Con el paso del tiempo, nuestras manos pierden agilidad, fuerza y precisión. Las actividades tan simples como abotonar una camisa, escribir una nota o sujetar un vaso pueden volverse un reto. Comprender qué es y cómo actúa la motricidad es el primer paso para cuidarla correctamente.
Introducción a la Coordinación Motriz en la Vejez
¿Qué es la Psicomotricidad?
La psicomotricidad es la relación entre el cuerpo, el movimiento y la mente. A través de esta disciplina se busca trabajar la coordinación, el equilibrio, la conciencia corporal y las habilidades motoras, implicando tanto el aspecto físico como el mental. Se centra en mejorar la conexión entre el cerebro y el cuerpo, potenciando el control sobre los movimientos y la percepción del propio cuerpo en el espacio.
La psicomotricidad fina agrupa los movimientos que implican coordinación, fuerza y control de los dedos, manos y muñecas. El objetivo de trabajarla en la vejez es conservar la autonomía, favorecer la autoestima y prevenir el deterioro funcional. La independencia es uno de los pilares del bienestar. Una buena coordinación manual también repercute en el equilibrio corporal.
Impacto del Envejecimiento en la Motricidad y Riesgos Asociados
En la tercera edad, la psicomotricidad cobra especial importancia debido a que las personas mayores pueden experimentar una disminución en sus habilidades motoras, equilibrio y coordinación, lo que les hace más vulnerables a caídas y otros accidentes. En las últimas décadas, los adultos mayores se han convertido en un grupo etario de alto crecimiento demográfico, donde el síndrome geriátrico principal son las caídas, ocasionados por alteraciones somato-sensoriales, dificultades en la movilidad y alteraciones en la marcha, debido a los cambios fisiológicos originados con el transcurrir de los años.
Después de los 60 años, el riesgo de discapacidad y muerte aumentan gradualmente, situación que se presenta por la disminución o pérdida de audición, visión y movilidad por causa de caída, así como la aparición de enfermedades no transmisibles propias de la edad. Es altamente recomendable la evaluación precisa de estas habilidades.
La Importancia de la Evaluación de la Coordinación Motriz
Es necesaria una evaluación funcional de las capacidades motrices para identificar déficits. Mantenerse activo cuando se llega a la tercera edad proporciona múltiples beneficios, tanto físicos como emocionales. La coordinación y el equilibrio son dos aspectos fundamentales. Con su evaluación y posterior intervención habitual, se pueden evitar posibles lesiones por caídas o golpes, así como mejorar los vértigos y los mareos.
La investigación se basa en buscar una solución a una problemática poco atendida en el país, ya que no existen valoraciones estandarizadas ni validadas para este tipo de alteraciones en el adulto mayor.

Métodos Específicos de Evaluación de la Coordinación Motriz
El Test KTK Adaptado para Adultos Mayores
La investigación surge en demostrar que el uso del Test KTK es un instrumento de evaluación el cual nos va ayudar a detectar las alteraciones de la coordinación motora. Este test será adaptado en el adulto mayor para que facilite el proceso de diagnóstico fisioterapéutico en el campo de la geriatría y gerontología.
Desde el punto de vista práctico, los resultados de la investigación permitirán detectar alteraciones motoras que nos ayudará como una herramienta terapéutica útil y para reducir el riesgo de caída de los adultos mayores. Los resultados de la investigación sobre el uso del test KTK, adaptándolo a los adultos mayores, podrán ser utilizados para ampliar los conocimientos e investigaciones comparativas sobre qué tipo de instrumentos nos ayuda a evaluar la coordinación motora en el adulto mayor. Se destaca cómo radica la adaptación de un test que normalmente se emplea en niños, siendo esta muy efectiva y de fácil aplicación; ahora, con la visión de adaptarla para su aplicación en adultos mayores, contribuirá a suministrar más datos y resultados sobre la viabilidad de este test en la práctica diaria.
La investigación correspondiente es de carácter Empirista, prospectiva y longitudinal para medir la eficacia y la efectividad en la adaptación del test KTK.
Evaluación Funcional Integral
Se necesitan capacidades visuales, motoras y cognitivas adecuadas para realizar tareas cotidianas con seguridad, como la conducción. Por ello, es necesaria una evaluación funcional de estas capacidades para identificar déficits. Algunas de estas evaluaciones pueden ser realizadas por profesionales de la salud generalistas, pero puede ser necesario consultar especialistas (p. ej., oftalmólogos, neuropsicólogos, subespecialistas, terapeutas ocupacionales y físicos, especialistas en rehabilitación).
Evaluación de la Función Visual
La función visual resulta crucial para la coordinación y la seguridad. Los cambios en la visión relacionados con la edad y patológicos son frecuentes y pueden contribuir a afectar el desempeño motor. Las modificaciones asociadas con el envejecimiento son las siguientes:
- Reducción de la iluminancia retiniana (cantidad de luz que llega a la retina), la agudeza visual, la sensibilidad al contraste y la visión periférica.
