La Clase Media Vulnerable: Definición, Tendencias y Desafíos

En años recientes, se ha intensificado el interés en las posibles consecuencias del crecimiento de la clase media, especialmente en América Latina y el Caribe (ALC). La región experimentó una notoria disminución de la pobreza durante el pasado decenio, resultado de una combinación de crecimiento económico y reducción de la desigualdad. De hecho, la crisis financiera de 2008-2009 no tuvo un efecto significativo en la tendencia decreciente de la pobreza a nivel regional.

Con la disminución de la pobreza, analistas y encargados de formular políticas públicas comenzaron a debatir sobre las consecuencias de vivir en una nueva sociedad de clase media. Sin embargo, el crecimiento de la clase media se ha apuntalado sobre una base conceptual algo limitada, ya que no existe una definición congruente de lo que efectivamente significa la clase media en términos económicos.

Algunas nociones pueden ser fundamentalmente engañosas, en particular desde una perspectiva económica. Por ejemplo, con el paso de la crisis, muchos hogares identificados como de clase media cayeron en una situación de pobreza, lo cual cuestiona la validez de la identificación si la clase media inicia donde termina la pobreza. Esta vulnerabilidad iría en contra de las características que comúnmente se relacionan con la clase media, tanto en economía como en sociología.

¿Qué significa ser de clase media? Perspectivas y Desafíos de Definición

El concepto de "clase media" ha sido ampliamente discutido en economía, sociología y otras ciencias sociales, sin alcanzar una definición única y consensuada. En la práctica, la clase media se ha definido en términos de ingreso, pautas de consumo, estatus ocupacional o valores subjetivos.

Definiciones Sociológicas

  • Según Max Weber, la clase media está compuesta por individuos con oportunidades de vida en común, que determinan sus oportunidades de percibir ingresos en el mercado, poseyendo capacidades y escolaridad.
  • Para Karl Marx, la clase media se constituía por pequeños empresarios independientes y profesionistas, quienes, al igual que en la visión weberiana, adquieren capacidades, conocimientos y educación, dependiendo de sí mismos y de sus recursos para lograr una mejor posición económica.
  • Posteriormente, John Goldthorpe (1987) se refirió a la clase media como aquellas personas que planean a futuro y, por consiguiente, consideran esenciales el ahorro y la escolaridad.

Definiciones Económicas

En economía, la clase media se define normalmente en términos de un concepto relacionado con el bienestar (ingreso o consumo), tanto en términos relativos como absolutos.

Enfoques Relativos

Los economistas suelen considerar a los individuos cuyo ingreso o consumo se ubica en un cierto rango de la distribución en una sociedad, es decir, alrededor de la media o la mediana. Ejemplos de rangos incluyen entre 0.60 y 2.25 veces la mediana del ingreso (Blackburn y Bloom, 1985), o entre 0.75 y 1.25 (Birdsall et al., 2000).

También se utiliza una definición pura de ingreso, como una cierta porción de la distribución del ingreso, por ejemplo, los quintiles tres y cuatro (Alesina y Perotti, 1996) o los quintiles dos a cuatro (Barro, 1999; Easterly, 2001). Con estas medidas, el tamaño de la clase media siempre será fijo, pero permiten cuantificar la proporción del ingreso total captada por ese grupo.

Cruces et al. (2011) propusieron otra definición que asocia la clase media con una medida de polarización del ingreso, buscando maximizar la diferencia entre la desigualdad intergrupal y la intragrupal. Una característica atractiva de esta medida es su mayor estabilidad en los rangos de ingreso.

Enfoques Absolutos

Una "definición absoluta" identifica la clase media como aquellos individuos con ingreso o consumo dentro de umbrales específicos y comparables, por ejemplo, dólares internacionales ajustados por paridad de poder adquisitivo (PPA). Banerjee y Duflo (2008) definen la clase media como aquellos individuos con un gasto per cápita de entre 2 y 10 dólares al día (PPA). Ravallion (2010) propuso el concepto de clase media del mundo en desarrollo, incluyendo a individuos con consumo per cápita igual o superior a la mediana de las líneas de pobreza para 70 países en desarrollo (2 dólares al día) e inferior a la línea de pobreza de Estados Unidos (13 dólares al día).

