Aquiles es uno de los héroes griegos más famosos y recordados en el imaginario colectivo y la cultura popular. Fue uno de los principales protagonistas y el más grande guerrero de La Ilíada de Homero, donde se le describe como el mejor guerrero de todos los que el mundo haya conocido. Siempre ha sido célebre por su valentía, belleza y fuerza física. A este guerrero también se le conocía como “el de los pies ligeros”, ya que se le consideraba el más veloz de todos los hombres y el más hermoso de todos los héroes que participaron en la guerra de Troya.

Orígenes y Nacimiento de Aquiles
La Unión de un Mortal y una Ninfa
Aquiles fue hijo del mortal Peleo, rey de los Mirmidones en Ftía (sureste de Tesalia), y de la ninfa marina Tetis. Su madre era una de las famosas Nereidas, hija del dios del mar Nereo y la oceánide Doris. Debido a su hermosura, Tetis fue pretendida por varios dioses, incluidos Zeus y Poseidón.
La Profecía y el Matrimonio Forzoso
Sin embargo, un arcano oráculo (regalado a Zeus por el titán Prometeo) emitió una inquietante profecía: el hijo de la divina Tetis, la más bella hija del anciano dios marino Nereo, habría de ser superior a su padre y capaz de tomar su reinado. Frente a tal predicción, Zeus, quien había destronado a su padre Crono, y Poseidón desistieron prudentemente de su interés. De común acuerdo, los dioses eligieron para esposo de Tetis al rey de los Mirmidones, Peleo, un héroe mortal valeroso y noble, pero muy inferior en poder a los dioses celestes. Así, el futuro hijo de la diosa marina, aunque más poderoso y fuerte que su padre, no podría resultar una amenaza para ninguno de los residentes del Olimpo. La bella novia no se sintió, al parecer, muy contenta al saber que iba a casarse con un humano. Peleo, advertido por su amigo el centauro Quirón, no la dejó escapar, incluso cuando ella intentó huir mediante metamorfosis en fuego, agua, león, serpiente y sepia.

El Nacimiento y la Boda
Según los mitos, el Juicio de Paris, que desencadenó la Guerra de Troya, tuvo lugar durante el banquete de bodas de los padres de Aquiles, Peleo y Tetis. A los nueve meses nació Aquiles, un niño fuerte y robusto.
La Búsqueda de la Inmortalidad y el Talón de Aquiles
La madre de Aquiles, siendo una diosa inmortal, deseaba que su hijo también lo fuera. Hay dos teorías principales sobre cómo Tetis intentó hacerlo inmortal y cómo surgió su famosa vulnerabilidad:
Versión del Río Estigia (la más famosa)
La más famosa cuenta que su madre lo llevó hacia el río Estigia (o Acherón en otras versiones), fuente sagrada que separa el mundo de los vivos del de los muertos. Así, se dirigieron hacia el inframundo y Tetis lo sumergió sosteniéndolo desde el talón, único lugar que quedó inmune al poder de las aguas, volviéndolo invulnerable a las armas en todo su cuerpo excepto en ese punto. Pero no reparó en que el talón del niño, por el que lo mantenía sujeto, no llegaba a mojarse. Allí lo heriría la flecha que acabaría con su vida.

Versión de la Ambrosía y el Fuego
La otra versión afirma que Tetis lo untó con ambrosía, una sustancia divina, y lo expuso al fuego divino para así quemar sus partes mortales. Su esposo Peleo la descubrió y, aterrado al ver a su hijo temblando en las llamas, le quitó al niño por la fuerza, interrumpiendo el proceso y haciendo que su talón quedara carbonizado o no tratado. Por este hecho, Tetis huyó enfurecida y abandonó el hogar. Su padre decidió reemplazar la parte quemada por la taba del gigante Dámiso, reconocido por su velocidad. Como resultado, Aquiles se volvió invulnerable en todo su cuerpo excepto en el talón.
