Guía completa: Requisitos y pasos para acceder a una residencia de adulto mayor

Para muchas personas mayores, la idea de dejar su hogar para mudarse a una residencia puede ser desalentadora. Sin embargo, el envejecimiento es una etapa de la vida que merece ser vivida con comodidad, alegría y cuidado de calidad. Es fundamental comprender qué implica el proceso de ingreso a un establecimiento de larga estadía y qué alternativas existen para quienes prefieren mantener la familiaridad de su propio entorno.

Esquema comparativo entre residencias tradicionales (ELEAM) y servicios de cuidado en el hogar

¿Qué es una residencia para adultos mayores (ELEAM)?

Según la normativa vigente (Decreto Supremo N.° 20 del Ministerio de Salud), un Establecimiento de Larga Estadía para Personas Mayores (ELEAM) es aquel donde residen personas de 60 años o más que, por distintos motivos, desean vivir en un medio protegido o requieren apoyo y cuidados diferenciados.

Cuando se cotiza una residencia, el precio no solo refleja el cuidado directo, sino que también incorpora la estructura, el funcionamiento continuo y las condiciones de operación del establecimiento. En general, el costo suele integrar gastos de hotelería (habitación, alimentación, aseo, lavandería y operación permanente).

Requisitos para postular a un ELEAM (SENAMA)

Para acceder a un establecimiento público, es necesario cumplir con una serie de criterios que aseguran la idoneidad del postulante:

  • Tener 60 años o más.
  • Pertenecer hasta el 60% más vulnerable de la población según el Registro Social de Hogares.
  • Acreditar situación de dependencia (requerir apoyo para actividades de la vida diaria).
  • Declarar que la postulación es voluntaria.
  • Acreditar que no existen redes familiares o personas que puedan entregar regularmente los cuidados necesarios.
  • Contar con una persona significativa cercana que brinde apoyo durante el proceso y mantenga contacto tras el ingreso.

Documentación necesaria

La formalización del ingreso requiere presentar una carpeta con los siguientes documentos:

Postulante Apoderado
Cédula de identidad (ambos lados). Cédula de identidad (ambos lados).
Liquidación de pensión (emitida por IPS). Certificado de residencia.
Informe social (acredita situación socioeconómica). -
Informe médico (no mayor a 3 meses, índices Katz y Pfeiffer). -
Consentimiento firmado o huella digital. -
Infografía sobre los pasos para gestionar el informe médico y social en un CESFAM

Comparativa: Residencias vs. Cuidado a domicilio

Es importante diferenciar la lógica de costos entre un establecimiento y el cuidado en casa:

  • Residencias (ELEAM): El costo incluye hotelería y operación continua como un paquete fijo. Según datos de CNN Chile, los valores mensuales suelen oscilar entre los $650.000 y más de $1.000.000.
  • Cuidado a domicilio: El gasto se concentra en turnos y apoyos definidos, lo que permite ajustar el plan según necesidades reales.

Al comparar, considere que en el cuidado a domicilio el total dependerá de las horas de atención (diurnas, nocturnas o 24/7), la coordinación, los insumos clínicos y las adecuaciones del hogar. Si la persona tiene un nivel de dependencia alto, muchas residencias exigen la contratación de un cuidador exclusivo adicional, lo que eleva el costo mensual.

Innovación en el cuidado: El modelo de residencia en casa

Existen opciones como Situ, que redefinen la experiencia de envejecer al permitir que las personas mayores disfruten de la comodidad de su hogar mientras reciben atención personalizada. Este modelo ofrece beneficios clave:

  • Independencia: El adulto mayor permanece en su entorno, rodeado de sus recuerdos.
  • Cuidado personalizado: Un equipo de profesionales (médicos geriatras, enfermeras, kinesiólogos) se adapta a las necesidades específicas.
  • Tecnología: Uso de sistemas de monitoreo y plataformas de comunicación constante para las familias.
  • Apoyo familiar integral: Colaboración estrecha con la familia para asegurar bienestar y tranquilidad.

Unidad 2 - Lección 2 - Atención domiciliaria 1 | 9/23 | UPV

La decisión de ir a una casa de reposo o contratar cuidado en el hogar debe basarse en la calidad de vida y los deseos de la persona mayor. Si está lúcida, su opinión debe ser siempre respetada en este proceso de toma de decisiones.

tags: #como #hacer #una #residencia #adulto #mayor