Sin embargo, el uso directo de líneas de pobreza como umbral inferior para definir a la clase media carece de una base conceptual más profunda. Idealmente, el concepto de clase media debe anclarse a un principio no arbitrario, basado en el bienestar, que lo distinga de otras situaciones.

Para ser económicamente relevante y útil para la formulación de políticas públicas, la definición de clase media debe:

  • Precisar claramente la dirección de los cambios (movilidad ascendente o descendente).
  • Proporcionar información pertinente para la formulación de políticas.

La Clase Media según la Vulnerabilidad a la Pobreza

López-Calva y Ortiz-Juárez (2013) exploran la relación entre ingreso y vulnerabilidad a la pobreza para proponer un umbral absoluto de ingreso para la definición de la clase media. La esencia del concepto es sencilla: una persona se convierte en miembro de la clase media cuando deja de ser vulnerable a la pobreza. De manera análoga a la medición de la pobreza extrema, la clase media se refiere a estar protegido contra el riesgo de caer en pobreza.

La clase vulnerable, por su parte, se refiere a aquellos segmentos de la población que comparten características específicas, haciéndolos propensos a retroceder en su situación socioeconómica. Estos grupos, a pesar de no estar en la pobreza extrema, poseen una alta probabilidad de caer en ella ante cualquier cambio inesperado que afecte sus ingresos.

En ALC, la población vulnerable se define como aquella que no está en la pobreza pero tiene una alta probabilidad de caer en ella ante cambios inesperados en sus ingresos, generalmente ganando entre 6,85 y 14 dólares por día (PPA 2017). La clase media se define como hogares con baja probabilidad de caer en pobreza, pero que no son ricos. El límite superior para la clase media se establece en 14 dólares por persona por día (PPA 2017), aunque otras fuentes sugieren entre 10 y 50 dólares diarios.

Infografía: Comparación de definiciones de clase media (sociológicas y económicas)

Vulnerabilidad Social: Concepto y Medición

La vulnerabilidad social se define como la situación de personas, grupos o familias cuya condición de vida se ha deteriorado, caracterizada por redes sociales débiles y acceso irregular a servicios públicos. Está relacionada con factores sociales, culturales, políticos y económicos, y se manifiesta en la disminución o pérdida de recursos económicos, dificultades de acceso a vivienda, salud, empleo y participación social.

Una persona o familia se considera vulnerable cuando se encuentra en un ambiente personal o familiar debilitado y con alto riesgo de perder sus bienes, sustento o el de su familia. Colectivos como niños, mujeres, ancianos y migrantes son considerados especialmente vulnerables debido a su situación de desventaja estructural, económica o social.

La medición de la vulnerabilidad social se realiza a través de indicadores que evalúan aspectos como la situación laboral (desempleo), el nivel educativo (años de estudio), el tipo de hogar (acceso a vivienda), los ingresos per cápita (pobreza), el acceso a servicios de salud y rasgos personales como edad, género y nacionalidad. Factores como el desempleo, la desigualdad de oportunidades, desastres naturales, enfermedades, cambio climático o accidentes graves pueden ser causas de vulnerabilidad social, conduciendo a la pobreza o exclusión social.

Es crucial notar que el uso generalizado del término "vulnerabilidad" puede simplificar y banalizar realidades complejas, obviando la construcción social, histórica y las relaciones de poder que subyacen a estas condiciones. Referirse a colectivos solo como "vulnerables" puede atentar contra su dignidad, estigmatizarlos y limitar el ejercicio de sus derechos. La vulnerabilidad tiene múltiples facetas y no debe ser el único descriptor de un grupo o individuo; las capacidades de las personas y grupos también deben ser fomentadas.

La Clase Media Vulnerable en América Latina y el Caribe

En ALC, el siglo XXI ha traído consigo un claro progreso en los indicadores sociales. El producto interno bruto (PIB) per cápita creció a un ritmo promedio anual de 1.9% entre 2000 y 2012, una clara mejora en comparación con el desempeño de decenios anteriores. Como resultado de este crecimiento, la pobreza total ha disminuido considerablemente: de 42% a 25.3% entre 2000 y 2012 (y de 25.1% a 12.3% en el caso de la pobreza extrema).