Discrepancias en las Fuentes
Es importante señalar que ninguna de las fuentes anteriores a Estacio (siglo I d.C.), como La Ilíada de Homero, hace referencia a esta invulnerabilidad. Al contrario, en la Ilíada Homero menciona que Aquiles es herido; por ejemplo, el héroe peonio Asteropeo lo hirió en el hombro, del cual brotó sangre negra. Esto sugiere que el mito del "talón de Aquiles" es una tradición tardía, aunque para los escritores del Bajo Imperio ya era uno de los puntos débiles del héroe y la causa de su muerte.
AQUILES | La HISTORIA COMPLETA del HÉROE GRIEGO de la GUERRA DE TROYA que protagonizó la ILÍADA
Infancia y Educación
Los primeros años de la infancia de Aquiles transcurrieron en Ftía, en la corte de su padre Peleo. Desde niño, Aquiles hizo gala de una gran velocidad y fuerza. También demostró tener un carácter demasiado duro y ansioso de gloria y violencia. Durante estos primeros años, el príncipe Aquiles entabló una gran amistad con Patroclo, un joven exiliado en Ftía, con quien mantuvo amistad por el resto de la vida.
Para desarrollar su fuerza era alimentado con carne y vísceras de jabalíes y leones, además de tuétano de osos. Sus grandes maestros fueron Fénix, un hombre de confianza de Peleo y sabio mirmidón, y más adelante se convirtió en discípulo del centauro Quirón. A diferencia de sus salvajes semejantes, Quirón era un centauro civilizado que había llegado a dominar todo tipo de técnicas en campos tan dispares como el tiro con arco, la medicina, la retórica y un largo etcétera. Durante los años que pasó a su lado en el Monte Pelión, Aquiles terminó de formarse como el gran guerrero que estaba llamado a ser, aprendiendo las artes del héroe.

El Ocultamiento en Esciros
La Profecía de la Muerte Prematura
Antes del estallido de la Guerra de Troya, Tetis escuchó una profecía sobre Aquiles: alcanzaría una fama imperecedera, pero estaba destinado a no llegar a viejo, muriendo joven en el campo de batalla. Aquiles, como buen héroe griego, eligió una vida breve pero de perdurable gloria.
El Disfraz y el Nacimiento de Neoptólemo
Tetis se apenó mucho y trató de protegerlo de nuevo. Para evitar que su hijo tuviera la oportunidad de participar en la guerra, lo ocultó en Esciros, ya que sabía que si se sumaba a la guerra enfrentaría una muerte prematura. Mandó al bello adolescente a la corte real de la isla de Esciros, para que en aquel palacio se ocultara disfrazado de muchacha y no fuera descubierto por los enviados del rey Agamenón, que reclutaban grandes héroes para la expedición guerrera. Aquiles, bajo la identidad de la joven Pirra (‘pelirroja’), pasó un tiempo indeterminado viviendo con las hijas del rey Licomedes. Durante este tiempo, Aquiles se casó en secreto con la princesa Deidamía, a quien en la versión de Estacio violaba, y quien le dio un hijo llamado Neoptólemo (también llamado Pirro, por el apodo de su padre).
El Descubrimiento por Odiseo
La temerosa madre no había contado con la astucia de Ulises (Odiseo). Un oráculo había dicho que el ejército griego no podría tomar Troya sin la participación de Aquiles. Ulises y una comitiva, incluyendo a Diomedes, acudieron a Esciros para encontrarlo. Existen dos versiones de cómo fue descubierto:
- La primera afirma que Ulises llevó regalos para las damas de la corte de Licomedes. Les ofreció ropas, alhajas, perfumes y artículos femeninos, así como un escudo y una lanza. Aquiles, aún disfrazado de doncella, escogió para sí las armas, revelando con ello a Odiseo su verdadera identidad.
