sistema de Pensiones Solidarios hasta 2021, los beneficiarios se dividían entre receptores de pensiones por vejez (todos mayores de 65 años) e invalidez (solo menores de 65 años). El 85% de los beneficiarios totales recibía una PBS o APS de vejez, mientras que el 15% restante era beneficiario por invalidez. En hombres, el 17% recibía PBS o APS por invalidez; en mujeres, este porcentaje era del 13%.
PGU y su Impacto en Beneficiarios con Pensiones Superiores
La PGU representa el 81% de todos los beneficiarios del sistema de pensiones solidarias, sumando 2,4 millones de personas vigentes al cierre de 2023. El 19% restante se distribuye entre beneficiarios de pensiones de invalidez y receptores de APS Vejez Pensión Garantizada con montos superiores al que permite la PGU Contributiva.
Las pensiones solidarias de invalidez conservan sus nombres originales y continúan aplicándose a quienes, siendo menores de 65 años, han sido declarados con una discapacidad invalidante.
Evolución Mensual de Afiliados al Pilar Solidario
El mayor ingreso de pensionados por PBS Vejez se registró en 2008 (364.131 personas), coincidiendo con el inicio de la reforma de ese año.
El récord de nuevos registros por APS Vejez con subsidio definido (asociado a rentas vitalicias) se alcanzó en 2009, sumando 223.587 personas. En 2021, alcanzó su pico de afiliados con 616.264, beneficiando en enero de 2022 al 29,5% del total de afiliados.
El APS con pensión garantizada (retiro programado) experimentó un impulso a partir de 2019, sumando más de 98.000 afiliados nuevos en 2021, hasta alcanzar su punto máximo con 545.041 beneficiados.