- Presbicia (reducción de la capacidad de acomodación), que afecta la percepción de la profundidad.
- Disminución de la capacidad de adaptarse a los cambios de luz y mayor sensibilidad al brillo, que comprometen el movimiento en condiciones de baja luminosidad.
Las enfermedades oculares comunes asociadas con el envejecimiento que pueden influir en la coordinación son:
- Degeneración macular relacionada con la edad.
- Cataratas.
- Glaucoma.
- Retinopatía diabética.
En muchos contextos, se evalúa sistemáticamente la agudeza visual central y la visión periférica. Por ejemplo, la mayoría de las regulaciones de tráfico requieren una agudeza visual de 20/40 en al menos un ojo para obtener una licencia sin restricciones.
Evaluación de la Función Motora
Las alteraciones de la función motora y la fragilidad se asocian con disminución de la capacidad hasta incapacidad funcional (2, 3). Las modificaciones de la función motora asociadas con el envejecimiento incluyen:
- Disminución de la flexibilidad, la fuerza y el equilibrio.
- Velocidad de marcha y tiempo de reacción más lentos.
Las condiciones médicas que pueden afectar la función motora incluyen:
- Deterioro neurológico (p. ej., debido a un accidente cerebrovascular, enfermedad de Parkinson, esclerosis lateral amiotrófica o tumor encefálico).
- Diabetes que causan deterioro sensitivo y/o amputación.
- Condiciones artríticas.
- Fragilidad y debilidad como consecuencia del envejecimiento normal o de trastornos médicos y efectos adversos de la medicación.
Parámetros Físicos en el Consultorio
Varios parámetros de la función física pueden evaluarse en el consultorio:
- La velocidad motriz, el tiempo de reacción, el equilibrio y la coordinación motora pueden evaluarse con una prueba de caminata rápida. Se le solicita al paciente que camine a lo largo de un trayecto de 3 m, gire y vuelva al punto de partida a la mayor velocidad posible. Si el paciente camina con normalidad con un andador o un bastón, debe usarlo durante la prueba. Un tiempo > 9 segundos puede indicar un riesgo aumentado.
- Debe determinarse la amplitud de movimientos en la región cervical y en todas las articulaciones de los miembros superiores e inferiores. La disminución de la amplitud de movimiento cervical afecta la capacidad de girar la cabeza y buscar tráfico, sobre todo en el punto ciego o al retroceder. Los adultos mayores deben tener ≥ 30° de rotación lateral a cada lado. La disminución de la amplitud de movimientos en los miembros puede comprometer la posibilidad de operar controles en forma segura y eficaz.
- La fuerza en los miembros superiores e inferiores debe evaluarse en forma cualitativa (en relación con la necesaria para las actividades diarias). La fuerza se puede evaluar mediante pruebas de fuerza muscular en el examen físico; la disminución de la fuerza en el miembro inferior derecho puede afectar la capacidad para operar pedales y reaccionar con rapidez.
- Se debe evaluar la propiocepción en los miembros inferiores y la sensibilidad. La reducción de la sensibilidad, en particular en el miembro inferior derecho, puede afectar la capacidad de operar pedales en forma segura.
- Los temblores y otros déficits neurológicos deben registrarse y se debe determinar la necesidad de derivación a un neurólogo.
Los terapeutas ocupacionales especializados en rehabilitación pueden realizar una evaluación completa de la función motora relacionada con la capacidad de realizar diversas actividades. La derivación a fisioterapia y terapia ocupacional puede ayudar a determinar si se requieren intervenciones para mejorar la función motora.

Evaluación de la Función Cognitiva y su Relevancia Motriz
Los cambios en la función cognitiva con el envejecimiento pueden afectar la coordinación y el desempeño en tareas complejas. Incluyen:
- Deterioros en aspectos de la cognición que afectan la memoria operativa y/o memoria semántica.
- Ralentización de la velocidad de procesamiento.
- Disminución de las habilidades de atención básicas y complejas (p. ej., atención sostenida y dividida).
- Disminución de la función ejecutiva (p. ej., planificación del viaje, memoria operativa).
- Disminución del procesamiento visual y las habilidades perceptivas.
Las enfermedades (incluido el uso de medicamentos necesarios para tratarlas) que pueden afectar la función cognitiva incluyen factores psicológicos (p. ej., ansiedad, depresión), el consumo de sustancias, trastornos neurológicos (p. ej., accidente cerebrovascular, enfermedad de Parkinson, deterioro cognitivo leve, enfermedad de Alzheimer y demencias relacionadas, traumatismo encefalocraneano, esclerosis múltiple), trastornos del sueño, cardiopatías y diabetes.
La incidencia del deterioro de la función cognitiva aumenta en las personas mayores de 65 años. Aquellos que entienden sus limitaciones cognitivas a menudo modifican su comportamiento para adaptarse mejor a ellas (p. ej., realizar actividades en momentos menos transitados del día y durante las horas con luz solar) y logran una participación más segura.
