Vivimos en una sociedad cada vez más digitalizada, en la que la tecnología es una herramienta fundamental para el acceso a la salud, la comunicación y la participación social. En este contexto, la alfabetización digital no solo es una cuestión de aprendizaje, sino de inclusión. Se refiere a la capacidad de utilizar herramientas tecnológicas para acceder a información, comunicarse y realizar gestiones de manera autónoma.

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en España el 37% de las personas mayores de 65 años nunca ha usado Internet, y muchas de ellas se sienten excluidas de un mundo digital que avanza rápidamente. La brecha digital es un concepto que ya suena gastado, pero no por ello deja de estar vigente, ya que ciertos colectivos encuentran dificultades intrínsecas en la utilización de la tecnología. Uno de ellos es el de los mayores, y es que no siempre es fácil acercar la tecnología a la tercera edad. Hoy en día, una parte importante de la población ha crecido con el uso de los ordenadores y, después, ha visto el nacimiento de los móviles, por no hablar de los nativos digitales. En cualquier caso, las personas mayores a veces quedan en un segundo plano en la adopción de las nuevas tecnologías.
Dimensiones de la Brecha Digital
Se conoce como brecha digital aquella desigualdad a la que se exponen algunos grupos de la población por sus dificultades de acceso a la información, al conocimiento y la educación mediante las nuevas tecnologías. Anteriormente, la brecha digital se caracterizaba por la falta de infraestructura tecnológica y de telecomunicaciones. Sin embargo, ahora la brecha digital puede originarse por razones más allá de la tradicional barrera de infraestructura y acceso, pasando a temas como la edad, situaciones de discapacidad, ubicación geográfica, participación política y nivel formativo.

Superada la mirada tradicional de la brecha digital como falta de acceso a los medios tecnológicos, se ha planteado que el verdadero cierre de la brecha digital depende de otros factores: tener acceso a las herramientas digitales, usarlas de acuerdo a las necesidades cotidianas de las personas y cultivar habilidades y actitudes en relación con internet. Así, la brecha digital se materializa en tres dimensiones que, sin cuya sinergia, no podría ser superada:
- Acceso: contempla la infraestructura para conexiones, dotaciones de equipos y la posibilidad económica de adquirir los servicios de telecomunicaciones.
- Uso y apropiación: incorporación de las TIC en las actividades cotidianas y especializadas de sus usuarios.
- Competencias digitales: habilidades obtenidas por medio de procesos de alfabetización digital autónomos o dirigidos para el uso de las TIC.
Aunque por un tiempo se subestimó el beneficio que conlleva el uso de internet, ya existe una amplia cantidad de servicios que usamos en la vida cotidiana que están migrando hacia la digitalización. Así, internet no es solo un lujo, sino un derecho y una necesidad básica del siglo XXI, ya que es muy común que debamos acceder a información en internet que ofrecen instituciones tanto públicas como privadas.
Impacto de la Brecha Digital en el "Edadismo" y la Seguridad
La brecha digital afecta directamente a quienes tienen limitaciones para el uso y apropiación de las TIC, como también de manera indirecta a quienes dependen de ellos. Por ejemplo, la consecuencia directa de contar con adultos mayores que experimentan un nivel alto de brecha digital es el aumento de los riesgos en línea vividos por niños y adolescentes. La falta de mediación tecnológica de ellos, causada por la brecha digital de sus cuidadores, genera entornos digitales inseguros que fácilmente vulneran los derechos de niños y adolescentes en la red, dado que la percepción de los menores frente a sus cuidadores es que poseen poco conocimiento de las herramientas digitales.
Es importante combatir el “edadismo”, que se expresa, por ejemplo, en la idea extendida de que alguien que se jubila debe retirarse de muchos espacios y de opinar, aunque le quede mucho tiempo por vivir. Como señala Eduardo Toro, esto hace que las personas se autoexcluyan, porque sienten que no les corresponde participar.
Pautas Clave para Acercar la Tecnología a Adultos Mayores
Para acercar la tecnología a la tercera edad conviene seguir una serie de pautas, con el fin de facilitar el aprendizaje y salvar las barreras.