- La segunda relata que Ulises hizo sonar una alarma o un clarín, provocando gritos para que Aquiles pensara que estaban bajo asedio enemigo. Aquiles no pudo reprimir su ardor guerrero y se lanzó a por las armas para defender a sus anfitriones, revelando que no era en realidad una muchacha y cayendo de este modo en la trampa del rey de Ítaca.
Sin importar la versión, luego de ser descubierto, Aquiles aceptó unirse al conflicto y abandonar Esciros. El rey de Ítaca hizo uso de su habilidad retórica para convencer al joven de que le acompañara a combatir en Troya.
Aquiles en la Guerra de Troya
AQUILES | La HISTORIA COMPLETA del HÉROE GRIEGO de la GUERRA DE TROYA que protagonizó la ILÍADA
Incidentes Antes del Asedio
Al tratar de dirigirse a Troya, los ejércitos griegos pasaron por un sinfín de problemas. Uno de los errores más graves lo cometieron al desembarcar por error en la tierra de Misia, donde atacaron a la población creyendo que estaban ya en el reino de Príamo. El rey de Misia, Télefo, fue herido por la lanza de Aquiles, y la herida se infectó. Un oráculo le dijo a Télefo que solo quien lo había herido podría sanarlo. Aquiles, siguiendo el consejo de Odiseo, raspó trozos de bronce de su lanza sobre la herida de Télefo y esta se curó.
Según la famosa tragedia de Eurípides, Ifigenia en Áulide, en vísperas de la Guerra de Troya, Agamenón, para liberar el tiempo sin viento creado por Artemisa, tuvo que sacrificar a su hija Ifigenia. Para atraerla, Agamenón le escribió una carta falsa afirmando que iba a prometerla en matrimonio a Aquiles. Cuando Ifigenia llegó y conoció la cruel verdad, Aquiles decidió protegerla, reuniendo a sus soldados leales, pero finalmente no intervino tras la persuasión de Ifigenia, quien aceptó sacrificarse por el bien común. En el momento de la ejecución, Artemisa se apiadó de ella e hizo que Ifigenia desapareciera del altar, siendo reemplazada por una cierva.
Las Primeras Hazañas y la Ira de Apolo
Una vez en Troya, Aquiles se mostró desde el comienzo del conflicto como el mejor de los guerreros aqueos. Su entrada en la guerra mostró sus grandes habilidades y causó temor entre los enemigos. Las hazañas de este semidiós se volvieron leyenda, principalmente cuando venció a Cicno, hijo de Poseidón, reconocido por su invulnerabilidad. También descubrió junto a una fuente al joven Troilo, uno de los hijos menores de Príamo. Las fuentes difieren en este punto: mientras unos defienden que Aquiles quedó prendado de su belleza y pretendió forzarle, otros afirman que ya conocía el oráculo según el cual Troya nunca caería si Troilo seguía con vida. Todos coinciden en que Troilo consiguió escapar hasta un templo de Apolo para buscar refugio, pero Aquiles, ignorando el carácter sacro del recinto, penetró en él y acabó con la vida del príncipe troyano, ganándose el odio del dios Apolo.
La Cólera de Aquiles y el Retiro de la Batalla
Aquiles es el héroe más famoso y destacado en la Guerra de Troya. Los acontecimientos narrados en La Ilíada se sitúan en el décimo y último año del conflicto, centrándose en la cólera de Aquiles. El poema comienza con la retirada de Aquiles del campamento de los aqueos a causa de una ofensa que le comete Agamenón, el líder del ejército sitiador. Agamenón había tomado a una mujer llamada Criseida como esclava, y el padre de esta, Crises, un sacerdote de Apolo, le rogó que se la devolviera. Agamenón se negó y Apolo envió una plaga entre los griegos. El profeta Calcante determinó correctamente la fuente de los problemas, por lo que Agamenón accedió a devolver a Criseida, pero tomó en su lugar a Briseida, la esclava de Aquiles, como reemplazo.
