Enseñar a los niños a entender y respetar la discapacidad es fundamental para que crezcan en la inclusión. Saber cómo enseñarles a entender y respetar la discapacidad con empatía les ayuda a desarrollar una visión abierta y sensible hacia la diversidad.
La Familia como Primer Agente de Inclusión
Los padres o familiares más cercanos juegan un papel fundamental sobre cómo actuará un niño con un compañero o amigo con discapacidad. La familia del niño es en parte responsable de cómo actuará el pequeño ante la diversidad. Es importante que todos los padres se detengan a reflexionar un poco sobre la manera en que desean que sus hijos perciban la discapacidad y las actitudes que, como familia, desean transmitir en relación con ella.
Preguntas inocentes como: “¿mamá, por qué va aún en cochecito?” o la reacción de un adulto como “¡No lo toques que le puedes hacer daño!” pueden ser imitadas por el niño, creando así una visión equivocada de la discapacidad que afectará a los valores y convivencia entre iguales con y sin discapacidad. Siendo obvio que un niño de 5 años no entenderá qué es una tetraplejia, pero sí puede aceptar que ande de otro modo distinto al él sin necesidad de convertir la diversidad funcional en una enfermedad.
Conocer todas las discapacidades resulta una tarea compleja, ya que existe un amplio abanico de estas. Pero, detrás de toda discapacidad hay una persona a la que conocer y valorar igual que a otra sin discapacidad aparente.

Claves para Hablar de Discapacidad con Niños
Hablar de discapacidad no es un tema que deba postergarse. Al contrario, cuanto antes se aborde, más natural será para niñas y niños convivir con la diferencia. Explicar qué es la discapacidad, cómo puede presentarse y qué implica en la vida diaria permite formar personas más empáticas, respetuosas y conscientes desde la infancia. Las niñas y los niños hacen preguntas, observan el entorno y buscan entenderlo. Ante esas inquietudes, los adultos tenemos una responsabilidad: responder con claridad, sin ocultar, minimizar o generar confusión.
1. Responde con naturalidad y sencillez
Si un niño pregunta por qué una persona no camina, no habla o se comunica de forma distinta, es importante responder sin evasivas. La discapacidad no debe ser un tema tabú. Cuanto más natural sea nuestra manera de hablar del tema, más natural será también para ellos integrarlo en su visión del mundo. Puedes decir, por ejemplo: “Algunas personas tienen dificultades para moverse, ver, escuchar o aprender. Por eso necesitan apoyos diferentes para hacer ciertas cosas, pero eso no significa que valgan menos o que no puedan hacer muchas otras.”
2. Habla desde el respeto, no desde la compasión
Hablar desde la compasión o la pena puede transmitir la idea equivocada de que las personas con discapacidad están siempre en desventaja o que necesitan ser protegidas. En lugar de eso, es mejor hablar en términos de respeto, accesibilidad y derechos. Lo importante es que desde edades tempranas comprendan que la discapacidad no define a la persona, sino que es una condición que puede requerir ajustes en el entorno para garantizar su participación en igualdad.
3. Usa ejemplos y evita estereotipos
Si el niño o la niña asiste a una escuela inclusiva o ha conocido a alguien con discapacidad, se pueden usar esas situaciones como punto de partida para conversar. Si no, se puede recurrir a cuentos, ilustraciones o materiales educativos que representen la diversidad funcional de forma precisa y respetuosa. Es necesario evitar recurrir a ejemplos que exageren capacidades o que refuercen estereotipos como el “héroe que supera su discapacidad”. La discapacidad no es algo que deba “superarse”, sino una realidad que debe entenderse y respetarse.
4. Reconoce cuando no tienes la respuesta
Es posible que los niños hagan preguntas complejas o que desconozcamos la respuesta. En esos casos, lo más adecuado es reconocerlo con tranquilidad. Decir “no lo sé, pero podemos averiguarlo juntos” transmite una actitud abierta y constructiva. Además, evita generalizar. No todas las personas con la misma discapacidad tienen las mismas necesidades. Cada caso es único.