- Uno de los primeros requisitos para acercar la tecnología a las personas de la tercera edad es que vean utilidad en ella. Si conectarse desde su smartphone les sirve para estar comunicados con familiares y amigos o para informarse sobre el tiempo y las noticias, es más sencillo que encuentren interés en aprender.
- Otro de los consejos más básicos es empezar con algo sencillo y manejable.
- Acercar la tecnología a la tercera edad pasa por moverse en ámbitos que despierten interés. Para motivar a cualquier persona a hacer algo es necesario encontrar temáticas que le gusten. Tan importante para la motivación es despertar el interés como constatar los progresos propios.
- En lo que se refiere a las cuestiones que tienen que ver con ciertas limitaciones físicas, uno de los problemas que suele haber es la falta de visión. Para compensar esto se puede aumentar el tamaño del texto en las aplicaciones, tanto si hablamos de un smartphone como de un ordenador. Con un smartphone se puede buscar un ‘launcher’ para que agrande los iconos.
- Concienciar sobre seguridad informática es uno de los aspectos básicos que se debe tener en cuenta. Resulta necesario enseñar a las personas mayores a que no caigan en estafas por pinchar en enlaces sospechosos que les llegan al correo o a través de redes sociales, ni por descargar archivos dudosos.
- El aprendizaje debe ser progresivo y basado en experiencias prácticas.
- El apoyo de personas cercanas es fundamental.
Recomendaciones para el Apoyo Individual
Te mostramos cuatro maneras de cómo podrías apoyar a un adulto que desea fortalecer sus competencias digitales:
- Exprésale las razones por las cuales es necesario tener unas competencias digitales mínimas y anímalo a que explore el universo de oportunidades que puede encontrar. Por ejemplo, enséñale cómo podría leer el periódico, escuchar música o conversar con familiares que residen en otros países. La identificación que ellos encuentren en el mundo digital con sus actividades cotidianas hará que el resultado sea mejor.
- Para que los adultos mayores se inicien de manera activa en el mundo digital, es recomendable que las actividades para aprender a utilizar los dispositivos tecnológicos, herramientas o redes sociales sean en su mayoría prácticas. La teoría les puede resultar confusa, además de disminuir su concentración e interés.
- Comienza las lecciones en apropiación de la tecnología digital con cuestiones básicas e introduce información paulatinamente en la medida en que el adulto mayor vaya apropiándose de la información recibida.
- Puedes optar por inscribir al adulto mayor en bibliotecas, clubes de vida, acciones comunales y telecentros donde se les brinden nociones sobre el uso de internet.
Iniciativas y Proyectos Exitosos
La implementación de estas pautas se ve reflejada en diversas iniciativas que buscan fomentar la inclusión digital:
- Dolores (79 años, Madrid): Gracias a un curso de alfabetización digital en su centro de mayores, aprendió a hacer videollamadas con su hija, que vive en el extranjero.
- Antonio (72 años, Valencia): Comenzó a usar aplicaciones de ejercicios en su tablet y ha mejorado su movilidad, reduciendo el sedentarismo.

En Chile, los habitantes que tienen más de 60 años suman casi 3 millones y medio de personas, lo que representa prácticamente el 20% de la población y seguirá creciendo. En su mayoría, se mueven con total autonomía y quieren estar conectados con el uso de un teléfono inteligente. "Quedarse fuera de esta tecnología es estar fuera de la vida social."
El Caso de la Fundación Conecta Mayor y 60+Digital
La Fundación Conecta Mayor, creada en plena pandemia, asumió el desafío de ir más allá de un grupo específico y abrir otras puertas del mundo digital a todos los adultos mayores. Logró llevar un smartphone o teléfono inteligente, con una interfaz de fácil uso, a casi 80 mil personas mayores de 70 años en situación vulnerable.
Este proyecto, que involucró un esfuerzo conjunto con alcaldes de 336 comunas, académicos de la UC, organizaciones ciudadanas y empresas como Entel, permitió que 78.864 usuarios se conectaran. Aprendieron por primera vez a usar un celular diseñado con íconos grandes en pantalla, lo que les abrió un mundo: pudieron hacer llamadas a sus familiares, al consultorio, al municipio y al call center de la fundación, a un solo clic, para escuchar una voz al otro lado de la línea y así poder sentirse acompañados.