Este acto, junto con su descontento por el trato recibido anteriormente, hizo que Aquiles sintiera que su honor había sido gravemente insultado, por lo que abandonó el campamento enfurecido, jurando no volver a luchar a menos que Agamenón se disculpara públicamente. Sin Aquiles, los griegos comenzaron pronto a ser derrotados por las tropas troyanas comandadas por Héctor. Los troyanos llegaron a traspasar la muralla del campamento e incendiaron algunas de las naves griegas. Agamenón envió emisarios para pedir perdón a Aquiles y ofrecerle la devolución de Briseida y otros obsequios, pero Aquiles permaneció impasible, deseando conservar su gloria a pesar de su ausencia de la batalla. Incluso rezó a su madre Tetis, pidiéndole que rogase a Zeus que permitiese a los troyanos hacer retroceder a las fuerzas griegas.
La Muerte de Patroclo y la Venganza de Aquiles
Patroclo, el amigo íntimo de Aquiles, desesperado ante la visión de la masacre entre las tropas griegas, suplicó a su amigo que regresara a la batalla o al menos le permitiera a él hacerlo llevando sus armas. Aquiles se negó a combatir, pero concedió su permiso a Patroclo para que lo hiciera en su ausencia, liderando a los Mirmidones con la armadura de Aquiles. Patroclo cosechó algunos éxitos en un primer momento, pero finalmente fue descubierto y asesinado por Héctor. El príncipe troyano se apresuró a despojarle de sus armas y armadura. Solo la intervención de Áyax y otros reyes griegos evitó que Héctor se llevara consigo el cuerpo de Patroclo para causarle más humillaciones.
Cuando los reyes llevaron ante Aquiles el cadáver de su compañero caído, el caudillo mirmidón cayó presa del dolor. Lloró durante horas junto al cuerpo de su amigo. Su madre Tetis vino a consolar al afligido Aquiles, persuadiéndolo para que Hefesto, el dios herrero, le hiciese una nueva armadura, en lugar de la que Patroclo había llevado y que fue arrebatada por Héctor. La nueva armadura incluía el famoso escudo de Aquiles. Enfurecido por la muerte de Patroclo, Aquiles se amigó con Agamenón y regresó colérico al campo de batalla. Lleno de sed de venganza, acabó con la vida de centenares de troyanos, llegando incluso a enfrentarse al dios fluvial Escamandro, que se enfadó porque estaba obstruyendo sus aguas con todos los hombres que mataba. El mismo Escamandro se retiró ante la furia de Aquiles.
El Duelo con Héctor y la Redención
El objetivo de la venganza de Aquiles no era otro que Héctor, asesino de su amigo Patroclo. El destino decidió que era Héctor el que debía morir, por lo que Zeus infundió un gran miedo en el cuerpo del príncipe troyano. Finalmente, Aquiles encontró a su víctima y persiguió a Héctor alrededor de las murallas de Troya, dándole tres vueltas. Atenea tomó la forma de Deífobo, hermano de Héctor, y así convenció a este último para luchar cara a cara contra Aquiles. Aquiles mató a Héctor clavándole la lanza en el cuello y, para culminar su venganza y humillar a los troyanos, ató el cuerpo a su carro y lo arrastró por el campo de batalla durante nueve días.
A pesar de su persistente odio hacia su enemigo muerto, cuando el anciano rey Príamo, con ayuda del dios Hermes, se presentó en su tienda de campaña a suplicar por el cuerpo de Héctor, Aquiles cedió y, en un gesto de honda compasión, apiadado por la súplica del anciano, le devolvió el cadáver de Héctor para que organizara sus funerales. Con este gesto, Aquiles finalmente depone su ira. La Ilíada concluye con los funerales de Héctor.

