La infancia es una etapa crucial para el desarrollo, y durante esta fase pueden surgir patologías o deficiencias, siendo los trastornos motores algunos de los más comunes. Estos afectan el correcto desarrollo de los pequeños, teniendo consecuencias a lo largo de la adultez. Por ello, la detección temprana de la discapacidad motora es fundamental para facilitar una intervención adecuada y mejorar la calidad de vida de los niños.

¿Qué es la Discapacidad Motora?
La discapacidad motora se refiere a las limitaciones físicas que afectan la capacidad de movimiento o movilidad de una persona. Esta condición puede afectar significativamente la capacidad de realizar actividades motoras convencionales, impactando la vida diaria de quienes la padecen.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la discapacidad motora es «la secuela o malformación que deriva de una afección en el sistema neuromuscular a nivel central o periférico, dando como resultado alteraciones en el control del movimiento y la postura». Por tanto, implica algún tipo de dificultad para llevar a cabo actividades de la vida cotidiana, como el desplazamiento, la manipulación de objetos, el acceso a determinados espacios o el habla.
Tipos de Discapacidad Motora
La discapacidad motriz se puede clasificar en dos tipos principales:
- Físico-periférica: La discapacidad se caracteriza por una afectación en las extremidades, articulaciones y músculos.
- Neurológica: El daño se origina en el cerebro, que procesa y ordena el movimiento corporal, lo que resulta en dificultades en el control del cuerpo y su movilidad.
Causas de la Discapacidad Motora
Las causas de la discapacidad motora son múltiples y se pueden clasificar en tres categorías principales:
- Causas Prenatales: Se refieren a problemas ocurridos antes del nacimiento, durante el embarazo. Pueden incluir infecciones, enfermedades metabólicas de la madre, o la incompatibilidad de los elementos sanguíneos de los padres durante el desarrollo fetal. Una de las principales formas de prevención es extremar los cuidados higiénicos y ambientales durante el periodo del embarazo.
- Causas Perinatales: Son problemas o daños ocurridos en el momento del parto, como una falta de oxígeno prolongada o una obstrucción de las vías respiratorias. Otras causas pueden ser disfunciones cerebrales producidas durante el parto o la prematuridad del bebé.
- Causas Postnatales: Estas causas se presentan después del nacimiento e incluyen enfermedades infecciosas, hemorragias cerebrales o lesiones como traumatismos craneoencefálicos o lesiones medulares.
Retraso Psicomotor (RPM) como Indicador
El retraso psicomotor (RPM) no es una enfermedad o trastorno en sí mismo, sino la manifestación clínica de patologías del Sistema Nervioso Central (SNC) debidas a trastornos genéticos y/o factores ambientales, con especial incidencia en el desarrollo psicomotor (DPM) del niño. El término RPM se emplea para explicar un DPM más lento, en el cual el niño alcanza más tardíamente los hitos lógicos del desarrollo.
Tipos de Retraso Psicomotor
- RPM global: Se tipifica ante un DPM enlentecido o anormal en todas las áreas del desarrollo.
- RPM parcial: Apunta de forma particular a un área específica como la afectada. No es infrecuente que un RPM global lo sea, pero una de las áreas evaluadas está claramente más afectada que las restantes (por ejemplo, un niño con parálisis cerebral puede mostrar un retraso global del desarrollo, aunque el desarrollo motor será el más afectado). Del mismo modo, un RPM parcial con frecuencia tiende a asociarse con cierto retraso de otras áreas del desarrollo.
La separación entre el desarrollo o la regresión puede ser compleja, bien por la naturaleza del problema neurológico que lo está justificando o bien por la levedad del mismo.
Circunstancias Especiales y Factores de Riesgo
Los márgenes de la normalidad para numerosos hitos son amplios. En ocasiones, especialmente en RPM parciales, se encuentran pacientes completamente sanos que se "escapan" de los márgenes señalados como "normales" para la población a estudio. Dos circunstancias especiales son:
- El recién nacido prematuro (RNPT): Alcanzará los hitos lógicos del DPM más tarde que los demás. Para valorar la normalidad del desarrollo en estos niños, deberá emplearse la edad corregida (edad cronológica medida en semanas o meses menos el número de semanas o meses de prematuridad). Esta corrección es especialmente necesaria en los primeros 24 meses. La prematuridad es un factor de riesgo para los problemas del desarrollo y el aprendizaje, por lo que el DPM deberá ser vigilado estrechamente.
