Diabetes Mellitus Tipo 2 en el Adulto Mayor: Un Enfoque Integral en Clínica Santa María

La Unidad de Diabetes de Clínica Santa María tiene como objetivo educar y ofrecer una atención oportuna e integral que permita disminuir las complicaciones de esta enfermedad. Para ello, cuenta con un equipo de médicos internistas experto y comprometido con cada paciente. La diabetes es una enfermedad multisistémica, caracterizada por aumento de azúcar en la sangre (glicemia), con un compromiso transversal de los organismos que afecta.

Desde el punto de vista etiopatogénico, la diabetes también es multifactorial. Tiene una línea genética que puede transmitir esta enfermedad más fácilmente entre familiares, afectando a todas las edades y condiciones sociales. Así, se puede ver diabetes tipo 1 en niños y jóvenes, diabetes tipo 2 en adultos y diabetes gestacional en embarazadas. Otros grupos adquieren la enfermedad de forma secundaria a pancreatitis o tratamientos con corticoides que pueden desencadenar un aumento importante de azúcar (glicemia).

¿Qué es la Diabetes?

La Diabetes es una enfermedad crónica y frecuente que consiste en una elevación persistente de la concentración de glucosa o glicemia en la sangre (sobre valores de 126 miligramos por decilitros en ayuna).

Tipos de Diabetes

  • Diabetes tipo 1
  • Diabetes tipo 2
  • Diabetes gestacional
  • Otro tipo de diabetes (MODY)

Esta enfermedad se caracteriza por presentar complicaciones agudas o crónicas. Dentro de las primeras está la hipoglicemia (baja de azúcar) o los llamados comas diabéticos con aumento importante de azúcar en la sangre, que pueden presentarse como cetoacidosis grave o coma hiperosmolar.

Dentro de las complicaciones crónicas se destacan las que comprometen grandes vasos o macroangiopatías, que afectan cerebro, corazón y vasos de la circulación periférica. También se encuentran las complicaciones de pequeños vasos o microangiopatías, que afectan la vista por enfermedad de la retina, el riñón o los nervios de conducción periférica.

Infografía sobre las complicaciones de la diabetes en diferentes órganos

Todo esto es posible de prevenir a través de un staff de profesionales médicos, enfermeras, nutricionistas, psicólogas, psiquiatras y kinesiólogos que permitan acoger al paciente con diabetes y a su familia, para solucionar o prevenir las complicaciones que pueden afectar a su condición de bienestar personal. Esto es lo que se pretende en la unidad, apoyados en un programa de educación continua en donde todos los profesionales del grupo participan, coordinados por una enfermera universitaria.

Diabetes Tipo 2

La diabetes tipo 2 ha tenido un crecimiento explosivo en el mundo por varias razones, entre ellas, la mayor esperanza de vida y el aumento de la obesidad. Las cifras son irrefutables; por ejemplo, la población china ha aumentado los casos de esta enfermedad de un 1% a un 5% en un lapso de 20 años. Este mismo fenómeno se observa en Latinoamérica y en Norteamérica.

En esta enfermedad, que se ha transformado en una verdadera epidemia mundial, coexisten dos fenómenos: hay una menor producción de insulina por las células Beta del páncreas (productoras de insulina) y, en segundo lugar, hay una resistencia a la acción de esta insulina en los tejidos periféricos. Estos dos hechos combinados hacen que un sujeto genéticamente predispuesto exprese la diabetes tipo 2. Hasta hace algún tiempo atrás, este tipo de diabetes era propia de los adultos. Sin embargo, con el incremento de la obesidad infantil y juvenil, se está viendo un desplazamiento de la curva hacia edades más jóvenes.

Factores de Riesgo

Si se tiene un padre o una madre diabética, hay un gran riesgo de padecer esta enfermedad. También influyen otros factores como:

  • Edad avanzada: mientras más avanzada mayor es el riesgo.
  • Obesidad: el 80% de los diabéticos al momento del diagnóstico son obesos.
  • Sedentarismo: también juega un rol importante.