El alcalde de Curacaví, Juan Pablo Barros, cuyo municipio es uno de los participantes, ha destacado la experiencia, especialmente durante la pandemia, para asegurar la comunicación con los adultos mayores, muchos de los cuales estaban solos. Hoy la comuna participa en un plan piloto de talleres de capacitación digital, que la fundación Conecta Mayor preparó para quienes tenían más dificultades en el manejo del dispositivo y un menor tráfico de llamadas.
✅Curso smartphone para👩🦳personas mayores👴-Clase 3 Pasos básicos para usar un teléfono móvil ⭐⭐⭐⭐⭐
A medida que entienden cómo funciona esta tecnología, los mayores van ganando un espacio de autonomía e independencia. Una señal es que solo 17 mil de las casi 80 mil personas llaman hoy con frecuencia al servicio de acompañamiento que ofrece la fundación, lo que es una buena noticia ya que no se busca generar dependencia. Se ha observado que, en la medida en que la persona ocupa más su teléfono, empieza a recibir más llamadas de las que realiza. “Se les abre un mundo, sobre todo considerando que el 80% de los trámites en servicios públicos se está transformando a trámites digitales y en un futuro no muy lejano será solo digital”, dice Macarena Rojas respecto de la iniciativa de 60+Digital.
La iniciativa 60+Digital, desarrollada por la Fundación Conecta Mayor en conjunto con Coopeuch y el Centro de Estudios de Vejez y el Envejecimiento (CEVE-UC), busca llegar a más personas mayores, inmersas en una sociedad en creciente digitalización en servicios cotidianos como el pago de cuentas y acceso al banco. Para ello, se han desarrollado materiales con un foco de educación gerontológica y una mirada basada en la antropología del usuario, incluyendo guías con una metodología “paso a paso” probadas con grupos de posibles destinatarios. Un paso en este sentido es la formación de los primeros monitores digitales, un curso on line a cien alumnos becados.
Actualmente, la fundación trabaja en un proyecto para que cualquier persona que tenga un smartphone pueda descargar una aplicación que facilite el uso de su celular y logre empoderarse con esa tecnología. Esta segunda versión, más universal, estará disponible en PlayStore y contará con "accesos directos con íconos grandes que se puedan configurar para personas mayores con distintos niveles de alfabetización digital".
El Programa de Empoderamiento Digital de Conecta Mayor busca enseñar a las personas mayores que se enfrentan por primera vez a una pantalla táctil, a reconocer sus funciones y aprender a utilizarla. Después de un año de implementación, se concluyó que aquellas personas que participaron de los talleres triplicaron sus habilidades digitales y el 100% dijo sentirse más capaz que antes en el uso del smartphone.
Reflexiones sobre la Habilidad Digital y el Edadismo
El antropólogo Alfonso Otaegui enfatiza que la edad por sí sola no es suficiente para predecir la habilidad digital, ya que existe una escala muy diversa entre los mayores y su capacidad de familiarizarse con las tecnologías. La inclusión digital va más allá de contar con un artefacto tecnológico; se trata también de la creación de diseños más intuitivos e inclusivos, sobre todo para quienes se enfrentan por primera vez a la tecnología, tanto en dispositivos móviles, como web y aplicaciones.
Conecta Mayor UC proyecta seguir participando en el debate para aportar en la construcción de políticas públicas que favorezcan un envejecimiento activo y eviten la discriminación de los adultos mayores en la sociedad. El compromiso está en reducir la brecha digital existente a través del empoderamiento digital de las personas mayores.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), un 74 % de los hombres y un 72 % de las mujeres de entre 65 y 74 años usaron internet. Entre los más jóvenes de 16 a 24 años, este porcentaje ronda el 99,6 %. Recientemente, el Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (ONTSI) se fijó en el sector de la población de más de 74 años, que apenas aparece en estudios y encuestas, para comprender mejor sus necesidades y garantizar su inclusión.