- El niño ingresado-encamado: Durante tiempos largos en el primer o segundo año de vida, puede mostrar un leve retraso o estancamiento del desarrollo motor.
Los niños pobremente estimulados o institucionalizados pueden mostrar un claro RPM en los primeros meses de vida, una circunstancia que generalmente es normalizable. Los problemas sensoriales, especialmente auditivos o visuales, también pueden ser causa de un RPM. Es habitual que la patología auditiva severa se asocie con retrasos del lenguaje, la comunicación e incluso con conductas de aislamiento.
Importancia de la estimulación temprana en el desarrollo infantil - Curso de cuidado infantil
Trastornos Motores Específicos en la Infancia
Existen diversos tipos de discapacidades motrices, cada uno con características y desafíos específicos. Algunos de los más comunes son:
- Parálisis cerebral (PC): Alteraciones en el control del movimiento, la postura y el tono muscular, debidas a una lesión encefálica en la etapa prenatal o durante la infancia. La sintomatología puede ser muy diferente, desde dificultades leves hasta problemas asociados como movimientos involuntarios, problemas auditivos o del lenguaje. La PCI tiende a manifestarse en los primeros 18-24 meses de vida por un RPM global o predominantemente motor.
- Espina bífida: Anomalía congénita que afecta a la columna vertebral, provocando una parálisis en las zonas inferiores a la lesión. Puede causar falta de sensibilidad, malformaciones o dificultad para caminar. En algunos casos, el niño padece hidrocefalia, un factor de riesgo para sufrir discapacidad intelectual.
- Ataxia: Trastorno neurológico que afecta al equilibrio, la coordinación y la postura, pudiendo mostrar movimientos incontrolados. Principalmente se produce por una disfunción en el cerebelo.
- Miopatía o distrofia muscular progresiva: Degeneración del tejido muscular que provoca debilidad o pérdida de fuerza de manera progresiva. Estas miopatías, tanto las congénitas como las distrofias musculares, pueden manifestarse con carácter estático o progresivo respectivamente y, a veces, acompañadas de retraso cognitivo.
- Discapacidad derivada de traumatismos craneoencefálicos: Lesiones graves que alteran el funcionamiento motor, emocional, o causan dificultades en el lenguaje y la memoria de la persona.
- Trastorno del desarrollo de la coordinación (TDC): Implica una alteración relevante en la coordinación motora que no se debe a enfermedad o discapacidad intelectual. Afecta tanto a la motricidad fina como a la gruesa, condicionando actividades diarias como sujetar objetos, caminar, escribir o atarse los zapatos. Suele afectar a niños de entre 5 y 11 años.
- Trastorno de movimientos estereotipados: Repetición continua de movimientos sin finalidad aparente, como gestos o posturas (sacudir las manos, balancear el cuerpo, morderse o golpearse). Suelen aparecer antes de los 3 años y pueden asociarse a condiciones médicas, genéticas o falta de estimulación. Este trastorno puede conllevar que el niño o niña se autolesione.
- Trastorno de tics: Espasmos, movimientos o sonidos repetitivos e incontrolables. Incluyen el Síndrome de Tourette, trastorno de tics persistente, transitorio y no especificado. El diagnóstico dependerá de cómo se dan los tics, es decir, en tipo y duración, así como la edad en la que empezaron.
Otros Trastornos Asociados al RPM
- Discapacidad Intelectual (DI): La mayoría de los pacientes con DI han tenido, al menos, cierto RPM. Es un trastorno plurietiológico, habitualmente de causa genética. Es frecuente que los pacientes con DI asocien otros problemas neurológicos que contribuyen de forma desfavorable en el DPM.
