La cervicalgia es una de las patologías más frecuentes que se enfrentan diariamente en las unidades del dolor y medicina regenerativa. Médicamente, se describe como el dolor localizado en la zona del cuello, que incluye vértebras y nuca y que se mantiene en el tiempo. Se considera cervicalgia crónica el dolor en la zona de la columna cervical, la parte posterior de la cabeza, los trapecios y hombros que dura más de 3-4 meses o se presenta en episodios repetitivos frecuentes durante más de 6 meses, con algunos periodos asintomáticos.
La columna cervical es la conexión entre la cabeza y el cuerpo, su movilidad permite el movimiento tridimensional de la cabeza, que al mismo tiempo hace posible la orientación en las diferentes direcciones del espacio. Se reporta que el 66% de los adultos experimenta algún tipo de dolor cervical a lo largo de su vida y el 54% lo ha experimentado durante los pasados 6 meses. La prevalencia de dolor crónico de cuello se encuentra entre el 25 y 30% de la población en los países industrializados y se considera la tercera causa de consulta en el adulto en el primer nivel de atención, después de la lumbalgia y del hombro doloroso.
¿Qué es la Cervicalgia Crónica?
La cervicalgia se refiere a las molestias o el dolor que se origina en la región cervical de la columna vertebral, que comprende la parte posterior del cuello. Este malestar puede variar en intensidad y duración, presentándose de manera aguda o crónica. La columna cervical, situada en la parte superior de la columna vertebral, es esencial para soportar la cabeza y permitir una amplia gama de movimientos. La columna cervical está formada por siete vértebras, denominadas C1 a C7. Estas vértebras son más pequeñas y ligeras en comparación con las vértebras de otras secciones de la columna.
Anatomía de la Columna Cervical
- Vértebras Cervicales (C1-C7): La C1, también conocida como atlas, permite el movimiento de la cabeza hacia arriba y hacia abajo, mientras que la C2, o axis, facilita la rotación de la cabeza.
- Músculos y Ligamentos: Los músculos y ligamentos que rodean las vértebras cervicales son fundamentales para mantener la postura y facilitar el movimiento. Músculos como el trapecio, el esternocleidomastoideo y los músculos suboccipitales son responsables de la movilidad y estabilidad del cuello.
- Discos Intervertebrales: Son estructuras cartilaginosas que actúan como amortiguadores entre las vértebras cervicales. Cada disco está compuesto por un núcleo pulposo en su interior, rodeado por un anillo fibroso más externo, lo que les permite absorber los impactos y proporcionar flexibilidad.
- Nervios Cervicales (C1-C8): Emanan de la médula espinal a través de los forámenes intervertebrales y son esenciales para la comunicación entre el sistema nervioso y el resto del cuerpo, controlando funciones motoras y sensitivas del cuello, hombros, brazos y manos.
Tipos de Cervicalgia
La cervicalgia se clasifica en dos tipos principales, dependiendo de la duración y la naturaleza del dolor:
- Cervicalgia Aguda: El dolor se presenta de forma repentina y suele durar menos de tres meses. Puede estar asociado a lesiones traumáticas (accidentes de tráfico, movimientos bruscos) que generan tensión en los músculos y ligamentos del cuello.
- Cervicalgia Crónica: Se define como el dolor que persiste durante más de tres meses. A menudo, está relacionada con causas subyacentes como la degeneración de los discos intervertebrales, enfermedades inflamatorias o condiciones posturales inadecuadas mantenidas a lo largo del tiempo.
Causas de la Cervicalgia Crónica
La columna cervical tiene mucha movilidad y flexibilidad y es responsable de muchos movimientos en la vida diaria y, por ello, es propensa a tener patologías. Normalmente es multifactorial. Los motivos por los cuales la cervicalgia aguda pasa a cronificarse son debidos a una combinación de factores físico-fisiológicos y psicosociales.
Factores Físico-Fisiológicos
- Edad: Antes de la era electrónica, la degeneración cervical afectaba a personas por encima de los 65-70 años; ahora, la media es a partir de los 40-45 y va bajando progresivamente. La causa principal es el sobreúso o mal uso de dispositivos electrónicos acompañado del estrés.
- Sexo: Afecta más a mujeres que a hombres en general.
