El Cuidado del Adulto Mayor en el Hogar

El envejecimiento de la población es una realidad global que también afecta a países como Perú, donde actualmente residen más de 3 millones de personas de la tercera edad. Sin embargo, no todas reciben los cuidados necesarios para asegurar su salud y bienestar en esta etapa de la vida. Es fundamental comprender qué implica el cuidado del adulto mayor, quien, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es cualquier persona mayor de 60 años y que fisiológicamente experimenta un declive progresivo en las funciones orgánicas y psicológicas.

Principios Fundamentales del Cuidado Domiciliario

El cuidado de las personas mayores, especialmente aquellas con algún grado de dependencia, requiere una atención especial y constante que abarca diversas áreas de su vida. Lo que más necesitan los ancianos es cuidado, compañía, respeto y seguridad.

Establecimiento de una Rutina y Orden

Mantener un orden y contar con una rutina establecida es primordial para el cuidado de un adulto mayor, ya que ayuda a que se sientan seguros, organizados y tranquilos. Esto incluye horarios fijos para levantarse, comer, descansar y realizar actividades.

Higiene Personal

Una buena higiene en personas de edad avanzada es clave para la prevención de enfermedades y para estimular hábitos de un estilo de vida saludable. Es esencial seguir una rutina para asear correctamente todas estas partes del cuerpo: piel, zona genital y anal, cabello, dientes y boca, uñas y orejas. Dada su edad, es probable que un adulto mayor haya perdido o esté perdiendo habilidades motoras y de coordinación, como olvidar la manera de vestirse y desvestirse, por lo que la asistencia es crucial.

Guía visual sobre los pasos para una higiene personal completa en adultos mayores

Alimentación Equilibrada e Hidratación

La mayoría de las personas come menos a medida que la edad avanza. Por esta razón, es necesario que los adultos mayores tengan una alimentación equilibrada que aporte macronutrientes (hidratos de carbono, proteínas y grasas), micronutrientes (vitaminas, minerales y antioxidantes) y fibra. Una buena alimentación es fundamental para mantener la salud, ofreciendo una dieta variada y equilibrada. En caso de que la persona bajo su cuidado tenga problemas de masticación y deglución, puede adaptar la textura de los alimentos, como papillas o purés. Controlar la hidratación también es clave, ya que muchas personas mayores no sienten tanta sed, por lo que se debe asegurar que beba suficiente agua.

Movilidad y Actividad Física

La pérdida de fuerza y masa muscular, la reducción de la flexibilidad y los problemas de equilibrio pueden dificultar la movilidad de un adulto mayor. Hay que evitar el sedentarismo porque aumenta las complicaciones de enfermedades. Realizar ejercicios suaves y adaptados a sus capacidades, como caminar, hacer estiramientos o ejercicios dirigidos, ayuda a mantener la movilidad, fortalecer los músculos, prevenir caídas y contribuye a mejorar su estado físico y anímico.

Estimulación Cognitiva

Muy a menudo, las capacidades cognitivas de las personas de edad avanzada se deterioran de forma progresiva, especialmente la memoria, la percepción y la atención. Mantener la mente activa es tan necesario como cuidar el cuerpo. Para optimizar las capacidades cognitivas, se pueden realizar juegos de memoria, lectura, escuchar música o participar en actividades manuales, lo que ayuda a preservar las funciones cognitivas.

Infografía mostrando actividades para la estimulación cognitiva en personas mayores

Creación de un Entorno Seguro y Socialización

Las personas de la tercera edad necesitan vivir en un ambiente tranquilo, sin sobresaltos ni preocupaciones para evitar malos episodios que afecten su salud. Las caídas son la principal causa de hospitalización y de muertes relacionadas con traumatismos en las personas mayores, por lo que cuidar ancianos en casa implica crear un entorno seguro. Es vital revisar la vivienda para evitar obstáculos, instalar pasamanos y barras en el baño, y asegurarse de que haya buena iluminación. También es importante promover la socialización y la integración del adulto mayor, acompañándolos, conversando, compartiendo tiempo y manteniendo el contacto con amigos o familiares para mejorar su estado de ánimo y reducir la soledad.