Síntomas

Los síntomas pueden presentarse o no, e incluso pueden pasar desapercibidos. Como la sintomatología no se presenta necesariamente en forma brusca, el individuo se puede adaptar a la sed, a orinar frecuentemente y a su baja de peso. Otras señales que podrían aparecer, y tampoco ser advertidas por el enfermo, son el compromiso del estado general, somnolencia, picazón, inflamación del glande (o pene balanitis) en los hombres e inflamación de la vagina (vulvovaginitis) en las mujeres.

El 50% de las personas diabéticas tipo 2 reconoce los síntomas y consultan por ellos, pero lamentablemente el resto consulta por las complicaciones de la enfermedad muchos años después de haber aparecido. A esas alturas, ya presentan complicaciones tales como retinopatía diabética (problemas a la vista), falla renal grave, herida en un pie que puede llevar a una amputación, infarto, entre otras.

Tratamiento

El tratamiento se basa en la educación del paciente. El paciente debe saber de qué se trata la enfermedad, cuáles son las complicaciones y riesgos, y tiene que aprender una serie de buenos hábitos como mantener una alimentación saludable y peso adecuado, realizar actividad física con regularidad, evitar fumar y beber con moderación. También está el tratamiento farmacológico oral que tiene múltiples posibilidades de distintos costos y eficacias, y el tratamiento con insulina (diferentes tipos), la que puede llegar a ser usada durante el transcurso de la enfermedad en algunos pacientes. Finalmente, todos los diabéticos tipo 2 tendrán que aplicarse insulina.

Alimentación para pacientes diabéticos

Chequeos y Diagnóstico

En primer lugar, si se tienen familiares directos con diabetes en la familia, debería existir educación con respecto a la enfermedad. Adicionalmente, es necesario que las personas con alto riesgo genético se realicen una glicemia a partir de los 20 años cada cinco años, y a partir de los 40 de forma anual.

Examen a realizar:

  • Una glicemia en ayuno.

El cuadro diagnóstico se resume en la siguiente tabla:

Cuadro diagnóstico Normal Prediabetes Diabetes
Glicemia de ayunas ≤ 99 100-125 ≥ 126
Glicemia 2 horas post 75g de glucosa ≤ 139 140-199 ≥ 200
Hemoglobina glicosilada A1c ≤ 5,9% 6-6,4% ≥ 6,5%

Prediabetes

Existen algunas patologías que pueden ser la antesala de una futura Diabetes, como lo es el caso de la Resistencia a la Insulina y el Síndrome Metabólico.

Resistencia a la Insulina

La resistencia a la insulina, también conocida como hiperinsulinemia, es una deficiencia metabólica genéticamente determinada en que el cuerpo no puede utilizar la insulina de forma eficiente.

En el metabolismo de una persona normal, las concentraciones elevadas de glucosa estimulan al páncreas para que libere una hormona denominada insulina. A su vez, las células efectoras del cuerpo ubicadas en el hígado, músculo y tejido adiposo poseen receptores que al unirse con su insulina, permiten el ingreso de glucosa a la célula y, por consiguiente, la producción de energía.

En una persona que tiene dicho síndrome, esta hormona no es capaz de contactar adecuadamente al receptor. Esto genera un círculo vicioso en donde el páncreas sigue emitiendo cada vez más insulina, la que después de un largo tiempo se agota pudiendo ocasionar Diabetes Mellitus.

Este cuadro también es el causante de otras enfermedades como hipertensión, dislipidemias o aumento de colesterol, hígado graso (componente importante del síndrome metabólico), hiperuricemia (aumento del ácido úrico que puede llevar a cuadros articulares de gota), ovarios poliquísticos y aumento de la actividad protrombótica. Una persona con Resistencia a la Insulina tiene más probabilidades de tener obesidad y sufrir hipertensión y colesterol alto, lo que es un riesgo para el corazón.

La hiperinsulinemia está presente en un 30% de la población mundial, es decir, un quinto de las personas supuestamente sanas padece esta afección y la gran mayoría no lo sabe. Hay muchos que tienen alguna de las enfermedades anteriormente descritas y se las tratan sin saber que su causa es este problema con la insulina. Por eso, quienes tengan familiares con este cuadro o que nunca se hayan realizado exámenes para conocer los niveles de azúcar presentes en la sangre, se les recomienda consultar a un especialista, de preferencia un endocrinólogo o diabetólogo.