La disminución de la pobreza también se relaciona con una importante reducción de la desigualdad en el ingreso. El coeficiente de Gini en ALC pasó de un promedio ponderado de 0.550 en 2000 a 0.496 hacia 2011, lo que representa un cambio promedio anual cercano a -1%. Este resultado es particularmente notorio en el contexto mundial, ya que ALC es la única región del mundo donde la desigualdad, pese a su alto nivel, está disminuyendo.

Gráfico de evolución de la pobreza, vulnerabilidad y clase media en América Latina (2000-2012)

Con las mejoras en la reducción de la pobreza y la disminución de la desigualdad, la atención se ha centrado en el aumento de la clase media. El porcentaje de personas en clase media ha aumentado significativamente de 21.9% en 2000 a 34.3% en 2012. Desde 2009, el tamaño de la clase media es mayor que el porcentaje de personas en pobreza.

Sin embargo, a pesar de este crecimiento, formar parte de la clase media en América Latina sigue siendo una posición privilegiada. Los grupos en pobreza y vulnerabilidad concentran aún alrededor de dos terceras partes de la población total de la región.

Según el PNUD y CEDLAS, la población vulnerable (con ingresos entre 4 y 10 dólares al día, PPA 2017) también ha aumentado ligeramente: del 35% de la población latinoamericana en el 2000 al 38% en el 2012. Esto significa que uno de cada tres habitantes forma parte de la clase media, pero paralelamente ha aumentado la población en situación de vulnerabilidad.

La mitad de la clase media en América Latina es vulnerable, asegura experto

Identificación y Percepción de la Clase Media

La identificación como clase media no siempre coincide con la autopercepción. Cuatro variables tienen un mayor impacto en esta autoidentificación:

  • El nivel educativo.
  • La posibilidad de ahorrar.
  • Supervisar a alguien en el trabajo.
  • Tener un miembro de la familia empleado.

A nivel nacional, una menor desigualdad y un mayor ingreso per cápita aumentan las posibilidades de que los ciudadanos se perciban como clase media. La vida en zonas urbanas, en comparación con las rurales, también contribuye a esta percepción. La homogeneidad étnica juega un papel: a menor fragmentación, mayor probabilidad de sentirse clase media, mientras que la diversidad puede generar sentimientos de exclusión. El tipo de empleo también influye: el sector público se asocia a una mayor percepción de clase media que el sector privado, más inestable.

El gran reto en América Latina es la población vulnerable, que a menudo se percibe como clase media debido a la educación y la capacidad de ahorro. La mejora de estos factores es crucial para evitar la frustración y las tensiones sociales derivadas de la incapacidad institucional para canalizar las demandas ciudadanas.

Valores y Preferencias

En las regiones en desarrollo, la clase media tiende a mostrar moderación ideológica y una mayor tolerancia, favoreciendo instituciones más amplias y participativas en comparación con las clases más ricas. Sin embargo, el nivel de capital social, entendido como la construcción de redes organizativas para canalizar demandas sociales a través de la cooperación, no es elevado. Los individuos de clase media no desarrollan consistentemente actitudes cooperativas ni se involucran activamente en temas comunitarios.

La confianza en las instituciones es notablemente baja, lo que limita el impacto del crecimiento de la clase media en la legitimidad del sistema. Asimismo, el activismo político de las clases medias es sorprendentemente bajo. En cuanto al papel del Estado en la protección social, las regiones en desarrollo están polarizadas, pero generalmente tienden a ser más favorables a las reglas de mercado.

Lo que distingue a la clase media latinoamericana es su tendencia al post-materialismo, otorgando mayor importancia a la calidad de vida, la defensa de ideas y la democracia. Aunque la cultura política en América Latina se caracteriza por un bajo interés y activismo, han surgido protestas significativas en países como Colombia, Chile y Brasil por parte de sectores vulnerables, rechazando la política debido a la ineficacia institucional en la provisión de bienes públicos como salud y educación.

El Caso de Chile: Un País con Clase Media Muy Vulnerable

Chile, históricamente un país profundamente desigual, ha experimentado un crecimiento económico impulsado por la oferta de bienes de mercado, lo que ha disimulado el subdesarrollo social y ha generado un alto grado de vulnerabilidad en gran parte de la población. Las políticas públicas han favorecido excesivamente la producción de bienes de mercado en detrimento de bienes públicos como la seguridad social, la salud, la educación pública, la protección a la vejez, el apoyo estatal a los ahorros, la vivienda social y la protección ambiental.

