La kinesiología respiratoria es una especialidad intrínsecamente ligada al bienestar y la rehabilitación pulmonar, definida como un conjunto de técnicas y estrategias diseñadas para fortalecer la función respiratoria. Cuando una persona enfrenta desafíos respiratorios, sea por enfermedades pulmonares, consecuencias de una lesión o como secuela de intervenciones quirúrgicas, su capacidad para respirar profunda y eficazmente puede verse afectada. La dificultad para eliminar secreciones, mantener una respiración adecuada o incluso alcanzar una oxigenación óptima del cuerpo son obstáculos comunes.
La principal función del aparato respiratorio consiste en poner en contacto el aire atmosférico con la sangre para dar lugar al intercambio gaseoso, que corresponde a la introducción de O2 en el organismo y la eliminación de CO2. La acumulación de flemas puede deberse a infecciones respiratorias (resfriado, bronquitis, EPOC), alergias o exposición a agentes irritantes. El objetivo de la fisioterapia respiratoria es conseguir una mejoría de los síntomas y enlentecer la progresión de la enfermedad, logrando la máxima capacidad física, mental, social y laboral de cada paciente.
La temporada de invierno, con su característica bajada de temperaturas y aumento de enfermedades respiratorias, plantea desafíos particulares para la salud pulmonar. Durante el invierno, la prevalencia de enfermedades como el resfriado común, la gripe y otras infecciones respiratorias agudas experimenta un notable aumento. El frío del invierno no solo incrementa el riesgo de enfermedades respiratorias, sino que también puede agravar los síntomas de condiciones crónicas, como el asma o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Además, el aire frío y seco es un irritante común que puede afectar a los pulmones y las vías respiratorias, aumentando la sensación de dificultad para respirar.
Los ejercicios de kinesiología respiratoria son herramientas poderosas para mantener y mejorar la salud pulmonar desde la comodidad del hogar, especialmente importantes para prevenir complicaciones. La acumulación de secreciones, si no se maneja adecuadamente, puede conducir a infecciones más graves, como la bronquitis o la neumonía.

Medidas Generales para Despejar las Vías Respiratorias
Además de las técnicas específicas, existen acciones diarias que pueden ayudar significativamente a eliminar el exceso de mucosidad y flema:
- Mantener la humedad del aire: El aire seco irrita la nariz y la garganta, lo que provoca la formación de más mucosidad como lubricante. Colocar un humidificador de vapor frío en la habitación puede mejorar el sueño, mantener la nariz despejada y evitar el dolor de garganta.
- Tomar suficientes líquidos: El cuerpo necesita estar hidratado para mantener la mucosidad fina. Tomar más líquidos puede ayudar a adelgazar la mucosidad y facilitar el drenaje de los senos nasales. Mantenerse hidratado también puede ayudar a evitar la congestión en personas con alergias estacionales.
- Aplicar un paño húmedo y tibio en la cara: Esto puede calmar un dolor de cabeza sinusal palpitante. Inhalar a través de un paño húmedo es una forma rápida de humectar la nariz y la garganta, y el calor ayuda a aliviar el dolor y la presión.
- Mantener la cabeza elevada: Cuando la acumulación de mucosidad es particularmente molesta, dormir apoyado en almohadas o en una silla reclinable puede ayudar, ya que recostarse totalmente puede aumentar la incomodidad.
- No suprimir la tos: Toser es la manera en que el cuerpo expulsa las secreciones de los pulmones y la garganta. Se deben usar jarabes para la tos con moderación, si es necesario.
- Deshacerse discretamente de la flema: Cuando la flema sube de los pulmones hacia la garganta, escupirla es más saludable que tragarla.
- Usar un aerosol nasal salino o enjuague: Un aerosol o lavado nasal salino puede eliminar la mucosidad y alérgenos de la nariz y los senos nasales. Es crucial usar agua esterilizada o destilada para los lavados.