- Factores Traumáticos: Sobrecarga brusca o inesperada en la columna cervical, esguinces cervicales tras accidente de circulación (el conocido «latigazo cervical»), o fracturas vertebrales. Todo ello puede ocasionar degeneración de las articulaciones de la columna con protrusiones/hernias que se manifiesten como cervicalgia crónica. Las lesiones son un fuerte predictor de dolor cervical crónico; en el síndrome del latigazo cervical, entre el 20% y el 40% de los pacientes evolucionará al dolor cervical crónico.
- Factores Genéticos: Deformidades en la curvatura de la columna pueden agravar el desgaste articular y desplazar las vértebras.
- Actividad Profesional: En trabajos sedentarios, misma posición durante muchas horas (trabajo de despacho de 8 horas o conductores profesionales). Se produce sobrecarga de la musculatura alrededor de la columna cervical, provocando presión en las articulaciones y los discos, que finalmente se degeneran.
- Actividad Deportiva: Donde se sobreutilice la columna en malas posturas.
- Enfermedades Reumáticas: La artritis reumatoide o la espondilitis anquilosante pueden dañar significativamente la columna cervical.
- Microtraumatismos a lo largo del tiempo: Es la causa principal de los dolores cervicales. Las malas posturas en el trabajo durante períodos largos o en las actividades diarias (domésticas o deportivas) sobrecargan las cervicales, y en la mayoría de los casos no somos conscientes de ello. Pueden comenzar con ligeras contracturas ocasionales para luego cronificarse en el tiempo, facilitando el desgaste articular progresivo por sobretensión de las estructuras del cuello.
- Maloclusión Mandibular y Alteraciones Visuales: Problemas en la alineación de los dientes o el uso de lentes inadecuados pueden favorecer la tensión en el cuello.
Factores Psicosociales
- Estrés y Ansiedad: El estrés, la ansiedad o una actitud pesimista o negativa en la vida agravan y cronifican la cervicalgia.
- Miedo a la Recaída: La falta de confianza o el miedo a volver a recaer impiden que el paciente se ejercite o intente hacer una vida normal, lo cual conduce a más rigidez y atrofia muscular, lo que a su vez conlleva más dolor, produciendo un círculo vicioso difícil de romper.
- Depresión: El dolor crónico puede limitar la movilidad y la participación en actividades sociales, contribuyendo al desarrollo de ansiedad y depresión.
Estructuras Afectadas en la Cervicalgia Crónica
En las cervicalgias crónicas se produce un desgaste de las articulaciones intervertebrales (cervicoartrosis), que causa afectación de los discos, deshidratándolos y produciendo varios grados de afectación discal. Desde desgaste y degeneración discal, pasando por abombamiento del disco, protrusiones discales, hasta hernias discales, donde el material del disco se desplaza hacia afuera. Esto produce en ocasiones el pinzamiento de los nervios intervertebrales que van hacia el brazo, la famosa cervicobraquialgia, donde el dolor se irradia desde la zona cervical hacia el brazo, pudiendo llegar a los dedos de la mano asociado a hormigueos. En fases más avanzadas puede llegar a comprimir la médula espinal produciendo mielopatía cervical.
La zona donde más se produce el desgaste vertebral y afectación de los discos es a nivel cervical medio y bajo (C4, C5, C6, C7), que es la zona más vulnerable.
Síntomas de la Cervicalgia Crónica
La cervicalgia puede manifestarse a través de diversos síntomas que afectan tanto la movilidad como el bienestar general de la persona. Clásicamente, el dolor cervical facetario es de predominio matutino y está asociado a la rigidez, que con el paso del tiempo y aumento de la actividad diaria va disminuyendo en intensidad.
- Dolor Localizado: Es el síntoma principal, en la zona del cuello, trapecio y nuca. Este dolor puede ser agudo o sordo y puede limitar la movilidad del cuello.
- Irradiación del Dolor: El dolor puede irradiar hacia el brazo de manera ocasional, asociado en ocasiones a hormigueos hasta los dedos de la mano si existe un pinzamiento de los nervios cervicales por una protrusión o hernia discal por inflamación local de estos (cervicobraquialgia). Una hernia de disco en el cuello, según Medtronic, puede provocar dolor de cuello, dolor que se extiende a los brazos, dolor de hombros y entumecimiento u hormigueo en los brazos o manos.
- Contractura y Rigidez Cervical: Se manifiesta como una incapacidad para mover el cuello con la flexibilidad habitual, dificultando actividades cotidianas.
- Dolor de Cabeza (Cefaleas): Particularmente en la zona occipital, a menudo experimentados como dolores de cabeza tensionales.