- Trastornos del Espectro Autista (TEA): Caracterizado eminentemente por una alteración de la socialización, la comunicación y un patrón de intereses restringidos y comportamientos estereotipados, se puede manifestar con un desarrollo lento o atípico. Estos problemas pueden acompañarse de cierta torpeza o hipotonía en los primeros meses de vida.
- Trastorno Específico del Lenguaje (TEL): Una alteración cualitativa y/o cuantitativa del lenguaje que puede ser indeferenciable inicialmente de un TEA.
Detección Temprana y Evaluación
El diagnóstico precoz del RPM es esencial. El pediatra juega un papel principal en esta etapa. Dada la planificación del control del niño sano, el pediatra podrá valorar periódicamente el DPM del niño. Además, a través de la historia clínica y la exploración física, podrá anticiparse en el diagnóstico.
Para la tipificación del retraso psicomotor, previamente tenemos que conocer el desarrollo psicomotor normal, la edad media del alcance de los hitos del desarrollo señalados, su variación y márgenes de la normalidad.
Herramientas de Evaluación
Los programas de seguimiento del niño sano permiten la evaluación transversal y evolutiva del niño. Para facilitar este seguimiento, el pediatra puede hacer uso de diferentes escalas de desarrollo:
- Escalas de Desarrollo Infantil de Bayley (BSID): Evalúan el desarrollo infantil desde el nacimiento hasta los 2,5 años y aportan un índice de desarrollo mental.
- Test de Screening de Desarrollo de Denver (DDST): Posiblemente la escala más empleada. Valora cuatro áreas: motor-gruesa, motor-fina, personal-social y lenguaje. En sus diferentes versiones, registra el desarrollo en estas áreas hasta los 4 años de edad.
- Test de Haizea-Llevant: Similar al DDST en su sistema de evaluación y estimación de áreas comprometidas.
Ninguna de las escalas de desarrollo tiene un correlato fiable con el cociente intelectual del niño mayor.
Recogida de Información
La historia clínica debe ser completa. Se debe recoger de forma detallada el desarrollo psicomotor del paciente, no solo el desarrollo motor. La recogida de datos relacionados con el periodo neonatal aporta una información trascendental (Apgar, peso al nacimiento, cuidados neonatales…). Finalmente, se añadirán los antecedentes familiares.
El pediatra, y especialmente el neurólogo infantil, no deben temer la descripción de rasgos que le resultan inicialmente anormales. Igualmente, no debe obviarse la obtención de imágenes-fotografías del niño o familia, ante la presencia de rasgos dismórficos, para una posterior evaluación a través de bases de datos de malformaciones congénitas.
En ocasiones, una descripción fenotípica detallada es la que orienta el diagnóstico. En otras ocasiones, el desarrollo ponderoestatural apoya un diagnóstico de sospecha; la anotación de la talla-peso-perímetro craneal desde edades precoces, puede orientar al diagnóstico. La identificación de anomalías menores y mayores resulta trascendental en estos casos. Dentro del examen por sistemas, algunas alteraciones podrán sugerir la etiología de base. La presencia de trastornos pigmentarios cutáneos puede apuntar hacia trastornos neurocutáneos frecuentes, como la neurofibromatosis, la hipomelanosis de Ito o la esclerosis tuberosa.

Estudios Complementarios
La evaluación de la discapacidad motriz requiere un enfoque interdisciplinario que puede incluir diversos estudios:
- Estudios analíticos: Deberá valorarse la realización sistemática de: hemograma, bioquímica sanguínea, ionograma, gasometría, función hepática-renal, láctico, pirúvico, ceruloplasmina, función tiroidea, anticuerpos antitransglutaminasa IGA, amonio y ácido úrico en sangre. Ante la presencia de signos no estrictamente neurológicos (dismorfias, alteración del crecimiento, vómitos frecuentes, alteraciones cutáneas, cardiopatía o hepatoesplenomegalia) u otros neurológicos (sordera, alteración visual, trastorno del comportamiento, letargia o examen anormal) que apunten hacia un posible origen metabólico, el examen analítico será ampliado en consecuencia.
