El Rol Fundamental de los Perros en el Apoyo a Personas con Discapacidad Mental e Intelectual

Los perros son más que simples mascotas: son amigos, acompañantes fieles y una fuente constante de cariño y apoyo. Para las personas con discapacidad intelectual y aquellas con otras condiciones de salud mental, un perro puede convertirse en un gran aliado que ayuda en el día a día, mejora la autoestima y crea rutinas positivas.

Beneficios Clave de la Convivencia con un Perro

Tener un perro puede mejorar mucho la calidad de vida. Estos son algunos de los beneficios más importantes:

  • Compañía constante: El perro siempre está ahí, ofreciendo cariño sin pedir nada a cambio.
  • Reducción del estrés: Acariciar a un perro o jugar con él ayuda a relajarse.
  • Mejora del estado de ánimo: Con un perro cerca es más fácil sonreír y sentirse acompañado, lo que puede reducir la sensación de estrés y ansiedad.
  • Fomento de rutinas: Pasearlo, darle de comer o cepillarlo ayuda a organizar el día, dando un propósito a las personas con depresión o ansiedad.
  • Socialización: Salir con el perro al parque o al veterinario puede facilitar conocer a otras personas.
  • Desarrollo de la responsabilidad: Cuidar de un ser vivo da un sentido de utilidad y compromiso.

Según estudios, acariciar a un perro puede aumentar la oxitocina, generando sentimientos de calma y satisfacción, y disminuir las concentraciones de cortisol. Estas interacciones también pueden mejorar el compromiso y la interacción social, normalizar la frecuencia cardíaca y la presión arterial, y reducir el dolor y la depresión.

Tipos de Perros de Asistencia y Apoyo para la Salud Mental

Es importante entender las diferencias entre los animales de apoyo emocional (Emotional Support Animals, ESA), los perros de terapia y los perros de servicio, ya que todos tienen objetivos diferentes, benefician la salud mental de distintas maneras y algunos están protegidos por la ley.

Perros de Servicio (Service Dogs)

Un animal de servicio significa cualquier perro que está entrenado individualmente para realizar un trabajo o realizar tareas en beneficio de una persona con una discapacidad, incluyendo una discapacidad física, mental, sensorial, psiquiátrica, intelectual u otra discapacidad mental. El trabajo o las tareas realizadas por un animal de servicio deben estar directamente relacionados con la discapacidad de la persona.

Las tareas que realizan pueden incluir, entre otras, tirar de una silla de ruedas, recuperar objetos caídos, alertar a una persona sobre un sonido, recordar a una persona que tome los medicamentos o presionar un botón del elevador. No importa si una persona tiene una nota de un médico que indica que la persona tiene una discapacidad y necesita tener el animal de apoyo emocional, ya que la definición de perro de servicio se basa en el entrenamiento específico para tareas.

Infografía sobre las tareas que puede realizar un perro de servicio para personas con discapacidad

Perros de Servicio Psiquiátrico

Un perro de servicio psiquiátrico es un perro que ha sido entrenado para llevar a cabo tareas que ayudan a las personas con discapacidades a detectar el inicio de episodios psiquiátricos y aminorar sus efectos. Son un tipo específico de perros de asistencia, seleccionados y entrenados para ayudar a personas con algún tipo de trastorno o alteración mental como, por ejemplo, trastornos depresivos, de ansiedad, asociados a traumas y estresores, trastornos obsesivo-compulsivos, trastornos psicóticos o de personalidad.

Algunas de estas tareas entrenadas pueden ser solicitadas por el usuario mediante una señal verbal o gestual emitida intencionadamente. Otras tareas pueden estar sujetas a la ocurrencia de determinadas circunstancias como ciertos estímulos ambientales o señales no intencionadas (como cambios o movimientos corporales del usuario o del entorno). Los perros de asistencia psiquiátrica son entrenados para proporcionar un apoyo individualizado a un paciente concreto, en función de su situación clínica y afectación funcional.