Control de Medicación y Monitoreo de Salud

Generalmente, los adultos mayores padecen más de una enfermedad (hipertensión arterial, diabetes, afecciones cardiovasculares o artritis), por este motivo se ven obligados a múltiples tratamientos y requieren tomar medicamentos. Llevar un control preciso y diario de los medicamentos es esencial; se pueden usar calendarios y poner etiquetas en los frascos donde se almacenan los fármacos. Nunca se deben suspender ni modificar los fármacos sin consultar con el especialista. Adicionalmente, es importante realizar un monitoreo de la salud del familiar y, si presenta síntomas de alguna enfermedad, buscar la ayuda de un especialista.

Atención a la Salud Emocional y Apoyo al Cuidador

Cuidar a los ancianos en casa también implica atender su salud emocional. Acompañarlos, conversar, compartir tiempo y mantener el contacto con amigos o familiares mejora su estado de ánimo y reduce la soledad. Si una persona mayor rechaza los cuidados, es importante dialogar, comprender sus motivos y buscar alternativas respetuosas.

Para cuidar bien a los demás, primero debes cuidarte a ti mismo. Es fundamental organizar descansos, pedir ayuda y establecer límites, ya que el exceso de responsabilidad puede generar agotamiento físico y emocional.

Cuidado de Personas Mayores Dependientes y Apoyo Profesional

Cuando la persona mayor presenta una dependencia moderada o alta, los cuidados deben intensificarse. Cuidar a una persona mayor dependiente implica atender a su movilidad, higiene asistida, alimentación especial o uso de ayudas técnicas como sillas de ruedas o camas articuladas. Además, se requiere vigilancia constante y, en muchos casos, asistencia profesional cualificada.

En ocasiones, cuidar a una persona mayor dependiente requiere intervención profesional. Puede optarse por atención personalizada en el hogar o por centros especializados. Es recomendable considerar servicios especializados cuando la persona mayor necesita cuidados permanentes que superen las posibilidades del cuidador, si hay deterioro físico o cognitivo grave, o si el cuidador siente que no puede ofrecer la atención que requiere.

Asistencia Profesional en el Hogar

Las personas mayores pueden necesitar cuidados domiciliarios cuando están delicadas o débiles, sobre todo después de haber sido dadas de alta de un hospital o centro de rehabilitación. Los cuidados simples suelen ser proporcionados por familiares, amigos o ambos. Una atención más compleja puede requerir que determinados profesionales de la salud (como enfermeras y terapeutas) y otros (como ayudantes sanitarios en el hogar y trabajadores sociales) atiendan al paciente en su domicilio. Estos cuidados generalmente están coordinados por una agencia de cuidados de salud en el hogar y supervisados por un médico. Los cuidados pueden ser necesarios solo de forma temporal o durante largo tiempo.

Rol de los Profesionales

  • Una enfermera puede ser necesaria para cambiar los apósitos o administrar fármacos mediante inyección.
  • Un fisioterapeuta puede ayudar a las personas a recobrar la fuerza y el equilibrio o a recuperarse de un accidente cerebrovascular.
  • También puede necesitarse asistencia en casa para ayudar a la persona a realizar las compras, preparar las comidas, salir en la silla de ruedas, dar un paseo o bañarse.
  • Un asistente social puede determinar si una persona está recibiendo los servicios que necesita, recomendar otros servicios adicionales y ayudar a organizar los desplazamientos a citas médicas.

En el cuidado domiciliario de la salud es importante la comunicación entre todas las personas involucradas. Cualquier cambio en la situación de la persona debe ser comunicado de forma inmediata a la enfermera o al médico del paciente.