- Mareos y Náuseas: En ocasiones, por compresión de las estructuras vertebrales o tensión generalizada.
- Fatiga y Debilidad: El dolor crónico y la tensión pueden llevar a una sensación general de cansancio y agotamiento, con un rendimiento físico y mental disminuido.
- Fenómenos Autonómicos: Sudoración anormal, salivación, piloerección, lagrimeo, coriza, enrojecimiento dérmico y cambios vasomotores y de temperatura.
Es importante tener en cuenta que no todas las protrusiones o hernias son sintomáticas; muchas pasan desapercibidas y se diagnostican al realizar alguna prueba. Si el dolor es muy fuerte y persiste, es recomendable concertar una cita con un especialista para valorar las causas y analizar opciones personalizadas de tratamiento.
Diagnóstico de la Cervicalgia Crónica
El diagnóstico de la cervicalgia es un proceso fundamental que implica una evaluación exhaustiva para identificar la causa del dolor y determinar el tratamiento más adecuado. Es importante que el diagnóstico sea realizado por un profesional capacitado y con experiencia en patologías de este tipo.
Fases del Diagnóstico
- Historia Clínica: Es el primer paso. Se recopila información detallada sobre los síntomas (desde cuándo, cuándo hay más dolor, en qué circunstancias, qué impide hacer, si el dolor se irradia hacia el brazo, si hay hormigueo o pérdida de fuerza), su duración y posibles factores desencadenantes. También se valora cómo afecta la situación familiar y laboral desde el punto de vista emocional.
- Exploración Física: Se observará la posición normal del cuello, buscando deformidades o curvaturas exageradas. Se evaluará la movilidad del cuello (flexión, extensión, rotación) y se palparán las áreas cervicales y adyacentes para identificar zonas de sensibilidad o rigidez. Es esencial valorar la función neurológica (sensación de hormigueo, pérdida de fuerza en el brazo, atrofia muscular, pérdida de reflejos).
- Exploraciones Complementarias (Pruebas de Imagen):
- Radiografía de Columna Cervical: Para valorar la curvatura y el desgaste articular con pinzamientos intervertebrales.
- Resonancia Magnética (RM) y Tomografía Computarizada (TAC): La RM es el estudio por imagen de elección en dolor cervical facetario persistente, proveyendo una clara visión de estructuras neurales, cuerpos vertebrales, estructuras articulares y tejidos blandos, así como del estado de degeneración discal (pérdida de altura discal, deshidratación). La TAC proporciona una visión más detallada de estructuras óseas y tejidos blandos. Ambas son fundamentales para valorar el grado de lesión (protrusiones, hernias, estrechamiento del canal vertebral).
- Electromiogramas: En ocasiones, para valorar el grado de afectación de los nervios que van hacia el brazo.
- Gammagrafías Óseas: Algunas veces, para valorar patologías reumáticas o lesiones más graves.
- Analíticas: Si se quiere descartar un proceso inmunológico.
Hoy en día, fingir una cervicalgia es prácticamente imposible, ya que los médicos valoradores, centros biomecánicos y clínicas especializadas o mutuas aseguradoras ya cuentan con tecnología que puede detectar exageraciones o falsedad en la descripción de las molestias cervicales de un paciente.

Tratamiento de la Cervicalgia Crónica
El tratamiento de la cervicalgia puede variar según la causa y la gravedad del dolor. Un enfoque multidisciplinar es clave, donde cada especialista se pone al servicio del paciente para darle un enfoque integral, tratando no solo el dolor, sino las consecuencias físicas y psicológicas, así como las causas que lo han agravado o precipitado.
En Fases Agudas (dolor y contractura importante)
- Reposo y Medicación: Antiinflamatorios, analgésicos y relajantes musculares.
- Aplicación de Calor Local: Cremas antiinflamatorias y duchas con agua caliente (15-20 minutos, enfocándose en cuello y hombros).
- Fisioterapia: En la fase aguda debe ser poco agresiva, con masajes y estiramientos muy suaves. Indiba (diatermia, calor profundo) ayuda a descontracturar la zona.
En Fases Crónicas (dolor más constante y repetitivo)
La medicación antiinflamatoria no es muy efectiva en estas fases.
- Medicamentos: Tratamientos orales más selectivos, como opioides o fármacos para el dolor neuropático crónico.