Ejemplos de tareas incluyen:

  • Búsqueda de medicación: Ayudar a su guía a buscar y entregar la medicación de emergencia en caso de crisis para sobrellevar náuseas, calambres, mareos o efectos secundarios de otros medicamentos.
  • Manejo del espacio personal: En casos de claustrofobia o ansiedad social, el perro se entrena para rodear repetidamente a su guía, de modo que el resto de personas se vean obligados a mantenerse a relativa distancia, permitiendo mantener intacto el «espacio vital» del guía.
  • Anclaje: Esta habilidad se entrena específicamente para perros de asistencia de niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA), ya que pueden salir corriendo en la calle sin previo aviso. En estos casos, el perro, que va anclado al niño/a, se detiene haciendo de ancla para que el niño no pueda avanzar. También es útil para personas con fugas disociativas, quienes podrían no darse cuenta de situaciones de riesgo.

PERROS de APOYO EMOCIONAL o PERROS de ASISTENCIA PSIQUIÁTRICA | LealCan Adiestramiento

En este punto, es importante aclarar la diferencia principal entre perros de apoyo emocional y perros de asistencia psiquiátrica, pues los primeros no realizan ninguna tarea específica de perro de asistencia y solo requieren un entrenamiento previo para una convivencia adecuada.

Animales de Apoyo Emocional (ESA)

Los ESA incluyen todo tipo de mascota domesticada, siendo los perros y los gatos los más comunes. Más allá del entrenamiento de obediencia estándar, los animales de apoyo emocional no necesitan ningún entrenamiento ni certificación especial para las tareas de asistencia. Estos animales de apoyo proporcionan compañía, alivian la soledad y a veces ayudan con la depresión, la ansiedad y ciertas fobias, pero no tienen entrenamiento especial para llevar a cabo tareas que ayudan a personas con discapacidades.

Perros de Terapia

Los perros de terapia (y otros animales) se usan en hospitales y centros de rehabilitación tras desastres naturales y otras circunstancias. A diferencia de los perros de servicio, que están entrenados para realizar tareas específicas y que no deben domesticarse ni distraerse, los perros de terapia están entrenados para proporcionar afecto y consuelo, y se pueden domesticar o abrazar; además, los perros y gatos pequeños se pueden alzar. Estos animales no se limitan a trabajar con personas con discapacidades y, por lo tanto, no están cubiertos por las leyes federales que protegen el uso de animales de servicio.

Razas Recomendadas y Consideraciones para la Elección

No todos los perros tienen el mismo carácter. Algunas razas son especialmente adecuadas por ser tranquilas, cariñosas y fáciles de educar para roles de asistencia y apoyo. Lo más importante es que el perro interactúe con su dueño y responda a este, y tenga el temperamento adecuado para el trabajo.

  • Labrador Retriever: Muy paciente, dócil y leal.
  • Golden Retriever: Amistoso, obediente y muy inteligente.
  • Caniche (Poodle): Aprende rápido y tiene un carácter equilibrado.
  • Cavalier King Charles Spaniel: Pequeño, cariñoso y adaptable.
  • Bichón Frisé: Alegre, no muy grande y fácil de manejar.
  • Shih Tzu: Ideal para pisos pequeños, muy dulce y tranquilo.

También hay perros mestizos o adoptados que pueden ser compañeros perfectos. Lo importante es su carácter y que se adapten bien al entorno. Muchos perros de servicio son más grandes, fáciles de entrenar y muy complacientes, como el golden retriever o el labrador, pero razas pequeñas también pueden ser excelentes perros de apoyo emocional y de terapia, especialmente en apartamentos.

Foto de varias razas de perros recomendadas para apoyo emocional o asistencia

Entrenamiento y Responsabilidades del Manejador

El adiestramiento de los perros de asistencia y los perros de terapia suele ser largo, como mínimo entre 8 y 10 meses, aunque puede alargarse hasta dos años. El animal debe recibir entrenamiento específico por parte de personas o instituciones especializadas y reconocidas legalmente para convertirse en un perro de asistencia.

El adiestramiento de los perros de asistencia consiste en enseñar a la mascota a realizar tareas que ayuden a su futuro dueño en su vida diaria, como recoger y traer cosas, abrir o cerrar puertas, tocar timbres, apagar o encender luces, abrir y cerrar cajones o ayudar a la persona a quitarse ropa o zapatos. La solicitud de un perro de asistencia debe estar muy meditada y el usuario debe valorar el impacto que la presencia de su nueva mascota va a tener en su estilo de vida.

