La historia de niños y adolescentes bajo la tutela del Servicio Nacional de Menores (Sename) en Chile revela un panorama desolador de vulneración de derechos, maltrato, sobremedicación y un sistema incapaz de brindar la protección adecuada. Reportajes de CIPER y otros informes oficiales han sacado a la luz la cruda realidad de menores que, en lugar de recibir apoyo, enfrentan un ciclo de violencia y abandono.
Casos Emblemáticos de Vulneración en el Sename
El Caso de "J" en el CIP de Antofagasta
La historia de "J", un joven recluido en el Centro de Internación Provisoria (CIP) del Sename de Antofagasta, es un testimonio de la profunda crisis del sistema. Acusado de delitos durante las protestas del estallido social, "J" tenía un historial de pasadas por programas del Sename desde los 11 años, sin que el Estado lograra ofrecerle protección ni reinserción.
- Desde los 11 años, "J" vivió en las calles, consumiendo pasta base, cocaína y pastillas psicodélicas desde los 12 años.
- A pesar de múltiples registros judiciales y la evidencia de su vulnerabilidad, ninguna autoridad intervino eficazmente.
- En el CIP de Antofagasta, "J" sufrió golpizas por parte de otros internos, vejámenes sexuales, lesiones cortopunzantes, sobremedicación psiquiátrica, ideación suicida y lesiones autoinferidas.
Durante los 286 días que "J" estuvo en el CIP de Antofagasta, los informes internos advertían de sus ideas suicidas, pero no fueron tomados en serio. Sus experiencias incluyeron beber alcohol gel con Coca Cola, robar medicamentos psiquiátricos, ser hostigado y golpeado, y realizarse cortes profundos en muñecas y piernas.

El Caso de "R": Víctima de la Violencia Estatal y el Sistema
"R" es otro adolescente que pasó por el CIP del Sename, acusado de delitos durante las protestas. Su historia destaca la intersección entre la violencia estatal y las deficiencias del sistema de protección.
- A los 14 años, "R" recibió tres perdigones de Carabineros, uno de ellos en el ojo derecho, en un incidente aún bajo investigación judicial.
- Posteriormente, fue condenado a 3 años de libertad asistida especial por participar en la quema de la catedral de Antofagasta durante una manifestación.
- Al igual que "J" y otros, "R" fue medicado con psicofármacos durante su internación, una práctica recurrente y preocupante para los familiares.
El Caso de "A": Depresión Profunda y Medicación Excesiva
"A", de 18 años, internado por la quema de un vagón de tren, desarrolló una depresión profunda en el CIP. A pesar de no consumir drogas ni tener antecedentes penales, su salud mental se deterioró drásticamente. Su medicación psiquiátrica fue aumentada, pasando de fluoxetina y eszopiclona a sertralina, clonazepam y zolpidem.
El Caso de "C": Restricciones y Maltrato
"C", de 16 años, también recibió un cóctel de psicofármacos (quetiapina, sertralina y zopiclona) y sufrió peleas constantes con sus compañeros. Un episodio particularmente revelador fue su encuentro con el sacerdote Felipe Berríos, quien lo encontró esposado y amarrado a la cama, sin poder secarse las lágrimas.
Ex director del Sename: "El abuso es inaceptable bajos las condiciones que sea"
La Trágica Muerte de Lissette Villa
La muerte de Lissette Villa Poblete, de 11 años, en abril de 2016 en el CREAD Galvarino, conmovió al país y expuso las gravísimas falencias del Sename. Su deceso, atribuido a un paro cardíaco, fue inicialmente justificado por la directora del Sename como consecuencia de un "cuadro agudo de angustia" producto de abuso sexual intrafamiliar y la ausencia de una visita familiar.
- Lissette había ingresado al sistema de protección estatal a una edad temprana debido a maltrato familiar y abuso.