Diagnóstico

No existen síntomas que puedan señalar la presencia de este Síndrome. Para poder diagnosticarlo es necesario realizar una prueba de tolerancia a la glucosa con insulinemia, o curvas de glucosa e insulina para medir los niveles de éstas en la sangre.

También hay algunos signos físicos que pueden ayudar a determinar si una persona tiene resistencia a la insulina, pero que solo están presentes en la minoría de los casos. Estos son la acantosis nigricans (marca oscura, como una mancha, alrededor del cuello y en los pliegues del cuerpo como axilas, detrás de las rodillas, etc.) y conocer la medida de la cintura del paciente (el límite en la mujer es de 88 centímetros y en el hombre 102).

Tratamiento

El tratamiento es de orden no farmacológico en primera instancia. Se recomienda realizar dietas hipocalóricas ajustadas a la condición del paciente, de más o menos 20 calorías por kilo de peso, con un bajo aporte de fructosa que se considera marcador de la Insulinorresistencia. A esto se suma la inclusión de ácidos grasos monoinsaturados como aceites de oliva, paltas y aceitunas, y la realización de ejercicio controlado y programado por un profesor de gimnasia y/o Kinesiólogo tres veces a la semana.

En una segunda etapa se podrían incluir fármacos que ayuden a la terapia inicial si se presentan trastornos metabólicos o endocrinológicos. Por lo general, se recomienda realizar programas integrales, como el Programa de Sobrepeso y Obesidad de Clínica Santa María, en que se contempla todo lo anterior más apoyo psicológico, especialmente en pacientes que padecen enfermedades provocadas por la Insulinorresistencia, como Diabetes y Obesidad.

Síndrome Metabólico

Se produce cuando una persona presenta un número de enfermedades caracterizadas por desórdenes metabólicos (donde el paciente no logra procesar una enzima u hormona específica, por ejemplo, insulina, y las células de su cuerpo no pueden convertir el alimento en la energía que este necesita). La obesidad central, dislipidemia (alteraciones en las concentraciones de los lípidos sanguíneos, por ejemplo, colesterol alto), presión arterial elevada, hiperglicemia (exceso de glucosa en la sangre) y los niveles de triglicéridos (grasa) elevados en la sangre, componen el Síndrome Metabólico. Si una persona presenta tres de los factores de riesgo mencionados, se le puede diagnosticar el Síndrome. Este síndrome afecta a hombres y mujeres adultos de forma similar, así como también a niños y adolescentes. En Chile, su prevalencia es del 35,5% en la población.

Comúnmente, los pacientes no presentan síntomas y se sienten saludables.

Diagnóstico

El diagnóstico se establece a través de un examen clínico, donde se pesquisan manchas oscuras en la piel, a nivel del cuello y pliegues axilares umbilicales-abdominales, además de la evaluación de un examen físico en donde se mide la cintura para establecer la cantidad de grasa abdominal.

Factores de Riesgo

  • Genética.
  • Exceso de grasa (sobre todo alrededor de la cintura).
  • Falta de ejercicio.

Se relaciona principalmente con la insulinorresistencia, es decir, cuando el cuerpo requiere de más insulina de lo normal para funcionar correctamente y conservar los niveles de glicemia dentro los rangos establecidos. Con ella, se altera la función hepática y el índice de ácidos grasos en la sangre.

Atención Integral al Adulto Mayor en Clínica Santa María

La Unidad de Geriatría de Clínica Santa María se focaliza en la atención y cuidado de las personas mayores respondiendo a sus necesidades médicas, quirúrgicas y poniendo énfasis en situaciones psicológicas y sociales que afectan a este grupo etario. El trabajo se realiza de manera multidisciplinaria e integral y los pacientes son atendidos por un equipo de médicos especializados, Nutricionistas, Kinesiólogos y Psicólogos.

La misión de esta Unidad es mejorar la salud, el funcionamiento y el bienestar de las personas mayores y, cuando esto no es posible o no es la preferencia del paciente, se provee de un cuidado paliativo. También se pone énfasis en mejorar la autonomía, dignidad e independencia a través de una mejor información para la familia y el paciente, incorporando una amplia gama de servicios para la salud que van más allá de las condiciones médicas.