Aunque el perro da mucho, también necesita cuidados. La persona con discapacidad puede encargarse de muchas tareas, con apoyo si es necesario:

  • Darle comida y agua todos los días.
  • Pasearlo y permitir que haga ejercicio.
  • Llevarlo al veterinario para vacunas y revisiones.
  • Cepillarlo y mantenerlo limpio.
  • Jugar con él y darle cariño.

Para facilitar estas tareas, se pueden usar apoyos visuales como pictogramas, calendarios o recordatorios. Además, es recomendable que el perro esté educado para convivir sin problemas y adaptarse a las rutinas de su dueño. El manejador es responsable del cuidado y la supervisión de su animal de servicio.

Marco Legal y Derechos de Acceso para Perros de Asistencia y Apoyo

Las leyes que rigen el acceso de animales de servicio y apoyo varían según el país y la jurisdicción, pero comparten principios fundamentales de no discriminación y adaptación razonable.

Disposiciones Generales sobre Perros de Servicio

A un animal de servicio se le debe permitir acompañar al manejador a cualquier lugar en el edificio o instalación donde están permitidos miembros del público, participantes del programa o clientes. Incluso si la empresa o programa público tiene una política de "no se permiten mascotas", no puede prohibir la entrada a una persona con un animal de servicio, ya que los animales de servicio no son mascotas. Cuando una persona con un animal de servicio entra en una instalación o lugar público, a la persona no se le puede preguntar acerca de la naturaleza o magnitud de su discapacidad. Sin embargo, estas preguntas no se deben hacer, si las tareas de servicio del animal son obvias.

Un establecimiento o instalación pública no puede pedir documentación o prueba de que el animal ha sido certificado, entrenado o se le ha otorgado licencia como un animal de servicio. Tampoco puede exigir un recargo, incluso si a las personas acompañadas de mascotas se les requiere pagar cuotas. Las entidades no les pueden exigir nada que no le exijan al público general, con o sin mascotas.

Acceso en Diferentes Ámbitos

  • Empleo: Las leyes prohíben la discriminación laboral debido a una discapacidad. Los empleadores están obligados a proporcionar acomodos razonables. Permitir que una persona con una discapacidad tenga un animal de servicio o un animal de apoyo emocional para que le acompañe en el trabajo puede ser considerado un acomodo. La documentación podría incluir una descripción detallada de cómo el animal ayudaría al empleado en la realización de tareas de trabajo y la forma en que el animal está entrenado para comportarse en el lugar de trabajo.
  • Vivienda: Las leyes de vivienda justa protegen a una persona con una discapacidad de la discriminación en la obtención de la vivienda. Un propietario o asociación de propietarios no puede preguntarle a un solicitante de vivienda sobre la existencia, naturaleza y magnitud de su discapacidad. Sin embargo, a una persona con una discapacidad que solicita un acomodo razonable se le puede pedir que proporcione documentación para que el propietario o asociación de propietarios pueda evaluar adecuadamente el acomodo que se solicita. Se le puede pedir a la persona que certifique, por escrito (1) que el inquilino o un miembro de su familia es una persona con una discapacidad; (2) la necesidad de que el animal ayude a la persona con esa discapacidad específica y (3) que el animal realmente ayuda a la persona con una discapacidad. Los animales de apoyo emocional están protegidos por la Ley de Vivienda Justa, lo que significa que pueden vivir con sus dueños, independientemente de las políticas de mascotas de un propietario o gerente del edificio.
  • Educación: Un estudiante con una discapacidad que usa un animal de servicio puede tener el animal en la escuela (K-12 y post-secundaria). Además, en algunos casos, se permite que un estudiante use un animal que no cumpla con la definición de animal de servicio si el equipo educativo decide que el animal es necesario para que el estudiante reciba una educación gratuita y apropiada. Las instituciones de educación superior tal vez no requieran documentación sobre el entrenamiento o la certificación de un animal de servicio, pero pueden requerir prueba de que el animal ha recibido las vacunas requeridas por las leyes estatales o locales.
  • Transporte: A una persona que viaja con un animal de servicio no se le puede negar el acceso al transporte, incluso si hay una política de "no se permiten mascotas". Las compañías aéreas pueden pedir ver tarjetas de identificación, documentación escrita, la presencia de arneses o etiquetas o pedir garantías verbales. Las personas que viajan con animales de apoyo emocional o animales de servicio psiquiátrico pudieran tener que proporcionar documentación específica para demostrar su discapacidad y la razón por la que el animal debe viajar con ellas. El perro de asistencia debe estar situado a los pies del pasajero, sin obstaculizar el pasillo y sin ocupar el espacio destinado a otros pasajeros, y debe estar en todo momento bajo el control de su dueño, sujeto mediante correa y collar, o bien mediante un arnés de guía u otro mecanismo de sujeción.