5. Cuida el lenguaje
Las palabras construyen realidades. Expresiones como “discapacitado” o “persona normal” deben evitarse. Lo recomendable es hablar de personas con discapacidad, poniendo primero la condición humana. Del mismo modo, es importante no hacer bromas ni usar la discapacidad como insulto o metáfora. Los niños aprenden escuchando.
Hablar de discapacidad con niños es una oportunidad para formar desde temprano una mirada basada en el respeto, la inclusión y la igualdad. No se trata de dar un discurso perfecto, sino de estar disponibles para responder, aclarar y acompañar sus preguntas sin miedo. Las actitudes inclusivas no se improvisan, se aprenden, y esa enseñanza comienza en casa, en la escuela y en cada conversación cotidiana.
Fomentando la Convivencia y el Juego Inclusivo
Fomentar el juego con niños con discapacidad, compañeros de clase, amigos, vecinos como uno más, anima a los niños a jugar con otros niños formando una conexión genuina y ven más allá de las diferencias.
Un ejemplo de amistad sin barreras
Lucas estaba emocionado por su primer día en una nueva escuela. Al llegar al salón, la maestra le presentó a todos sus compañeros, entre ellos un niño en silla de ruedas, cuyo nombre era Tomás. No estaba seguro de cómo acercarse ni si Tomás querría jugar con él y con los demás. Lucas preguntó: “Hola, Tomás. ¿Quieres jugar con nosotros?” Tomás levantó la vista, sorprendido y feliz, y asintió. Lucas y sus amigos le enseñaron a jugar 'el escondite congelado', un juego donde Tomás podía moverse a su manera. Cuando Tomás 'congelaba' a alguien, tocaba la silla suavemente, y todos lo aceptaron como parte del juego. "Sabes, mamá?" dijo Lucas con una gran sonrisa. "Tomás no puede correr como yo, pero hace reír a todos y sabe montones de chistes." Desde ese día, Lucas y Tomás se volvieron grandes amigos. Juntos, aprendieron que la amistad no entiende de barreras ni de diferencias.

Juegos inclusivos para niños
Los juegos sensoriales para niños y jugar con pequeños con discapacidad de forma adaptada son excelentes maneras de fomentar la inclusión. Aquí algunas ideas:
- El escondite congelado: Una versión del escondite donde, al ser 'congelados' por quien busca, los jugadores deben quedarse quietos en su sitio hasta que otro los toque para 'descongelarlos'.
- Carrera de relevos con obstáculos: Coloca obstáculos sencillos (como conos o sillas) para que los niños deban sortearlos de distintas maneras. Pueden hacerlo rodando, gateando o moviéndose en silla de ruedas.
- Sigue el sonido: Un niño lleva una venda en los ojos mientras los demás hacen sonidos con aplausos, campanillas o instrumentos.
- Exploradores de texturas: Coloca diferentes objetos con texturas variadas (suaves, ásperas, rugosas) en una caja. Cada niño debe tocar y describir lo que siente.
- Caza de sonidos: Cada niño usa audífonos que reproducen diferentes sonidos (agua, viento, animales). Los niños deben reconocer y nombrar el sonido que escuchan.
- Pintura en grupo: Reúne a los niños en un espacio donde puedan crear una pintura en conjunto. Usen pinceles, rodillos o incluso solo las manos y pies para pintar.
Comprendiendo la Discapacidad: Definición y Tipos
¿Qué es la discapacidad?
De acuerdo a la definición de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD), estos colectivos tienen deficiencias físicas, intelectuales, mentales o sensoriales a largo plazo que, al interactuar con el entorno, les influyen en su desarrollo y convivencia en la sociedad, así como en el acceso a las mismas oportunidades que los demás. La discapacidad no tiene una sola causa, ya que existen diferentes factores que pueden provocarla. La genética, por ejemplo, juega un rol importante en este sentido, junto a otros aspectos como la desnutrición o la pobreza, además de determinadas enfermedades que pueden favorecer su aparición.
