Chile enfrenta un acelerado proceso de envejecimiento poblacional, con casi el 15% de su población mayor de 60 años actualmente, y proyecciones que indican que esta cifra podría alcanzar el 35% para el año 2050. Este fenómeno, impulsado por una baja sostenida en la natalidad y una mayor esperanza de vida que bordea los 80 años, plantea una serie de retos y transformaciones sociales significativas para el país.

El Panorama Demográfico de Chile: Cifras y Proyecciones
La actual situación demográfica de Chile supone una serie de retos de cara al futuro, donde las expectativas de vida bordean los 80 años. Paulina Pozo, ingeniera comercial con diplomas en Gerontología Social e Innovación, explica que el envejecimiento poblacional responde a varios factores: una mayor esperanza de vida (82 años en Chile) y la disminución de la natalidad. El Censo 2024 reveló que la Región de Valparaíso, por ejemplo, lidera en envejecimiento poblacional con una tasa de 98,6 mayores de 65 años por cada 100 menores de 14, lo que significa que tiene casi la misma cantidad de personas mayores de 64 que menores de 15.
Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en 2022 la población de personas mayores de 60 años alcanzó el 18,1% del total nacional, una cifra que se proyecta crecerá hasta el 32,1% para 2050. Este escenario, donde Chile es uno de los países más envejecidos de la región, según Valentina Jorquera, socióloga y coordinadora del Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo, se hace más notorio en áreas rurales debido a la migración de jóvenes hacia centros urbanos.
Proyecciones y Desafíos Futuros
El envejecimiento poblacional es una de las transformaciones sociales más importantes del siglo XXI. En 2018, por primera vez en la historia, las personas mayores de 65 años superaron a los niños menores de 5 años; y para el año 2050 se proyecta que la cantidad de personas mayores duplique a los infantes, señala la ONU. En línea con este envejecimiento acelerado, se estima que en 2050 Chile duplicará la cantidad de personas mayores de 60 años y triplicará las mayores de 80.
El informe del INE proyecta que para 2035:
- Habrá 3.993.821 adultos mayores, representando el 18,9% de la población total.
- La región de Ñuble tendrá el mayor porcentaje de personas mayores, con un 31,4% de su población total.
- Las regiones de O’Higgins y Los Ríos seguirán con un 28,0% de personas mayores.
- Valparaíso y Maule contarán con un 27,9% de adultos mayores.
- En 284 comunas, habrá más personas de 65 años o más que menores de 15 años.
- 20 comunas tendrán más del 30% de su población compuesta por adultos mayores.
Para 2044, se proyecta que el 28,8% de la población chilena tendrá 65 años o más, lo que plantea una presión considerable sobre los sistemas de salud y las políticas de bienestar social.
Comunas con Mayor Esperanza de Vida
La importancia de detectar las diferencias en las expectativas de vida por comuna radica en que sirve de base para un mejor diseño de políticas públicas. Un ejemplo de aquello es el diseño de las tablas de mortalidad, que son utilizadas para el cálculo de las pensiones.
En el ámbito de la longevidad, algunas comunas de la Región Metropolitana han mostrado consistentemente altas expectativas de vida:
- En 1990, La Reina fue la comuna con la mejor expectativa de vida para las mujeres.
- En 2017, La Reina mantuvo esta mayor probabilidad con 87 años, siendo igualada por Lo Barnechea y Las Condes.
- En el mismo año 2017, Providencia y Vitacura superaron a las anteriores, alcanzando 88 años de expectativa de vida para las mujeres.
Uno de los aspectos que más llamó la atención a los autores del estudio fue que el sector oriente de Santiago presenta un aumento considerable en las expectativas de vida de las mujeres entre 1990 y 2017. Para continuar los estudios en la materia de desigualdad geográfica, el director de Unholster adelanta que en un próximo estudio se incorporarán los suburbios de Santiago, Chicureo y Colina.
Además, la comuna de Quillota, en la región de Valparaíso, se ubicó dentro de las 20 primeras ciudades con mayor esperanza de vida en Latinoamérica. Los resultados de una investigación aplicada en ciudades de más de 100 mil habitantes en varios países latinoamericanos entregaron a Quillota un promedio de 79,15 años de expectativa de vida.