- Estudios neurorradiológicos: La utilidad de los estudios mediante resonancia magnética cerebral (RM) dependerá de los hallazgos clínicos y la severidad del retraso. Debe recomendarse en: RPM moderado-severo, dismorfias, epilepsia, alteraciones craneales asociadas o exploración neurológica anormal.
- Estudios genéticos: Se ha producido un cambio espectacular en los últimos años. Los estudios genéticos básicos han pasado de ser el cariotipo, a la hibridación genómica comparada (CGH-arrays). Su rendimiento es mucho mayor si existen dismorfias o signos neurológicos asociados. La secuenciación exómica se está abriendo campo a grandes pasos, con un rendimiento muy alto en casos de DI importante.
- Otros exámenes: El EEG es una prueba obligada ante la presencia o sospecha de epilepsia.
Consecuencias de la Discapacidad Motora
La discapacidad motriz da lugar a problemas en la movilidad total o parcial de una o más partes del cuerpo, lo que tiene consecuencias concretas en la realización de actividades motoras. Los menores con este tipo de discapacidad se enfrentan a ciertas complicaciones a la hora de participar en actividades cotidianas.
Limitaciones en la Vida Diaria
Son muchas las barreras que dificultan su día a día. Por ejemplo, un niño con esta deficiencia puede tener dificultades para:
- Acceder de forma autónoma a edificios que no habiliten rampas y ascensores adecuados.
- Usar con facilidad los servicios higiénicos.
- Acceder al transporte público.
- Practicar deportes que no estén adaptados a sus necesidades.
Otras consecuencias incluyen:
- Movimientos incontrolados.
- Limitaciones del medio.
- Dificultades de coordinación.
- Problemas en la psicomotricidad fina y gruesa.
Impacto en el Desarrollo y el Aprendizaje
Las dificultades motoras pueden influir en diversas áreas del desarrollo y el aprendizaje si no se proporcionan los apoyos adecuados:
- Acceso físico al entorno: Dificultades para moverse por el centro escolar, usar el mobiliario estándar, acceder al patio o al baño.
- Manipulación y habilidades grafo-motoras: Dificultades para escribir, dibujar, usar tijeras, reglas, el ratón del ordenador o pasar páginas.
- Comunicación oral y escrita: Algunos alumnos pueden presentar disartria (dificultad para articular palabras) o anartria (imposibilidad de articular), requiriendo Sistemas Aumentativos y Alternativos de Comunicación (SAAC). Las dificultades manipulativas también afectan la escritura.
- Experiencia y exploración: Una movilidad reducida puede limitar las oportunidades de explorar el entorno de forma autónoma, lo que puede influir en la adquisición de algunos conceptos.
- Participación social: Las barreras físicas o las dificultades para participar en juegos motores pueden llevar al aislamiento si no se promueve activamente la inclusión.
- Autonomía personal: Pueden necesitar ayuda en tareas como vestirse, comer o ir al baño.
- Aspectos emocionales: Pueden surgir sentimientos de frustración, dependencia o baja autoestima si el entorno no es facilitador.
Es fundamental recalcar que la presencia de una discapacidad motriz no implica, por defecto, una discapacidad intelectual. Muchos alumnos con movilidad reducida tienen capacidades cognitivas intactas o incluso superiores a la media.
Rehabilitación y Apoyos para la Discapacidad Motora
La rehabilitación en discapacidad motriz busca una mejora de la calidad de vida en los pequeños. En este proceso deben involucrarse tanto el entorno familiar como el social. Es importante informar con serenidad a la familia de la sospecha del RPM y evitar informaciones catastrofistas o sobreproteccionistas. El pediatra deberá coordinar las medidas que el niño precise para prevenir, solucionar o rebajar los déficits parciales o globales de su DPM.
Importancia de la estimulación temprana en el desarrollo infantil - Curso de cuidado infantil
Terapias de Rehabilitación
Existen diferentes tipos de rehabilitación y apoyos tecnológicos:
- Terapia fisioterapéutica: Es esencial para mejorar la fuerza, la flexibilidad y la coordinación. Ayuda a mejorar las habilidades motoras, adquirir el control de la motricidad y mejorar las capacidades en cuanto a la postura y la movilidad.