Tipos de discapacidad en niños
Asimismo, se pueden identificar diferentes tipos de discapacidad:
- Física: La limitación se da a nivel motor o físico, como sería el caso de la pérdida de una extremidad, por ejemplo. Se puede generar a raíz de sufrir un accidente de tráfico o de padecer traumatismos craneoencefálicos o malformaciones congénitas, entre otras patologías.
- Psíquica: Da lugar a alteraciones en la conducta del sujeto (ocasionadas por algún tipo de trastorno mental).
- Sensorial: Discapacidades asociadas a las limitaciones en alguno de los sentidos (discapacidad visual o auditiva, por ejemplo).
- Intelectual: Limitaciones en el desarrollo cognitivo que dificultan las relaciones sociales, la autonomía de la persona y el progreso formativo y laboral.
- Visceral: Se da en el caso de que haya un tipo de deficiencia en los órganos, generándose alguna clase de incapacidad.
- Múltiple: Se produce una combinación de limitaciones. Por ejemplo, un niño es ciego y tiene discapacidad intelectual.

Los Derechos de los Niños con Discapacidad
La inclusión de los niños con necesidades especiales es una asignatura aún pendiente. Queda mucho por recorrer para que todos estos menores puedan convivir en una sociedad más justa y equitativa. Los derechos de los niños con discapacidad están recogidos por las Naciones Unidas en la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN), y en la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, así como por la Unión Europea y diferentes gobiernos nacionales.
La Convención sobre los Derechos del Niño es un tratado internacional que tiene por objetivo el reconocimiento de los derechos humanos de los niños y niñas. En general, los niños y niñas con discapacidad tienen los mismos derechos que el resto de los niños y niñas, pero se añaden algunas especificaciones en atención a su vulnerabilidad.
La Convención sobre los Derechos del Niño, en su Artículo 23, establece que los niños y niñas con discapacidad tienen derecho a una vida plena y digna. Los Estados deben garantizarles las condiciones necesarias para que puedan desarrollarse, participar activamente en la comunidad y alcanzar la mayor autonomía posible. Asimismo, tienen derecho a recibir cuidados especiales que consideren su bienestar y las circunstancias de su entorno familiar.
Derechos fundamentales de los niños con discapacidad:
- Derecho a la educación: La CDN garantiza el derecho de todos los niños a una educación orientada a desarrollar sus personalidades y capacidades que les preparen para la vida adulta. El derecho a la educación supone la necesidad de recibir una educación orientada a sus necesidades que favorezca la igualdad y a participar en actividades escolares con los apoyos y las adaptaciones que necesiten. La ley establece que los centros escolares deben adecuar los espacios y los servicios a las necesidades de las niñas y niños con discapacidad.
- Derecho al ocio: El derecho al ocio se reconoce en el Artículo 31 de la Convención sobre los Derechos del Niño. Independientemente de sus capacidades, todos los niños tienen derecho a divertirse y a jugar libremente en parques y espacios de ocio.
- Derecho a la libertad de expresión y opinión: Poder expresarse con libertad es un derecho de todas las personas, también de los niños con discapacidad. Como el resto de menores, los niños que padecen alguna discapacidad tienen el mismo derecho a expresar su opinión (y a que esta sea considerada), así como a decidir sobre cuestiones que puedan afectarles.
- Derecho a un tratamiento adecuado y asistencia especial: En el Artículo 23 de la CDN se sostiene que los niños con discapacidad tienen derecho a recibir asistencia especial. Igualmente, pueden solicitar la concesión de una subvención del gobierno en función de su situación económica y necesidades específicas. También tienen derecho a que se tomen las medidas correspondientes para proteger su estado de salud de manera que sea el mejor posible y a recibir el tratamiento que le corresponda.
- Derecho a una vivienda digna y adaptada: La vivienda donde viven los niños y niñas con discapacidad deberá estar adaptada a sus necesidades. Uno de los mayores obstáculos que se suelen encontrar en este sentido son las viviendas o edificios con barreras arquitectónicas (escaleras, bordillos, etc.).