Comunas con Mayor Porcentaje de Adultos Mayores
El envejecimiento de la población afecta de manera desigual a las distintas regiones del país. Las regiones de Valparaíso, Metropolitana y Biobío concentran la mayor proporción de adultos mayores, lo que plantea desafíos específicos para estas zonas.
Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y un informe realizado por la UDD, no es casualidad que las comunas con más porcentaje de adultos mayores sean predominantemente rurales o costeras. Estas son las 10 comunas con mayor porcentaje de su población adulta mayor:
| Comuna | Porcentaje de población adulta mayor |
|---|---|
| Navidad | 34,2% |
| El Tabo | 33,6% |
| Curepto | 33,5% |
| Cobquecura | 33,0% |
| Pumanque | 32,4% |
| El Quisco | 32,3% |
| Ránquil | 32,1% |
| Río Hurtado | 31,7% |
| Quilaco | 31,5% |
| Algarrobo | 29,9% |
Mauricio Apablaza, director académico de CIPEM (U. del Desarrollo - Los Héroes), destaca que la Región de Valparaíso ha sido consistentemente una de las regiones con mayor porcentaje de personas mayores en el país. De hecho, eso explica también que entre las 10 comunas con más adultos mayores del país destaquen Algarrobo, San Juan de la Costa, El Quisco y El Tabo, todas ciudades ubicadas en el litoral.
En contraste, comunas como Torres del Paine, Alto Hospicio y Cabo de Hornos presentan los índices más bajos de este grupo etario. Apablaza subraya que “la comuna de Navidad en la Región de O’Higgins y la comuna de Alto Hospicio en la Región de Tarapacá tienen proporciones extremadamente diferentes de personas mayores”, un hecho que plantea desafíos demográficos específicos.
El Envejecimiento en Zonas Rurales
En términos de porcentaje, del total de personas mayores que hay en el país, quizás un 14% o más viven en zonas rurales. La socióloga Valentina Jorquera señala que el envejecimiento es más notorio en áreas rurales debido a la migración de jóvenes hacia centros urbanos. Apablaza explica que “los jóvenes son más propensos a migrar debido a su mayor aversión al riesgo y disposición para adaptarse a nuevos entornos”. Este movimiento demográfico ha dejado a muchas zonas rurales con una alta proporción de personas mayores, sin que crezca la población general.
En la ruralidad, no solo hay una mayor densidad de personas mayores, sino que las unidades domésticas empiezan a envejecer, con una mayor cantidad de generaciones mayores coexistiendo al interior de un grupo doméstico. La actividad campesina también se ve envejecida, ya que la edad promedio de los productores supera los 58 años, lo que indica la falta de relevo generacional. Esto conlleva a la reducción de redes de apoyo y la obligación de seguir trabajando hasta una edad muy avanzada. A pesar de estos desafíos, el hecho de ser cada vez más longevos no es necesariamente un problema, sino un fenómeno a gestionar.
El abandono de las personas adultas mayores rurales
El Impacto de la Migración en el Envejecimiento Demográfico
El informe del INE subraya que las diferencias regionales en el envejecimiento poblacional se deben en gran medida a los patrones migratorios. Las regiones de Tarapacá y Antofagasta, por ejemplo, presentan las menores proporciones de adultos mayores debido a su dinámica migratoria, donde los jóvenes son más propensos a desplazarse hacia estas zonas en busca de oportunidades laborales.
El factor migrante también juega un papel en la composición de la población adulta mayor en Chile. A diciembre de 2019, Chile contaba con 42.308 adultos mayores extranjeros residentes habituales. De estos, 16.622 tenían entre 65 y 69 años, 9.668 entre 70 y 74 años, 6.013 entre 75 y 79 años, y 10.005 tenían 80 años o más. El colectivo más envejecido es el de argentinos, con un 5,7% de su población residente en Chile siendo adulta mayor. Sin embargo, en números absolutos, los grupos más numerosos de adultos mayores extranjeros provienen de Venezuela (7.846) y Perú (6.953).
Esto explica, por ejemplo, que comunas como Alto Hospicio (con solo 8,4% de su población adulta mayor), Sierra Gorda (9,1%) en el norte, y Quilicura (10,5%), Colina (10,7%) y Santiago centro (12,5%) sean las comunas consideradas “más jóvenes” en la capital.