- Condroprotectores: Suplementos alimenticios que contienen condroitín sulfato, glucosamina, magnesio, zinc y MSM como antiinflamatorio natural, que pueden ayudar a fortalecer la articulación afectada y mejorar el dolor.
- Fisioterapia y Osteopatía: Dependiendo de la patología, se pueden usar magnetoterapia, láser, manipulaciones, punción seca y estiramientos para fortalecer la musculatura alrededor de la columna.
- Tabla de Ejercicios: Ejercicios específicos diseñados para cada fase con el fin de mejorar la movilidad y el tono muscular perdido.
- Ayuda Psicológica: Si fuera necesario, en situaciones donde el paciente esté inmerso en un bucle de dolor y necesite ayuda y acompañamiento psicológico por la sobrecarga emocional que conlleva enfrentarse a un dolor crónico.
Tratamientos Biológicos y Regenerativos
En casos donde las medidas clásicas no funcionan o la lesión se ha cronificado con episodios frecuentes de remisión y exacerbación, existen tratamientos no invasivos basados en las propias células del paciente para infiltrarlas en la zona afectada, sin efectos secundarios. Ayudan a mejorar el dolor y reducir la toma de analgésicos diarios, incluso a dejarlos, ya que ayudan a regenerar y reparar las articulaciones degeneradas, evitando en muchas ocasiones la cirugía. Son tratamientos poco invasivos, ambulatorios y se realizan en sala específica bajo condiciones asépticas:
- Factores de Crecimiento Plaquetar (PRP): Infiltrar el plasma del propio paciente, obtenido mediante centrifugación de su sangre, en las articulaciones dañadas.
- Infiltración de Monocitos: Técnica de última generación para artrosis de columna donde, tras un filtrado celular, se obtienen monocitos regenerativos de la sangre para infiltrarlos en las articulaciones afectadas, en una sola sesión.
- Ozonoterapia: Como tratamiento complementario o de base, infiltrando ozono como antiinflamatorio y para hiperoxigenar los músculos y ligamentos dañados.
Tratamiento Dolor de Origen Cervical.
Tratamientos Quirúrgicos
Afortunadamente, la mayoría de las hernias discales no requieren cirugía, ya que mejoran con tratamientos conservadores, permitiendo una vida prácticamente normal con algunos cuidados. Aproximadamente un 5% puede requerir cirugía. Hay que ser muy cauto al operar una hernia discal y el cirujano debe estar muy seguro.
Se acude a la cirugía en casos poco frecuentes:
- Cuando el dolor sigue siendo muy agudo o invalidante, impidiendo una vida normal y no mejora a pesar de los tratamientos conservadores durante varias semanas o meses, o en casos de episodios repetitivos frecuentes de cervicalgias invalidantes donde se busca un tratamiento más definitivo.
- Cuando existe afectación de los nervios de la columna que afectan la movilidad del brazo con pérdida de fuerza.
- Cuando la hernia es tan grande (hernia extrusa) que comprime gravemente la médula o las raíces nerviosas que bajan hacia los brazos.
Tipos de cirugía:
- Cirugía Mínimamente Invasiva: Rizólisis cervical a través de agujas especiales de radiofrecuencia para bloquear el estímulo doloroso de la columna cervical y la aplicación de factores de crecimiento en el disco afectado para regenerarlo. Se realiza en quirófano ambulatorio bajo sedación y control radiológico.
- Extracción del Disco: Con o sin la inserción de prótesis de disco artificial en casos muy rebeldes o discos muy afectados.
Prevención de la Cervicalgia Crónica
Implementar medidas preventivas es esencial para reducir la incidencia de cervicalgia y mantener una buena salud cervical a lo largo del tiempo.
- Higiene Postural: Mantener la espalda recta y los hombros relajados. Los pies deben estar apoyados en el suelo o en un reposapiés. Evitar el uso excesivo de dispositivos móviles con la cabeza inclinada hacia adelante.
- Ergonomía en el Trabajo: Colocar las pantallas a la altura de los ojos para mantener el cuello en una posición neutral.
- Ejercicio Regular: Fortalecer los músculos del cuello y la espalda con rutinas específicas para estabilizar la columna y reducir la tensión.
- Flexibilidad: Incorporar estiramientos regulares para mantener la amplitud de movimiento y reducir la rigidez.
- Manejo del Estrés: Utilizar técnicas de relajación como la respiración profunda, meditación y mindfulness para liberar la tensión acumulada en la musculatura cervical.