Clínica Santa María ha potenciado la especialidad de Geriatría, que se caracteriza por la excelencia en el cuidado clínico, profesionalismo, respaldo a las personas mayores y difusión del conocimiento relacionado con el envejecimiento.

Foto de paciente de la tercera edad siendo atendido por un equipo médico

Problemas Comunes en la Tercera Edad

  • Inmovilidad

    Es muy común en la tercera edad y puede ser ocasionado por cuadros graves, infecciones o accidentes. Suele producir inmovilidad, lo que genera patologías adicionales como dismovilidad, atrofia de los músculos, inestabilidad, trastornos del equilibrio, entre otras.

  • Pérdida de Capacidad Funcional

    Se pierde la capacidad de realizar actividades instrumentales como conducir, realizar ejercicios, entre otros. Es muy importante corregir estas alteraciones que pueden ser causadas por problemas en los pies, ingesta de medicamentos, calzado inapropiado o alteraciones más graves como una insuficiencia cardiaca o hipertiroidismo.

    Para solucionar este problema es necesario realizar un protocolo de evaluación que incluya estudios en las siguientes áreas: Cognitiva, visual, muscular, neuronal y ambiental.

  • Incontinencia Urinaria

    Se puede tratar de un tema local o sistémico, como por ejemplo, una Diabetes, Prolapso, un control inadecuado ginecológico o la ingesta de ciertos medicamentos. La vida sexual de las parejas no solo requiere optimizar su calidad, sino que pesquisar enfermedades que posiblemente estén causando la disfunción.

  • Deterioro Cognitivo y Conducción

    Quita mucha autonomía y existen diversos factores que influyen en el desempeño en la conducción. Al momento de tener que renovar la licencia de conducir es un excelente momento para evaluar, por ejemplo, el desempeño del sistema nervioso, la velocidad en el proceso mental, capacidad de reacción, visión, audición, rigidez del cuello y el encandilamiento.

  • Infecciones Recurrentes

    El sistema inmune se altera con el proceso de envejecimiento y en esta etapa se presentan con más frecuencia las infecciones, especialmente las urinarias, respiratorias, de la piel, prostáticas, dentales, por virus y gastrointestinales. También pueden aparecer después de un accidente o procedimiento quirúrgico. Es importante tratarlas y prevenirlas, ya que pueden comprometer el estado vital del paciente.

  • Pérdida de Peso y Malnutrición

    En primer lugar, se evalúa la nutrición del paciente y luego se descartan enfermedades como Diabetes, un tumor o una infección.

  • Depresión

    Durante la tercera edad ocurren con más frecuencia situaciones que afectan mentalmente al paciente, como la muerte de personas cercanas, el dejar de trabajar, el hecho que los hijos se van de la casa, entre otras circunstancias. La depresión en esta etapa es algo muy frecuente y los síntomas de tristeza -aunque no siempre se deban a una depresión- afectan a cerca de un 60% de los pacientes. Si no se tratan este tipo de problemas se puede derivar en disminución de la movilidad, autonomía y deterioro de la calidad de vida.

  • Trastornos del Sueño

    Con la edad es común que se acorten las horas de sueño. Sin embargo, hay situaciones que pueden generar insomnio de consideración, como la ansiedad, depresión, el consumo de estimulantes, entre otros. Así también, puede haber enfermedades involucradas, como las Apneas de Sueño.

  • Caídas

    El 30% de los pacientes mayores de 60 años se cae una vez al año. Esto genera inseguridad, temor y hace que el paciente deje de tener su vida propia, porque no puede salir solo y existe el riesgo de que se pueda quebrar.

  • Polifarmacia

    Los adultos mayores comúnmente consumen varios medicamentos que han sido recetados por doctores de distintas especialidades y además productos homeopáticos. Es necesario regular esto, ya que el consumo excesivo puede provocar trastornos cognitivos, conductuales, pérdidas de memoria y reacciones farmacológicas que producen perjuicios en el estado de salud.

  • Osteoporosis

    La osteoporosis es un cuadro en que se altera la masa ósea, lo que provoca que el hueso sea más frágil y que frente a un traumatismo, golpe o caída se pueda quebrar más fácilmente. Es común en mujeres durante la menopausia por la pérdida de estrógeno. A los 55 años es necesario hacer una densitometría si hay factores de riesgo y a los 60 en todos los casos.