A veces el profesional de asistencia primaria coordina un equipo de profesionales de la salud que trabajan juntos para proporcionar una atención mejor a las personas que viven en su propio domicilio y tienen una enfermedad crónica o discapacidad. En Estados Unidos este servicio se denomina "hogar centrado en el paciente" (patient-centered home).

Consideraciones Económicas y Programas de Apoyo

El cuidado en el hogar puede reducir significativamente la ocupación en hogares de ancianos y es menos costoso cuando las visitas de los ayudantes y el personal de enfermería se programan de forma adecuada. En Estados Unidos, Medicare proporciona cobertura para los servicios de asistencia en el hogar que se clasifican como asistencia de enfermería especializada, incluyendo el cuidado de heridas o la vigilancia de enfermedades como la insuficiencia cardíaca o la diabetes. Sin embargo, la cantidad y plazo para dicha cobertura es limitada. Los seguros de cuidado a largo plazo, o Medicaid para quienes cumplan sus requisitos, pueden cubrir servicios de atención domiciliaria. Los veteranos también pueden presentar los requisitos necesarios para recibir servicios de atención domiciliaria en función de sus necesidades y grado de discapacidad.

Para que el cuidado de salud en el hogar sea cubierto por el seguro, se requiere que un médico certifique que es necesaria la atención domiciliaria y, para Medicare, que el paciente reúna los requisitos de Medicare para la atención domiciliaria.

Programas de Cuidados Todo Incluido para Personas Mayores (PACE)

Los programas de cuidados todo incluido para personas mayores (Program for All-Inclusive Care for the Elderly, PACE) están cubiertos por los programas Medicare y Medicaid en Estados Unidos. PACE está disponible solo en ciertas áreas para personas de 55 años o más que cumplen con las normas de su estado para solicitar atención en un hogar de ancianos. Los servicios prestados por el programa PACE permiten a casi todos los participantes vivir en casa, aunque, si es necesario, se proporcionan cuidados en una institución. El equipo interdisciplinario puede incluir a médicos, enfermeras, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, asistentes sociales, dietistas y chóferes. Los servicios se suelen proporcionar en el centro de salud de día para adultos y están disponibles todos los días, incluyendo transporte al centro. Algunos servicios pueden ser prestados en el hogar.

Modelos Innovadores de Atención Domiciliaria

Se han desarrollado varios modelos de atención médica dirigidos a la atención domiciliaria con el objetivo de proporcionar una mayor calidad de atención y gestión que mantenga a los adultos mayores fuera de los hospitales y residencias, permitiéndoles permanecer en su hogar y en su comunidad. Estos modelos contemplan servicios tradicionales de salud en el hogar ampliados para incluir otros servicios.

  • El Independence at Home Demonstration (IAH), patrocinado por los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS), ofrece atención en casa por parte de un médico u otro profesional de la salud a personas mayores frágiles que no pueden salir fácilmente de su hogar y sufren dos o más enfermedades crónicas.
  • El modelo de Hospital en el Hogar (Hospital at Home, HAH) permite a las organizaciones proporcionar atención hospitalaria a domicilio para adultos mayores muy enfermos, con el objetivo de reducir los días de hospitalización, los costes y mejorar la satisfacción y los resultados del paciente.
  • El modelo Emergency Triage, Treat, and Transport (ET3), desarrollado por los CMS, permite a los equipos de atención en ambulancia tener una mayor flexibilidad para decidir dónde debe recibir atención una persona, pudiendo transportarla a un centro de atención de urgencia, al consultorio del médico o comenzar el tratamiento en el domicilio.

El Rol de la Persona Cuidadora y su Reconocimiento

Las personas cuidadoras son mayores de 18 años que dedican su tiempo a labores de cuidado no remunerado, es decir, que entregan asistencia permanente sin remuneración a personas con discapacidad, dependencia funcional moderada o severa, también a personas con necesidades educativas especiales permanentes que forman parte del Programa de Integración Escolar (PIE), o personas que están matriculadas en un establecimiento de educación especial.