Cervicalgia Crónica y Grado de Incapacidad

La cervicalgia crónica puede considerarse una incapacidad permanente si afecta significativamente la capacidad de trabajar. Sí, se puede reconocer la incapacidad permanente por cervicalgia crónica, y de hecho ocurre con mucha frecuencia. El grado de incapacidad que se reconozca dependerá de cómo afecte la dolencia al trabajador en su profesión habitual, pudiendo determinarse también una afectación absoluta para todo trabajo.
Determinación del Grado de Incapacidad en España
El porcentaje de incapacidad por cervicalgia crónica depende de la gravedad de la condición y cómo afecta a la capacidad para realizar actividades en el día a día. Quién determina el grado de incapacidad en España es el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS).
En condiciones generales, con un grado de afectación moderada se puede obtener el mínimo del 33%. Después, en casos más graves, donde a la propia hernia discal se suman otras molestias (cuando concurren otras patologías), no es extraño que se supere el 65% de incapacidad.
Tipos de Incapacidad Permanente
- Incapacidad Permanente Parcial: Representa una disminución de al menos el 33% en el rendimiento del individuo, aunque esta disminución no impide al sujeto realizar las tareas fundamentales que exige su profesión. Si la disminución en la capacidad para el desempeño laboral es igual o superior al 33% se puede obtener un grado de incapacidad permanente parcial.
- Incapacidad Permanente Total: Impide la realización de todas las tareas de su trabajo habitual, pero eso no le impide poder hacer otras tareas. Normalmente, este grado de incapacidad oscila entre el 55% y el 75%. Cuando el trabajador se encuentra incapacitado laboralmente para realizar las tareas de su profesión habitual, aunque sí pueda ejecutar otras, podrá obtener una incapacidad permanente total.
- Incapacidad Permanente Absoluta: Impide la realización de cualquier trabajo, lo que representa el 100% de incapacidad laboral.
- Gran Invalidez: Es un grado de incapacidad absoluta. La persona afectada necesita asistencia continua de otra persona para realizar las actividades básicas.
Pasos para Recibir una Pensión por Cervicalgia Crónica en España
- Diagnóstico del Médico: Fundamental tener un diagnóstico claro y detallado por parte de un especialista (reumatólogo o traumatólogo) que certifique la cervicalgia crónica.
- Historial Médico: Contar con un historial médico que documente la evaluación de la enfermedad y los tratamientos recibidos (rehabilitación, fisioterapia, medicación).
- Informe de Incapacidad: El informe del médico debe describir cómo la cervicalgia crónica afecta la capacidad para realizar actividades laborales. Sin este informe es imposible que se conceda la pensión. Es necesario vincular estos datos con el tipo de tarea que se tiene en el trabajo.
- Solicitud de Incapacidad Permanente: Presentar la solicitud en el INSS, ya sea físicamente en la oficina de la Seguridad Social o por internet.
- Evaluación del Tribunal Médico: El INSS evaluará la solicitud y los informes médicos. Es probable que se solicite una evaluación por parte de un tribunal médico para determinar el grado de incapacidad con la mayor exactitud posible.
- Resolución: Si el tribunal médico dictamina que la cervicalgia crónica incapacita permanentemente para el trabajo, se concederá la pensión por incapacidad permanente. La pensión puede ser total o parcial, dependiendo de cada caso. Si el trabajador no está de acuerdo con la resolución, podrá interponer una reclamación previa ante el mismo INSS.
- Revisión Periódica: En algunos casos, se realiza una revisión periódica para evaluar si ha habido mejoras por parte del afectado.
Algo fundamental para evaluar de manera correcta la cervicalgia crónica es el impacto que tiene la incapacidad sobre la actividad laboral. Después del diagnóstico, hay que observar las limitaciones que la cervicalgia provoca en el afectado. El siguiente paso es evaluar cuáles son las exigencias tanto físicas como psíquicas del trabajo que realiza el solicitante. El informe médico será uno de los elementos más importantes para justificar la incapacidad laboral.
Es imprescindible personalizar cada caso, ya que una pregunta tan abierta como el grado de discapacidad de la cervicalgia crónica, que no tiene en cuenta el pormenor de cada persona, depende de cómo avance la lesión y de sus secuelas. Para tomar decisiones respecto al grado de incapacidad, lo más recomendable es consultar con un abogado especializado en incapacidades laborales para analizar la viabilidad del caso.
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