Esta falta de protección social ha dejado a una gran parte de la población en condiciones precarias, especialmente evidenciado con el envejecimiento de la población y el aumento de las necesidades de salud. La élite chilena ha rechazado históricamente una tributación que permitiera al Estado invertir de manera más satisfactoria en bienes públicos y sociales, optando por un modelo que hipotecó el futuro del país.

El estallido social de octubre pasado y la actual crisis sanitaria derivada de la pandemia han expuesto las desigualdades y la falta de políticas de protección social. Expertos como Emmanuelle Barozet, doctora en sociología, y Dante Contreras, doctor en economía, señalan la dificultad de hablar de una única clase media en Chile, refiriéndose a "clases medias" en plural, cuya definición es una "meta móvil" que depende de las variables utilizadas.

Según la OCDE, el 47% de los hogares chilenos es de clase media, un 14% menos que el promedio de los países miembros. Una persona de clase media no es pobre ni rica. La clase media estaría constituida por hogares que, sin ser pobres, requieren mantener un flujo de ingresos y gastos que les permita permanecer fuera de la pobreza. La merma de ingresos por una cesantía prolongada o una enfermedad catastrófica podría ser un drama para este grupo, elevando su gasto hasta provocar el retorno a la pobreza.

Ante la ausencia de un patrimonio relevante, estos hogares se endeudan para la compra de vivienda o bienes de consumo durable. Es decir, se trata de un grupo vulnerable a los shocks de gastos y/o ingresos, y exigen que el sistema los proteja. Sus temas de políticas públicas se enfocan en la seguridad. Estos son los miedos de la clase media. Pero también tienen aspiraciones: la principal es que sus hijos los superen integralmente, que puedan estudiar más y mejor, y que tengan las oportunidades que ellos no tuvieron.

Los sistemas de bienestar (salud, pensiones y educación) surgieron masivamente en países avanzados cuando la clase media ya se consolidaba como el grupo socioeconómico más poderoso, construyendo estos sistemas de manera gradual pero persistente. En Chile, el problema adicional es la polarización e ideologización del debate, lo que dificulta el diálogo necesario para salir de las crisis.

Los cálculos del PNUD revelan que, entre 2000 y 2012, Chile y Argentina lograron reducir tanto la pobreza como la vulnerabilidad, lo cual se correspondió casi en su totalidad con el aumento de la clase media. En contraste, República Dominicana vio disminuir su clase media debido a un aumento tanto en la pobreza como en la vulnerabilidad.

Fotografía: Manifestación social en Chile demandando mejoras en servicios públicos

Políticas Públicas y Protección Social

El desarrollo de la clase media es un fenómeno relativamente reciente en países en desarrollo, ligado a la erradicación de la pobreza. Sin embargo, este proceso presenta un reto para el diseño de políticas, ya que las bajas capacidades institucionales dificultan la combinación de estrategias para mitigar la pobreza persistente y apoyar a aquellos que han salido de ella pero siguen siendo vulnerables.

En América Latina, el auge de la clase media ha sido el segundo más relevante a nivel mundial, tras Europa del Este. Esto plantea dos desafíos principales:

  • Fortalecer las redes de seguridad y apoyo social para prevenir la caída en la pobreza.
  • Desarrollar políticas centradas en los casi 200 millones de latinoamericanos que componen la clase media, considerados la base para impulsar el crecimiento regional.

La falta de protección social es un factor clave que podría revertir el progreso en la reducción de la pobreza. Los gobiernos deben impulsar políticas que construyan resiliencia social, invirtiendo en bienes públicos que protejan a los más débiles y fortalezcan a la comunidad a largo plazo, en lugar de generar un alto grado de vulnerabilidad.

Es fundamental fomentar las capacidades de las personas y grupos, y no limitarse a definirlos únicamente por su vulnerabilidad. El auge de las clases medias en regiones en desarrollo tendrá un fuerte impacto político, económico y social, generando nuevas problemáticas en la agenda política. El cambio acelerado de los últimos años demuestra que las clases medias latinoamericanas están dispuestas a retomar su rol como promotoras de cambio social, especialmente en valores post-materiales.

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