El sistema previsional chileno, basado en las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), juega un rol central en la vida económica de los trabajadores. Este artículo explora en profundidad cómo funciona el sistema de pensiones y salud, los desafíos en las cotizaciones, y el perfil de los cotizantes, incluyendo un análisis específico sobre la población extranjera.
El Sistema de Pensiones en Chile: Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP)
Funcionamiento y Rol de las AFP
Cada Administradora de Fondos de Pensiones dispone de cuentas de capitalización individual, en las cuales imputan las cotizaciones periódicas de sus afiliados. A su vez, las AFP invierten estos fondos por cuenta de los afiliados a objeto de obtener una cierta rentabilidad. Por su labor de administración de Fondos de Pensiones, las AFP están facultadas a cobrar un porcentaje de la remuneración (sueldo Bruto) como comisión a sus afiliados. Las comisiones son fijadas libremente y con carácter uniforme para todos sus afiliados, dependiendo de si son trabajadores activos o pasivos (pensionados).

Tope Imponible y Período de Cotización
La remuneración imponible tiene un tope que es informado cada año por la Superintendencia de Pensiones, siendo de 111,4 UF para el 2015. Por Ley, el período máximo de cotización tiene un tope de 11 años por cada relación laboral.
El Seguro de Cesantía en Chile
Cuenta Individual por Cesantía (CIC)
El Seguro de Cesantía se materializa a través de una Cuenta Individual por Cesantía (CIC), que AFC Chile abre para cada afiliado. Su objetivo es financiar los beneficios a los que se tiene derecho mientras se está cesante. Los principales abonos provienen de las cotizaciones obligatorias mensuales aportadas por los trabajadores/as y/o los empleadores. El trabajador/a con contrato indefinido tiene un cargo del 0,6 % para el Seguro de Cesantía. Para protección durante el desempleo, el aporte total puede ser del 2,4 o 3,0 %.
Fondo de Cesantía Solidario (FCS)
Adicionalmente, el Fondo de Cesantía Solidario (FCS) es un fondo común de reparto, conformado por aportes del empleador y del Estado. Su propiedad no pertenece a ningún trabajador en particular, sino que a todos los trabajadores afiliados.

El Sistema de Salud en Chile: FONASA
Funcionamiento y Financiamiento
En Chile las personas cuentan con un sistema mixto de Salud, es decir, un sistema que combina un componente estatal con otro privado. El Sistema de Salud Público es administrado por el Fondo Nacional de Salud (FONASA). Este fondo funciona sobre la base de un esquema solidario, financiado con aportes del Estado más los aportes que realizan los trabajadores/as a través del pago del 7% de cotización calculado sobre la base de su renta imponible.
Obligaciones y Exenciones
Tanto trabajadores/as activos como pensionados/as (con excepción de quienes puedan estar exentos o puedan rebajar el monto), tienen la obligación de cotizar. FONASA es responsable de la atención de sus cotizantes como de aquellas personas carentes de recursos que no cotizan en el sistema de salud. La modalidad institucional de FONASA requiere un copago que varía de acuerdo al nivel de ingreso de la persona; quedan exentas de este copago las personas cuyo ingreso es inferior a un nivel mínimo establecido. Es importante destacar que, desde el año 2018, es obligatorio que los trabajadores independientes que emitan boletas de honorarios coticen para salud.

Desafíos y Estadísticas de Ahorro Previsional
Baja Cotización Sistemática y sus Consecuencias
Un problema de fondo en el sistema radica en que de los 10,1 millones de afiliados al sistema privado, apenas 5,6 millones aportan recursos en forma sistemática. El resto, es decir, 4,4 millones, cotiza solo en forma esporádica. Ello explica que 4,2 millones de chilenos tengan ahorrado en las AFP menos de $20 millones, según el reporte de junio de la Superintendencia de Pensiones. Si una persona se jubila con esos $20 millones, la pensión promedio sería alrededor de $100 mil. En cambio, si ese monto lo tuviera ahorrado un trabajador de 40 años de edad, subiría a $68 millones al momento de jubilarse a los 65 años, solo por efecto de rentabilidad sin hacer nuevas cotizaciones. Si tuviera 50 años, subiría a $42 millones.

Reformas Previsionales y Desafíos Demográficos
El anuncio de reformas ha sido claro en que parte de la nueva cotización financiaría pensiones vigentes, lo que introduce un componente de reparto, imponiendo presiones financieras a generaciones futuras. Las características demográficas de Chile señalan que, mientras en 1980 había 7 chilenos entre 18 y 65 años por cada mayor de 65, hoy hay menos de 5, y en el año 2050 solo serán cerca de 2. Por esto, la posibilidad de incorporar un componente de reparto (de magnitud por ahora desconocida) es una pesada carga en el mediano y largo plazo. Asimismo, "esto tendría un efecto macroeconómico no despreciable por cuanto renunciaríamos a una importante fuente de ahorro para financiar inversión”, plantea la investigadora Alejandra Candia. En relación con esto, el documento plantea que la reforma de pensiones de Bachelet “permite concluir que en gran medida se trata de otro incremento tributario importante, aunque gradual, e ineficiente por cuanto grava el trabajo; regresivo, pues financia suplementos de pensiones solo con ingresos laborales, y sin mediciones conocidas de sus efectos en el mercado laboral y en los incentivos a cotizar incluso en los otros pilares del sistema previsional.”