- Psicomotricidad infantil: La intervención de un neurólogo experto en psicomotricidad puede mejorar las estructuras cerebrales en función de la edad y estimular habilidades psicomotrices.
- Terapia del habla: Busca mejorar las habilidades comunicativas del niño, a través de un plan de acción para ofrecer un apoyo continuo, superando así las dificultades y mejorando su aprendizaje del lenguaje verbal.
- Imaginación motora: Este enfoque no invasivo utiliza la simulación mental de movimientos para mejorar la funcionalidad motora.
Desde el punto de vista farmacológico, no existen tratamientos específicos para el RPM, aunque se han empleado diferentes fármacos con eficacia clínica muy cuestionable.
Recursos Tecnológicos y Materiales
Los recursos tecnológicos y materiales juegan un papel esencial en la inclusión de estudiantes con discapacidad motriz. Estos dispositivos no solo facilitan el aprendizaje, sino que también promueven la participación y la independencia.
- Pulsadores y Conmutadores: Botones conectados a dispositivos que permiten a los estudiantes con limitaciones o discapacidades físicas superar barreras.
- Comunicadores: Dispositivos con capacidad de grabación y reproducción de mensajes, ofreciendo a personas con discapacidad motora la oportunidad de comunicarse de manera efectiva.
- Opciones de Accesibilidad en Sistemas Operativos: Herramientas como teclados virtuales avanzados (Edicinco, Clic-n-type, Tpwin, Teclat Magic) o la reconfiguración de teclas (KeyTweak) permiten adaptar la experiencia informática.
Discapacidad Motora en el Aula y la Sociedad
Los centros educativos deben cumplir con la responsabilidad de aplicar procesos y acciones orientadas a reducir y acabar con las barreras que dificultan el aprendizaje y el desarrollo de niños con discapacidad motriz. El objetivo es integrar socialmente a estos alumnos con los demás niños.
Adaptaciones y Apoyos en el Entorno Escolar
El equipo docente deberá conocer los rasgos característicos de los niños con discapacidades para idear un plan de intervención educativa adaptado a sus necesidades. Es necesario reunir información de evaluaciones de salud y contar con la participación de la familia.
- Accesibilidad física: El centro y el aula deben estar preparados para el desplazamiento con silla de ruedas o andador, contando con espacios amplios, rampas, ascensores, baños adaptados y mobiliario accesible.
- Apoyos pedagógicos: El equipo educativo y los profesionales externos (fisioterapeutas, logopedas, psicólogos) deben trabajar en coordinación.
- Desarrollo social: Fomentar la inclusión a través de trabajos en equipo y potenciando la ayuda mutua entre compañeros.
- Sistemas de Comunicación Alternativa o Aumentativa (SAAC): Para alumnos con discapacidad del habla asociada, se pueden usar pictogramas, tableros de comunicación o aplicaciones para móviles y tablets.
Actividades para Desarrollar en el Aula
Para hacer partícipes a todos los alumnos, fomentar el entendimiento y conseguir una integración real, se pueden desarrollar actividades lúdicas y sensibilizadoras:
- En primera persona: Uso de sillas de ruedas para experimentar cómo es moverse con ellas en diversas situaciones.
- A mí me gusta…: Juego para que los niños descubran semejanzas a pesar de las diferencias físicas.
- Actividades manuales: Manualidades, pintura o cerámica favorecen la integración, la creatividad y la autoestima.
- Juegos de mesa y de memoria: Permiten a todos los alumnos relacionarse e interactuar en igualdad de condiciones.
- La obra maestra: Actividad grupal donde los niños replican obras de arte, adaptando la participación según las capacidades.
La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU subraya la importancia de garantizar la accesibilidad y la participación plena en la sociedad para las personas con discapacidades motoras. Las innovaciones tecnológicas, junto con estrategias de rehabilitación efectivas y políticas inclusivas, pueden transformar la vida de las personas con discapacidades motoras, permitiéndoles alcanzar su máximo potencial y participar plenamente en la sociedad.