  • Persona cuidadora principal: Quienes destinan el mayor número de horas al día a entregar asistencia de cuidados o apoyo permanente a personas que requieren cuidados.
  • Persona cuidadora secundaria: Quienes destinan menos horas al día, en relación con la cuidadora principal, a entregar asistencia de cuidados o apoyo permanente a personas que requieren cuidados.

Para ser reconocida como persona cuidadora y obtener su credencial, se debe ingresar al Registro Social de Hogares a través de la Ventanilla Única Social (VUS) y completar el módulo de Cuidados. Esta información apoyará el diseño e implementación del Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados “Chile Cuida”. La información ingresada es autorreportada y se validará con los registros administrativos disponibles para comprobar la situación de la persona cuidadora. No es necesario ir a una notaría para acreditar esta calidad.

Requisitos y Proceso de Registro

El primer requisito es que la persona cuidadora y quien requiera cuidados tengan Registro Social de Hogares (RSH). Además, la persona que requiere cuidados debe tener dependencia moderada, severa o profunda en el módulo de salud del Registro Social de Hogares, o encontrarse en otros registros administrativos como el Registro Nacional de Discapacidad, el Programa de Integración Escolar (PIE) permanente, o estar matriculada en un establecimiento educacional especial.

Si la persona cuidadora tiene ingresos asociados a pensión o por actividades distintas a la labor de cuidados, puede acceder a la credencial. En cambio, si recibe ingresos por las labores de cuidados, no puede acceder a la credencial, ya que su objetivo es identificar y visibilizar a las personas cuidadoras que no reciben un pago por ello. Es posible realizar una solicitud por cada persona cuidada, con un límite de tres personas por cuidador. No es necesario tener vínculo familiar ni de consanguinidad con la persona que requiere cuidados.

Beneficios de la Credencial de Cuidador

La credencial de persona cuidadora, una vez disponible en versión digital o física, entrega acceso preferente a sucursales y oficinas de diversas instituciones públicas, tales como FONASA, BancoEstado, SERVIU, SENAMA, ChileAtiende - IPS, Registro Civil e Identificación, SENADIS, DICREP, Correos de Chile, Oficinas del Registro Social de Hogares en Municipalidades, SENCE, SERNAC, Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento, Tesorería General de la República y FOSIS. El tramo del Registro Social de Hogares no se considera para ser reconocida como persona cuidadora y obtener la credencial, y la actualización de esta información tampoco afecta la calificación socioeconómica o tramo.

Consejos Prácticos para Cuidadores

Al brindar cuidados, los cuidadores pueden enfrentar muchas situaciones nuevas. Es esencial preguntar al médico, enfermero o ayudante de atención médica en el hogar qué se debe hacer y pedir que enseñen cómo hacerlo. Siempre es buena idea tomar notas, grabar un video o pedirle a un amigo que grabe las instrucciones.

Observe el entorno alrededor. Los artículos habituales del hogar pueden convertirse en riesgos cuando una persona con discapacidad vive ahí. Algunos centros de atención médica, como los centros para la enfermedad de Alzheimer, enviarán a alguien al hogar para ayudar a identificar qué necesita cambiar para la comodidad y seguridad de todos. Por ejemplo, los tapetes o alfombras pueden ser un riesgo de tropiezo o los hornos de microondas pueden necesitar un seguro para niños.

Puede ser muy común que otras personas den consejos no solicitados o no útiles. Podría ser útil responder con algunas frases genéricas como “gracias por tus comentarios” o “qué interesante” y no involucrarse mucho. Identificar quién puede o quiere ayudar es crucial. Con frecuencia, hay una persona en el consultorio médico o en el teléfono de la compañía de seguros que dará consejos sobre el sistema o ayudará con las interacciones. Sea organizado y amable. Sin importar lo frustrante que sea el intercambio, es improbable que la persona con quien está hablando pueda cambiar el sistema. Elija los horarios para lidiar con estos sistemas.

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