Estrategias para Promover la Longevidad y el Bienestar
El contexto demográfico del país y sus consecuencias exigen una solución urgente. Proyectos como el programa de Envejecimiento Activo y Saludable contribuyen a este panorama, promoviendo el bienestar integral de las personas mayores.
En este contexto, desde 2021 se desarrolla un proyecto encabezado por la Universidad de Chile que promueve el envejecimiento activo y saludable en Chiloé. Este proyecto ha operado en cuatro comunas del archipiélago: Curaco de Vélez, Quinchao, Chonchi y Puqueldón.
Medicina Preventiva y Enfoque Integral
Una de las principales claves del programa de Envejecimiento Activo y Saludable está en aplicar medicina preventiva, explica Miguel Luis Berr, cardiocirujano del Hospital Clínico de la Universidad de Chile y Director del programa EAS. Ello busca anticipar acontecimientos y prevenir que una población envejecida se enferme, lo que generaría un gasto de salud impresionante y problemas familiares y a nivel país. Inspirados en la experiencia finlandesa, el programa ha desplegado su trabajo por medio de cinco ejes, incluyendo:
- El control y prevención de enfermedades no transmisibles, como la hipertensión, una enfermedad generalmente asintomática en el 90% de los casos, según el doctor Rafael Jara del Departamento Cardiovascular del Hospital Clínico U.
- La modificación de viviendas para las personas mayores.
- El incentivo a una nutrición basada en alimentos locales.
- La promoción de la actividad física y la salud mental entre la población.
Participación Comunitaria
En el proceso, una estrategia que ha tenido buenos resultados ha sido la formación de monitores comunitarios a través del programa “Liderazgo y Gestión para el Envejecimiento Activo”. Gerardo Fasce, médico geriatra del Hospital Clínico de la U., comenta que este proyecto se lleva a cabo desde hace casi 5 años en Chiloé y son experiencias fundamentales para que exista una mejor longevidad. Este enfoque busca empoderar a la misma comunidad, para que tengan los elementos y colaboren en generar iniciativas que propicien una mejor vejez, validando a la gente que conocen y entienden la realidad en la cual se mueven. La participación de la comunidad local ha sido fundamental para el éxito del proyecto.
De carácter público-privado, la Universidad de Chile participa a través de su Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos, la Facultad de Medicina, la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, la Facultad de Economía y Negocios, y la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas.

Desafíos y Preparación para el Futuro
El envejecimiento de la población chilena no solo implica un desafío para el sistema de salud, sino también para la economía y el tejido social del país. Mauricio Apablaza enfatiza la importancia de planificar a largo plazo, ya que “el envejecimiento progresivo de la población en Chile requiere de intervenciones estratégicas, especialmente en áreas como pensiones, sistemas de salud y apoyo social”.
Se requieren adaptaciones del entorno que permitan que las personas puedan desenvolverse sin grandes complicaciones dentro de la ciudad y de sus propias casas. La capacidad de establecimientos de larga estadía para adultos mayores está muy limitada. Apablaza subraya la importancia de preparar al país para este escenario, sugiriendo fortalecer la atención primaria de salud, implementar programas de prevención y promoción de estilos de vida saludables, y desarrollar infraestructuras adaptadas a una población envejecida. Además, propone fomentar la participación social y económica de los adultos mayores.
Valentina Jorquera también enfatiza que es crucial considerar las diferencias regionales y comunales en la planificación: “Es esencial que las políticas públicas tengan en cuenta las características y rezagos que pueden producirse en ciertos segmentos de la población, especialmente en áreas rurales o con menor nivel educativo”. La falta de equidad en el acceso a servicios y recursos entre las distintas regiones del país podría exacerbar las desigualdades existentes, afectando negativamente a las personas mayores en contextos más vulnerables.
Para enfrentar el envejecimiento de la población, es indispensable fortalecer la formación de profesionales en geriatría y en el tratamiento de enfermedades crónicas asociadas a la edad. Asimismo, es urgente desarrollar una cultura que valore y promueva la participación activa de los adultos mayores en la sociedad, evitando su aislamiento y asegurando que se integren plenamente en la vida comunitaria. Finalmente, el país necesita adoptar un enfoque más inclusivo y equitativo para enfrentar los desafíos del envejecimiento poblacional, diseñando espacios y políticas que permitan a las personas mayores desarrollar sus proyectos de vida.