- Su historial incluía recurrentes entradas y salidas de hogares, conductas agresivas y diagnósticos de trastorno conductual secundario originado por maltrato y abuso.
- Familiares y médicos desestimaron la versión oficial, señalando que la niña estaba sobremedicada y que las condiciones del hogar eran precarias, con falta de espacio y problemas eléctricos.
- Previo a su muerte, Lissette había sido reducida y, en ocasiones, amarrada durante sus crisis de llanto o estrés, según testimonios.
- La investigación sumaria por su muerte se sumó a otras 23 indagatorias internas por irregularidades en el CREAD Galvarino.
La muerte de Lissette Villa no fue un caso aislado, sino que destapó una serie de revelaciones sobre la vulneración sistemática de derechos en el Sename.
El Caso de Yancarla Muñoz Díaz
Yancarla Muñoz Díaz, fallecida a los 16 años en 2012, ocho días después de dejar un centro del Sename, es otro caso emblemático que no figuraba inicialmente en las cifras oficiales de decesos. Su historia refleja la incapacidad del sistema para atender casos complejos.
- Ingresó al Sename a los 11 años con un cuadro de vulneración moderado que se agudizó.
- Fue separada de su familia y sometida a tres trasplantes de hígado, requiriendo atención psiquiátrica y psicológica especializada que el sistema público no proveía.
- A pesar de sus necesidades urgentes, Yancarla deambuló de centro en centro sin recibir atención adecuada, llegando a autoinfligirse daño y consumir sustancias.
- Jueces y especialistas sabían de su necesidad de un centro psiquiátrico con atención médica integral para su hígado y depresión, pero tal oferta no existía.
El Caso de Benjamín Morales
Benjamín Morales, de tres años, murió en 2009 tras ser golpeado por su madre, tres días después de que una institución dependiente del Sename avalara su regreso al hogar familiar. Este caso puso en cuestión las decisiones y tratamientos brindados por el organismo.
Informes Reveladores y Diagnósticos Críticos del Sistema Sename
El "Informe Jeldres" y sus Repercusiones
En 2012, el "Informe Jeldres", una investigación del Poder Judicial y UNICEF liderada por la jueza Mónica Jeldres, detalló a nivel nacional las graves fallas del sistema de protección de menores. Este documento fue un "duro golpe a la cátedra oficial institucional", mostrando que Chile no actuaba con responsabilidad política y moral frente a la infancia más vulnerable.
- Reveló la brutalidad de los hallazgos en los centros, dando pie a múltiples investigaciones: dos comisiones de diputados, una Misión de Observación del Sename en 2017 y varios informes de la Contraloría.
- Evidenció que el Chile actual no es mejor que el de antes para muchos niños del sistema, con la delincuencia juvenil transformándose en infantil.

Informe de la PDI (2017): Violación Sistemática de Derechos
Un lapidario informe de la Policía de Investigaciones (PDI) de 2017, que investigó 240 hogares de menores, concluyó que el Estado de Chile viola sistemáticamente los derechos de los niños bajo su tutela. Este documento, pese a ser entregado a la Fiscalía y al gobierno en diciembre de 2018, no se hizo público inicialmente.
- En el 100% de los centros administrados directamente por el Sename y el 88% de los gestionados por particulares, se constataron 2.071 abusos, 310 de ellos con connotación sexual (123 por adultos y 187 entre menores).
- El informe señaló que estas vulneraciones de derechos se han "instalado dentro de la dinámica de funcionamiento propia de los centros".
- El 44,5% de los centros no cumplía con los protocolos mínimos exigidos por el Sename.
- Un alarmante 72,9% de los centros no contaba con protocolo ante conductas suicidas, y el 76,7% carecía de protocolo para sujeción y contención física.
- Se constató que el 98,3% de los centros recibía fiscalización periódica del Sename, pero estas supervisiones solían ser coordinadas previamente, limitando su efectividad.