- Hacer gárgaras con agua salada: Esto puede aliviar una garganta irritada y ayudar a eliminar la mucosidad residual.
- Usar eucalipto: Los productos de eucalipto se han usado para calmar la tos y reducir la mucosidad. Se pueden aplicar directamente al pecho o añadir unas gotas de aceite de eucalipto a un difusor o baño caliente.
- No fumar y evitar el humo de segunda mano: Fumar y el humo de segunda mano causan que el cuerpo produzca más flema y mucosidad.
- Minimizar el uso de descongestionantes: Aunque secan las secreciones, pueden dificultar la eliminación de flema y mucosidad.
- Tomar el medicamento correcto: Los expectorantes pueden ayudar a adelgazar la mucosidad y la flema, facilitando su expulsión. Asegúrese de que estos medicamentos no contengan descongestionantes.
- Controlar las alergias: Las alergias estacionales pueden causar exceso de mucosidad y flema.
- Evitar los irritantes: Los químicos, fragancias y la contaminación pueden irritar la nariz, garganta y vías respiratorias inferiores, aumentando la producción de mucosidad.
- Tomar nota de las reacciones a los alimentos: Algunos alimentos pueden desencadenar un incremento en la flema y la mucosidad.
- Evitar el alcohol y la cafeína en exceso: Ambas sustancias pueden causar deshidratación.
- Tomar un baño o ducha caliente: El vapor ayuda a aflojar y eliminar la mucosidad en la nariz y la garganta.
- Limpiar la nariz suavemente: Soplar la nariz con demasiada fuerza puede lastimar los senos nasales.
- Comer abundantes frutas: Una dieta rica en fibra de frutas puede ayudar a tener menos problemas respiratorios relacionados con la flema.
- Evitar los alimentos que causan el reflujo gástrico: El reflujo gástrico puede causar un aumento en la flema y mucosidad.
Técnicas de Kinesiología Respiratoria para Adultos Mayores
Las técnicas de limpieza de las vías respiratorias (ACTs) son tratamientos que ayudan a las personas a mantenerse sanas y a respirar con más facilidad, aflojando el moco espeso y pegajoso para que pueda eliminarse tosiendo o jadeando. Para las personas mayores, es fundamental garantizar que cualquier ejercicio se realice dentro de un rango que no provoque fatiga excesiva o dificultad respiratoria.
Ejercicios Fisioterapia Respiratoria
1. Drenaje Postural
El drenaje postural es una técnica que ayuda a sacar el líquido de los pulmones, siendo la preferida para la eliminación de las secreciones por su buena tolerancia. Consiste en colocar al paciente en diversas posiciones (posturas) que ayudan a drenar el moco de las diferentes partes de los pulmones. La gravedad hala el moco de las vías respiratorias pequeñas hacia las más grandes, de donde pueden toserse.
El mejor momento para realizar el drenaje postural es antes de una comida o una hora y media después de esta, cuando el estómago está más vacío. No debe realizarse cuando el paciente está recién comido.
Posiciones Recomendadas:
- Sentado: Con el cuerpo ligeramente inclinado hacia delante, apoyando los brazos en las piernas.
- Acostado: Boca arriba, boca abajo o de lado.
- Inclinado: Sentado o acostado con la cabeza horizontal, arriba o abajo, con la cabeza más baja que el pecho para facilitar la expulsión de flemas.
Permanezca en la posición por el tiempo que el proveedor de atención médica haya indicado (al menos 5 minutos). Use ropa cómoda y almohadas para estar lo más confortable posible. Repita la posición con la frecuencia indicada. Antes de comenzar la técnica, es necesario que el paciente sepa toser y respirar de forma profunda y eficaz.
2. Percusión y Vibración
Estas técnicas se usan asociadas al drenaje postural para ayudar a disolver y desprender los fluidos espesos en los pulmones.