Otros Grandes Combates
Después de matar a Héctor, Aquiles también mató a Pentesilea, líder de las Amazonas que luchaban del lado troyano e hija del dios de la guerra Ares. Algunos autores sugieren que, al despojarla del yelmo y descubrir que era una hermosa mujer, Aquiles quedó prendado de su belleza. El último gran combate de Aquiles antes de su muerte se produjo contra el etíope Memnón, hijo de la diosa Eos (la aurora) y aliado de Príamo. Memnón había matado en combate a Antíloco, el hijo de Néstor y nuevo compañero cercano de Aquiles, por lo que, en un episodio que recuerda al de la muerte de Patroclo, Aquiles decidió cobrarse venganza.
La Muerte de Aquiles
Como había predicho Héctor en su último aliento, Aquiles murió en plena batalla, antes de que pudieran entrar a la ciudad de Troya. Su hermano menor Paris lo mató, bien con una flecha lanzada por Paris y guiada por el dios Apolo, que lo alcanzó en el talón (según Estacio), o con un cuchillo por la espalda cuando visitaba a Políxena, una princesa troyana. Aquiles sabía desde mucho antes, como también Tetis, que moriría en plena juventud, y ese previo conocimiento de su temprana muerte ensombreció sus días y envolvió su existencia heroica en un halo trágico.
Funeral y Ritos
El cuerpo fue recuperado por los griegos con gran dificultad y llevado al campamento de los aqueos, donde se realizaron los ritos funerarios correspondientes, que fueron extremadamente solemnes. Su madre Tetis y las Nereidas, sus hermanas, lo lloraron durante 17 días. Los griegos lavaron su cuerpo, lo vistieron con la túnica de guerra que Tetis le había enviado y prepararon una gran pira con árboles del monte Ida. Sobre la pira se colocaron muchas armaduras y armas de los muertos, así como numerosos animales sacrificados, ofrendas de oro y otros metales preciosos. Los héroes griegos cortaron cada uno un mechón de su cabello, vertieron varios ungüentos sobre la pira y ofrecieron grandes cuencos de miel, vino fino y especias. El cuerpo del héroe fue colocado en la cima de la pira y luego se le prendió fuego. Las llamas ardieron con furia, avivadas por un fuerte viento enviado por el dios Éolo. Los héroes apagaron las brasas con vino y recogieron sus restos. Sus amigos recogieron sus huesos, los colocaron en una urna adornada con oro y plata, y los enterraron en el punto más alto de la costa, junto a los huesos de su amigo Patroclo.
Además, se celebraron juegos funerarios en su honor y se disputó su maravillosa armadura forjada por Hefesto. La armadura de Aquiles fue objeto de una disputa entre los héroes griegos Áyax el Grande (primo menor de Aquiles) y Odiseo. Ambos compitieron por ella dando discursos sobre por qué eran los más bravos y merecedores. Odiseo finalmente derrotó a Áyax mediante un discurso y heredó este artefacto divino. Áyax, hechizado por Atenea, enloqueció de dolor y angustia, y al creerse despreciado, trató de matar a todos los jefes del ejército aqueo, masacrando un rebaño de corderos. Después de volver en sí, incapaz de soportar su deshonor, se suicidó arrojándose sobre su propia espada en la playa troyana.
El Legado de Aquiles
Aquiles Después de la Muerte
Hay varias teorías de qué sucedió luego con Aquiles. Según la versión homérica, partió hacia el Hades, donde ocupó un lugar preponderante. En la visita de Ulises al sombrío Hades, se acercaron al peregrino las «almas» de los compañeros que dejó muertos en Troya. Aquiles, desengañado del Otro Mundo, afirmó que preferiría ser esclavo de un pobre campesino en la tierra que rey en el mundo de los muertos, una respuesta sorprendente viniendo de quien había preferido la breve y luminosa existencia heroica a una larga vida gris. Después del episodio del Caballo de Troya, Aquiles se le apareció en un sueño a su hijo Neoptólemo y le dijo que él mismo se había convertido en una deidad. En la Etiópida de Arctino de Mileto se decía que fue llevado por Tetis a la isla de Leuce (o isla Blanca).