La Voz de los Emprendedores
La Asociación de Emprendedores de Chile, con más de 23 mil asociados, ha lanzado una campaña para abordar la situación previsional de los emprendedores. El objetivo es dar su opinión sobre las medidas anunciadas por el Gobierno para cambiar el actual sistema de pensiones y recolectar iniciativas que permitan su mejora. Esta medida busca que los emprendedores sean protagonistas en la discusión pública, ya que las pymes generan más del 50% del empleo remunerado en el país. Sumado a más del 20% de quienes se emplean por cuenta propia, esto refleja que los emprendedores generan más del 70% del empleo en el país. “Creemos que este es el momento ideal para que todos los actores podamos aportar desde nuestras áreas a la discusión del actual sistema de pensiones”, señalaron.
Beneficio por Años Cotizados (BAC)
¿Qué es el BAC?
El Beneficio por Años Cotizados (BAC) es un aporte mensual expresado en Unidades de Fomento (UF) para personas de 65 años o más que reciben una pensión de vejez o de invalidez en AFP o compañía de seguros y cumplan con los requisitos. Este beneficio entrega 0,1 UF por cada 12 meses cotizados.
Requisitos de Acceso
Para acceder al beneficio, se deben cumplir los siguientes requisitos:
- Tener más de 65 años.
- Si eres hombre, debes tener al menos 20 años (240 meses) cotizados en AFP.
- Si eres mujer, debes tener al menos 10 años (120 meses) cotizados en AFP.
Es importante notar que el requisito para mujeres irá aumentando. A partir de enero de 2028, se exigirá un mínimo de 11 años.
Extinción del Beneficio
El Beneficio por Años Cotizados (BAC) puede extinguirse en caso de fallecimiento.
Cotizantes Extranjeros en las AFP: Perfil y Desafíos
Estadísticas y Nacionalidades Principales
Expertos han señalado que, si bien el segmento de cotizantes extranjeros muestra peores indicadores que los chilenos en creación de empleo, ha mejorado en puestos de trabajo formales. Los 577.617 extranjeros que cotizan en el sistema de AFP equivalen al 9,8% de la cartera de personas que ahorran activamente para su retiro, según cifras de la Superintendencia de Pensiones a marzo de este año, con datos del Servicio de Registro Civil e Identificación. Hace cinco años, el número alcanzaba a 538.456, aunque en períodos recientes aumentó y en otros, decreció, llegando a un peak de poco más de 590 mil en marzo de 2022. Entre ese año y 2024, la tendencia en la cantidad de personas que cotizan en las AFP con nacionalidades distintas a la chilena fue a la baja. Sin embargo, este año volvió a recuperar la curva al alza, subiendo un 2,6% respecto del mismo mes del año pasado. Del total de 577 mil extranjeros que cotizan, lideran los venezolanos (224.275), seguidos por los peruanos (101.673) y los colombianos (77.038). Los otros siete países que completan el “top 10” de cotizantes extranjeros son: Bolivia, Haití, Ecuador, Argentina, República Dominicana y Cuba. Además, los registros administrativos de la Superintendencia de Pensiones muestran que los migrantes que cotizan se dividen en 305.371 hombres y 272.246 mujeres.

Empleo y Formalidad en Migrantes
El Director del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales, Juan Bravo, complementó este escenario con las cifras oficiales de empleo en Chile publicadas por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Así, en el trimestre abril-junio 2025, período en que se crearon solo 141 empleos, en el caso de los chilenos los puestos de trabajo crecieron en 27.113, mientras que en el caso de los extranjeros se observó una destrucción de 26.972 empleos. “Aunque la tasa de desempleo a nivel agregado subió en 0,6 puntos porcentuales (pp) en el último año, entre los chilenos subió en 0,4 pp y entre los extranjeros el alza fue de 1,7 pp”, expresó el economista. Añadió que “a pesar de que el segmento de extranjeros está mostrando un peor desempeño en materia de creación de empleo total y alza de la tasa de desempleo, exhibe un mejor desempeño en términos relativos en materia de creación de empleo dependiente formal, es decir, el realizado bajo subordinación y en donde el empleador paga las cotizaciones de pensión y salud al trabajador”. En concreto, en el segmento de chilenos el empleo dependiente formal mostró un crecimiento anual de 1,2%, mientras que en el de extranjeros el alza interanual fue de 2,9%. Al trimestre abril-junio de 2025, el 62,8% de los ocupados extranjeros estaba en un empleo dependiente formal, mientras que, entre los ocupados chilenos, el 64,6% estaba en un empleo dependiente formal. La mayor prevalencia de dependientes formales en los chilenos se explica principalmente porque este grupo accede al empleo dependiente formal en el sector público, mientras que esta modalidad laboral es casi inexistente entre extranjeros. Por su parte, la investigadora senior de CLAPES UC, Carmen Cifuentes, detalló que los migrantes no solo han ganado terreno en el mercado laboral chileno, sino que exhiben una tasa de participación laboral de 81,4%, superior a la nacional. “Su integración formal también avanza: ya representan el 9,8% de los cotizantes activos en las AFP, reflejando un cierre progresivo de brechas de informalidad”, expresó. Para la economista, “el empleo migrante ha sido impulsado por asalariados del sector privado, especialmente en construcción, comercio y servicios, aunque la reciente desaceleración en estos rubros ha afectado el total de ocupados”, explicó Cifuentes. La investigadora detalló que se trata en su mayoría de trabajadores jóvenes, lo que explica que la participación laboral sea superior.
Miradas: El derecho laboral de los migrantes en Chile
Renta Imponible de Extranjeros
A nivel de sueldos, la situación sigue siendo dispar entre los cotizantes extranjeros y los locales. Entre los que tienen nacionalidades distintas a las chilenas y que ahorran en el sistema, el ingreso imponible promedio es de $1.063.395, mientras que el de los trabajadores locales que aportan en la AFP llega a $1.290.354. En ese contexto, Cifuentes detalló que este grupo de cotizantes aún enfrentan desafíos.