Pruebas de Detección Cognitiva
Aunque no se ha encontrado una sola prueba de cribado que prediga de manera completa y precisa la seguridad en la ejecución de tareas, algunas son capaces de proporcionar cierto nivel de predictibilidad con respecto al potencial de deterioro del rendimiento en adultos mayores, y pueden hacerse en el consultorio del médico para determinar si deben ser derivados a un especialista. Las combinaciones de algunas de las siguientes pruebas de detección ayudan a mejorar la precisión de la predicción:
- La prueba del dibujo del reloj de Freund: esta breve prueba se utiliza para detectar la percepción visual, las habilidades visuoespaciales, la atención selectiva, la memoria semántica y las habilidades ejecutivas. Las puntuaciones de 4 y menores indican una posible preocupación.
- El Trail-Making Test: estas pruebas evalúan la atención y la exploración visual. La parte A es más fácil y siempre debe proporcionarse antes de la parte B. La Parte B es más compleja y evalúa la alternancia entre la atención y la función ejecutiva. Los individuos con puntuación anormal en la Parte B (p. ej., > 180 segundos) pueden ser candidatos a pruebas más especializadas.
- El Mini Examen del Estado Mental: se realiza para detectar alteraciones cognitivas. Sin embargo, esta prueba no ha sido validada universalmente para fines específicos de evaluación de la coordinación motriz.
- Pruebas de laberinto: en varias pruebas de laberinto (p. ej., la prueba del laberinto Snellgrove) la persona debe navegar a través de un laberinto impreso en papel. Estas pruebas ayudan a evaluar la capacidad de búsqueda visual y habilidades ejecutivas.
- Evaluación cognitiva de Montreal (MoCA): esta prueba de 30 ítems se utiliza para detectar el deterioro cognitivo leve en los adultos mayores mediante la evaluación de la atención, la concentración, las funciones ejecutivas, la memoria, el lenguaje, las habilidades visuoespaciales, la abstracción, el cálculo y la orientación. Las puntuaciones bajas se han asociado con un mayor riesgo de deterioro de la coordinación. Cabe señalar que los profesionales deben estar entrenados y certificados para administrar la prueba MoCA.
Abordajes Multimodales
Los abordajes con múltiples modelos que incluyen una combinación de pruebas de cribado son más útiles para predecir el rendimiento en adultos mayores con trastornos médicos, aunque ninguno se aproxima al 100% de precisión en la predicción (4). La mayoría de estas herramientas de detección de modelos múltiples se administran fácilmente en la mayoría de los entornos ambulatorios y proporcionan una puntuación de resultados que es más predictiva del riesgo de desempeño inseguro y de la necesidad de implementar intervenciones. Las personas con deterioro cognitivo leve pueden beneficiarse con la derivación a terapeutas ocupacionales o logopedas para ayudar a proporcionar diversas intervenciones para mejorar la función (p. ej., estrategias compensadoras). Además, la derivación puede estar indicada para la evaluación neuropsicológica con el fin de ayudar a identificar diagnósticos subyacentes y otras recomendaciones.
The Trail Making Test | Overview
Consideraciones Generales para la Evaluación
Cada persona mayor tiene capacidades diferentes, por lo que es fundamental adaptar los métodos de evaluación a sus necesidades y limitaciones. Es importante realizar una evaluación inicial para determinar el nivel de movilidad, equilibrio y fuerza de la persona antes de iniciar cualquier actividad o intervención. Asimismo, se aconseja consultar a un profesional: un terapeuta ocupacional o fisioterapeuta puede diseñar un programa de evaluación y supervisar su correcta ejecución.
Los cambios fisiológicos del envejecimiento no solo se asocian con la edad de una persona, sino también con el entorno en el que se desarrolla y los estímulos a los que están sujetos, considerando que muchas personas a la tercera edad mantienen un buen funcionamiento físico y mental, mientras que otras de la misma edad requieren apoyo y ayudas físicas o psicológicas para desarrollarse normalmente.
Referencias
- Desapriya E, Wijeratne H, Subzwari S, et al. Vision screening of older drivers for preventing road traffic injuries and fatalities. Cochrane Database Syst Rev. 2011;(3):CD006252. Published 2011 Mar 16. doi:10.1002/14651858.CD006252.pub3
- Ng LS, Guralnik JM, Man C, et al. Association of Physical Function With Driving Space and Crashes Among Older Adults. Gerontologist. 2020;60(1):69-79. doi:10.1093/geront/gny178
- Mielenz TJ, Jia H, DiGuiseppi CG, et al. Frailty and poor physical functioning as risk factors for driving cessation. Front Public Health. 2024;12:1298539. Published 2024 May 3. doi:10.3389/fpubh.2024.1298539
- Hird MA, Egeto P, Fischer CE, Naglie G, Schweizer TA. A Systematic Review and Meta-Analysis of On-Road Simulator and Cognitive Driving Assessment in Alzheimer's Disease and Mild Cognitive Impairment. J Alzheimers Dis. 2016;53(2):713-729. doi:10.3233/JAD-160276