  • Estreñimiento Crónico

    Es un problema muy común en las personas mayores, especialmente en la mujer. La causa más común es la poca ingesta de agua, fibra y frutas. También puede evidenciar otras enfermedades, por ejemplo, tumores en el colon o bien parásitos que pudieran estar afectando la digestión.

  • Alteraciones de la Memoria

    Es un problema frecuente después de los 60 años y su causa no siempre es Alzheimer ni Demencia. Es necesario hacer una revisión para mantener tranquila a la familia y además realizar ejercicios para mantener la actividad del cerebro.

  • Deterioro de la Calidad de Vida

    Es un trastorno severo de la memoria que dificulta el desarrollo de actividades. Hay que evaluarlo para descartar factores depresivos o de estrés.

Nutrición y Actividad Física en el Adulto Mayor

La buena alimentación es uno de los pilares que sostienen la calidad de vida del adulto mayor. Además, los adultos mayores pueden realizar actividades aeróbicas, de equilibrio, relajación o para corregir ciertos problemas corporales. Es necesaria la evaluación del paciente para saber cómo está su aparato muscular y cardiovascular y de esta manera prescribir el ejercicio más adecuado de acuerdo a su situación física.

El organismo del cuerpo humano, a medida que va envejeciendo, va disminuyendo su funcionalidad en un 1% a nivel molecular, hormonal, de tejidos, células, entre otros, lo que se traduce en que los órganos estén muy deteriorados.

Unidad de Nutrición en Clínica Santa María

La Nutrición es una disciplina que forma parte de las ciencias de la salud y está enfocada en resolver las problemáticas concretas de alimentación y nutrición de los pacientes y a la prevención de patologías en personas sanas. En Clínica Santa María, la Unidad de Nutrición está compuesta por un equipo de nutricionistas acreditados capaces de analizar, diseñar y aplicar tratamientos eficaces para todo tipo de trastornos de la alimentación en general.

Para ello, el especialista evalúa las necesidades nutricionales de cada paciente basándose en el diagnóstico, valores de laboratorio, evaluación física e historia dietética. Una vez realizado el chequeo, el nutricionista individualiza las recomendaciones en la práctica de cambios dietéticos específicos y trabaja en colaboración con los pacientes y médicos para implementar estos cambios y monitorizar sus resultados.

Intervención Nutricional

Su intervención incluye:

  • La entrega de educación.
  • Consejos nutricionales.
  • Coordinación de cuidados.
  • Provisión de recomendaciones específicas acerca de la alimentación.
  • Soporte nutricional en el caso de nutrición enteral.

Enfermedades Tratadas

La terapia nutricional cruza transversalmente muchas condiciones patológicas, como:

  • Enfermedades cardiovasculares.
  • Diabetes.
  • Trastornos de la conducta alimentaria (anorexia, bulimia, entre otras).
  • Enfermedades renales.
  • Enfermedades gastrointestinales.
  • Cáncer.
  • Recuperación de procesos quirúrgicos y trasplantes.

Además, funciona como apoyo a grupos específicos de la población, como embarazadas, pacientes pediátricos, adolescentes y adulto mayor.

Consultas Ambulatorias

El mayor porcentaje de pacientes ambulatorios consulta por manejo nutricional de sobrepeso y de enfermedades crónicas no transmisibles como:

  • Diabetes mellitus.
  • Diabetes gestacional.
  • Resistencia a la insulina.
  • Hipertensión arterial.
  • Dislipidemias.
  • Enfermedades renales.

Exámenes

Según sea la necesidad, se realizan exámenes de laboratorio y de determinación de composición corporal utilizando bioimpedancia o medición de pliegues cutáneos. Clínica Santa María cuenta con dos modernos equipos de bioimpedanciometría para evaluar específicamente las necesidades de cada paciente.

Ubicaciones de Clínica Santa María

  • Clínica Santa María: Av. Bellavista 0415, Providencia.
  • Centro Médico La Dehesa: Av. La Dehesa 1445, 3° piso, Lo Barnechea.
  • Centro Médico La Reina: Av. Ossa 0345, La Reina.
  • Centro Médico Vitacura: Av. Vitacura 4705, Vitacura.

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