Limitaciones y Exclusiones

Si un animal de servicio se comporta de una manera inaceptable y la persona con discapacidad no controla el animal, un negocio u otra entidad no tiene que permitir el animal en su local. Ladridos descontrolados, saltar sobre otras personas o huir del manejador son ejemplos de comportamiento inaceptable. Una empresa tiene el derecho de negar el acceso a un perro que interfiere con su negocio. Las empresas, programas públicos y proveedores de transporte pueden excluir a un animal de servicio cuando el comportamiento del animal representa una amenaza directa a la salud o seguridad de otras personas.

Además, alergias y el miedo a los perros no son razones válidas para negar el acceso o denegar servicio a las personas que utilizan animales de servicio. El usuario no podrá emplear a su perro si está enfermo, muestra un comportamiento agresivo o, en general, cuando represente un riesgo evidente para las personas. Respecto a los "animales de servicio en entrenamiento", algunas regulaciones de transporte no los permiten en cabina, ya que su estatus indica que todavía no cumplen con la definición legal de animal de servicio, aunque las políticas de las aerolíneas pueden variar.

Historia de Éxito: Pax, un Perro Guía Ejemplar

Este ejemplo está dedicado a la memoria de Pax, un perro guía devoto, y a todos los equipos de manejadores y perros que trabajan juntos. Pax guió a su manejador fielmente durante más de diez años. Juntos negociaron innumerables intersecciones muy transitadas y viajaron seguros por las calles de muchas ciudades grandes y pequeñas. Su manera hábil de guiar evitó que su manejador se lesionara en más de una ocasión.

Él acompañó a su manejador a reuniones de negocios, restaurantes, teatros y funciones sociales, donde se comportó como lo haría cualquier perro guía altamente entrenado. Pax nació en las perreras de The Seeing Eye en Nueva Jersey en marzo de 2000. Vivió con una familia criadora de perritos por casi un año, donde aprendió obediencia básica y se expuso a atracciones y sonidos de la vida comunitaria.

Luego recibió entrenamiento intensivo por cuatro meses donde aprendió cómo guiar y garantizar la seguridad de la persona a quien sería asignado. En noviembre de 2001 fue asignado a su manejador y trabajaron como un equipo hasta la jubilación de Pax en enero de 2012, después de una larga y exitosa carrera. Pax se retiró con la familia de su manejador, donde vivió con otros dos perros.

Fotografía de un perro guía con su manejador, simbolizando la devoción y el trabajo en equipo

Procedimientos para Presentar Quejas

Las personas que experimenten discriminación relacionada con animales de servicio o apoyo pueden presentar quejas ante diversas agencias, dependiendo de la naturaleza de la infracción:

  • Discriminación Laboral: Una persona debe presentar una acusación ante la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo (EEOC) dentro de 180 días de haber ocurrido la supuesta violación.
  • Discriminación en Vivienda: Las quejas pueden ser presentadas ante el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD) o a través de demandas privadas ante un tribunal.
  • Discriminación en Educación (K-12 y post-secundaria): La Oficina de Derechos Civiles (OCR) en el Departamento de Educación hace cumplir las leyes relevantes. Una queja ante la OCR debe ser presentada dentro de los 180 días calendario a partir de la fecha cuando ocurrió la supuesta discriminación.
  • Discriminación en Programas y Actividades de Gobiernos Estatales y Locales, o Lugares Públicos: Se pueden presentar demandas privadas ante un tribunal federal o quejas ante las agencias correspondientes.

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