- Percusión: Consiste en dar palmadas rítmicas sobre el pecho con la mano ahuecada. El objetivo es desalojar mecánicamente las secreciones espesas adheridas a las paredes bronquiales. Se debe oír un sonido retumbante o de estallido, no un sonido de palmada. No golpee con tanta fuerza que provoque dolor.
- Vibración: Es similar a la percusión, pero se realiza con una mano plana que hace estremecer suavemente las costillas durante la espiración, intentando aumentar la velocidad del aire espirado para desprender las secreciones. También se pueden usar chalecos especialmente diseñados que proporcionan vibración de alta frecuencia.
Realice la percusión o la vibración durante 5 a 7 minutos en cada área del pecho o la espalda, según lo indique su proveedor. Cuando termine, tome una respiración profunda y tosa.

3. Educación de la Tos y Tos Asistida
La tos es una forma natural y sana de eliminar el moco de los pulmones y debe ser motivada. Las personas con desafíos respiratorios nunca deben tratar de suprimirla ni evitar toser. La tos con jadeo es una de las ACT más básicas y eficaces. Consiste en inhalar y luego exhalar activamente, como jadear frente a un espejo para empañarlo. No es tan fuerte como una tos convencional, pero puede funcionar mejor y cansar menos.
La educación de la tos consiste en enseñar a toser eficazmente después de una inspiración profunda, durante la espiración, procurando hacerla en dos o tres tiempos para un mejor arrastre de las secreciones. Esto es útil en situaciones de producción excesiva de esputo. Después de una espiración, se recomienda una segunda inspiración profunda, contenerla y toser con fuerza desde lo profundo del pecho (no desde la garganta).
- Tos asistida: Es una técnica en la que se ayuda al paciente a realizar una tos más potente y eficaz, especialmente cuando no es capaz de generar suficiente fuerza por sí mismo.
- Tos asistida mecánicamente: Indicada cuando no se alcanza una tos efectiva con las técnicas manuales. Se realiza con un dispositivo mecánico de insuflación-exsuflación que genera una presión positiva (insuflación) seguida de una presión negativa (exsuflación), provocando un flujo de aire que permita arrastrar secreciones. Puede aplicarse a través de una máscara nasobucal o cánula traqueal.
4. Ejercicios Respiratorios Específicos
Los ejercicios respiratorios tienen como objetivo disminuir el trabajo respiratorio, mejorar la oxigenación y aumentar la función pulmonar.
- Respiración Diafragmática: Sentado, con las rodillas flexionadas, coloque las manos sobre el abdomen. Inspire profundamente a través de la nariz manteniendo la boca cerrada. Al inspirar, el abdomen se distiende elevando las manos. Luego, espire lenta y suavemente de forma pasiva por la boca, haciendo un sonido silbante con los labios fruncidos, sin hinchar los carrillos.
- Respiración con Labios Fruncidos: Inspire a través de la nariz con la boca cerrada. Ponga los labios como para apagar una vela o silbar y espire a través de la boca con los labios semicerrados. La espiración debe durar el doble que la inspiración. Esta técnica es particularmente beneficiosa para las personas mayores, especialmente si sufren de EPOC, ya que ayuda a mantener abiertas las vías aéreas y a eliminar el aire atrapado.
- Espiración Prolongada con Contracción Abdominal: Realice el ejercicio lentamente, evitando cualquier esfuerzo excesivo. Inhale lentamente a través de la nariz y luego exhale por la boca, procurando que la exhalación sea el doble de tiempo que la inhalación, y haciendo una ligera contracción abdominal al final.
- Ejercicios para la expansión del pecho: Consisten en respiraciones inspirando profundamente. Algunas personas sostienen la respiración por 3 segundos para llevar más aire detrás del moco.