- Derecho a circular libremente: Los medios de transporte (tanto privados como públicos) deben estar adaptados y ser accesibles para las personas con discapacidad.
- Derecho a la NO discriminación: Este derecho fundamental busca proteger a los niños con discapacidad de cualquier forma de violencia física, psicológica y emocional.
- Derecho a la identidad: Todos los niños tienen derecho a la identidad, a conocer su origen biológico y a pertenecer a una familia, sea con padres biológicos o adoptivos.
- Derecho a recibir asesoramiento de cara al primer empleo: Una vez que las personas con discapacidad alcanzan la edad para poder trabajar, tienen derecho a recibir asesoramiento para saber cómo buscar su primer trabajo, acudir a una entrevista o trabajar por su cuenta.
Estos derechos se completan con una serie de derechos que corresponden a los familiares de los niños y niñas con discapacidad, como el derecho a recibir apoyo en los cuidados a los niños y niñas con discapacidad que sean dependientes o el derecho a elegir el centro escolar más adecuado para cada niño o niña.
10.- Derecho a la inclusión de niñas, niños y adolescentes con discapacidad.
Desafíos para una Inclusión Plena
A pesar de los esfuerzos de instituciones y organismos nacionales e internacionales, eliminar la discriminación y conseguir la inclusión educativa, sanitaria y social son algunos de los derechos de los niños con discapacidad que todavía no hemos conquistado. Según datos del informe “Estado mundial de la infancia”, realizado por UNICEF en 2013, en el mundo hay alrededor de 93 millones de niños con algún tipo de discapacidad. La discriminación es la principal causa de la vulneración de los derechos básicos de estos niños: la violencia física, psicológica y emocional es una realidad que los menores con discapacidad sufren a menudo en el entorno familiar, institucional y social y, de todos ellos, apenas un 2% tiene acceso a la educación.
Esta situación global ha provocado que los Estados Partes de la Convención sobre Derechos de las Personas con Discapacidad se hayan visto obligados a desarrollar un marco jurídico específico para los derechos de los niños con discapacidad. Sin embargo, también son niños y niñas que quieren jugar, asistir al cine, ir al parque o al colegio, como cualquier otro.
En Chile, según el Estudio de Opinión de niños, niñas y adolescentes de la Defensoría de la Niñez (2019), estos se perciben como uno de los grupos más discriminados, después de las diversidades sexuales. Esto refleja la persistencia de barreras sociales que limitan su inclusión y el pleno ejercicio de sus derechos. Entre las principales dificultades que enfrentan, están las barreras para desarrollar su autonomía, en medio de la indiferencia de una sociedad que muchas veces no los reconoce por sus capacidades.
Es crucial reconocer que antes de la discapacidad está la persona. Como sociedad debemos relacionarnos con ellos desde el respeto, sin descalificativos ni apodos, simplemente llamándolos por su nombre y reconociendo su individualidad. Es necesario garantizar su cuidado, protección y el desarrollo de su potencial. Esto implica promover su independencia, eliminar barreras físicas y actitudinales, y deshacernos de prejuicios sociales. Una sociedad más justa e inclusiva no solo beneficia a las personas con discapacidad, sino que nos enriquece a todos. La dignidad y los derechos de los niños, niñas y adolescentes deben ser prioridad. Construyamos un entorno que los acoja, los valore y les permita crecer con autonomía y respeto. Solo así podremos avanzar hacia una sociedad verdaderamente inclusiva.

Día Internacional de las Personas con Discapacidad
El 3 de diciembre se conmemora el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, una oportunidad para reflexionar sobre los derechos de quienes enfrentan barreras físicas, sociales y culturales en su vida cotidiana, especialmente durante la niñez y la adolescencia. En este día, recordamos la importancia de fomentar la inclusión y de promover una mejora en la calidad de vida de estos colectivos, así como crear conciencia y conocer mejor sus necesidades especiales.