El Hijo de Aquiles: Neoptólemo
Tras la muerte de Aquiles, su hijo Neoptólemo fue encontrado por Ulises y Diomedes, se unió a la Guerra de Troya, tomó el relevo de su padre y se convirtió en el "nuevo Aquiles" del ejército griego. Finalmente, durante el episodio del Caballo de Troya, mató al rey troyano Príamo y al hijo menor de Héctor y Andrómaca.
El Significado de Aquiles en la Mitología y la Cultura
Aquiles es uno de los personajes griegos más recordados en el imaginario colectivo y un prototipo del héroe épico: un ser casi perfecto y prácticamente invulnerable, pero también mortal. Homero le dedicó una gran parte de La Ilíada, donde el héroe es el más poderoso de los aqueos, combinando con un equilibrio preciso la fuerza, la velocidad y la inteligencia, destacando por su coraje, orgullo, tesón y ansia de gloria.
- Amistad con Patroclo: Aquiles y Patroclo muestran una amistad muy profunda en la Ilíada. La naturaleza exacta de su relación ha sido objeto de disputa tanto en el periodo clásico como en la época moderna. Aunque la Ilíada no permite argumentar de forma rotunda una relación sexual, es evidente que tal era la interpretación que de la misma hacían los griegos de época arcaica y clásica, siendo un ejemplo y modelo para las relaciones homosexuales que estructuraban el sistema educativo en ciudades como Esparta y Atenas.
- Influencia en líderes: Los reyes de Epiro reivindicaban ser descendientes de Aquiles porque la tradición decía que allí había reinado su hijo Neoptólemo. Alejandro Magno, hijo de la princesa Olimpia de Epiro, podría por tanto reclamar también este parentesco, y se esforzó en ser como su gran antepasado de muchas formas.
- Etimología del Nombre: El nombre de Aquiles puede ser analizado como una combinación de ἄχος (akhos, ‘dolor’, ‘pena’) y λαός (laos, ‘pueblo’, ‘tribu’, ‘nación’). En otras palabras, Aquiles es una personificación de la pena, siendo este dolor un tema que aparece numerosas veces en la Ilíada (frecuentemente debido a Aquiles). Laos ha sido interpretado por Gregory Nagy con el significado de ‘cuerpo de soldados’. Con esta derivación, el nombre tendría un doble sentido en el poema: cuando el héroe actúa correctamente sus hombres llenan de dolor al enemigo, pero cuando se equivoca son sus hombres los que reciben el dolor.
- Culto a Aquiles: Hubo un culto arcaico de Aquiles en Leuce (la isla de las Serpientes), en el mar Negro, frente a las costas de las actuales Rumanía y Ucrania. En la isla había un templo y un oráculo que sobrevivieron hasta la época romana. La isla también tenía reputación como lugar de sanación.
- Impacto en la anatomía y el lenguaje:
- En anatomía, el tendón de Aquiles, ubicado en la parte posterior del tobillo humano (precisamente el lugar donde Aquiles fue alcanzado por la flecha), recibe su nombre.
- La expresión idiomática “talón de Aquiles” se refiere al punto débil más grande o único de una persona o cosa, es decir, su punto clave vulnerable.
- El ejército liderado por Aquiles procedía, según la leyenda, del Reino de los Mirmidones, y era conocido por su gran valor en la batalla y su estricta disciplina. En las lenguas europeas modernas, el término “Mirmidón” a menudo se refiere a una persona que obedece órdenes de manera estricta.
En la región de Gastouri al sur de la ciudad de Corfú (Grecia), la emperatriz austriaca Sissi construyó en 1890 un palacio de verano con Aquiles como tema principal, en lo que supone un monumento al romanticismo platónico. Naturalmente, el palacio fue bautizado en su honor: Achilleion.