- Inspirómetro de Incentivo: Utilice este dispositivo para despegar y movilizar las secreciones. Después de una espiración, ajuste los labios sobre la boquilla e inspire por la boca tan profundo como sea posible, para que el marcador (bola) se eleve hasta alcanzar su tope superior, si es posible, debiendo permanecer en este lugar aproximadamente de 2 a 6 segundos.
- Técnica del Ciclo Activo de Respiración (ACBT): Consiste en una serie de procedimientos respiratorios que pueden cambiarse según las necesidades de cada persona. Logra introducir aire detrás del moco y lo limpia. Incluye ejercicios de expansión del pecho, respiraciones controladas y tos con jadeo.
- Drenaje Autógeno (AD): Significa "auto drenaje" y utiliza diferentes velocidades de la respiración para mover el moco desde las vías respiratorias pequeñas hacia las grandes. La persona inhala en diferentes niveles y ajusta cómo exhala para cambiar la velocidad del aire que sale de los pulmones y mueve el moco. Requiere práctica.
- Terapia de Presión Espiratoria Positiva (PEP): Lleva aire a los pulmones y detrás del moco en las vías respiratorias colaterales, manteniendo abiertas las vías respiratorias y evitando que se cierren. Un sistema de PEP consiste en una mascarilla o boquilla unida a un resistor. La PEP oscilante implica soplar muchas veces todo lo que se pueda a través de un dispositivo que hace vibrar el aire en las vías respiratorias, despegando y moviendo el moco.
- Oscilación de Alta Frecuencia en la Pared Torácica ("Chaleco"): Un chaleco inflable conectado a una máquina que lo hace vibrar a alta frecuencia. El chaleco vibra el pecho para aflojar y arralar el moco.
- Hiperinsuflación Manual / Air Stacking: Consiste en la insuflación manual de aire mediante un resucitador manual tipo Ambú. El paciente debe cerrar la glotis para evitar la salida del aire, aguantándolo sin deglutirlo ni expulsarlo hasta después de varias "emboladas" de aire.
Precauciones y Consideraciones Adicionales para Adultos Mayores
- No fuerce la respiración.
- Beba líquidos cálidos para facilitar la expulsión de las secreciones.
- Evite esfuerzos excesivos al contraer los músculos abdominales.
- Vacunación: La vacunación contra la gripe y el neumococo es una de las medidas preventivas más efectivas.
- Higiene Respiratoria: Lávese las manos regularmente y utilice desinfectante de manos a base de alcohol para minimizar el riesgo de infecciones.
- Evite el Humo del Tabaco: Es perjudicial para los pulmones y puede empeorar las condiciones respiratorias.
- Mantenga una Dieta Equilibrada y Hidratada: Consumir una dieta rica en frutas, verduras y nutrientes esenciales fortalece el sistema inmunológico.
- Ejercicio Regular: El ejercicio físico regular mejora la capacidad pulmonar y la salud cardiovascular.
- Higiene de Manos: Realice higiene de manos antes y después de cada procedimiento.
Cuándo la Flema es un Signo de Alerta
La mucosidad usualmente no es un problema serio. Muchas personas creen que la mucosidad de color que proviene de la nariz indica una infección bacteriana; sin embargo, puede mostrar que el sistema inmunitario está luchando contra un virus o que una persona simplemente está deshidratada. Los antibióticos no deben tomarse para tratar la mucosidad a menos que los recete un médico.
Sin embargo, toser flema de color desde los pulmones puede indicar una infección bacteriana u otra enfermedad, y es posible que necesite una evaluación médica. La mayoría de los casos de flema y mucosidad son enfermedades menores que deben seguir su curso. Ocasionalmente, el exceso de flema y mucosidad puede indicar una condición más grave.
Es fundamental conversar con su profesional de atención médica, el terapeuta respiratorio y el fisioterapeuta para elegir cuáles técnicas y demás tratamientos son los mejores. Siga siempre las instrucciones de su proveedor de atención médica sobre cómo realizar un drenaje postural en casa y otras técnicas.