- La PDI también reveló que el 37,3% de los residentes padecía alguna enfermedad psiquiátrica, y que el 66,3% de los centros no tenía personal de salud calificado para administrar fármacos.
Ex director del Sename: "El abuso es inaceptable bajos las condiciones que sea"
Informe del INDH (2017-2018): Cifras Alarmantes y Precarias Condiciones
El Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) presentó 25 denuncias ante el Ministerio Público entre febrero y abril de 2017, basándose en un trabajo de campo que expuso las graves vulneraciones y precarias condiciones en los hogares del Sename.
- De 401 niños entrevistados, 23 (18 niñas y 5 niños) reportaron haber sido víctimas de abuso sexual en el último año, principalmente tocaciones y voyerismo. El 57,5% de ellos tenía menos de 14 años.
- El 21,2% de los centros operaba con hacinamiento.
- El 22% de los niños reportó maltrato por parte de sus cuidadores; ocho de cada 10 menores dijo haber sido castigado en el último año.
- El 35,8% de las instituciones solo permitía visitas familiares en días hábiles (hasta las 18:00), excluyendo a muchos padres trabajadores, y el 12,7% suspendía visitas si el niño se portaba mal.
- Un 67,9% de los niños entrevistados afirmó no tener acceso o vía para denunciar sus carencias o abusos al juez que visita el hogar.
Informe de la Subsecretaría de Prevención del Delito: Homicidios en el Sistema
Un informe de la Subsecretaría de Prevención del Delito reveló que, entre 2018 y 2022, el 52,5% de los 217 homicidios contra niños y adolescentes formaban parte de programas del Sename o del Servicio de Protección Especializada (ex Mejor Niñez).
- La mayoría de las víctimas fueron atacadas con arma de fuego.
- La Fiscalía Nacional indicó que muchos de estos menores son víctimas de sus cuidadores o de quienes tienen su tutela.
- Aunque las cifras oficiales no desglosan si los menores estaban bajo el cuidado del Estado al momento del homicidio, el Servicio de Protección Especializada reportó 29 homicidios de menores en sus programas entre 2018 y mayo de 2024.
Fallas Estructurales y la Necesidad de una Política Integral de Infancia
La situación en el Sename evidencia una profunda falla estructural del Estado chileno en la protección de la infancia. Expertos y afectados coinciden en que se privilegian castigos y sanciones para adolescentes infractores sin una "comprensión estructural del tema", centrando las responsabilidades en lo individual.
- No existe una política integral de infancia, lo que se ratifica con la división del Sename, dejando a niños vulnerados en el Ministerio de Desarrollo Social y a "victimarios" en el Ministerio de Justicia.
- La jueza Mónica Jeldres ha destacado la necesidad de que los jueces actúen activamente para exigir al Estado que provea la oferta especializada necesaria, incluso si no está disponible en el sistema público.
- El Estado de Chile incumple sistemáticamente sus deberes con la protección de los derechos humanos de los niños bajo su tutela, como lo demuestran los múltiples informes y la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
- Existe una fuerte limitación presupuestaria en el proyecto de ley que establece las garantías de la infancia, lo que hace ilusoria la exigibilidad de muchos derechos.
Conclusiones y Desafíos Futuros
La crisis del Sename es un reflejo de una sociedad que ha fallado a sus niños más vulnerables. La muerte de Lissette Villa y las historias de "J", "R", "A", "C", Yancarla y Benjamín son la punta del iceberg de un sistema que, a pesar de las denuncias y los informes lapidarios, ha tardado en reaccionar eficazmente.
Para cambiar esta situación, se requieren no solo más recursos, sino una decisión política clara en cuanto a la protección de los derechos de la infancia. Es imperativo que el Estado asuma plenamente sus deberes de protección especial, tal como lo exigen los tratados internacionales ratificados por Chile y su propia Constitución. La atención a esta problemática es urgente y la sociedad chilena debe involucrarse para lograr una solución satisfactoria y duradera.